Yo tenía un clon
si un clon de esos
que son igual igual a ti
pues, ¿que va a ser sino un clon?

Y cuando yo levantaba la mano
mi clon levantaba la mano
y cuando yo abría la boca
el clon abría la boca
pero sucedía
que cuando yo hablaba
el clon no decía nada
que cuando yo sentía
el clon no lo hacía.

Yo tenía un clon
boca vacía, sin corazón.

Y nunca enfadado
y nunca triste
y nunca débil
y nunca enamorado.

Yo seguía levantando la mano
y como un títere
rápido, mi clon, la mano alzando
y yo seguía abriendo la boca
y los labios de mi clon, mis gesto imitando.

Era tan fácil ser clon
y tan difícil ser yo.
Y me miraba en el espejo
buscando trazas de clon
¿Era yo? ¿Era el clon?

Y en mi cabeza
el clon, el clon, el clon.
Y los martes
el clon, el clon , el clon
y de noche
el clon, el clon, el clon,
y en mi cama
el clon, el clon, el clon

Zas
las tijeras cortaron mi pelo
cayó al suelo, y el resto se volvió rojo.
Me marché lejos
por el camino nació una nueva yo.

Sentía el acecho del clon
en cada esquina, en cada banco, en cada acera

Huí, huí, huí
pero retumbaba en mi cabeza
el clon, el clon, el clon
y yo
lejos, ausente, no existía.

Pero no podía evitar
espiar
espiar a mi clon.

Y ahora todos solo conocían al clon
el clon que no hablaba
el clon que no sentía
pero que a todos tanto agradaba.

Ahora mi clon era más yo,
más yo que yo,
y yo,
menos yo,
menos yo que el clon.

El clon, el clon, el clon,
Y tanto pensaba en el clon que no atendía
no me daba cuenta
que mi ahora nueva yo,
otra yo más,
otra yo
que no sentía igual que yo,
que no veía igual que yo,
que no quería igual que yo,
me salpicaba por todas partes.

Mientras yo era la sombra muda
exiliada, prisionera
y no podía evitar, controlar,
que moviera mi mano,
que moviera mi boca,
y vaya que si hablaba,
hablaba, hablaba tan fuerte
y tan lejos
que ya no tenía sentido seguir huyendo.

Y en el reflejo, de nuevo
buscaba trazas de clon
¿Era yo? ¿Era el clon?
¿Era yo? ¿Era mi nueva yo?

Y en mi cabeza
el clon, el clon, el clon.
Y los jueves
mi nueva yo, mi nueva yo, mi nueva yo
y de noche
el clon, el clon, el clon,
y en mi cama
mi nueva yo, mi nueva yo, mi nueva yo

Entonces
se abrió la puerta
y ya no había un clon,
había dos,
mi clon era mi clon,
y el nuevo clon,
era el clon de mi nueva yo.

Por primera vez, en mucho tiempo
levanté la mano, abrí la boca
y el clon de la nueva yo
empezó a levantar la mano,
empezó a abrir la boca.

poema arena poember deidad
Si la arena fuese tú
si tú fueses la arena
toda la arena
El romanticismo me hizo imaginarte joven, esbelto, con poderes sobrenaturales que tu boca en mi cuello me podría hacer inmortal o morir a tu voluntad.

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