Reencarnación

Renacer, tras tantos personajes,
quién dijo que la reencarnación
es después de muerto?

Es cierto,
cada vez que rompes la crisálida
todo lo bueno y lo malo
pesa en el expediente.

Ahora, convertida en devoradora del tiempo
trato de ajustar las manecillas
para volverlas en la dirección,
en el instante correcto.

Merendando la ansiedad
de quién necesita una y otra vez
repasar los capítulos
para reescribirlos
ésta vez, sin tachaduras.

Y me doy cuenta
en cada vida
lo que la hace realmente avanzar
que coja inercia
es conseguir un punto de apoyo
desde el que saltar
o en este caso, rodar
dibujando en el suelo
las trazas de lo que parece
a simple vista un círculo
que no es más que la línea
que une una vida con otra.

Ahora y siempre,
coleccionando trazas
amando las líneas
a las que me anudo
mis queridos círculos
en los que me envolveré
nuevamente
cuando necesite
renacer de nuevo.

 

Correr en la dirección correcta, siempre, al mismo ritmo,
parece de naturaleza incomprensible.

Y sin embargo, corremos, despavoridos en cuanto
alguien aprieta el botón del cronómetro.

Y si no quiero seguir?

Qué pasará cuando mis sueños se descuelguen y caigan por el suelo?

Siempre remendando con celo, siempre agachandome a por los pedazos, siempre sustituyendo, ilusión por des. Siempre viendo que arriba y abajo son insostenibelemente dispares en un desequilibrio letal, cayendo desde lo alto, la pesa. Peregrinaje de oportunidades ficticias se posan en la ventana. Paladearé el final del verso y de puntillas me asomaré para ver cuánto queda para el final, tal vez mañana, tal vez nunca. Las plumas se escaparán y alguien anunciará que otro poema está inconcluso, descartado y rechazado. Generación perdida. Un, dos tres, otro vals, otra vez la misma canción, alante y atrás, un dos tres y ya.

Entonces ella se volvió loca

Entonces ella se volvió loca
y no había forma de conversar
gritaba que quitaran la luna, que no podía verla más
que no lo soportaba.

Entonces ella era una niña
y hablaba como un adulto
pero ya no lo era, y danzaba con su cetro
imaginando que convertía todo en oro.

Entonces ella comenzó a gritar
y la noche se hacía día y el día noche
se bebía el agua del mar
y no paraba de acumular piedras.

Entonces ella inventó un juego
en el que se podía hablar sin palabras
y se podía gritar en silencio
y la “a” era “z” y la “z” no existía.

Entonces ella olvidó todo
y empezó a dibujarlo de nuevo
mezclaba el gris con el negro
y quería dibujar arcoiris rosas.

Entonces ella me echó de su vida
y yo pensé que había camino de vuelta
pero tronaban las paredes
cada vez que me acercaba.

Entonces ella se volvió loca
y no quería el sol, ni las estrellas,
ni el día, ni la noche. Tiraba del cielo
y decía que lo quitaran, que lo quitaran.

Y entonces ella nunca volvió a ser la misma.
Ni yo tampoco.

laura mequinenza sin sentido

Sin sentido

Sin querer y queriendo,
muriendo siempre por dentro
intentando evitar a los fantasmas
que no quieren desaparecer.
Si no entiendo cómo matar esta ansiedad,
este mal estar, estas ganas de romper con todo.
Asustada y herida, encogida por el dolor,
por la incertidumbre, con esa soledad apuntándome
y acorralándome contra la pared.
Esquivo las palabras, huyo de todos,
pero me estrello cotra mi, se acaban los caminos
y no puedo seguir corriendo,
caigo por el desfiladero
que me lleva a una cama
desarraigada que no me consuela,
que me hunde y me seca.
Los días se hacen iguales,
fotocopiados,
pasan por delante de puntillas
y se van sin apuntar sonrisas al diario.
Me trago el miedo, las escusas, la desidia
y me atraganto, vomito serpientes venenosas
que pican y duelen.
Arranco las páginas de mis sueños
a mordiscos del calendario,
rompiendo las esquinas,
marcando siles y noles
en la lista de tropezar de nuevo,
el fracaso de definirse una y mil veces
y seguir con apéndices incomprendidos
que no sabes dónde meterlos.
Sin ser, sin pensar, sin analizar,
sólo noches eternas.
Y todo, para nada,
para seguir igual,
porque lo que no tiene sentido,
sigue sin tenerlo.

