Formas de trazar un mapa

He capturado un recuerdo olvidado que viene de mi pasado

un fragmento de silencios y pausas en los que detenerse

cuando, conoces la belleza de la espera y la incertidumbre

por primera vez

cuando no todo se compra o se obtiene fácilmente

aunque sea fácil, aunque sea placentero, aunque todo fluya.

He recuperado una porción de la ilusión que nace al degustar la magia

reaprender a sentir sin prisa, a sentir sin expectativas, a sentir sin comodidad consumista

elaborando una distancia segura donde poder desarrollar nuestro yo mismo

para descubrirnos, para que nos descubran.

He vuelto a tocar el tiempo con las manos

y notar esa caricia efímera que no te deja atraparlo

aunque aveces, lo retengas con fuerza

sabes que se acabará escapando.

 

La cascada no tiene que llegar hoy

podemos remar en todas las demás direcciones

hay tantas formas de trazar un mapa

y nadie nos obliga a llegar a ningun sitio

improvisemos una ruta aleatoria

adentrémonos a la senda sin brújula

la fantasía de desvirtualizarnos en todos los sentidos

y dejemos la ficción para cuando se cierna el bosque entre nosotros

en la frenética jungla que nos devora.

 

 

 

 

 

Realidad de mentira

Desde donde desentonan mis recuerdos

aveces caen pedacitos

de ese yo, de ese tú, de ese nosotros

que parecen patalear en esta pantalla

que ahora lo domina todo

donde todo (el mundo) se ha vuelto virtual

donde la vida se ha convertido en un desfile de fotografías

chistes y gatitos, sobretodo gatitos

y los recuerdos, desentonando

efemérides sorpresa

tiñendo esta realidad de mentira

en algo, que algún día

parece que sí fue verdad.

 

Abriendo madrugadas

Abriendo madrugadas con las uñas teñidas de negro
esta noche tal vez no me acueste tan tarde
es una aventura vivir sin brújula
me sigue sorprendiendo
mi absoluta falta de orientación.

Cada vez estoy más segura
de que mi cabeza no sabe sentarse
nunca he sido de amaestrar a las fieras

a raves del agua

A través del agua

Atravesando las paredes
con cada una de mis manos
se acaban los moldes
las esquinas
los límites.
Comienzo a tirar de la espiral
tú, yo, él, ella
y se enreda el sentido
de las palabras
que no pronuncio.
Paramos.
Realizo una trenza
todos en su sitio
volvemos a los moldes.

Deslizo mis manos
se sumergen
me dejo mojar
poco a poco
hasta zambullirme
entera.

Ahora
dejándome mecer por la corriente
nutrida por las aguas
todo vuelve a cobrar sentido.
Me siento llena de vida
en esta danza mística
mi piel muda
más allá de la desnudez
una nueva yo
dibuja una sonrisa en cada palabra.

Y eso que aún
la arena
cubre mis pies.

Pez

Hoy es una vez más
un lugar donde dejar caer mis dedos
frente a la pantalla
una melodía
me recuerda al azul
y se mece en mis oídos.

Colecciono melodías
mi droga
paliar esta necesidad
de inventar formas
para salir de este lugar

Esta noche me sobra todo el mundo
y las paredes
necesito ser pez que atraviese las dimensiones
agua , sólido, aire, aire
música, nota
pez

Convertirme en bucle,
recogimiento
naturaleza cíclica
que me empuja a los círculos.

Hoy me siento…

Me siento, me siento, me siento
qué decir,
cómo expresar,
palabras vanas,
estúpido entendimiento,
qué sabes, ni qué sabras
me apetece rebozarme
en todas las locuras
que hace tiempo que no me rebozo
me tienta
la línea
oscura
que me dice que no, que no
y me acerco
al borde
traviesa
y juego a no hacer caso
a no saber, a no oir
hoy me siento tan …

la paz maldita laura mequinenza circulo crisalido

La Paz Maldita

La paz maldita es aquella paz en la que dormita el polvo sobre los muebles,
el silencio de las paredes, el rechinar de las puertas, pero que guarda la incertidumbre,
saberse en la inquietud de no saber cuánto durará esta frágil tregua.

Amanecer calzando una cabeza más pesada, podría caerse en cualquier momento,
podría estallar. Sabría a poco decir que es dolor, sabría poco decir que es cansancio.
Es dolor, es cansancio, es incertidumbre, es la paz maldita, que vive dentro de mi,
no hay sangre hirviendo, no hay rechinar de dientes, no hay adrenalina en las manos,
pero lo habrá.

Y no suceden, amenazas, y no suceden, mentiras, y no sucede NADA.
El tiempo inmóbil me recuerda que temblaré, cuando pueda moverme, que gritaré,
cuando empiece a despegarme de la melaza envenada.
Me asusta volver a la vida cuando ya no quede nada,
cuando ya no tenga alas, cuando…
cuando los créditos me recuerden que no vi la película.

