Siempre me han gustado los principios

empezar un curso, una nueva casa, un nuevo proyecto

todo desde el principio.

 

Quizás es porque me crié en un barrio sin pasado

allí todos nos echábamos abuelas a las que ir a visitar a otras ciudades

allí todos éramos tan antiguos como nuestros hermanos o nuestros padres.

El tiempo estaba parado pero aún todo estaba por estrenar:

las calles, las aceras, los portales, las farolas, los escondites, las trampas…

A nuestro lado seguían creciendo lugares nuevos

parecía que nunca jamás se terminarían

sin embargo, se convertían en nuestros escenarios de fechorias.

 

Siempre he odiado tener que empezar de nuevo

cuando todo huele a muy usado, muy establecido, muy hermético

sobretodo cuando sobreviene de golpe y sin retorno.

 

Quizás es porque siempre he tenido que renunciar a todos mis pasados de forma brusca

allí donde me sentía en casa, reconocida, mi lugar de confort

tener que ponerle flores sobre su tumba

allí donde estaba todos, todos lo días, ya nunca más

y aquellos, los otros y los de más allá

únicamente personajes secundarios

en la filmoteca de mi memoria.

 

El tiempo va hacia atrás y todo lo que tocas tiene alma,

tiene dueño, está contaminado de pasado.

Al recorrer los entresijos, éstos tienen surco

y los lados te hacen resbalar hacia el centro.

cerca, lejos, son dimensiones abstractas cuando pisas con pies foráneos

alrededor del lejos salen madreselvas

y del cerca trepan zarzas.

 

Siempre me han gustado los principios,

pero desde el principio.

laura mequinenza poesia denia soho
Laura Mequinenza recitando Los principios – 16 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *