Seamos civilizados, ordenados, comportémonos con exactitud, sin alterar el tono, sin agresividad, pidiendo el turno, rellenando todos los formularios que haga falta y esperando una y otra vez en colas donde al final probablemente nunca encontremos a quien pueda tomar una solución para nuestra queja, procrastinemos, procrastinemos el momento de solucionar todas nuestras insatisfacciones,

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Veamos cómo han de ser nuestras vidas retransmitidas en películas, series, canciones, libros,  seamos dulces señoritas fácilmente impresionables de raya impecable en el ojo y peinado a prueba de huracanes o los caballeros que las conquistan con mueca en la cara y extra de abdominales a base de concesiones y talonario. Tomemos nota de los pasos a seguir, estandaricemos consignas para sincronizar los pensamientos, seamos una población de monógamos en serie, celosos románticos en busca de un igual con el que hipotecarnos solos o con hijos, enarbolemos el término mío, la propiedad, el trabajo como dignidad de los no privilegiados, el dinero como identidad, practiquemos culto al cuerpo, luzcamos como bonitos requetemaravillosos objetos hacia los demás, procrastinemos la naturalidad

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Seamos dependientes, abandonemos los campos, la artesanía, el trabajo hecho a mano, la profesionalidad, las cosas duraderas. Vivamos para y por el consumo, dejémonos seducir por la tecnología, sustituyamos todo nuestro entorno por pantallas táctiles que nos sumerjan en la virtualidad. Confiemos nuestra vida y nuestros ingresos a extraños. Vivamos y derrochemos como si los recursos fueran infinitos, sin control, tirando y desechando porque nos lo podemos permitir. Utilicemos los animales, las plantas y los entornos naturales como propiedades, sin derechos, consumámolos y explotémolos y procrastinemos, procrastinemos el consumo sostenible

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Acostumbrémonos a que lo correcto y bien visto es lo que está permitido por ley, sustituyamos la moralidad por la legalidad, abandonemos el significado de justicia, paz, igualdad, libertad, democracia y abracemos con devoción las institucciones, los cargos públicos, políticos, honoríficos, nobiliarios, abracémonos también a las grandes empresas, las gigantes empresas, las multisupermegachachiempresas y genuflexionémonos jurándoles fidelidad eterna a sus intereses, inflemos una burbuja de humo compuesta por obligaciones, impuestos, castigos, negligencias, prohibiciones, restricciones que alimente el miedo, que perpetúe infinitamente una estratégica jerarquía en la que los opresores dictadores fingen y se disfrazan de líderes, fíngen dirigir a una gran masa de personas que dependen de ellos, fíngen escuchar las necesidades generales, fíngen tomar decisiones para el bien común, fíngen que la gran burbuja de humo sirve para organizar y gestionar con justicia, igualdad y democracia, fíngen que vivimos un periodo de paz y bienestar mientras aplastan vilmente y con alevosía el concepto de soberanía del pueblo, apropiándose del control y sometiéndonos a una dictadura camuflada donde merman nuestras oportunidades, limitan, asfixian y mercadean con el acceso a las necesidades básicas, frivolizan con la gestión y alardean con medidas milagrosas: volemos con las orejas como dumbo atraidos a la miel de la fantasía que todos podemos pasar a la vez por el agujero de embudo y entrar en el maravilloso mundo de la clase media, enmarquemos en grande los pequeños favores que sólo ayudarán a una mínima parte de la población,miremos hipnotizados la piruleta roja que capte toda la atención en medio de una fotografía en blanco y negro y repitamos sus eslóganes sensacionalistas hasta creernos que son verdades inescrutables: Sin cuestionar, sin juzgar, sin analizar

Procrastinemos

Procrastinemos reclamar, procrastinemos la queja, procrastinemos la lucha para otra generación, que la hagan nuestros hijos, no mejor,  los hijos de nuestros hijos, los tataranietos de nuestros hijos, mientras qué tal si seguimos dejando que nos quiten, que nos exploten, que abusen de nosotros sin ser molestos, sin que les duela, sin problemas.

 

Seamos civilizados, porque es lo que quieren, para eso nos han educado, porque lo importante es tener una buena educación

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

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