El día más triste del año

Ahora nos dicen cuando tenemos que ser felices
y cuando dejar de serlo, después de la navidad,
otro término comercial, blue monday o
el día más triste del año



He oído que hoy es el día más triste del año
y he pensado que igual
era mejor no levantarse de la cama.
Fuera nieva y me parece gracioso pensar
que pueda llegar a nevar
en una ciudad como esta
y sin embargo ni el frío,
ni la nieve, ni el día más triste del año
me han hecho sentir mal.

No estoy triste,
yo, que ando luchando con el nenúfar que me parasita
yo, que he desestimando las sendas de baldosas de azúcar
porque me van más los callejones oscuros
yo, que a cada caricia de menos pierdo razones
para querer verte.

Yo, que no sé escribir poemas alegres de cosas tristes
yo, que tengo una montaña encima del pecho
yo, que dibujo tristezas en la gente que no tiene
y los hago marchitar en mis retratos
yo, que colecciono jardines de ausencias
y en su lugar planto rosales con orgullo.

No estoy triste, el día más triste y frío del año.
No me he muerto,
ni se me ha escapado el alma por la boca
ni se me han fermentado tus excusas.
No se me achica el cuarto
ni se me hunde el cuerpo en la cama
no se precipita el techo
ni se me escaman las costillas.

No te echo de menos
No / te echo / de menos

No se me encoge el estómago
ni me veo fea y vieja en el espejo
no me faltan todas las personas que me faltan
ni asoma hoy el cráter oscuro de mi futuro

No me asusta el fantasma de yo misma
ni vienen las druidas a quemarme en vida.

Mañana, quién sabe,
quizás venga la tristeza a adueñarse de mí
pero hoy
no estoy triste
el día más triste del año.

Texto perteneciente a La coleccionista de Azules



1 comentario en “El día más triste del año”

  1. A veces estar triste sin recurrir a la parafernalia habitual: llanto, depresión, lluvia, canciones tristes etc. Es una situación extraña, supongo que hasta de eso Hollywood tiene la culpa. Hemos mitificado tanto la tristeza que ya no la entendemos sin unos pañuelos de papel al lado. Y no. Se puede estar triste con muy poco por fuera, pero mucho por dentro…

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