Y si no quiero seguir?

Qué pasará cuando mis sueños se descuelguen y caigan por el suelo?

Siempre remendando con celo, siempre agachandome a por los pedazos, siempre sustituyendo, ilusión por des. Siempre viendo que arriba y abajo son insostenibelemente dispares en un desequilibrio letal, cayendo desde lo alto, la pesa. Peregrinaje de oportunidades ficticias se posan en la ventana. Paladearé el final del verso y de puntillas me asomaré para ver cuánto queda para el final, tal vez mañana, tal vez nunca. Las plumas se escaparán y alguien anunciará que otro poema está inconcluso, descartado y rechazado. Generación perdida. Un, dos tres, otro vals, otra vez la misma canción, alante y atrás, un dos tres y ya.

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