por clasificar

Prohibido pensar

Cuidado.
Está prohibido pensar por uno mismo.
Nadie quiere nuestra opinión.
Nadie quiere que tengamos una opinión particular.
Nadie quiere que tengamos un complejo sistema de ideas propio. No.
Sólo nos está permitido elegir una opinión estándar.

Una opinión ya dada. Pensada y empaquetada para consumir.
Radiada a los cuatro vientos. Emitida, escrita, pulida, contruida, maniqueada y depurada.
Un maravilloso pack de instrucciones para compartir y difundir.
Con la que afiliarnos a un bando. Mimetizarnos con el yo. El yo que fundó o inventó el bando.

No nos esforcemos. Seamos buenos, elijamos nuestro bando , nuestro pack.
Elige tu pack indivisible y llévate un amigo de regalo.
Uniformemos el pensamiento en astronómicas comunidades, seamos gigantes al unísono que repitan yo, yo, yo
Elijamos quién representa a mi yo
Y huyamos de todo aquel que no tenga nuestro mismo yo yo yo

Coreemos.
Coreemos unidos frasecillas hechas a medida. Pegadizas. Comerciales. Que sirvan para todo.
Coreemos con fuerza lo que nos toca decir.
Coreemos sin pausa para no pensar.
Coreemos palmeros para no cofundirnos.
Coreemos sin juicio lo que digan los nuestros

Nutrámonos todos de la misma opinión y coreemosla todos a un tiempo.
Yo yo yo yo yo yo
En las redes.
Yo yo yo yo yo yo
En las reuniones de amigos. Con la pareja. En familia.

Muerte al pensamiento crítico.
Muerte a la divergencia.
Muerte a la lógica.
Muerte a la empatía.
Muerte al sentido común.

Sólo es importante recordar que está prohibido pensar.
Pensar por uno mismo.

Cuidado.
No se olviden de elegir
qué bando decidirá qué es lo que tenemos que opinar.

Soy mujer

Soy una mujer. Una mujer. Una mujer. Una mujer.

¿Qué coño significa ser / una / mujer? Sé por qué pienso que soy una mujer. Aunque realmente me da bastante igual la palabra aunque no tanto la partecilla esa de ser. Pienso en los órganos sexuales. No en el sexo, aunque todo esté íntimamente ligado. Sino en los órganos que utilizamos para ejecutarlo, organos sexuales,

¿Acaso cuando afirmo sin pestañear que soy una mujer, estoy diciendo algo diferente a que biológicamente estoy dotada con los genitales que corresponde a la hembra de nuestra especie, es decir, la persona encargada de gestar un feto en su interior en el caso de culminar con éxito la operación de ser fecunda en el proceso de la reproducción? ¿Algo así como que el hombre es el macho de dicha especie?

Y si estamos hablando de reproducción ¿Es porque estoy pensando que estoy destinada a ser madre?¿Mi identidad está formada en base al recipiente en el que poner la semillita? ¿O es otra cosa?Mujer… ¿Cuántos matices entrañarían entonces el concepto de “ser mujer”? ¿Qué me definiría como tal y qué me haría dejar de serlo?

Desde pequeños, se nos enseña que el ser humano, cuando nace, puede ser niño, cachorro de la especie humana destinado a ser hombre, o niña, cachorro de la misma especie destinado a ser mujer. Macho y hembra respectivamente. Se encasillará en una de las dos categorías antagónicas según la forma los genitales. Las demás varibles de genitales que no se ajustan a los estereotipos marcados se contemplan como anomalías, se invisibilizan o convierten en mitos. Forzando a que los cachorros deban ser reasignados socialmente a las categorías excluyentes anteriores con el fín de ser integrados en la sociedad dicotómica, aunque no les representen. Nos dicotomizan en estas dos únicas variables consideradas los prototipos de infante correcto, ejemplar, válido.

Válidos para procrear, digo yo. Válidos. O presumiblemente válidos. Destinados a la procreación.

