Hoy estuve en aquel lugar donde rompen las olas
donde una vez fingimos salvate tú,
invocándolo fatalmente como sueño premonitorio.

Las olas rompían una y otra vez
sobre las rocas que yo
saltaba difusa aquel día.

No paraba de pensar en ti y en que tal vez
ese ir y venir de las olas
es un reflejo de la forma
en la que nos empeñábamos en chocar
contra una historia imposible.

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