Mi nuevo superpoder

No hace falta esconderme demasiado,
la invisibilidad forma ya parte de mí,
puedo ocultarme entre la nieve blanca
posarme como una armiño que ya ha mutado completamente.

Invierno, frío. Que ingenuidad pensar
que érais en sí
la dimensión del olvido,
de la lejanía.

Silencio, oscuridad.
Qué reservado os tenías
los misterios que os transitan.

No. No hace falta esconderme
Tengo poderes nuevos.

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