Lo malo

 Nunca te advierten, cuando eres pequeño, de lo nocivo que es el petroleo. Ni ponen mala cara cuando lo masticas de colores entre los dientes. Lo malo, lo malo siempre fué el azúcar, la caries, engordar …

El verdadero enemigo disfrazado, tan dulce y nocivo, que aún cuando nos hacemos mayores, y las cajetillas de cigarros forradas de fotos alarmantes se convierten en la rutina indispensable del que evita la ansiedad a consta de perforar sus pulmones, oirás que lo realmente es malo es echar azúcar al café, que no pueden dejar de fumar, porque entonces, entonces no pararán de engordar.

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