El tiempo : proyectos que van y vienen

Me encanta embaucarme en proyectos porque me hacen sentir viva, pero si hay algo que adoro por encima de todo es la libertad, y no voy a ser yo la que me ponga límites a mi propia libertad. Por tanto me gusta hacer proyectos, aunque cuesten mientras los disfrute. Había pensado en hacer una foto diaria para mi otro perfil sobre cosas de Dénia, pero cada día estaba sufriendo más el proyecto y no lo llegaba a disfrutar, asi que decidí reinventar compromiso para con ese perfil, a un proyecto que se adapte más a mi. Al fin al cabo, mis proyectos tienen ese fin, hacerme bien.

Para este perfil, el personal, ando con el proyecto de Teleidoscope. La semana del en cielo al final no hice la foto porque no pude encontrar hueco para hacerla, pensé a última hora editar alguna de las que había hecho el día anterior con los niños para adaptarla al tema, una de las fotos de Mateo en el columpio con nubes tal vez, aunque no me entusiasmaba la idea,pero entonces se me estropeó el ordenador de forma que no pude editar nada. Así que me lo tomé como una señal, soy una persona con fuerte vinculación al exoterismo,y esta vez pensé que no “debía” hacer la foto por hacer. Por tanto, la dejé marchar.

Con la semana del tiempo, tampoco iba muy bien de “tiempo”, valga de redundancia, y andaba apurada con exámenes, entregas y la sesión que hicimos de los niños con motivo de la primavera para la revista. Pensé que aunque me pesara, esta semana tampoco haría la foto, la idea que había pensado es una foto a contraluz, con el cuerpo desnudo los brazos en alto, uno recto encima de la cabeza y el otro, también extirado, moviéndolo hasta formar un ángulo recto con el otro, simulando las agujas del reloj. Pero no, lo dejaré en mi almacen de ideas por hacer.

Una amiga del gremio de la poesía, unos días atrás, me había pedido que le escribiera unas palabras para la promoción de su próximo poemario, y al escribir, ultimamente apenas escribo por falta del mismo tiempo, me entró añoranza de mis días en Madrid, de los miércoles en el Bukowski. Así que recuperé uno de mis textos inspirados en este exilio en el que me veo obligada a permanecer. Y todo el revoltijo me hizo recuperar las ganas de retomar la elaboración  de mi poemario. Tal vez sea yo la próxima que pida palabras a amigos para el mío^^. En fin, con esta idea en la cabeza revoloteando y un día gris atenazando por mi ventana, apareció, la foto. Sin más dilación, dijo “Hazme”. Siento un placer inmenso cuanto esto sucede. Cuando se fusiona mi día, con mi mente con el momento. Y sí, en este caso sentí que la señal era volver a embaucarme en el proyecto, no  ir dejándolo porque me hace bien, me hace sentir bien.

Bien, pues esta entrada quería dedicarla a eso, a proyectos que van, que vienen. Yo siempre digo que soy de la teoría del fluir, de movernos en la dirección de las cosas que nos van haciendo bien ,sin forzar, sin obsesionarte(porque dejarán de hacerte bien) y alejarte de las cosas que te hacen mal. ya sé que de la teoría a la práctica hay un mundo, pero me gusta que aparezcan pequeños momentos que me hagan rodar hacia adelante.

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