Llenemos Dénia de nieve

Bien, pues nuestras amigas de Teleidoscope nos pusieron el reto bien alto en tan solo la segunda semana del proyecto, apuntito estuve de no hacer una foto porque no se me ocurría de que forma representar la nieve. No obstante los retos están para superarlos y puesto que me estoy tomando este proyecto para experimentar y divertirme dije, vamos allá, veremos lo que surge.
En primer lugar pensé en la leyenda japonesa de la mujer de las nieves, para lo cual tenía las opciones de ir con un kimono blanco o desnuda sobre la nieve. Me tentó mucho esta idea, pero la falta de tiempo no me dejaba mucho margen para prepararla y otra cosa, entre las limitaciones que dije el otro día, se me olvidó añadir la falta de vestuario. Asi que es otra idea que dejo en el tintero y que en cualquier momento me gustaría retomar. Sí, creo que este blog se va a convertir en un recordatorio de ideas que tengo pendientes por realizar. 
No obstante, después de una semana haciendo un tiempo espantoso y nublado, lo cual me parecía que podría venir bien para la ambientación, el domingo nos salió un sol precioso  para llevar la contraria. Para mi nueva idea me centré en una imagen sacada del libro “Nieve” de Maxence Fermine. El personaje ama los haikus y la nieve y cree que la nieve es como una pintura que conserva la naturaleza. Por tanto, al estilo Mary Poppins volando con su paraguas, se me ocurrió un personaje que fuera pintando la nieve sobre la naturaleza. Lo cierto es que mi idea era ir con gorro y guantes, pero me daba la sensación de que parecía una mendiga y bueno, aún no tengo claro si me gustaba más con o sin gorro y guantes. No obstante finalmente decidí hacerlo sin ellos. Probamos diferentes encuadres:

Esta vez nuestros conflictos con la cámara han sido menores porque he decidido para poder trabajar mejor el autorretrato utilizar, además de trípode, diafragmas muy cerrados. Ello me ha dado una comodidad muy grande a la hora de trabajar. Además, para estar más tranquila la sesión la hemos hecho por la mañana para no quedarnos sin horas de luz y en una zona predominantemente de sombras. También hemos utilizado flash de mano a modo ventana. Lo cierto es que esta semana estoy más conforme con el resultado de la sesión, aunque aún me queda mucho por andar. Me recuerda a los trabajos a entregar cuando estaba estudiando, solo que sin la presión de que te tiene que poner nota el profesor.

Finalmente me enamoré de la sombra al saltar desde este ángulo(la de abajo) y el bonito contra que la provocaba. Abrí un poco más el encuadre para incruir a mi amigo árbol de la derecha. Es que no lo he dicho pero hay varias cosas que me pierden y una de ellas son los árboles que me parecen de cuento y éste merecía su sitio.
Una de las dificultades que tenía esta foto es que quería que se viera el movimiento en mis piernas al saltar, pero no muy exagerado y que la parte de la cara y del brazo diera sensación de que estaba flotando, no saltando. Por tanto opté por hacer un montaje con dos fotografías, una en la que estuviera estática y otra en movimiento. Acabada la sesión en exteriores, me tocó la segunda parte, la de editar la foto. Para ello hice varias pruebas y las que más me convencieron eran en las que los ajustes los hacía en el camara raw direntamente, pintando de azul claro, desaturando y dándole efecto de claridad. 
Un poco exagerado pero la primera foto de arriba con el efecto vendría a quedar algo así:

Uno de los problemas que me surge siempre al elegir una foto de la que se he hecho varias tomas es que me gustan varias, y cada una, por cosas diferentes.

Bueno, y apurada de tiempo para entregarla, pero contenta por haberlo hecho, he aquí la foto 2/52:

Bien, la semana que viene toca el tema del movimiento, ya ando tramando ideas para la sesión. Mi objetivo es también ponerme un ejercicio para practicar diferentes cosas, veremos que tal sale. Ya os contaré.

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