Categoría: Vida nocturna

Como un gato negro

No nos han presentado oficialmente

pero cada noche paseas por mis mantas

aveces cuando tecleo el ordenador

aveces cuando me dejo caer en las sábanas

cierro los ojos y te siento,

sobre mi

como un gato negro

no me preguntes por qué negro

te deleitas en tus movimientos

amasando remolinos en los bordes

acomodándote a mi lado.

 

Otras , aprovechas cuando escasea la luz

y en esa complicidad mágica

merodeas mi mano suelta

mi mano que ondea dormida

mi mano que descansa en mi regazo

mi mano que acaricia el aire

y la olfateas y meces en tu mejilla

buscándola como un niño.

 

No nos concemos oficialmente

pero reconozco cuando apareces

invisible, fantasmagórico,

hay quien piensa que irreal

hay quien piensa que paranormal

pero en tus movimientos felinos

hay algo familiar,

algo que me recuerda a quien

hoy, ahí fuera,

bien acurrucadita dormita.

 

¿Eres un fantasma de algun gato negro,

como yo te bautizo y te pienso?

¿o eres la forma en la que mi pequeña

cuando duerme me acompaña?

 

 

el salvador laura mequinenza

El Salvador

La primera vez que fuí a Los Diablos Azules fue a un recital multitudinario que me invitó Leo Celada con motivo del día de poesía. Por aquel entonces yo todavía no había participado aún en ningún recital maratoniano de este tipo y me tomé la invitación muy en serio.

Nada sabía yo por entonces de la libidinosa vida nocturna de los antros de poetas y además gozaba de unas bonitas esposas matrimoniales que aún me durarían algunos pares de meses más.

Como carne fresca que era y esa mirada de “soy tan nueva que no me entero de qué va esto” se me acercó tanto varón con buenas intenciones a felicitarme que creo recordar que nunca he sufrido un asedio tal de cumplidos por parte de desconocidos.

Entre la fauna varia que conocí aquel día, quiero destacar la historia de un joven que le costaba articular palabra. Y yo, que siempre he tenido un síndrome parecido al de Tyron de tener debilidad por las cosas rotas, sentí lástima pensando en lo difícil que debía ser moverse en esos eventos para un tartamudo.

Y con la típica escusa de “me gusta lo que escribes” comenzamos un intercambio virtual de impresiones y textos, así fué como conocí su blog, una suerte de anecdotario fantástico misógeno de un tipo marginado que en el fondo se sentía superior. Ciertamente no recuerdo ya las historias que en él se contaban, ni las conversaciones que pudimos llegar a mantener, pero sí recuerdo la última. Él intentaba convencerme con un delicado plan fruto de su inclinación natural a despreciar a la mujer de que me acostara con él. Argumentaba firmente que me quedaban pocos años de buen ver, 5 o 10 a los sumo. Y que tenía que aprovechar el tiempo porque después me arrepentiría de no haber follado lo suficiente.

Hoy, en el cenit de tal supuesta crisis, más que aprovechar mis últimos días de sexo y desenfreno con cualquier desesperado que me haga caso me planteo lo terriblemente cansinos que me resultan la mayoría de los tíos con sus ofertas sexuales carentes de interés y de imaginación. Yo, que siempre he presumido que seré una vieja verde pervertidora de jovencitos, no sé si es que todos me quieren salvar de mi futura vida sin sexo y pronto me arrepentiré y seré yo quien comience a perseguirlos. Por el momento, me siguen pareciendo, unos absolutos gilipollas.

Leído:

19 Diciembre 2017 micro abierto Arte no Apto en Denia, Alicante

a media cerveza, alcohol, poesía, cronicas de media noche

A media cerveza de más

A media cerveza de más, vocalizamos peor, pero hablamos más claro.

Hubiera jurado que habías dejado de quererme, de perseguirme, que ya sólo eran sombras tus ojos brillantes en la madrugada.

Y con la voz tomada, acariciando la mano que siempre evitas tocar, me di cuenta que eres uno más que echa de menos esa chica que desecho cada verano.

Y nos cuesta entender que ambos nos buscamos en lados equivocados y hablamos como si estuviéramos en el mismo momento.

Entonces la cerveza me ayuda a entender todo aquello que no somos capaces cuando no estamos borrachos.

Recitada:

21 de noviembre 2017 micro abierto Arte no Apto en Dénia, Alicante

ultima botella vino borrachera anverso poesia jam recitar

La última botella

Hemos aniquilado la última botella

y todavía no he decidido dónde voy a dormir esta noche.

Es probable que haga círculos

aprovechando el sudor de la mesa

recalculando el trayecto de vuelta.

Cualquier excusa es buena para seguir la noche

cuando no quieres volver a casa

pero no todos los destinos llevan a una cama.

 

Normalmente disfruto con el placer

de acabar en habitaciones de personas que aún no he besado

relamer la impaciencia de quien te tiene cerca

te desea, pero aún no te ha probado.

Siempre me ha gustado jugar,

pero sólo si tengo enfrente

un rival adecuado, alguien

que tb disfrute de este juego.

 

Esta noche, sin embargo

necesito otra botella

tanta sobriedad me desconcierta

me siento el personaje equivocado

en una película empezada.

Demasiadas explicaciones

exceso de confidencias

el recuerdo latente

de quién no está.

Creo que yo sobro en esta habitación

está llena de fantasmas

madriguera infecta de inseguridades.

Posiblemente otra noche

hubiera sido todo distinto

o no, quién sabe.

 

Sin embargo ésta

sé que no voy a volver

y mientras me marcho

sonrío y digo

“lo siento, pero yo

necesito más vino”.

