La Alacena

Yo no tengo alacena, pero me gusta la palabra, me gusta tanto que decidí inventarme una, una ficticia, donde almaceno todo aquello que no puedo guardar en otro sitio. Y cuando voy, más que alacena, tengo un auténtico trastero. Y me reencuentro con las cosas que siento que ya no tenemos, y sin querer piso … Sigue leyendo La Alacena