Cada día hay injusticia nueva en mi consciencia.
Y no hablo de mi.
Cómo creer en el ser humano. Cómo pensar en que algo va a cambiar.
Seguiremos,
agarrándonos a cualquier tablón,
y si a flote, conseguimos un bote o un barco,
pensaremos que todo va bien.  ¿Y los demás?
Dicen que me convierto en una cascarrabias. Es posible.
Envejecer, supongo que es eso, volverte un cascarrabias.
Porque sabes, porque ves, porque ya lo has vivido.
Y cada conversación es un ver que todo es fango,
las ilusiones chupipirulas de amor y fantasía cada vez me enferman más
yo tb soy soñadora, pero por desgracia no estúpida.
Y al final soy un perro, ladrando a todas horas.
Rabia,que rabia, más rabia, el mundo es una mierda
y cuánto más lo conoces, más mierda es.
Si tienes suerte estás en el lado de menos mierda,
con mala, con el lodo hasta las trancas y dos metros sobre ti.
Y todo sigue, y seguirá, con o sin nosotros.
No tiene sentido,  ni hace falta,
al fin y al cabo, no somos más que humanos adiestrados
como los cerdos, o los pollos, o las vacas,
ahí, para servir, hasta que no sirvamos.
Habrá más, y tb acabarán con ellos,
al menos, me conformaría con la unión
el arropo del nosotros, frente a ellos,
me hastía sabernos vencidos desde dentro
y no poder hacer nada.

 

Otro día más in poder dormir,
sin querer dormir,
resitiendo, a ceder
a que se consuma mi vida
sin haber decido
cómo hacerlo.

 

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