Estrellarse

Comer tierra
otra vez
mierda de inspiración
bloqueada
incapaz
como atada.

Quiero fluir
de nuevo
quiero fluir.

Malditos vuelos
sin control
ascender
estrellarse

Loca kamikace
estúpida
siempre arriba-abajo
inconstante
fugaz

Necesito dosis
de mis drogas primarias.

 

La no paz

El sin sentido ha venido a reinar a la no paz de mi vida,
es un mounstruo caprichoso que se alimenta de la desesperación.
Los días se convierten en una bobina áspera de palabras vacías.
Hoy pensé en la ventana, ayer en un maratón a ninguna parte,
mañana probablemente en una bombona.

El tiempo se pliega sobre si mismo
y un año es un segundo y un segundo un año,
y los dos al mismo tiempo pesan sobre mi.

Si me pongo a correr las manos se me atrofian,
y al usar las manos me quedo sin pies, así pasan los días
y yo cada vez más eso que no quiero ser,
el anticiclón convertido en globo atado.

Piedras, tejados, la siembra del barbecho,
“algún día…” como alimento diario.
Perderemos como los perdedores más obstinados,
de todas formas, es imposible ganar.

Hoy puede ser el día más elevado,
a partir de ahora, continuaremos el descenso.
Pero antes, arrasaré con todo sentimiento.

Buenas noches, dirían otros.

Hacia dentro laura mequinenza poesia intimista circulo crisalido

Hacia adentro

Me refugio en las letras de nuevo

soy cíclica, como las mareas,

como las fases del sueño,

y otra vez me retuerzo

tiendo hacia mi centro

me busco

como si hubiera un sitio

donde realmente me encontrara

y tuviera sentido decir

ey aquí estoy

me he encontrado

aunque me siento otra vez perdida

sino seguramente

no me buscaría

no tiraría de mi hacia el centro

escurriendome del mundo

tirando de las puntas

para no ver a nadie

para que no me vean

esquivando el silencio

que me hace tirarme en picado

como un kamikace

sin paracaidas

y de nuevo a las páginas

a la sonrisa cómplice

que me hace quedarme dormida

pensando que es algo pasajero

por algo soy cíclica,

como las mareas,

como las fases del sueño,

y saldré hacia afuera

como un pollo

que picotea la cáscara que lo envuelve

y buscaré esa energía

que me hace seguir hacia adelante.

 

Y qué

Y qué de todo y qué de nada
si con todo no alcanzo
y con nada me faltan palabras. 
Y qué si silvo despierta
y se me contaminan los días de extrañas hazañas.
En la encrucijada de disfrazarme de yo
y vestirme cada mañana de otra.
Y qué si desgasto mis besos sin activar el contador
y no le pongo precio a mis abrazos.
Si te siento mío por fuera y por dentro
y hacemos caso omiso de las normas del tiempo.
Y qué si nunca fui amante de los juegos de egos,
si dejo ganar bazas con indiferencia.
Si divago con las sendas por las que llegar
a las personas y atajo sonriente
y me desvío de los senderos oscuros. 
Y qué si me enamoro de los detalles
y me invento mil formas nuevas
para romper las manecillas.
Y salto del derecho los días pares
y me doy la vuelta los días impares. 
Y qué si te veo bonito, bonita,
si me pareces lindo, si me pareces linda,
si yo decido donde empieza la definición de perfecto
y donde acaba el territorio comanche de las verdades y las mentiras. 
Y qué si prefiero que me atravieses con un cuchillo
y me desangres entera a que me eches una cuchara de veneno
y otra de azúcar cada día en el café.
Y qué si descorcho sonrisas en limones y mandarinas,
si garabateo en las sombras y me pierden las luces y los atarcederes.
Y qué si elegí dejar de ser hombre o mujer
y me planté en animal disfrazado de humano.
Si lamo mi hocico pero mido mal las distancias
y no sé ser prudente.
Me estrello en cada conversación improvisada
y resbalo en miradas inquisitivas. 
Y qué si hay o no hay quién me entienda,
o si soy yo la que no quiere dejarse entender.
Si puedo saltar montañas, guardarme trocitos de mar,
convertirme en lienzo y sentir el color ocre rasgando mi piel,
si apago los desdenes con látigos incendiarios.
Y qué si no tengo naturaleza cuaima y me dejo fluir
Acaso, debería en algun momento
dejar de lado mi estructura para meterme en el molde? 
Definitivamente, no contéis conmigo.

