Apúntame la dirección

Posted on 0 comment

El corazón que bosteza en la mano los días pares, en los que parece que no te acuerdas de mi, (dice) -Claro, claro, “ahora me encanta buscarte”. En la papelera del ya es tarde, como todos, como todas, incluso sin klennex somos dramáticos, quieres verme desnuda de nuevo, o puede que azul de mis rizos bajo la luna sea más intenso, me gritan los párpados de buscar en los silencios. Cada viernes, se arranca una teja de mi mejilla, me gusta inventarme el desenlace final, adicta a los finales a la francesa, todos nos queremos en silencio y no me…

Continuar leyendo

Adiestramiento

Posted on 0 comment

Esa forma que tienes de cercenar mis avances contigo, cuando me empiezo a sentir otra vez cómoda otra vez segura, atacando de nuevo. Dices que estás educándome, y lo dices tan serio, que temo que sea verdad. No sé cómo decirte que te siento lejos,muy lejos y siempre pienso en alejarme definitivamente. Entonces, cuando pienso en huir,en no volver me vuelves a sonreír con esa sonrisa tuya que se come los demonios y me los devuelve fríos y aparentemente muertos. Me posas los besos en mi boca, con ese gesto inconsciente que haces tan pocas veces, y me parece algo…

Continuar leyendo

Findes Raros

Posted on 0 comment

Esta noche estoy esperando que se ilumine la pantalla, espero que aparezcas para rescatarme de la neurosis que me producen los días tras los findes raros. Temo los findes raros, son el cáncer que se van apoderando de mi seguridad afectiva. Después de un finde raro, las cosas ya no vuelven a ser como antes, donde antes había complicidad, deja de haberlas, las frases y juegos de palabras ya no fluyen naturalmente y aveces aparecen esos silencios feos,incómodos, acompañados de miradas de circunstancia. ¡Hasta los besos son raros, saben a artificiales! Ahora temo verte, temo que ya no puedas volver…

Continuar leyendo

Las olas

Posted on 0 comment

Hoy estuve en aquel lugar donde rompen las olas donde una vez fingimos salvate tú, invocándolo fatalmente como sueño premonitorio. Las olas rompían una y otra vez sobre las rocas que yo saltaba difusa aquel día. No paraba de pensar en ti y en que tal vez ese ir y venir de las olas es un reflejo de la forma en la que nos empeñábamos en chocar contra una historia imposible.

Continuar leyendo