Bitácora Blog

Mi yo confesional
heridas de guerra aprendiendo guitarra

Heridas de guerra

Heridas de guerra,
muchas cosas placenteras tienen de éstas.

Últimamente nos ha dado por darle a la guitarrilla. Desde que me regalaron la electro acústica siempre he querido aprender, pero de todas las veces que lo he intentado, esta vez es la que noto que realmente estoy avanzando. Creo que la clave ha sido cuando he podido por fín cantar y tocar a la vez, eso me está motivando mucho. Y se nota, porque cuanta más motivada, más horitas le dedico, y eso se retroalimenta. De momento sigo marcando los acordes y free style. Darío me ha hablado de una aplicación guitar pro o algo así que dice que lo facilita mucho, pero na, yo sigo muy a mi rollo. Igual cuando lo pruebe me enamoro, pero también me ha dicho que no hay muchas cancioncitas. Así que.

Esta vez he vuelto a coger la guitarra porque me ha animado Nat, que también se ha puesto con el tema. Y he descubierto que no solo me divierte sino que me desestresa. Me viene genial cuando estoy con la regla. Desde que la conozco a nat, que quiero liarla para que se lance a cantar. Si yo tuviera su voz y su facilidad, ya llevaría años dando la coña por ahí. Sin tener voz ya veremos donde me lleva mi nuevo vicio, así que imagina.

Cada vez que me pongo en plan ultra viciada acabo con los deditos maltrataditos, pobrets. Pero es que se me pasan las horas volando y cuando me quiero dar cuenta se me ha hecho de noche. Una cosa guay, es que estoy aprendiendo mucho sobre eso de cantar, y sobre los ritmos. La música no es lo mío. Siempre he sido incapaz de reconocer los ritmos, me pierdo al intentar entonar y me ahogo yo sola. Muchos me han dicho que es falta de técnica y de no saber respirar. Pero a toda la gente que le he dicho que me ayude, en fín. Que mejor seguir con lo que tengo, ya que potencia no es lo mío ando pensando en probar a cantar bajito, como cuando recito. Tengo ganas también de probar con el micro, yo creo que un día de estos lo pruebo. Me da pereza montar el equipo, desde el micro abierto online que no lo saco, pero estoy segura que cuando le coja soltura y lo haga, lo voy a disfrutar mucho más. De hecho llevo tiempo pensando en dejar de participar en aquellos eventos que no tenga micro, porque al final lo sufro y no lo disfruto igual.

Otra cosa que le ando dando vueltas es a las melodías. Creo que muchas de las canciones que he escuchado desde siempre las he escuchado con tantos arreglos que me ha dificultado el proceso de identificar la melodía. Diría que son super artificiales. Siempre he considerado que la músicaes una habilidad o facilidad que unos nacen con ella y otros pues como que no la tenemos desarrollada. Como cuando desde peques se te dan bien los números o no. Pero aún así, estoy motivada porque veo que mejoro por días. Además leí que viene muy bien para el cerebro aprender cosas nuevas para prevenir el Alzheimer.

De normal, cuando me paso la tarde cantando y tocando, acabo con la voz tocada, medio afónica. Pero estos días ni lo he intentado porque estoy con laringitis así que estoy con todo el mono.

Así que hoy creo que empezaré a hacer algo que quería hacer pero que cuando cojo la guitarra, pues adios. Y es ir pasando las canciones de forma que me faciliten aprender y practicar las canciones. Cuando empecé a ver que me cuadraban algunas canciones, me puse como una niña cuando ve caramelos a buscar cancioncitas a ver cuales me parecían medio asumibles de poder aprender. Pero ahora quiero centrarme más y ponerme a saco con las canciones que voy sacando.

Ahora con la que estoy a muerte es con la flaca.

Foto-bitácora

Recuperar el control del contenido

Hola, os quiero presentar esta nueva sección de mi página: Foto-Bitácora, mi contenido personal. Ésta va a ser la primera entrada, a modo de presentación y os voy a hablar de por qué he creado esta sección y lo que quiero abordar en ella.

Quiero ir subiendo aquí mis estados, mis momentos, mis recuerdos. En definitiva, mi contenido personal. Ir derivando mi yo de las redes sociales a mi página. Mi objetivo es trabajar más en darle una consistencia a mi página para que sea mi nuevo hogar virtual. Aún ando reconfigurando y reestructurando toda la página, poco a poco la iré haciendo disponible, de momento ésta va a ser la primera parte que voy a habilitar.