Sálvate tú



Sálvate tú…

que yo hoy no tengo fuerza

he caido rendida

después de darme cuenta

que no soy tan fuerte

como aveces me creo

y me estoy haciendo ovillo

de tanto deshilacharme

y no encuentro las aceras

a las que poder abrazarme

para luego salir ahullando

para correr sin zapatos

para perder el tiempo

sin saber el camino de regreso

sabiendo que hoy no seré tu cíclope

sabiendo que hoy no temblaré

como una luna de agua

que pertenezco a esa clase de seres

que padecen bipolaridad crónica

y que según me cierro hacia adentro

mis pies se van hundiendo

perdiérdose

abandonados al tragar sin compasión

de los días que me atusa la marea.

Sálvate tú

que no quiero arrastrarte conmigo

en mi delirio advenedizo

donde se pierde el juicio

donde las entradas y salidas

se convierten en látigos de fuego

en callejones mortales

en la tortura de ver

lo que no quieres ver.

Que no quiero que veas

cómo la calabaza se convierte en carroza.

Vendido todo el minuto, el segundo

la centésima para entenderme

y aún asi las paredes me hacen rebotar

para darme cuenta que vivo en un espejismo

que al tratar de tocarlo con las manos

se desvanece y se convierte en arena.

Intentaré que las corrientes no me arrastren

no quiero llegar a la playa

pero tampoco perderme en alta mar

es paradógico pensar

que siempre nado en círculos

y no me atrevo a alejarme

más allá de la tercera boya.

Sálvate tú

Aún recuerdo aquel día, en el que casi muero ahogada,

cuando dejé de ver la playa y sólo veía la tercera boya.

Quizá, es que no oigo los gritos que me llaman desde la playa,

quizás nadie sale corriendo atemorizado de que no vuelva,

quizá la resaca es fuerte y por eso prefiero que los demás se salven,

que esta vez igual no encuentre el camino de vuelta.

Víctimas del photoshop

¿Es posible que sea tan permutable
el estado de ánimo que se vea afectada tu sonrisa
por el reflejo del paso de los años
estampado en tu rostro?

Hoy amanecí con el anuncio de tu tristeza
con la desventurada manía que tenemos de fingir
que nos da igual, pero no nos da igual.
Asustada posas la mirada
en lo que tú llamas imperfecciones
y reniegas de ellas con tanto ahínco
que me llego a sentir culpable
o complice (tal vez)

Y me encierro en un cuarto
de paredes blancas
que asoma a una calle
que asoma a la esperanza.
Y mientras recorro los rasgos de otras
que tal vez como tú, huye de ellos
me pierdo en la encrucijada de saber
que tú hoy estás triste
porque diariamente nos dedicamos
a transformar la realidad
y mentimos una y otra vez
en cada paso que damos
hasta nos hemos creído
que ya no somos como somos

Y tú estás triste
porque tal vez no he sido hábil
o despierta
o siquiera lo he pensado
y no te he mentido
también( o tan bien) a ti
como a diario
con el resto hago.

Tal vez creemos que no nos parecemos tanto
a los demás como realmente si nos parecemos.
Hemos olvidado que somos humanos, e imperfectos

15-M

Has visto alguna vez pasar un sueño?

Aveces sucede
entonces
todo se convierte
en mágico 

Y no sé ni tu nombre

Y entonces no para de sonar
“y no sé ni tu nombre”
una y otra vez
y se mete en mi cabeza
amartilleándome
y los muebles comienzan a moverse
los cajones se abren y se cierran
y tú no estás
y no lo puedes ver
y me digo < No es verdad.
Esto no existe, no puede existir>
Y aparece una aguja gigante
en la esquina de mi habitación
precipita sobre mi
intentando alcanzarme
y me digo < Otra vez no>
Y me quedo muda
cierro los ojos
y los cajones paran de abrirse
y la aguja no me alcanza
se queda inmóvil a un centímetro
todavía la siento
sé que está ahi, señalándome
y yo con los ojos cerrados
pero no me muevo.