Y ahora, saborear, la paz maldita, mientras avanzo por los pasillos,
saborearla fingiendo no probarla, cerrando candados,
fingiendo avanzar, cosiendo remiendos,
probando su amargor, quemando salidas,
atrangantarme y querer beber, beber, beber, olvidar, fingir, escapar, no volver.

Quiero acabar ya, de una puta vez, de llamar PAZ a esta maldita GUERRA FRÍA.

Reencarnación

Renacer, tras tantos personajes,
quién dijo que la reencarnación
es después de muerto?

Es cierto,
cada vez que rompes la crisálida
todo lo bueno y lo malo
pesa en el expediente.

Ahora, convertida en devoradora del tiempo
trato de ajustar las manecillas
para volverlas en la dirección,
en el instante correcto.

Merendando la ansiedad
de quién necesita una y otra vez
repasar los capítulos
para reescribirlos
ésta vez, sin tachaduras.

Y me doy cuenta
en cada vida
lo que la hace realmente avanzar
que coja inercia
es conseguir un punto de apoyo
desde el que saltar
o en este caso, rodar
dibujando en el suelo
las trazas de lo que parece
a simple vista un círculo
que no es más que la línea
que une una vida con otra.

Ahora y siempre,
coleccionando trazas
amando las líneas
a las que me anudo
mis queridos círculos
en los que me envolveré
nuevamente
cuando necesite
renacer de nuevo.

 

Hacia dentro laura mequinenza poesia intimista circulo crisalido

Hacia adentro

Me refugio en las letras de nuevo

soy cíclica, como las mareas,

como las fases del sueño,

y otra vez me retuerzo

tiendo hacia mi centro

me busco

como si hubiera un sitio

donde realmente me encontrara

y tuviera sentido decir

ey aquí estoy

me he encontrado

aunque me siento otra vez perdida

sino seguramente

no me buscaría

no tiraría de mi hacia el centro

escurriendome del mundo

tirando de las puntas

para no ver a nadie

para que no me vean

esquivando el silencio

que me hace tirarme en picado

como un kamikace

sin paracaidas

y de nuevo a las páginas

a la sonrisa cómplice

que me hace quedarme dormida

pensando que es algo pasajero

por algo soy cíclica,

como las mareas,

como las fases del sueño,

y saldré hacia afuera

como un pollo

que picotea la cáscara que lo envuelve

y buscaré esa energía

que me hace seguir hacia adelante.

 

Y no sé ni tu nombre

Y entonces no para de sonar
“y no sé ni tu nombre”
una y otra vez
y se mete en mi cabeza
amartilleándome
y los muebles comienzan a moverse
los cajones se abren y se cierran
y tú no estás
y no lo puedes ver
y me digo < No es verdad.
Esto no existe, no puede existir>
Y aparece una aguja gigante
en la esquina de mi habitación
precipita sobre mi
intentando alcanzarme
y me digo < Otra vez no>
Y me quedo muda
cierro los ojos
y los cajones paran de abrirse
y la aguja no me alcanza
se queda inmóvil a un centímetro
todavía la siento
sé que está ahi, señalándome
y yo con los ojos cerrados
pero no me muevo.

 

Aunque la canción no se llame así
y nadie crea mi historia ^^

De azules y círculos incompletos

Tranquila…

Esta noche dibujamos círculos concéntricos incompletos
que se van uniendo por sus extremos a otros círculos
formando infinitas espirales que conectan una curva con otra.

Los azules se están destiñendo,
clarean en esta paleta que recorro con mis dedos.
Me da miedo su tacto.
Mis yemas tiemblan al posarse sobre los azules.
Temen que se agote,
finalmente se agote el concepto
y nunca más pueda trazar una línea azulada
en este gastado lienzo.

Tranquila…
Te he dejado una taza de leche caliente
para que puedas dormir.
Me he inventado una trampa de sueños
para que sin darte cuenta me reveles tus misterios.
Me dejes caminar en el laberinto oscuro
para derribar las simetrías que te atormentan.
Y fabricar el cielo de las dualidades
donde diferentes “yos” no se enfrentan.

La vitrina.
La vitrina está vacía.
Las muñecas nunca deberían tener consciencia
y poder escapar de la cárcel de cristal.
Sus ojos vidriosos ya no miran buscando admiración
sus delgadas piernas apenas soportan el peso.
A menudo pierde el equilibrio
y lanza una mano a la deriva
arañándote entrañas para seguir en pie.

Tranquila…
Esta noche vamos a desordenar los mundos
vamos a mezclar realidades, a trazar un oasis
donde no tengan cabida las cadenas.
Seamos libres en nuestro oasis
donde tú me besas intensa
y yo te abrazo entera.

” A la robadora de almas… que se escapó un día por la cornisa del entendimiento y nunca más volvimos a hablar el mismo idioma, aún así, hubo un tiempo en el que nos hablábamos sin hablar, nos comunicábamos en sueños y nos protegíamos del resto del mundo, del que creíamos transcender”