Aunque, un momento, si no procreo ¿dejo de ser válida? Si me parezco al prototipo, pero no puedo procrear ¿no soy válida? Si mis genitales no se pueden identificar con ninguno de los dos prototipos de forma excluyente ¿no soy válida? Si mis genitales han sufrido alguna mutilación, modificación, extirpación, enfermedad, mutación ¿no soy válida?

Instinto femenino. Siéntete mujer. Sé una mujer completa. Me siento muy mujer. Me gusta ser mujer. ¿Qué mierda es esto? ¿hasta qué punto “ser mujer” afecta a mi personalidad? Hasta qué punto el sexo genético me identifica, me define, dice algo más de mi de mi condición de hembra? ¿dónde empieza la identificación como hembra más allá del instinto de procrear?

¿Por qué cuando digo soy una mujer internamente siento rechazo?.¿Por qué no me siento para nada identificada con el estereotipo de mujer? No me siento una mujer, aunque sé que lo soy, no tengo duda. Lo que no siento es que esto me haga diferente a si fuera un hombre o alguna categoría no estereotipada. Sin embargo, las connotaciones son diferentes. Bien diferentes. Pero no lo somos. Siento que toda diferencia, los prototivos, los estereotipos son externos a uno.  En este punto creo que sí nos diferenciamos de los animales al completo. Una parte, a la que llaman racional, nos excluye, nos hace creer que somos diferentes y una vez que lo creemos, ya no somos los mismos. Nos convertimos en diferentes.

Polillas

Tengo una yaga en la mano,

una herida que traspasa

de lado a lado, pero no duele.

La piel de mi mano

se ha vuelto fluorescente

y brilla en la oscuridad.

Aveces, se posan polillas

y me lamen los contornos,

se meten dentro

y succionan con fuerza.

Entonces empiezo a sentir un dolor,

un dolor neutro,

que se atrinchera en el estómago

y que me devuelve esa tos asmática y nerviosa

que me hace estornudar todo el polvo.

A menudo les cojo cariño,

aunque duelan

de esa forma escasa, insuficiente.

Pronto llegarán las lluvias

y desaparecerán todos mis parásitos,

con suerte,

habrán dejado huevos

que eclosionen otra primavera.

Hasta entonces,

miraré a través de mi mano,

mi otra mano completa.

El libro que no supe odiar

Abrí mil veces un libro para leerlo de principio a fin, sabiendo que en algún momento el libro dejaría de ser tan frecuentado por mis manos. Las páginas, un día sin más, dejaron de rozar mis yemas pero en mí quedaban los recuerdos. ¿Cómo odiar el libro? ¿Por qué hacerlo? De nada serviría obligarme a transitar sus páginas sin interés. Y qué bueno sería reencontrarse en un futuro y echar unos recuerdos juntos.

¿Quién puede odiar al libro, que tanto le gustó, cuando éste se acaba?

 

Personas invisibles

No se ven

son invisibles

podría ser un hombre o podría ser una mujer

podría ser una máquina,

o una pegatina

o un holograma

apenas habría diferencia.

No tienen corazón,

no tienen sentimientos

se les puede insultar y mirar mal

solo están ahí

para servirnos.

 

Solo están para servirnos

no hay que mirarles a los ojos

no hay que preguntarles cómo están

no hay que tratarles como personas.

Una operación más

limpia

insignificante.

 

Todos los días los seres invisibles

conviven entre nosotros.

No importan

no les mires

no les saludes

no los tengas en cuenta

Siempre ha sido así

¿Por qué debería ser especial hoy?

 

Amnesia selectiva

Recordar con la fuerza de los elefantes contruye muros de hormigón en los que guarecerse cuando la sirenas canten, cuando los sunamis bailen, cuando Tokio empiece a temblar.

Abremos oído miles de consejos de cómo aprender a dejar de ser inocentes, a que construyamos la casa perfecta que ningún lobo pueda derruir, a consta de nuestro limitado tiempo. El tiempo que algunos miden en longanizas, creyéndolo eterno, creyendo que las oportunidades estarán esperando pacientes a que terminemos la casa correcta, segura, ideal, donde ningún mal vendrá a estropear la  vida perfecta que los oráculos baticinaron como destino estándar.

