Furia
¿Qué no entiendes que no puedes despertar mi furia y luego querer que se aplaque sin más?

No. No debes despertar mi furia. Mi furia es como el toro desbocado que corre sin mirar y embiste a quien se le ponga por delante. Y mis palabras son dos astas afiladas que se hunden en la carne y que dejan heridas.

No despiertes mi furia.
No
No la despiertes.

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