a media cerveza, alcohol, poesía, cronicas de media noche

A media cerveza de más

A media cerveza de más, vocalizamos peor, pero hablamos más claro.

Hubiera jurado que habías dejado de quererme, de perseguirme, que ya sólo eran sombras tus ojos brillantes en la madrugada.

Y con la voz tomada, acariciando la mano que siempre evitas tocar, me di cuenta que eres uno más que echa de menos esa chica que desecho cada verano.

Y nos cuesta entender que ambos nos buscamos en lados equivocados y hablamos como si estuviéramos en el mismo momento.

Entonces la cerveza me ayuda a entender todo aquello que no somos capaces cuando no estamos borrachos.

Recitada:

21 de noviembre 2017 micro abierto Arte no Apto en Dénia, Alicante

Apúntame la dirección

El corazón que bosteza en la mano
los días pares, en los que parece que no te acuerdas de mi, (dice)

-Claro, claro, “ahora me encanta buscarte”.

En la papelera del ya es tarde,
como todos, como todas,
incluso sin klennex somos dramáticos,
quieres verme desnuda de nuevo,
o puede que azul de mis rizos
bajo la luna sea más intenso,
me gritan los párpados
de buscar en los silencios.

Cada viernes,
se arranca una teja de mi mejilla,
me gusta inventarme el desenlace final,
adicta a los finales a la francesa,
todos nos queremos en silencio
y no me hace falta más que una sonrisa,
para olvidarnos con cariño,
para aparcar el día a día
en el cajón de los para luego.

– ¿Me invitas al balcón de tus ojos?
– Sólo si saltas esta noche.

Mañanas con prisa y sin prisa,
con el mismo sabor a fin de temporada

Aparcamiento de los sentimientos
en fase de demolición,
agárrame del pecho
y dibujemos una flecha aleatoria.

Para fallar, yo también sé ser profesional,
regálame la risa, lo demás, no importa,
apúntame la dirección de aquella tarde,
en la que reímos tanto,
quisiera volver a ella algún día.

Adiestramiento

Esa forma que tienes de cercenar mis avances contigo,
cuando me empiezo a sentir otra vez cómoda
otra vez segura, atacando de nuevo.
Dices que estás educándome,
y lo dices tan serio, que temo que sea verdad.

No sé cómo decirte que te siento lejos,muy lejos
y siempre pienso en alejarme definitivamente.
Entonces, cuando pienso en huir,en no volver
me vuelves a sonreír con esa sonrisa tuya
que se come los demonios y me los devuelve fríos
y aparentemente muertos.

Me posas los besos en mi boca, con ese gesto inconsciente
que haces tan pocas veces, y me parece algo mágico.
Me siento como una niña pequeña
a la que le dan aquello que tanto ansía.
Este adiestramiento voraz
me hace sentirme presa de un ardid letal.
Vulnerable, sin amor,
débil en una guerra fría.

No estamos enamorados,
pero sólo nos tenemos el uno al otro
tú buscas otras, yo me dejo buscar
y seguimos solos en este desierto
en el que sobrevivimos
a base de contrabando de afecto.

Bajo la luna creeré avanzar
tal vez me confiaré
pero cuando mengüe,
volveré a sentir tu fría presencia,
en este invierno que une nuestras soledades
haciéndonos creer que somos algo
cuando no somos más que
dos náufragos que se dan abrigo.

El día más triste del año

Ahora nos dicen cuando tenemos que ser felices

y cuando dejar de serlo, después de la navidad,

otro término comercial, blue monday o

el día más triste del año

 

He oído que hoy es el día más triste del año

y he pensado que igual era mejor no levantarse de la cama.

Fuera nieva y me parece gracioso que llegue a nevar en una ciudad con ésta

y sin embargo ni el frío, ni la nieva, nie le día más triste del año me han hecho sentir mal.

 

No estoy triste,

yo que ando luchando con el nenufar que me parasita

yo que he desestimando las sendas de baldosas de azúcar

porque me van los callejones oscuros

yo que a cada caricia de menos pierdo razones para querer verte

yo que no sé escribir poemas alegres de cosas tristes

yo que tengo una montaña encima del pecho

yo que dibujo tristezas en la gente que no tiene

y se marchitan en mis retratos.

Yo que colecciono jardines de ausencias

y planto rosales con orgullo.

 

No estoy triste, el día más triste y frío del año.

No me he muerto, ni se me ha escapado el alma por la boca

ni se me han fermentado tus escusas

no se me achica el cuarto

ni se me hunde el cuerpo en la cama

no se precipita el techo

ni se me escaman las costillas

No te echo de de menos

No / te / echo / de / menos

 

No se me encoge el estómago

ni me veo fea y vieja en el espejo

no me faltan todas las personas que me faltan

ni asoma hoy el cráter oscuro de mi futuro

No me asusta el fantasma de yo misma

ni vienen las druidas a quemarme en vida.

 

Mañana, quién sabe,

quizás venga la tristeza a adueñarse de mi

pero hoy

no estoy triste

el día más triste del año.

Recitada: 02 de Enero 2018 en el micro abierto Arte no Apto, Hotel Chamarel,en Dénia

 

Liar

Si me vas a mentir
hazlo
hazlo con descaro,
con alevosia, miénteme
pero no te arrepientas, hazlo, pero de veras,
compórtate como si la creyeras,
no, como no, créete la mentira, hazla verdad.

Que no exista nadie que sepa que es mentira,
borra el rastro, las huellas, comete el crimen perfecto.