Desajustar las manecillas para que no vayan al coro uniforme dirán es síntoma de enfermedad cardiaca de asincronía social. Transtorno inadaptativo crónico de difícil curación a evitar, forjando a fuego una instrucción ejemplar. Instrucción que algunos valoran en libros, creyéndolo libertad, creyendo que abriendo escuelas la nemotecnia los mantendrá a salvo, con el vaso lleno, donde nadie podrá iluminarnos más allá de lo que dictan los textos ya escritos.

La línea curva que junta la inexperiencia inocente con el saber de la vida, me invita a rechazar el fruto de la sabiduría y a desarrollar amnesia selectiva que me haga olvidar el riesgo, la seguridad, la certeza, lo correcto.

Porque ¿quién quiere estar escondido cuando lleguen los girasoles, el amarillo infinito que llene el horizonte?

Septiembre se posa

como un lienzo en blanco

al que saltar

El par 23

Era el momento perfecto

para darse cuenta que no somos tan diferentes

aunque nos separen años

aunque nos separen números

aunque nos separe sólo

un cromosoma del par 23

 

 

 

Formas de trazar un mapa

He capturado un recuerdo olvidado que viene de mi pasado

un fragmento de silencios y pausas en los que detenerse

cuando, conoces la belleza de la espera y la incertidumbre

por primera vez

cuando no todo se compra o se obtiene fácilmente

aunque sea fácil, aunque sea placentero, aunque todo fluya.

He recuperado una porción de la ilusión que nace al degustar la magia

reaprender a sentir sin prisa, a sentir sin expectativas, a sentir sin comodidad consumista

elaborando una distancia segura donde poder desarrollar nuestro yo mismo

para descubrirnos, para que nos descubran.

He vuelto a tocar el tiempo con las manos

y notar esa caricia efímera que no te deja atraparlo

aunque aveces, lo retengas con fuerza

sabes que se acabará escapando.

 

La cascada no tiene que llegar hoy

podemos remar en todas las demás direcciones

hay tantas formas de trazar un mapa

y nadie nos obliga a llegar a ningun sitio

improvisemos una ruta aleatoria

adentrémonos a la senda sin brújula

la fantasía de desvirtualizarnos en todos los sentidos

y dejemos la ficción para cuando se cierna el bosque entre nosotros

en la frenética jungla que nos devora.

 

 

 

 

 

Abrazo perfecto

Hay tantas razones transparentes dibujando los límites de los tiempos no marcados

Ese olor a playa maldito

Ese peso negro de la pobreza.

Se me escama la piel al escuchar vacíos en nuestros renglones.

Distancia fría

La sombra del pánico,

Masticar cada día tu ausencia.

Momentos esdrújulos confundiendo oblicuo con agudo.

Volver a los dieciséis

Atornillarme en el descansillo

El termómetro afilado enfría mi entrepierna.

La peonza gira caprichosa

ardiz de destinos futuribles que se marchitan.

Ráfagas de fantasmas estornudando la falta de lógica.

Decadencia

Letanía, sabor agrio entre dientes.

La loca de los gatos que rebota en nuestras consciencias.

Versando nuestras distancias y saciando nuestras ansias a la hora justa.

A contrarreloj.

Adios entre cristales.

Teñirnos, de otro color, de otro nosotros

Convertinos en la caricatura de nuestros demonios.

Lencería quemada

resina en las comisuras de los labios

Sabes a gastado

y yo a cerilla consumida.

 

Mas cuando más me azota la desesperanza

dibujas un abrazo perfecto

recordándome

la perfección on que encajamos

y te disfrazas de sonrisa

bálsamo instantáneo

transformando todas mis grietas

en meros efectos de la luz

Sombras que parecen cráteres

Elevaciones que semejan montañas

Y entonces comprendo los mecanismos para volverse loco

para perder el juicio

cuando no hay quien sepa tenderte la mano

desde el otro lado.