Estaba acordándome cuando empecé a escribir blogs, esa delgada línea entre el desahogo y el diario confesional. Aquella sensación de soledad y exhibicionismo oscuro, como una voz narrando tu historia, o tus ocurrencias. Sin interferencias, sin competencias, sin me gustas. Un lugar donde reencontrarme constantemente conmigo misma, y en el camino, igual con alquien más. Y desde entonces mi objetivo es recuperar esa sensación. Hace unos años di alud a mi propio Frankesteing, o mejor dicho mi “Mequinenza”, mi página Laura Mequinenza. Una página mounstruosa donde traté de aunar mi yo personal y mi yo artístico, junto con algunos otros yos que también fueron apareciendo por el camino. Pero todos esos yos naufragaban en un mar de entradas y páginas perdiendo su esencia, su individualidad. Ahora ando trabajando en darle espacio a cada parte del todo para que tenga su propia identidad, me está encantando el proceso, pero está siendo más laborioso de lo que esperaba. Es mi propio mundo, así que puede que sea infinito el proceso.

Extimidad

Recuerdo una exposición que hizo Diablo llamada extimidad, que lo que me parece recordar de su presentación es un poco lo que siento que es la realidad virtual, ese desfile de el que exponemos nuestra intimidad. Esa forma de intimidad expuesta era muy patente en la poesía, luego en los diarios virtuales, una especie de botella al mar y ahora es tendencia. Como todo lo que se pone de moda suele causarme rechazo, pero a la vez, llevo años desarrollando exhibicionismo emocional, es decir exponiendo parte de mi intimidad de forma más o menos artística dependiendo el momento, especialmente mis desamores o desencuentros amorosos. También mi forma de pensar.

Y sí, de momento sigo queriendo escribir, escribir sobre todo: Sobre amores, sobre temas que me interesan, sobre mis preocupaciones, sobre lo que pienso. Sigo siendo una exhibicionista emocional. Pero quiero exhibirme a mi modo, en un sitio cómodo, familiar que yo pueda controlar. Quizás sea ego, o timidez, o que siempre me canso de todo, pero quiero que quien venga a leer mi contenido sea de forma intencionada, picado por la curiosidad o realizando búsquedas.

¿Qué por qué digo esto?

Por que hace tiempo que siento que el mundo virtual, las redes sociales son una especie de tele social, en la que nuestros amigos son los canales emitiendo su programación y nosotros vemos lo que echen, o hacemos zapping. Y ahora, ahora leo algunos textos de esa extimidad ajena y me pregunto si las redes sociales nos están acercando o alejando con tanta sobreinformación de la personas que forman parte de tu entorno. Desarrollando un vouyerismo aleatorio marcado por el ritmo del algoritmo de la red social de moda, radicalizando nuestras posturas.

Y me gusta y me horroriza a partes iguales. Me gusta lo fácil, lo cómodo, lo “al día” que me hace sentir a todo el mundo, a todo el mundo que está en redes claro. Me horroriza la tendencia creciente de convertir nuestra vida en un producto de consumo rápido, quizás fuera de contexto, mezclado entre churras y meninas y luchando por sobresalir, luchando por tener más me gustas, más seguidores, ser más guay, compitiendo contra marcas, negocios, influencers y demás personal que gana dinero con las redes sociales.

Y desde hace un tiempo le doy vueltas al tema de borrarme las redes sociales, que como buena friki tengo un montón de cuentas diferentes. Pienso pros y contras, las razones por las que las abrí y por las que aún las mantengo, las cosas que me gustan y las que no. Y parte de traer contenido a mi página es precisamente tras racionalizar el uso que quiero hacer y que quiero continuar teniendo.

¿A quién se dirige el contenido que creamos?

Una de las cosas que me inquieta como creadora compulsiva de contenido es la importancia que tiene para nosotros el contenido y el objetivo de éste. Cuándo tiene un objetivo efímero y cuando atemporal. Cuándo es contenido o cuando es mera distracción, un elemento más de ocio. A quién está dirigido y por qué. Especialmente esta última parte me parece relevante, porque al final acaba tomando el rumbo. Sobre todos estos temas he reflexionado mucho a través del mundo de la poesía, al que me siento íntimamente ligada.

Yo siempre he escrito porque necesito escribir, porque me gusta escribir y porque adoro luego con el tiempo leer mis escritos. Este círculo hedonista en el que me encontraba, un día, abrió su zona de confort, y empecé a encontrar placer exhibiendo mis escritos. Y esto llegó a su culmen cuando empecé a recitar, que me hacía sentir mucho placer recitando mis escritos. En algún momento de todo este onanismo empecé a tener en cuenta al espectador y a escribir para él, un él ajeno a mí o a la persona destinataria real del texto. Convirtiéndose en un ser difuso, no concreto, al que dirigir parte de mis textos. Y es aquí donde más me he sentido extraña, porque ese ser al que yo escribo en cada texto es diferente, en unos casos es afin a mí, en otros no. En algunos casos son personas conocidas, pero no concretas y otras no. Y al mostrar mis textos, al exhibirme, nunca sé si ese ser difuso estará escuchando o no mis escritos, pero la mera posibilidad de que pueda llegar a su destinatario me produce placer. Eso, o que los textos escritos para mí puedan hacer sentirse identificado a alguien, sintiéndolos suyos, aunque su experiencia o sensación en absoluto tenga algo que ver con la mía o lo que yo siento. Una especie de empatía mística. Lo que no me produce placer es la constante competición en la que parece haberse convertido cualquier cosa. Y quizás, esa constante especulación de nuestro contenido, como cotizando en bolsa, me hace querer huir de todo esto.

