Siempre detrás de las fábulas,
de los cuentos que nos contaron.
Audaz la verdad se esconde por las esquinas,
intentando replegar las alas que tanto nos hacen volar.

No sigas buscando el motivo
de las heridas que no se llegaron a formar.
Es inútil seguir naufragando
si no va nadie abordo ya.

No me busques. No digas que me quieres.
Si tú y yo sabemos que no es verdad.
No inventes. No abuses de mi confianza.
Si no sirve remar cuando al río dejamos secar…

No quiero extinguir el sueño dorado
al oeste sino encuentro el colorado.
Y seguirás pensando que arruyo los goznes de la frialdaz,
que mis sentimientos no son como los demás…

Y… puede que sea verdad.
O puede que no sirva de nada esperar
que un fuego que no exista me pueda quemar…
No me busques más. No me busques más.

Las aceras dejaron de pronunciar tu nombre,
ya no me apetece seguirte sin norte.
Sé que se acabará el verano como cada año
y el mundo seguirá dando vueltas pero yo, ya no te extraño.

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