 

Febrero 2013

 

 

No tienes que entenderlo

No tienes que entenderlo

pero hay lugares donde encontrarse

apagando el cristal que evita que entre de nuevo el invierno

aunque también nos privará de primavra

y en la parte de abajo del contrato

escribiremos que no hay contrato.

Así podremos aplicar una pomada

que cubra toda la superficie de la piel

hasta hacernos fluir, resbalar

y chocar sin hacernos daño,

blanditos.

Tocarnos con todas las manos,

todas las lenguas, todos los ojos,

todas las palabras y descorchar también los tabúes.

Quiero que me quites los bloqueos sin prisa

abriendo el corsé con las uñas

y estirando de las cintas hasta que caiga al suelo

que degustes la piel escondida que se halla debajo

con uñas y dientes, con besos y caricias, con lengua y sin prisa.

 

No tienes que entenderlo

pero me puedes buscar entrehoras

las horas en las que no hace falta

que tengamos que construirnos

o dejar de ser nosotros mismos.

Abriendo la boca sin cepos

que atrapen la lengua,

sin bridas que nos obliguen a estar erguidos.

Hazme cosquillas con tus palabras

ven a desnudarme con tus frases

a recorrerme entera, acariciándome

con la forma en la que dices que me deseas.

Empótrame con tu lógica,

desgárrame con tu filosofía,

hazme el amor con tu mundo interior.

 

Déjame sin aliento, pero sin prisa.

 

No tenemos por qué entederlo.

Elegir

Esos momentos en los que, sobre nosotros, caen las oportunidades

y antes que desaparezcan como pompas de jabón en el suelo

debemos rápidamente saber elegir con presteza

y elegir

no siempre

es fácil.

¿Quién sabe qué otras oportunidades nos hubieran llevado dónde?

Los futuribles, mejor para las fantasías y para alimentar la creatividad

las opciones que elegimos libremente

indiferentemente dónde nos lleven

que no pesen como losa

sino como recordatorio

de que aún hay trazas de vida

donde podemos saborear la libertad.

Óbice epicúreo – Entendernos

He visto pasar el tiempo y temor a que todo se marchite. He visto como se marchitan los seres vivos. Lo floreciente comido por los insectos. La selva devastada por los humanos. Los humanos contra los humanos. Los mismos humanos que se marchitan inevitablemente, como el resto de seres vivos. Y otra vez, el renacer de los floreciente.

He visto los ojos del caos en cada decisión del destino llevándose todo a su paso. He visto temblar hasta el más fuerte, el más poderoso y más preparado en manos de Fortuna. El guión desaforado que no pretende complacer a ningún público. El exterminio y la supervivencia como alteregos de una historia sin protagonistas en la que todos son prescindibles. Y he visto en el caos los ojos de la felicidad, ajena a todo lo demás, incluso a su naturaleza efímera aniquilando cualquier discurso pesimista.

Sí. El viento aveces se mueve en dirección contraria, el agua se estanca, los árboles que volverán a florecer parecen secos, la humedad se hace fuerte , el polvo se acumula, los insectos dejan larvas que nacerán cuando ellos hayan muerto, el fuego quema y el frío hiela.

Sí. Lo sé. Hay brazos que no saben curvarse para dar un abrazo, flores que no pueden crecer porque han nacido en una maceta, niños que no han conocido a sus madres que no están muertas, crías de seres vivos expuestos en vitrinas castrados para ser aceptados como posible objeto a comprar, lluvia que devasta y calor que deshidrata.

Sí. Lo sé. Aveces nos alejamos de quien más queremos y mantenemos a los enemigos cerca. El afecto se está capitalizando. La palabra imponiendo sobre el sentimiento. Las descripción sobre la acción. Sensacionalismo sobreexplicativo. Cómplices convertidos en verdugos. Transacción mecánica de afectividad.

Tu voz no se apaga mientras forme un agujero para seguir diciendo lo obvio pero ese no es el problema, sino conseguir entendernos.

No. No hablo del verde amapola que se hace azul cuando las náyades están frías de tanto aterciopelar la hégira de las hespérides que vinieron a prevenir el bamboleo platónico de la precesión de los equinoccios. La masculinidad líquida que va evaporándose en su álgido punto vernal.

