LAURA MEQUINENZA

Página en reconstrucción
Atención navegantes

Página en reconstrucción

Hola, estoy reconstruyendo la página y poco a poco habilitando nuevas secciones. Algunas con contenido antiguo, y algunas con apenas contenido, pero nuevas. Abajo iré actualizando para ir informando de las que están disponibles según lo vayan estando.

    Cuándo

    Próximamente

    Qué

    Actualizando la web

    De qué va

    Estamos actualizando la web, reorganizando el contenido y volcando información.

    Poesía

    Aquí suelo compartir la parte más bruta de lo que serán mis futuros poemas. Bocetos, ideas y vomitonas creativas. Mezclados con los desvaríos, reflexiones o debilidades que me llevan hasta ellos. Con el tiempo mutan y encontrando su propio camino o interralacionándose con otros escritos.

    Escribo principalmente textos confesionales, intimistas, reflexivos. También hay un grueso reivindicativo, y por último algunas series se mueven entre lo fantástico y lo onírico. Loos cuales están agrupados en series y estos, a su vez, en colecciones:

    Cuentos y microrrelatos.

    Tengo también un batiburrillo de textos y microrrelatos, no necesariamente relacionados entre sí, que quiero ir progresivamente subiendo a la web

    Narrativa

    Ahora estoy volcada en escribir pequeños textos dentro del universo que estoy creando para darle una forma más definida a lo que quiero que sea mi primera novela.

    De momento no me he decidido si compartiré algunos de ellos o no en la web.

    Consíguelo firmado

    La coleccionista de azules

    Mi primer poemario. Para los que os quedásteis con ganas de conseguirlo firmado, estáis de suerte. Me han llegado algunas unidades, así que si deseas tener la tuya, ponte en contacto conmigo antes de que se acaben.

    Suicida verbal

    ¿No tenéis la impresión de que una gran censura se cierne sobre nosotros? ¿Que somos menos libres de decir lo que pensamos que hace años? Posiblemente sea la globalidad y que como seres humanos no estábamos preparados para algo así. En cualquier caso nunca me ha gustado que me marquen lo que tengo que pensar o decir. Siempre he sido una suicida verbal, que dice y hace las cosas que no debería, que no toca, que no queda bien. Siempre me han llovido piedras por ello, pero ya me jodería que por miedo a la lluvia nos acostumbremos a tener que comulgar con el discurso único, a censurarnos por nuestro bien o a mantener la boca callada. Si no puedo decir lo que pienso, no es mi revolución.