Tendremos que ser muchos
tendríamos que serlos.

A los gigantes
les es fácil matar pequeños insectos,
nosotros mismos lo hacemos.
Nadie habla de justicia
cuando en la noche muere
otro mosquito más muerto de hambre.

Somos molestos, incluso, aveces,
ni eso somos.

Pero los gigantes
también desgranan pequeños seres
cuando son víctimas del aburrimiento.

Tendremos que ser muchos,
y despiadados, unidos, seguros
y sordos, muy sordos
cuando los gigantes griten
clamando justicia.

Este poema estaba entre mis apuntes de clase
hoy soñé que me confiscaban  mis apuntes
y nunca más volvía a verlo.
Creo que es una señal para que publique mis textos en el blog.

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