No. No hablo tampoco de la telaraña telúrica del phi en una continuidad retiniana que nos haga ver un círculo perfecto allá donde sólo se acumulan pequeños puntos. El isomorfismo que nos convencerá de que vemos lo que realmente no existe y nos hará discutir y matarnos por la refracción azarosa que trapacea trocando el cielo de azul.

El Óbice epicúreo es no hablar el mismo idioma.

 

 

 

 

La hegemonia del tiempo

La hegemonía dice que el tiempo
va hacia adelante en forma lineal
y que es posible medirlo.

Consensuemos un ciclo,
una medida estándar,
dividámoslo en porciones,
cada vez más pequeñas,
y apliquemos dicha medida
a la durabilidad de las cosas,
y, también, de las personas.

Ahora, de verdad,
estamos definiendo el tiempo.
Y como animal, ser humano, o mero ser productivo,
en la estructura jerárquica que establece los estereotipos,
seremos encasillados
catalogados en definiciones
delimitadas por espacios de tiempo.

La mutación de nuestra identidad,
y no estado transitorio,
podrá ser consultada y revisada
a través de signos gráficos, cifras,
que se acumulan unidad a unidad
cual manzanas en un cesto.

Y ahí, en el cesto,
la cantidad, siempre creciente de tiempo,
será una nueva excusa para dividir,
etiquetar, reprimir, discriminar y controlar.

Taxonomicemos
la equidistancia perfecta del ser ideal
organicemos al conjunto de la población
en torno a este parámetro,
observemos la desviación típica
que nos dirá el grado que nos aleja del ideal,
como objetivo a alcanzar
o privilegio perdido.

Antagónico y versátil,
el trampa-disfraz
será el nuevo ardid del imperio
inventando ungüentos y estrategias milagrosas
para desafiar las leyes que dicta
la hegemonía del tiempo.
El hedonismo,la nueva tierra prometida
la inercia,
destinar el fruto de nuestras plusvalías
a alimentarlo
la costumbre,
convertir en descartes
toda muestra visible de lo contrario.

Rindamos culto
todos unidos
a la efímera porción de tiempo.

Poesía perteneciente a Poeshopia


La piel que me define

I

Los ojos, nariz, orejas, boca

esta máscara que delimita

este final de mi

me define

La piel que me encierra

me pone límites

me dice hasta aquí

me define

No conozco cómo soy de verdad

la parte que en si, sí soy

que existe.

Torrente introspecto

ecomundo bacterial y conectivo

pulsiones migratorias

trazando rutas infinitas

el musico-ritmo interior

que mi yo automático, no consciente

domina

y yo olvido.

Pero más allá de la máscara

lejos de mi finita presencia

extendidos en mi no ocupación

receptáculos y elementos

toman mi identidad

la vierten sobre si

y al igual que yo no soy ellos

pero son yo,

ellos dejan de ser ellos

y me definen

y son más yo, que yo misma.

 

II

 

Tú. Máscara que te posas en mi exterior

que envuelves mi rostro y aprietas contra si

verduga omnipresente

que plegándote orquestas los días de mi calendario

eres tú, pero no eres tú

cadencia irremediable abrasiva

predominancia ciega

de las grandes esferas danzantes.

 

III

 

Arrojar al suelo el espejo

no le hace falta hablar

ya sé la respuesta.

Mil pedazos la repetiran

y seguirá siendo mentira

y no será hasta mañana

que me daré cuenta

mientras mastico

otras afirmaciones falsas.