 

Aunque la canción no se llame así
y nadie crea mi historia ^^

De azules y círculos incompletos

Tranquila…

Esta noche dibujamos círculos concéntricos incompletos
que se van uniendo por sus extremos a otros círculos
formando infinitas espirales que conectan una curva con otra.

Los azules se están destiñendo,
clarean en esta paleta que recorro con mis dedos.
Me da miedo su tacto.
Mis yemas tiemblan al posarse sobre los azules.
Temen que se agote,
finalmente se agote el concepto
y nunca más pueda trazar una línea azulada
en este gastado lienzo.

Tranquila…
Te he dejado una taza de leche caliente
para que puedas dormir.
Me he inventado una trampa de sueños
para que sin darte cuenta me reveles tus misterios.
Me dejes caminar en el laberinto oscuro
para derribar las simetrías que te atormentan.
Y fabricar el cielo de las dualidades
donde diferentes “yos” no se enfrentan.

La vitrina.
La vitrina está vacía.
Las muñecas nunca deberían tener consciencia
y poder escapar de la cárcel de cristal.
Sus ojos vidriosos ya no miran buscando admiración
sus delgadas piernas apenas soportan el peso.
A menudo pierde el equilibrio
y lanza una mano a la deriva
arañándote entrañas para seguir en pie.

Tranquila…
Esta noche vamos a desordenar los mundos
vamos a mezclar realidades, a trazar un oasis
donde no tengan cabida las cadenas.
Seamos libres en nuestro oasis
donde tú me besas intensa
y yo te abrazo entera.

” A la robadora de almas… que se escapó un día por la cornisa del entendimiento y nunca más volvimos a hablar el mismo idioma, aún así, hubo un tiempo en el que nos hablábamos sin hablar, nos comunicábamos en sueños y nos protegíamos del resto del mundo, del que creíamos transcender”

Tal vez


Tal vez es que extraño algo, aunque no sabría decir el qué.

“Dono el espíritu en cada conquista
en las entrañas del que se deja querer
avanza el navío sin velas
en cada derrota que tengo al confesarme

Verdades que se maquillan de despedidas
verdades que se me clavan como cuchillas
cada amanecer siento cómo me flaquean las piernas
y temo caer en la tentación de susurrarte al oido
lo que quieres escuchar.

¿Quién inventó los caminos correctos
para dejarse amar?
¿Quién se engaña más que el que
por ellos se deja llevar?

Una noche más un alma errante
paseando por las calles de esta ciudad.”

No me digas

Subo esta poesía dedicada especialmente a ti Celia, me alegro que te gustara 🙂

No me digas que no crea en mi ideas
porque son una utopía
No me digas que no crea en ellas
si yo por ellas daría la vida.

No me creo que todo sea mi locura
que no puedas ver con mis ojos
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue una de mis opciones.

No me digas que no crees en utopías
si el amor es la más grande con la que tropezar
No me digas que soñar es de locos y de necios
si lo que es realmente de necios es dejarlo de intentar

No me creo que el silencio sea un arma
ni los papeles la manera
No me creo que legal sea un argumento
ni da igual un fundamento
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue de mis opciones.

No me digas que te crees esta mentira
que así, así es la vida.
No me digas que el dinero es tu motivo
que el poder es tu señor.

No me creo… no me creo… no me digas.

Recordando una noche fantástica en el Bukowski 🙂

laura

Furia

Furia
¿Qué no entiendes que no puedes despertar mi furia y luego querer que se aplaque sin más?

No. No debes despertar mi furia. Mi furia es como el toro desbocado que corre sin mirar y embiste a quien se le ponga por delante. Y mis palabras son dos astas afiladas que se hunden en la carne y que dejan heridas.

No despiertes mi furia.
No
No la despiertes.

Incomprendida


Y si gritara y me quedara sin voz???? Y si me quedara sin voz para siempre de tanto que pude llegar a gritar?

Quisiera gritar y desgarrarme la voz cuando me siento herida, pero mis heridas…me las formo yo misma? O son los demás que al no alcanzar mis espectativas hunden clavos desde los que se despeñan en mi cuerpo?

Y cuánto he de esperar de los demás??? No debería acaso dejar al azar ir rodando y que nos conduzca libremente por sus senderos misteriosos. Cuánto han de esperar los demás de mi?

