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Miércoles, día de directo

Ha costado, pero ya podemos decir: habemus día oficial de los directos.
(Al menos uno de ellos)

Así que sí, ya es oficial, los miércoles es a partir de ahora, nuestro día de directo. El día oficial para el directo normal de Un ratito de poesía. Ya veremos si me animo y fijo también uno para los especiales, o esos los hago según me vaya dando.

Sobre los directos normales, los que vengo haciendo hasta ahora vienen durando unas dos horitas. Así que lo más seguro es que esa sea la duración estimada y estemos de 20:00 a 22:00 hora española, si no me liáis demasiado. Pero no creo tampoco que pueda durar mucho más porque mi garganta a partir de las dos horas se queja y me dice, hasta aquí hemos llegado.

Así que apuntad bien, miércoles, a las 20:00 vuestro nuevo día favorito, para disfrutar de la poesía.

Os espero, mis amores gatunos.

Miau.

Buscando información LGTB

Este fin de semana me gustaría poder hacer una emisión de un nuevo Un ratito de Poesía hablando del El espejo del amor. Libro de Alan Moore y José Villarrubia. El cual hace un recorrido rápido a través de la historia poniendo el foco en aspectos relacionados con temática LGTB. Para este fin de semana, por tanto, me gustaría poder recopilar y organizar la mayor cantidad de información LGTB para contrastar fuentes y hacer una lectura comentada de este libro lo más completa posible.

En el steam de hoy hemos estado Sigo aprendiendo y trabajando en mejorar en cada nuevo stream. Pero me estoy divirtiendo mucho en el proceso, pequeños friki encuentros, y es muy agradable poder hacerlo con vuestra compañía.

Twitch obs

Un ratito de poesía, un canal de poesía en Twitch

Estoy aprendido a usar la plataforma de Twitch, me gustaría crear un canal de poesía. Sí, sí, me apetece crear un twitch de poesía. E ir metiendo poco a poco cositas de psicología, y quizás hasta de fotografía. El año pasado hice unos cuantos directos del micro abierto y un par de recitales a través de instagram. Pero tuve muchos problemas técnicos y a través de Instagram era súmamente incómodo. Me quedé con ganas de probar otras plataformas más profesionales,pero hasta que no he mejorado la conexión a internet, pues no tenía ningún sentido ni intentarlo.

Me he bajado un programa OBS, que permite personalizar más los directos. Pero aún estoy muy en bragas. He echado un vistazo a las cosas que hace la peña y estoy flipando un poco por la de cosas que se pueden hacer. Y lo cómodos que se les nota utilizando esas herramientas. Supongo que es cuestión de práctica, seguiré investigando y experimentando.

Me siento un poco abuela cuando veo cómo evoluciona la tecnología y las herramientas que se utilizan. ¿Mezclar en directo para usuario medio? Qué maravilla. Me ha recordado a mis prácticas cuando estudiaba haciendo dirección. Evidentemente me faltan varias cámaras. Pero ver que se pueden integrar elementos como imágenes, otras pantallas, música, e incluso eso, varias cámaras. Había una chica en un canal que salía la canción que estaba practicando sobre fondo transparente montado sobre su vídeo. Y me han entrado muchas ganas de aprender un poco a bichear estas herramientas, para ver qué cosas se pueden hacer.

Esta semanitas he hecho unas cuantas prácticas y me he lanzado a hacer un stream con un piloto de lo que podría ser una actividad que me apetece hacer, que es recitar un poquito cada semana.

Nueva en twitch

Qué sabéis de twitch? Yo poco. Estoy recién descubriendo la plataforma.

Pero quiero seguir investigando las posibilidades que ofrece. Creo que puede ser una herramienta interesante de comunicación.

De momento solo hago pruebas y con temas de poesía. Pero en cuanto lo domine mejor, veremos cómo hago para poder hablar también de fotografía y psicología de forma creativa.

Algún consejo?

Foto-bitácora

Recuperar el control del contenido

Hola, hoy os quiero hablar de una nueva idea que quiero implementar en mi página. Se trata de incorporar unos modos de visualización del contenido similares a las redes sociales y a los blogs. También quiero ir derivando el contenido que vierto en las redes sociales a mi página.

Entre mis ambiciones está crear un entorno en mi página que sea entretenido en sí mismo y a la vez que sea placentero para mí crearlo. Desde que me mudé a mi página web desde numerosos blogs, no he conseguido encontrar un formato que me haya hecho disfrutar de la experiencia como usuario. De ahí seguramente que siempre ande buscando la fórmula perfecta. Y siga dejándome seducir por publicar directamente en redes sociales, en lugar de usarlo como plataforma de difusión.

No es un secreto, y muchos también lo compartís, esa sensación de desencanto con las redes. Mi animadversión es amor-odio. Porque no puedo dejar de ver sus cualidades, las cuales han hecho que se conviertan en icono de esta generación, como ya lo fuera la televisión de la nuestra. Pero también veo cómo progresivamente vamos perdiendo el control del contenido que publicamos.

Toda esta locura vino a mi cabeza porque se han ido sumando experiencias y reflexiones que me han ido empujando a este momento.

Por un lado, en plataformas como facebook, progresivamente expresar mi opinión se estaba convirtiendo en guerras campales mezclando gente de mi entorno cercana con contactos que tenía por intereses comunes. Dos conjuntos de población que están en mis redes sociales, pero que quizás están ahí o los tengo ahí por otros motivos, no precisamente para discutir con ellos de forma vaga e imprecisa en un maremagnum de información random.

Por otro lado, estaba yo en una de mis mil cuentas de Instagram, y como escribo siempre con prisas, algún que otro gazapo se me coló. Y al ir a modificar el texto, la plataforma no me dejaba hacerlo porque habían decidido bloquearme esa opción. Cerca de esa fecha, una colega poeta había escrito un texto y al publicarlo, la aplicación consideró apropiado borrar la publicación por una denuncia de posible desnudo. Perdiendo el texto. Otra, me explicó la forma que tenían de banear el contenido según las palabras que utilizaras para que no pueda verse. Entre tanto, empecé a saber de los algoritmos y la forma de estimular que se publiquen unas cosas u otras, los cambios orientados a crear adicción, fomentar cada vez más contenido comercial o ajeno a tus contactos (gente con más visibilidad) y cada vez menos de la gente que sigues, aparte documentales que te enseñan la parte visible del iceberg que hacen con nuestros datos.

Y no. No dejé las redes. Aún así seguí usándolas. Tampoco tengo intención de dejarlas porque, al fin al cabo, es una red de contactos, ya sean amigos, conocidos o gente con intereses afines. Pero sí que quiero trabajar en recuperar el control de mi contenido.

Y como tengo muchas cuentas diferentes, lo que iba a ser un modesto perfil interno ha ido mutando hasta convertirse en una especie de red social cerrada con mis diferentes perfiles. Así que he ido probando infinidad de opciones hasta que, ahora que he empezado a darle esta vuelta de tuerca, me he motivado. Y esta motivación hace que me den cada vez más ganas de publicar mi propio contenido en mi página.

Cierto, cierto, la visibilidad y la interacción no es tan inmediata como en redes. Pero paso a paso. Mi objetivo ahora es recuperar el contenido. Lo de a quien llega, casi me gusta la idea romántica de estar pero no para quien no me busca. Ya veré como lo voy enfocando. Tampoco tengo pensado dejar las redes de golpe, al menos de momento.

Y bueno. Como decía arriba, ya os reclutaré a unos cuantos para que hagáis de conejillos de indias cuando termine de implementarla. Algún voluntario?

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