Miénteme, como tú  sabes hacerlo
con esa perversidad inocente,
con esa mirada desafiante, del que se siente ofendido,
del que quieres creer, necesitas creer, y crees.

Cayendo en la tejida trampa de seda que se acomoda
según voy escuchando cómo formulas tus palabras.
Hipnóticas.
Falsas. Siempre falsas, pero tan tuyas, que parecen verdad.

 

Recitada:

29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia

17 de Febrero en fiesta Privada en Ondara, Alicante

20 de Febrero en micro abierto arte no apto en Chamarel  en Dénia, Alicante

 

Findes Raros

Esta noche estoy esperando que se ilumine la pantalla,
espero que aparezcas para rescatarme de la neurosis
que me producen los días tras los findes raros.
Temo los findes raros, son el cáncer
que se van apoderando de mi seguridad afectiva.

Después de un finde raro, las cosas
ya no vuelven a ser como antes,
donde antes había complicidad,
deja de haberlas,
las frases y juegos de palabras
ya no fluyen naturalmente
y aveces aparecen esos silencios feos,incómodos,
acompañados de miradas de circunstancia.
¡Hasta los besos son raros, saben a artificiales!

Ahora temo verte,
temo que ya no puedas volver a mirarme
como me mirabas antes.
Con esos ojitos, esa ansiedad,
con esas ganas de besarme a toda-hora
o esa forma de abrazarme
y alargar el tiempo para que no me vaya
esa habilidad tuya de secuestrarme,
para liarme siempre y me quede a dormir contigo
aunque tenga exámen al día siguiente
aunque esté enferma.

Temo que cuando nos veamos
el aire se haga tan espeso
que sea incómodo respirar
y las miradas no se claven fuerte en los ojos
sino que deambulen incómodas
a la búsqueda de alguna excusa
para de nuevo alejarnos.

Temo que desandemos el camino andado
y volvamos a ser esos desconocidos sin saber qué decirse
pero esta vez, sin ganas de conocerse.

Aprincesada y pasada de moda

Te anuncio que las princesas están pasadas de moda,
pero yo sigo teniendo alma de chica dulce,
aprincesada, a la que le gusta que la mimen,
no con empalagosismos de manual,
pero si con caricias del que teme romper algo preciado,
pero si con besos que se estrellan
en el paradigma que para el tiempo,
pero si con sonrisas del que disfruta
sin esperar nada a cambio.

Te anuncio, que yo no vine al mundo
para hacer feliz a nadie
y que no tengo la responsabilidad moral
de tener que hacerlo, sin embargo
no me importaría embarcarme en proyectos,
en los que lo consiguiéramos de forma adyacente,
como consecuencia lateral.
Mientras dure, mientras nos valga,
sin culpabilidades una vez
que desaparezca la magia.

Te anuncio que hace mucho tiempo
que me desapunté del club de las guerras frías,
nunca sé cómo llegué a entrar en un lugar así,
pero sí sé que no pienso volver.
No echo de menos los juegos de egos,
y perdóname, si me cansan los tira y afloja.
Prefiero, otro tipo de juegos.

Te anuncio que no busco al padre de mis hijos
ni al ladrón que me robe el corazón una madrugada,
aunque tal vez fantasee con la piezza perfecta
que encumbre mi colección
y me arrincone tanto intelectual
como pasionalmente.
No creo en los reyes magos
pero, me lo pido este año como regalo de reyes.
Este año creo que he sido demasiado buena
y me lo merezco.

Te anuncio que la verdad,
está sobrevalorada, 
pero que aún así, soy defectuosa
y me hacen más mal las mentiras
que cualquiera de las fechorias.
Confío en la gente,
hasta que dejo de confiar.
No quiero lunas ni cielos,
no quiero promesas de reinos,
mi princesismo es romántico
y sólo añoro y deseo lo que acordamos,
lo que planificamos, lo que nos decimos.

Te anuncio desde ya,
que los cuentos siempre acababan mal,
pero alguien decidió cambiarlos
para vendernos un mundo de mentira.
Yo soy una ingenua que quiere seguir creyendo
en los mundos de mentira,
en los sueños de mentira,
en las promesas de mentira.

Y me resisto a creer, que no puedo ser
la protagonista de mi propio cuento.

El mar es testigo

Me llevaste a la playa
me llamaste sirena
y a las dos de la tarde
debajo del agua, follábamos
mientras fuera parecía
que sólo abrazos y besos
nos dábamos.

El mar es testigo
que desde ese día
me apetece a todas horas
follar contigo.

La luna nos miraba

La luna te convierte en lobo
cuando me buscas como a una perra
la excusa esta vez era ver la luna
la excusa era ver las estrellas.

Y mientras el azul nos iluminaba
nos guarecimos en la torre alta
para que ya siempre así te recordara,
en esa torre, en esa noche,
sin desvestirnos apenas
mientras la luna nos miraba
aullamos los dos a un tiempo
aunque fuésemos de diferentes razas.

Noviembre

Qué bonito es noviembre
qué bonito el sol
qué aún calienta
suave, cariñoso, cercano,
qué bonito el mar
tan azul, tan calmado,
tan solitario
ahora
que nadie viene a bañarse.
Qué bonito todo
y tu cara, sonriente, alegre
con esos ojos tuyos
tan brillantes.
Qué bonito el amor, en otoño,
cuando todo invita a abrazarse
a juntarse.
Y llueve
repiquea el agua en la ventana
qué bonito todo
cuando está mojado
con esos colores
con ese olor.
Noviembre es mágico
y no acaba más que empezar.