En ocasiones te encuentras perdido hacia donde quieres ir porque hay demasiadas cosas que tiran de uno. Y muchos límites, claro, pero sobretodo, los internos, que son los más pesados y los que primero debes vencer para avanzar.

En esos momentos es fundamental apoyarte de la gente que cree en ti de una u otra manera. Aveces una conversación te ayuda a ver las cosas con mayor perspectiva.

Este año me lo estoy tomando como un la conciliación de mi yo actual conmigo misma. Es un duro viaje porque a menudo me encuentro perdida y siento que doy palos de ciego. Pero tras organizar mis ideas, cada vez veo más claro hacia donde quiero ir. Y en absoluto estoy cerca, pero al menos me siento que a medida que voy enfrentándome a mis propias limitaciones, cada vez el camino es más claro.

No sólo en la fotografía. En todos los aspectos nos dejamos arrastrar y acabamos en terrenos en los que hacemos aguas. No sé cómo me he alejado tanto de mi forma de pensar y de mi forma de sentir las cosas, y cómo soltarme para dejarme llevar.

Normalmente la corriente te arrastra hacia un lado, y con cuanta más gente tratas y más avanzas, más te lleva la corriente. Sin embargo, tengo la suerte de poder contar con personas (contadas con los dedos de una mano) a las que puedo recurrir cuando empiezas a sentirte demasiado perdido en los lugares que no querías llegar. El resto de la gente, simplement te mira con extrañeza y te sigue apuntando al lado contrario.

Siempre hablo de la teoría del fluir y del dejarse llevar, pero me refiero por uno mismo, no por la corriente de lo que los demás esperan de ti. Ayer me decían <Complacer a los demás.>. No sé exactamente en qué medida, pero sí, al final acabas por complacer al resto. O ni eso, porque en la lucha interna ni te complaces a ti mismo, ni al resto.

Por tanto, en mi continua búsqueda de mi misma, ando encauzada en nuevos proyectos de los que espero daros nuevas noticias pronto. Como avanzadilla os diré que ando con la intención de experiementar con otras personas en las próximas semanas para ver si consigo quitarme los cánones de belleza y estética imperativos que no tienen que ver conmigo.

Interlocutores habituales.
Hoy os dejo con ella. Selina.
Esta foto es antigua, pero hace poco la estuve editando y me gusta lo que me trasmite, es el lazo-puente entre el libro de Rayuela y la realidad.
Aveces nos vamos demasiado lejos de nosotros  mismos a buscarnos 
y luego no sabemos regresar. Siempre tiene que haber personas,
 que hagan de faro para ayudarte a encontrar el camino.

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