Sobre mi – Hematofilia

Marzo 2012

Siento cómo el agua baña mi cuerpo

apenas cierro los ojos

el agua se hace pesada y espesa

la acaricio resbalando por mi cuerpo.

Mis yemas aún saben a ti

entre hierro y dulce

te saboreo.

Deslizándote entre mis dientes

juegas con mi lengua

eres adictivo, quiero más.

Quiero morderte, arrancar un quejido de tu boca

notar la sangre fluyendo, el charco de tu cuello.

Beberte.

Embriagarme.

Sentir el líquido viscoso tiñendo mis labios

calentándolos.

Lamer la herida, degustar gota a gota

las pinceladas que se derraman en el lienzo de tu cuerpo.

Agotar mi sed.

Saciarme.

El agua sigue cayendo sobre mi.

Esparciéndose sobre mi. Mojándome entera.

Cae sobre mi. Recorriéndome sin prisa

pasando por mis ojos, mi boca, mi cuello, mi pecho, mi ombligo

sentirla sobre mi. Recreándome despacio

pensando en tus manos,

tu tacto acuoso reptando por mi piel hasta detenerse en mi boca

queriendo que te pruebe, dándome un poco de ti

para que cierre los ojos y te pida más.

Te gusta jugar.

Tus manos arden, llenas de sangre caliente

sobre mi.

Como un gato negro

No nos han presentado oficialmente

pero cada noche paseas por mis mantas

aveces cuando tecleo el ordenador

aveces cuando me dejo caer en las sábanas

cierro los ojos y te siento,

sobre mi

como un gato negro

no me preguntes por qué negro

te deleitas en tus movimientos

amasando remolinos en los bordes

acomodándote a mi lado.

 

Otras , aprovechas cuando escasea la luz

y en esa complicidad mágica

merodeas mi mano suelta

mi mano que ondea dormida

mi mano que descansa en mi regazo

mi mano que acaricia el aire

y la olfateas y meces en tu mejilla

buscándola como un niño.

 

No nos concemos oficialmente

pero reconozco cuando apareces

invisible, fantasmagórico,

hay quien piensa que irreal

hay quien piensa que paranormal

pero en tus movimientos felinos

hay algo familiar,

algo que me recuerda a quien

hoy, ahí fuera,

bien acurrucadita dormita.

 

¿Eres un fantasma de algun gato negro,

como yo te bautizo y te pienso?

¿o eres la forma en la que mi pequeña

cuando duerme me acompaña?

 

 

A mis enemigas

Me han crecido los senos

y no paro de alimentar

pequeñas ratas que los muerden

buscando hacer sangre.

Aún no ha nacido el niño muerto

que asomará la cabeza entre mis piernas,

pero todas quieren beber de él.

 

El ocaso recubre las paredes

de óxido y flujos

donde el olor a sexo se confunde

con hedor de entrañas pútridas

y las alimañas

no dejan de lamer

allá donde el negro se confunde con el rojo

esperando encontrar gritos

donde solo hay silencio.

 

Pero nadie grita

Solo hay frío y eco

solo hay frío y viscosidad

solo hay frío y hedor.

 

A hurtadillas

se acumulan jadeos en las esquinas

y se esfuman sin mayor importancia.

En mis piernas mil cicatrices

compiten por perdurar contra las mil que aparecerán mañana.

En mi boca, moscas

y en mi mano

una caricia antes de olvidarlas.

 

Han salido a buscar

un ataud para mis muertos

alguien gritará en alguna ventana roja

pidiendo que los enterremos.

¡Mis muertos ya están en el ataud de mi cuerpo!

Pero pronto vendrá el tiempo a desenterrarlos.

 

Y mientras mis pechos siguen creciendo

pariré de nuevo con dolor estéril

y lo dejaré abandonado en el suelo

y enjendraré nuevas ratas,

nuevas paredes y nuevos muertos.

 

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

Agnosticismo

Texto de la profeta IV

Hubo un día

en el que los campos se volvieron violetas

el cielo lloraba porque tenía que matar a las bestias

el olor espeso y enviciado de las ciudades

ahora llenas de insectos

las flores empujaban hacia arriba

pero nadie las dejaba crecer

los cascarones se negaban a abrir

por miedo a ser engullidos

el rocío teñía todo de magenta

el barro cada vez más alto

el sol de contrabando

cadenas friccionando

óxido y mordazas paralizando la humanidad

en el suelo,

ojos y corazones abandonados.

 

Recuerdo estar allí

y no recordar cómo había llegado

mis manos, sujetaban sin embargo

inexplicablemente

una venda.