 

Explorarme externamente

ardiz con el que perder el tiempo

neblina visual informándome

qué límites nos definen

mirarnos

mi cobertura externa

colisionando con la tuya

ahora entiendo los límites

las máscaras, los disfraces

pero mi contorno

brevemente es invadido por los poros

la electricidad vital que se transmite

de un cuerpo conductor a otro

viaja de tu mano a mi mano

y yo que no entiendo, ni veo

ni sé diferenciar qué soy yo,

más allá de esta cubierta

ahora que entra, algo en mi

que es tuyo o viene de ti

Un vibrante rayo eléctrico

que no le detiene mis limites

que no le detiene los tuyos

¿Somos parte de la misma energía

en dos recipientes compartimentados

distintos o simplemente meros conductores

de algo que no es tuyo y no es mío

pero que a ambos nos conoce por dentro

mejor que nosotros mismos?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bajo el agua

No sabría decirte

cómo antes de todo

las cosas se toman sin reservas

las manos en la nieve

el placer perecedero

que se convertirá en tortura

ardiendo

latiendo fuertemente

arterias como cuchillas

arruinando la experiencia futura

de jugar, ingenuo

con el fuego blanco.

O las rodillas peladas

acariciadas por ásperas aceras

 

La alquimia del conocimiento

nos proveerá de poderes mentales y

mágicamente nos anticiparemos al peligro

Cada vez más a salvo

alejados de la realidad

decoraremos enciclopedias

con milagrosas recetas.

Nuestros hijos serán almidón y plástico

para que puedan rebotar indemnes

por los bosques alquitranados.

 

Análisis de sangre, será nuestro cupido

el currículum, nuestra identidad

el capital,  el ángel de la guarda

la probabilidad, la experimentación, el azar

romanticismo quebrado

papel de periódico mojado

anticipando la lluvia ácida.

 

Pero los pantalones y los guantes

harán sorda nuestra piel

no sabrá,

no conocerá

no tocará la hierba

y si me sacas el paraguas

por miedo a que te pueda mojar

quizás evites que el ácido borre tu cara

o puede que nunca descubras

que se puede respirar bajo el agua.

 

 

Como un gato negro

No nos han presentado oficialmente

pero cada noche paseas por mis mantas

aveces cuando tecleo el ordenador

aveces cuando me dejo caer en las sábanas

cierro los ojos y te siento,

sobre mi

como un gato negro

no me preguntes por qué negro

te deleitas en tus movimientos

amasando remolinos en los bordes

acomodándote a mi lado.

 

Otras , aprovechas cuando escasea la luz

y en esa complicidad mágica

merodeas mi mano suelta

mi mano que ondea dormida

mi mano que descansa en mi regazo

mi mano que acaricia el aire

y la olfateas y meces en tu mejilla

buscándola como un niño.

 

No nos concemos oficialmente

pero reconozco cuando apareces

invisible, fantasmagórico,

hay quien piensa que irreal

hay quien piensa que paranormal

pero en tus movimientos felinos

hay algo familiar,

algo que me recuerda a quien

hoy, ahí fuera,

bien acurrucadita dormita.

 

¿Eres un fantasma de algun gato negro,

como yo te bautizo y te pienso?

¿o eres la forma en la que mi pequeña

cuando duerme me acompaña?

 

 

No movimiento

No recordaba haberme movido, pero el no movimiento era un movimiento en sí que me cambiaba de lugar.

Avanzar había sido resistir conseguir volver a pataletas a mi sitio

los objetivos no perder demasiado en cada pataleta

gastar las fuerzas, todas las fuerzas, hasta no poder más.

 

Solo fuí capaz de ver que me había movido cuando las pataletas me trajeron de vuelta a mi sitio.

 

 

 

La bestia

Devórame
Devórame antes de que la bestia que vive en mi, nos consuma.

No hay destierro posible,
no hay dolor inconcebible.
Me he arrancado las uñas
me he emparedado bajo la lluvia
he vencido al miedo pisándole la sombra
he vestido las noches
con las dobleces de tu voz.

Pero la bestia arde, gime
dibuja coces en mi costado
estigmatiza mi lengua, mis labios
me estrangula en cada espejo
en cada palabra cursiva
en cada caricia abandonada.

Pero tú…devórame
Devórame entera, hasta hacerme cicatrices por dentro.
Sin miedos
Sin leyes
Sin Norte
No hay cadenas que me detengan
ni cima lo suficientemente elevada
no hay forma de limpiarse la marca
no hay lugar donde esconder mis armas
no hay manera de escapar
ni de evitar la marea que arrastra

Me he cosido los ojos
me he cortado los pies
ha dibujado mapas falsos
he regalado el tacto y el olfato
he mudado de piel
y he cambiado de nombre.

