Se acerca el final del invierno

lentamente, capa a capa

comienza el deshielo.

 

Hazte Valer

Ultimamente cada vez que pasa un giro argumental en mi vida la gente de mi alrededor viene a terminar diciendo algo como: Hazte valer. Y como todas las frases básicas y bonitas que bien podrían protagonizar un capítulo de un manual de autoayuda me hace gracia lo estandarizada que está la hipocresía. Ya que los mismos que me vienen diciendo hazte valer y lo dispensan como remedio cada dos por tres llegado el momento sólo hacen uso de ese valor cuando se encuentran con alguien en desventaja.

Tenemos todos la boca llena de buenas intencciones que vamos escupiendo aquí y allá como si los demás no supieran autogesionarse la vida, si fuera por consejos podría forrarme la casa dos veces y aún me sobraría tela, incluso si mi casa fuera más grande.

Como decía, hazte valer, qué bien suena, oye, demuestra lo que vales, que no te tomen por tonta, es que eres tan buena, es que no puedes dejar que te pasen por encima. Cuando en realidad, todos estos supuestos consejos vienen a mi cuando tengo un conflicto. Conflicto dicho sea que si “no me hiciera valer” propablemente no existiría, conflicto que más antes o después seguramente tendré con quien hasta ahora me tomaba en confianza y me dice que mire a los demás con desconfianza.

Y mira, no creo que haya que mirar con desconfianza constantemente, pero si que es cierto que a más desilusiones, más cautela, a más traiciones, más prudencia.

Y si, más sola, pero no por “no hacerte valer”, sino por lo contrario, por decir esta boca es mía, por tener opinión aunque no me convenga, porque a todos les gusta decir hazte valer y luego mirarte con reproche cuando lo haces.

Sinceramente, para mi, hacerme valer aprovechando la desventaja no me parece un mérito, y tener que tragar en el caso contrario, pues que como que tampoco.

Por suerte desde hace un mes o mes y medio ando positiva, llena de energía y con ganas de comerme el mundo, probablemente sea otro año más, pero de momento, a una noche de cambiar de año, siento el 2018 suculento, apetecible, puesto para mi, para que lo devore, para que me llene, para que me defina aún más.

Y esa energía se nota, lo invade todo, me ando reencontrando con gentecilla que se habían ido quedando atrás en mi vida, por desencuentros, porque hay momentos para desencontrarse y hay momentos para volverse a encontrar… despacito, con calma. Y me hace feliz, porque en el fondo siempre soy una moñas y aunque cambie el fondo, aunque cambien los sentimientos no hay tantas personas afines como para ir perderdiéndolas de forma definitiva. Cada vez que salgo de una de mis katarsis lo hago de forma renovada, dejando lo malo atrás, atrayendo lo bueno.

Y es en mi fin de la crisálida que siempre tengo este estado de conocer, de encontrar, de querer, de reencontrar

…siempre confío quedarme en este estado…

Así que andaremos y veremos qué pasa “mañana”

Y me dejaste otra canción

Me dejaste esta canción que me recuerda inexorablemente a ti:

Cuando te vi
Temblaron la estrellas y la luna
Y se cortó las venas la ternura
Y se desmelenó la madrugada
Me presenté
Al filo de un relampago de duda
A grandes pinceladas de locura
Dejando K.O. las frases más sagradas
Cómo explicar
Que no se respirar si no es contigo
Que me suena fatal eso de amigos
Los amigos no se aman
Como te amo y tú me amas
No es natural
A estas alturas estos arrebatos
Comiendonos como un par de novatos
fingiendo que no nos necesitamos
Y si preguntas pido cama
Quieres venir
Me han recetado frases lujuriosas
Piropos de mortales para diosas
Y técnicas de amor a manos llenas
Dogma de fe
Tu espalda destilando fantasía
A la hora en que eres solamente mía
Y suenan alegrías en mis penas
Que el bien y el mal
No se distinguen como los colores
No quiero que me entierren con honores
Quiero morir bañado por tus besos lentamente
No es natural
Un calentón asi no te imaginas
Enfermo sin posible medicina
Que cure uno por uno mis excesos
Escandalosamente ardientes
Cómo explicar
Que no sé respirar si no es contigo
Que me suena fatal eso de amigos
Los amigos no se aman
Como te amo y tú me amas
No es natural
A estas alturas estos arrebatos
Comiéndonos como un par de novatos
fingiendo que no nos necesitamos
Y si preguntas pido cama
Y si preguntas pido cama

Terrorista emocional

Vuelves a mi vida como un yo-yo. Vienes y vas. Vienes y vas…Ésta vez quiero marcar un nuevo hito en nuestra historia. No quiero que vengas a buscarme más. Hasta ahora no he podido enfrentarme contigo, pero hoy lo intentaré. Quisiera no caer en tus redes, quisiera no ser presa de tu tela de araña.
Ahora comprendo que el miedo que un día tenía era infundado, ahora tengo miedo de volver a caer en los mismos errores y quiero dibujarme una coraza.
No quiero pensar en ti. Pero eso no me preocupa demasiado, me preocupa más que no de oportunidades a otras personas que pudieran entrar en mi vida por miedo a ser otra vez victima.
Hoy he escuchado una canción que me ha recordado mucho a ti. Quiero dejar de ser ese mendigo emocional.

Como dicen Marwan, esto es solo culpa mia, por dejarte ser mi terrorista emocional.

Noches de diciembre

Lluvia. Frío. Gente. Mucha gente, mucho frío, llueve. Ahora parece que ha dejado de llover.
Sé que llegarás y que no querrás besarme, o no lo harás aunque quisieras…Mirarás timida y me abrazarás, me darás dos besos cordiales…pasearemos por la calle, miraremos los puestos…Sonreirás nerviosa si te rozo la mano, si te abrazo…si me acerco a tu cara y el rubor subirá acrecentando tu nerviosismo…Y no me besarás. por la gente, por la gente…la gente que no saben quién eres tú, quién soy yo. Y seguiremos paseando hasta que nuestro breve encuentro termine.
Te acompañaré, te despedirás…me volverás a abrazar…otra vez tus dos besos cordiales quizás buscando un poco de proximidad al rozar tu cara con la mia y unos segundos detener…Pero no me besarás. Y te irás.

 

Esto sabe contarlo muy bien Luzia Arae en Tú y yo

Conocerte

Me da miedo conocerte más para que más me pueda atraer la personalidad que veo. No sé qué pasará…no sé lo que te puedo ofrecer. Sé que en principio pensaba que era yo la que buscaba tu atención, noto que cada día eres más importante en mi vida y que buscas llamar la mía.
Miedo a que los acontecimientos vayan más rápido de lo que yo puedo controlar. Porque en sí, me gusta controlar todo lo que sucede en mi vida, lo que anhelo, lo que me hace sentir bien… hacia donde quiero ir. Y sé que ahora mismo me llena pensar en tí. Sonrio al verte, al sentirte cerca, al saber de tí, al mencionarte y hablar de tí. Al pensarte…
Miedo porque desaparezcas de repente de mi vida sin saber cómo reterte. Miedo a que conozcas a alguien que despierte en tu corazón algún sentimiento y te aleje de mi, de nuestro adolescente tontear…
Cuanto más reniego, cuánto menos quiero encapricharme de nadie y volcarme en algo…menos lo consigo. Quise matar el amor. Ahogarlo para que no me volviera a quemar. Cuando creía haberlo conseguido…aparece este nuevo sentimiento que no sé como calmar…cómo apagar…ni siquiera sé si quiero hacerlo. O qué es lo que realmente siento.
Sólo sé que siento miedo.