Categoría: desarmando

A mis enemigas

Me han crecido los senos

y no paro de alimentar

pequeñas ratas que los muerden

buscando hacer sangre.

Aún no ha nacido el niño muerto

que asomará la cabeza entre mis piernas,

pero todas quieren beber de él.

 

El ocaso recubre las paredes

de óxido y flujos

donde el olor a sexo se confunde

con hedor de entrañas pútridas

y las alimañas

no dejan de lamer

allá donde el negro se confunde con el rojo

esperando encontrar gritos

donde solo hay silencio.

 

Pero nadie grita

Solo hay frío y eco

solo hay frío y viscosidad

solo hay frío y hedor.

 

A hurtadillas

se acumulan jadeos en las esquinas

y se esfuman sin mayor importancia.

En mis piernas mil cicatrices

compiten por perdurar contra las mil que aparecerán mañana.

En mi boca, moscas

y en mi mano

una caricia antes de olvidarlas.

 

Han salido a buscar

un ataud para mis muertos

alguien gritará en alguna ventana roja

pidiendo que los enterremos.

¡Mis muertos ya están en el ataud de mi cuerpo!

Pero pronto vendrá el tiempo a desenterrarlos.

 

Y mientras mis pechos siguen creciendo

pariré de nuevo con dolor estéril

y lo dejaré abandonado en el suelo

y enjendraré nuevas ratas,

nuevas paredes y nuevos muertos.

 

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

El cementerio de amor muerto III: Cementerio

Si no muero demasiado pronto
sé que moriré sola.
Soy una romántica extravagante
enamorada del concepto del amor
una kamikace adicta
al vuelco emocionante
del salto al vacio.

Me siento una coleccionista inconformista
cada vez más obsesionada
con la piezza perfecta.

Hoy, se ha vuelto a romper,
como siempre me sucede,
después del insomnio adolescente
viene la gran caída,
el despegarse esa magia
que estaba cubriendo la piel
una vez que pierde su efecto.

Frío y vacío.

Silencio.

Mi cementerio está lleno
de amor muerto.

El cementerio de amor muerto II: Tú, de mi colección de tús

Tú, de mi colección de tús.
Esos, a los que escribo constantemente.

Hoy, de golpe
aparecerás en mi vida, sin yo planearlo,
y una obsesión te llevará a buscarme,
a seducirme, a volverme loca,
y yo, una vez más, caeré en tus redes,
siempre es igual, me dejaré llevar,
despertarás en mi complicidad,
me encariñaré contigo,
me acostumbraré a ti,
me dirás que soy perfecta,
que nunca has conocido a nadie como yo,
te creeré, te creeré vehemente
con la fé del que quiere creer.

Creeré que estamos predestinados
que el entramado exotérico
ha tramado algo especial para nosotros.

Y el día menos pensado
una sombra funesta
acabará con alguno de nosotros
el amor penderá de uno de los dos.
Se acabará el misticismo, la magia,
los ojos brillantes…
y arañaré el pozo de los recuerdos
intentando encontrar
una cura misteriosa.

Nos alejaremos.
Nada volverá a ser como antes,
nunca igual.

Otro amor más
muerto para mi cementerio,
los tús de mi vida,
que se acumulan en mi garganta,
en mi cabeza.

Me asusta pensar
en que algún día pierda la fé
la fé de que existe un amor que no muera
que no irá a parar a mi cementerio
de amor muerto.

El cementerio de amor muerto I : Insomnio

A altas horas de la madrugada,
buscar a alguien que haga de salvavidas esta noche,
miro náufragos que posiblemente, aunque callados,
anden necesitando lo mismo.

Qué silenciosa es la noche
y lenta
cuando no hay nadie a quién llamar
nadie que te rescate
mirando la pantalla de un movil inerte
mirando el techo que cubre mi cama
mirando la luz azulada
que tiñe todo desde mi ventana.

Una noche más, que no puedo dormir.

A mi cabeza vienen tantos tús,
que no lo son tanto,
podría abrazarme esta noche
a cualquiera de ellos
y sentiría que llenan mi vacío.
Pero no lo harán,
sólo tal vez esta noche.

Mañana todo me sabrá a marchito.
El cariño usado de contrabando.
Adioses que parecen hasta luegos,
pero que son eternos.

Esta noche lloraré a todos mis muertos
caerán las cenizas sobre mí
y cada silencio será una losa en mi cabeza.
Mañana vendrán a mi cada uno de sus funerales
y otra vez vacío, más silencio, sigo sola.

La noche pesa sobre mi
mientras el tiempo parece no querer avanzar
mientras me empeño en fingir
que voy a dormir.

Catálogo de preguntas existenciales y suicidas
que no llevarán a ninguna parte
pero que acrecientan esta ansiedad
este esperar que algo suceda
algo mágico que me salvará de mi misma.

Vuelvo a los tús, a los milagros,
siempre a refugiarme en el papel
y sembraré un ejército de sueños nuevos,
un campo de poemas que tal vez,
nunca recitaré
y una melancolía
que invade todo mi cuarto.

No puedo dormir
no puedo
no consigo dormirme
ni salvarme
en esta noche
que parece no querer terminar.

 

San Juan

Quién pudiera caer al fuego
y purificarse,
nacer de nuevo,
revivir de las cenizas
como un ave fenix.

Dejar atrás la sensación putrefacta
que nos hace ser débiles
dejar atrás el olor nauseabundo
de las inseguridades.

Quemar todo
quemarse por fuera
y por dentro
hasta que la piel nueva
nos haga sentir infantes,
nuevos,
todo pureza e inocencia.

Quién pudiera
esta noche
arrojarse a la hoguera
y reaparecer
una vez se apaguen las llamas
como una maldita Targarian.

 

  • micro abierto en tu ciudad
  • Redes Sociales

  • RSS Artículos de Opinión Recientes:

    • Todos vamos en el mismo tren abril 8, 2018
      Ayer fuí a una charla coloquio en la que Gustavo, un activista mexicano de Chiapas el cual nos estuvo contando cómo les roban los recursos naturales de su país, los abusos que hacen cambiando leyes, expropiaciones de comunidades enteras que las dejan sin territorio ni opciones, genocidios masivos y de activistas significativos, contaminación y aniquilación […]
    • ¿Qué es poesía? abril 8, 2018
      A propósito de la poesía Estar sumergida en las suburbios poéticos me hace tener muy a menudo con demasiada gente conversaciones sobre qué es la poesía qué no lo es. Y es que la RAE ciertamente no ayuda mucho a arrojar luz en los grandes debates que se sustitan en torno de qué es y […]
    • Por qué no me siento feminista marzo 6, 2018
      Cada día, recibo carteles, invitaciones y publicaciones llamádome a la Huelga feminista del día 8 de Marzo. Invitándome a mí, por ser mujer, por ninguna otra característica de mi persona, e intentándome hacer que me identifique con todas las mujeres.  ¡Todas! Es decir, con todas las que al nacer, dicotómicamente, nos han metido en el […]
  • arte no apto
  • Colaboraciones

    Antología poética del Bukowski Club
  • Archivo

  • @lauramequinenza