 

Recitada:

08 de Noviembre del 2017 en Anverso: tema “borrachera”, en Valencia

Abriendo madrugadas

Abriendo madrugadas con las uñas teñidas de negro
esta noche tal vez no me acueste tan tarde
es una aventura vivir sin brújula
me sigue sorprendiendo
mi absoluta falta de orientación.

Cada vez estoy más segura
de que mi cabeza no sabe sentarse
nunca he sido de amaestrar a las fieras

Me pasó

Sí, me pasó, me pasó
no tengo polla
pero igual, la sangre
se me concentró en la entrepierna.

Y no, no pensé
no estaba para eso
ella puso ante mi el deseo
ofreciéndome
un jugoso melocotón
al que acababa
de pegar un mosdisco
fue morder la fruta
y comenzar a besarnos
al más puro estilo Adán y Eva
tras probar el fruto prohibido.

Y tras los besos
la ropa empezó a sobrarnos
decía que era inexperta
y que quería ir despacio
despacio decía
y apenas pude darme cuenta
ya me estaba quitando las prendas
buscando ansiosa
contemplar mi pecho desnudo
y no tardó nada
en desvestirme
y desbaratarme el pelo
deshaciendo traviesa
la trenza que llevaba hecha.

Estábamos tan excitadas
que nos daba igual
que fueran las cinco de la madrugada
que estuviéramos en la terraza
al aire libre en una fiesta
que estuviéramos en una casa que no era nuestra
llena de desconocidos
y peor aún
incluso con algunas personas que nos conocían
y nos dio igual
lo que pasara
o que cualquiera pudiera vernos.

No, no pensamos en nada,
en nadie, ni mucho menos,
en qué pensarían,
ni qué pasaría.

No estábamos para eso
parecía una contrarreloj al amanecer
todo estaba por hacer,
tenías tantas ganas de probarlo todo,
de experimentar,
que para mí, sólo existía eso,
tú, tus ganas y las mías,
aquella música trance
que rebotaba del suelo
y una luna prácticamente llena
que se nos había escapado.

Y todo hubiese sido perfecto,
redondísimo,
sin la puta manía de la gente
de demonizarlo todo,
fue bajar extasiadas,
y volver a la realidad de golpe.

Mi puñetero imán
para convertirme en el ojo del huracán
por follarme
con quien por lo visto,
no debía haberlo hecho.

Aunque en realidad,
lo que por lo visto debería,
es hacerlo a escondidas,
para que nadie se enterara,
para que nadie se ofendiera,
para que aquellas personas
que siempre están buscando el punto débil
que me haga caer
aterricen frenéticas como locas
ratas carroñeras
a contaminar
su primera experiencia,
una noche estupenda
o cualquier locura que nos seduzca.

Y yo
no estoy para eso
y mi falsa polla y yo
no sabemos de protocolos sexuales
ni mierdas de esas.

Y sí, me pasó, me pasó
pero me temo
que si pasara de nuevo
otra vez, lo volvería a hacer.

Paris

Hoy me humedezco
pensando en la prohibición
de dormir con bragas.

En alguna parte, duermes,
en una buhardilla.

Pienso en la noche, la primera,
en la que sobre tu cama,
nos desarmemos, sin habernos nunca aún besado,
sin habernos profanado.

Sin bragas.

Puede que no sea en París,
puede.

Liar

Si me vas a mentir
hazlo
hazlo con descaro,
con alevosia, miénteme
pero no te arrepientas, hazlo, pero de veras,
compórtate como si la creyeras,
no, como no, créete la mentira, hazla verdad.

Que no exista nadie que sepa que es mentira,
borra el rastro, las huellas, comete el crimen perfecto.

Miénteme, como tú  sabes hacerlo
con esa perversidad inocente,
con esa mirada desafiante, del que se siente ofendido,
del que quieres creer, necesitas creer, y crees.

Cayendo en la tejida trampa de seda que se acomoda
según voy escuchando cómo formulas tus palabras.
Hipnóticas.
Falsas. Siempre falsas, pero tan tuyas, que parecen verdad.

 

Recitada:

29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia

17 de Febrero en fiesta Privada en Ondara, Alicante

20 de Febrero en micro abierto arte no apto en Chamarel  en Dénia, Alicante

 

No soy tu dueña


No soy tu dueña
ni tú mi perro
no vendo, ni expido permisos
ni quiero hacerlo.

El mundo es ancho
aunque aveces lo siento extrecho
y aunque parece larga,
la vida se consume
un incienso enorme
que al final se apaga.

No soy tu perra
ni tú mi dueño
no doy, ni invento explicaciones
ni quiero hacerlo.

Quiero fumarme los días
y vivir mis mil gatunas vidas,
descubrir los lados de la luna
aorillarme en cada sonrisa
rejuvenecer al mediodía
con todos, con todas
compartir esta gran pipa.

No busco atar a nadie
ni tampoco que me aten
buscar un estado intermedio
está en querer hacerlo.

No hablo de sexo sin conversación
no hablo de esconderme en una relación
no hablo de vivir mentiras al portador
no hablo de saberme olvidada en un rincón
no hablo de esquivar las caricias
no hablo de fingidas indiferencias

Estoy hablando de querernos libres
de saborearnos y sabernos libres
Yo no soy tu perra…
ni tú mi perro.

A pesar de que la sociedad nos empuja al descariño libre o al amor obsesivo controlado.
Nunca me gustaron los lados extremos,adoro la amplia gama de grises.
Recitada
29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia
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