Siempre, siempre, siempre había afirmado que cada uno es como es, y que cada uno debe actuar libremente según le dicte su corazón. Y que si otro espera otra cosa, si se enfada, si no es lo que esperaba, que se dé de cabezazos contra la pared para deshagar esa ansiedad injustificada.

Y hoy, ahora, me siento un ser ansioso, pienso en romperme la cabeza contra las paredes, pero aún así, no lo veo suficiente. Creo que soy un ser incomprendido y simplemente me he equivocado tal vez con las espectativas que me he marcado, con la vida, con las personas…

Y sin embargo estoy bien… en una enajenada realidad en la que parece que la anestesia nos sume en un estado de aparente felicidad.
El mundo puede acabarse hoy mismo, y me siento como si hubiera una droga general que nos afectara, de la que no fuésemos conscientes, que nos hiciera sonreir hacia nuestro inevitable fín.

De igual forma, siento que cada vez me cuesta más poderme quejar de la forma que quiero. Cada vez me siento que mis gritos se ahogan antes, y que aunque quisiera seguir gritando, seguir ahullando dolorida para mitigar mi pena…la voz se me quiebra y pesada cae como una piedra en el suelo. Es como si al mirarme en el espejo, al no poder ver mi reflejo me pegara de golpes contra el cristal para intentar conseguir verme, y en lugar de eso, al romperlo, me hiriera. Y no llegara a ser consciente de esas herida hasta que no pensara en una lejana yo de otro tiempo, que jamas se hubiera lanzado contra el cristal, y entonces es cuando pudiera percibir la sangre brotando a borbotones…

(¿De qué hablo? ¿Qué más dá…mis palabras no pueden emerger…hoy me quedé sin voz)

Vomitando el orgullo

Y tropiezo una y otra vez con mi mediocre idealismo
que quiere avanzar sin sentido en un desierto laberíntico,
sin salida, sin por qué.
Asfixiada mi voz grita por dentro
y sólo retumba mis entrañas.

Muere el silencio de mis pensamientos.
Muere el silencio de mis ideas.
Muere el silencio en el que quiero yacer inerte.
Muere… y me siento impotente al no poder hacer nada.

Si sigue mi voz agonizando ¿Dónde encontraré el brío para vomitar el dolor que me consume?

Días infernales en esta soledad disfrazada de rutina

Huye

Huye del dolor…aunque sin dolor la alegría no vendrá a ti.
Huye del peligro…aunque sin peligro, sin arriegar, no ganarás.
Huye, pero no dejes que los demonios te coman, aunque los demonios que te deboran sean la fuente de tu felicidad y tu infelicidad.
Huye…

“El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo” proverbio Chino.
La luz. La voz. Los días. Caen gotas de polvo y se reflectan con los rayos de sol.
No cesa el tiempo.Nunca.

Aunque aveces lo parezca.

Enajenada

Enajenada vienes a mi. Prometes mil paraisos, mil nuevos destinos, mil nuevos amananeceres contigo. albergas la esperanza que aún te siga esperando y chantajeas con recuerdos manipulados mi razón. Tal vez sea una mujer insensible como todos me definen pero no te dejo hacer, no te creo, no quiero volver a caer y de nuevo te aparto de mi.

Aseguras que todo ha cambiado y que ya no eres la misma y que sabes que si volvemos a intentarlo todo será distinto pero mejor. Ya no volverán tus dudas, ya no habrá huidas, ya no existirán miedos inconexos, las noches no se acabarán sin tí porque quieres no volver a separarte de mi. Corres, corres, corres con tu lengua y me dices que volvamos a empezar desde el principio porque sabes que todo esto tiene sentido.
Enajenada de nuevo te sobrevienen mil fantasmas que te inventas y huyes corriendo de nuevo. Antes de llegar me dices que me odias y que no quieres volver a verme, porque me temes antes de verme. Que mi silencio es cruel y que no puedes enfrentarte a él.

No puedes ser tu propio enemigo, aprende a convivir contigo misma y luego lucha por lo que quieres. Nunca te he odiado. Nunca te he verdaderamente apartado. Sólo he tomado las medidas que nos vienen mejor a las dos. Sé valiente y enfrentate a tus miedos y vencelos. Una vez pierdas ese lastre…igual la vida te muestra otro color.