Pero aún hay Laura Mequinenza para rato, como digo, soy hedonista, y ahora, también exhibicionista. El placer es mío.

Distopia

Distopía

No podemos salir de noche
pero aún podemos ir a ver amanecer.

No me gustan la represión. Ni el sensacionalismo. Me gustaría pensar qué todo el humo que se está levantando es producto de la incertidumbre. No soy tan optimista, pero quiero aprender a serlo. Por salud. Por salud centrarnos en lo malo para luchar o reivindicar. Pero el resto del tiempo enfocar la energía en las cosas que nos aportan. Solo tengo un cuerpo. Y una mente. Y ambos, necesitan que alguien les recuerde las cosas que les hacen bien.

No voy a dejar de ser reivindicativa y decir lo que pienso. Pero no quiero ser la receptora de toda la mierda que aparezca por ahí. Ayer leí el origen de la palabra popurrí, que viene de pot pourri, que viene a ser olla podrida, y me dio por pensar que quizás sí, que quizás deberíamos consumir menos popurrí y elegir más lo que tipo de información queremos consumir.

Micro abierto arte no apto carnavales Laura Mequinenza

Micro abierto temático

Este martes, con motivo de carnavales, hicimos un micro abierto temático, en el que el texto tenía que estar relacionado con tu personaje. Circunscrito en este requisito, escribí un texto, pensando en que mi personaje, la mujer del extraño rostro.

Este texto que he escrito a este respecto lo he hecho pensando en todas aquellas personas que tienen que emigrar, por diferentes razones. En los que alguna vez han sido el extraño, el que causa curiosidad, y quizás miedo cuanto más acuciadas sean sus diferencias o costumbres. Puede que en el fondo todos seamos ese ser extraño para alguien.

Para la ocasión elegí un género, la ucropía al estilo Julio Verne mezclado con una de mis pasiones: otras dimensiones. Por falta de recursos y de tiempo, sobretodo de tiempo, mi disfraz deja mucho que desear, pero eso para mí nunca es un impedimento para pasármelo bien y echarme unas risas. Así que al final me quedó un modelito difícil de clasificar entre cortesana cutre, máquina, moustruo. El cual  espero volver a rescatar, con más tiempo y darle algún que otro giro, porque otra cosa no, pero me encanta disfrazarme y hacer el ganso, y cualquier excusa es buena para hacerlo.

De esta experiencia, en la que tuve un contratiempo al ir a imprimir el texto, he aprendido que leer un texto en Word desde el movil a través de una máscara, no es lo más recomendable. Por otro lado, me ha gustado descubrir, lo tenebroso que puede ser ver un rostro oscuro, que recita sin mover los labios. Interesante, interesante, me lo apunto para mi baúl de los miles de posibles ideas o recursos para futuros proyectos.

gonzalo kataria laura mequinenza migraña

mañana migrañosa

Hay personas o momentos que no se merecen,
por lo mal que se portan con nosotros, que les prestemos tanta atención,
pero ahí están, motivando textos y azuzando a la inspiración como mi migraña,
o tú , que hace tiempo que no sé de ti.

mi piel sangro y duele

Sangro y duele

06 de la mañana. Estoy sangrando mucho.

Hace poco leí “Teníamos que decir más Tengo la regla”, hoy mientras estaba presentando el micro abierto pensaba en ello, tras haber saludado a Teresa que me ha dicho que tenía mala carilla, que si me pasaba algo. He estado apunto de decir en el micro, ey chicos “No preocuparse, estoy más asocial de lo normal, es que hoy estoy reglosa. Pero ha sido tomarme dos cervezas y quitárseme todos los dolores.

Y es que al final es eso, dolor, mal estar, ganitas de morir entre las mantas.

Sangro. Y duele.

Pero no siempre fué así. De hecho tengo asociada la regla a días muy señalados, porque como bien decía el anuncio no se pierde ni una. Y no me dolía, y no me impedía hacer planes. Desde competir en gimnasia rítmica, pasar un día entero en aqualandia o en portaventura o tener esa primera cita que suele acabar en polvo, si, la regla ayuda a que acabe en polvo.

Ahora cada vez más, me veo anulando planes precisamente por la regla, que graciosamente me dicen eso es que te está mandado señales de que “Coño eres fértil y parece que se te ha olvidado para qué sirve” (que ese es otro tema). Y no creo que sea eso, pero sea como fuere cada vez me cuesta hacer más cosas en estos días.

“Querida regla, no te lo tomes a mal, a pesar de los buenos polvos ratos que hemos pasado juntas, cada vez te echo más de más, y menos de menos, sería un detalle que esta noche dejarás de sangrar y me dejaras dormir tranquila”