Pero la bestia quema, grita, se queja
desgarra mi garganta árida
electrifica mis venas, las convierte en alambres
Me asfixia en cada ventana
en cada frase entrelineas
en cada suspiro que me falta.

Pero tú…
devórame
devórame entera
hasta hacerme cicatrices por dentro
antes de que,
la bestia que vive en mí,
nos consuma.

Ni puta gracia

El primero cree que dice algo gracioso

Esto es la caña, se va a hacer viral

al segundo no se lo parece

vaya mierda ha escrito este subnormal

al tercero hasta le gusta

lo comparte y le da favorito además

al cuarto le parece un poco ofensivo

y se lo toma como una cruzada personal

el quinto no sabe de que hablan

pero se ofende como el que más

al sexto el revuelo le parece

que a sus intereses le vine genial

al séptimo le da realmente igual

pero se ve en la obligación de opinar para no quedar mal

al octavo le están presionando para que diga algo al primero

pero tú has visto que gilipollas, no me digas esto tú lo ves normal

el primero, se ve en la obligación de dar explicaciones

a ver si va para hacer un chiste uno va a tener que opositar

al noveno, le ofende más la explicación, que todo lo anterior

pues igual un tribunal de gracietas teníamos que formar

al décimo, le parece que el tema no da para tanto

y que se está empezando a exagerar

el undécimo, decide que hay que denunciar

los jueces que son justos lo pondrán en su lugar

el duodécimo, pasa de jueces y prefiere justicia popular

¡Hablemos con la empresa! ¡Qué despidan al chaval!

el décimotercero, va encendiendo el fuego

¡A la hoguera, a la hoguera! Acabemos con el criminal

el décimocuarto se identifica con el primero y rompe una lanza por el chaval

No me gusta el comentario, pero si  el derecho a poderlo expresar,

el décimoquinto se ofende porque alguien lo defienda

y no lo quiera crucificar ¡Muerte al inmoral!

el decimosexto cree que la quema es una excusa ideal para poder ligar

Yo por pillar cacho digo lo que quieran escuchar

el decimoséptimo le han bombardeado tanto con el tema

Me tienen tan harto que ni lo quiero mirar

el decimoctavo se le cae el alma al suelo

¡Por dios! Tiene una falta de ortografía ¿qué podemos esperar?

Al decimonoveno no le hacía ni pizca de gracia

Después del lío que han montado ahora ya me empieza a gustar

Al vigésimo se ofende por otro motivo

Por qué la lista en masculino, Machistas, aquí no hay representabilidad

al vigesimoprimero le ofende el vigésimo

Ya faltaba la feminazi insultando al personal

Y entre los dos comienzan una contienda por la igualdad

el siguiente es jefe del primero

Arrodíllate y a cuatro ya

¡Pobre pardal! Empieza a ser viral,

¿ahora que hacemos?¿me debería retractar?

¿Me pongo a cuatro? ¿La vaselina será de calidad?

¿Este comentario ofenderá a los colectivos sexuales?

Mejor me callo no me vayan a enchironar

 

 

mañana migrañosa

Hay personas o momentos que no se merecen,

por lo mal que se portan con nosotros, que les prestemos tanta atención,

pero ahí están, motivando textos y azuzando a la inspiración como mi migraña,

o tú , que hace tiempo que no sé de ti.

 

 

 

“No es síntoma de salud estar adaptado a una sociedad enferma”

Jiddu Krishnamurti

Seamos civilizados

Seamos civilizados, ordenados, comportémonos con exactitud, sin alterar el tono, sin agresividad, pidiendo el turno, rellenando todos los formularios que haga falta y esperando una y otra vez en colas donde al final probablemente nunca encontremos a quien pueda tomar una solución para nuestra queja, procrastinemos, procrastinemos el momento de solucionar todas nuestras insatisfacciones,

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Veamos cómo han de ser nuestras vidas retransmitidas en películas, series, canciones, libros,  seamos dulces señoritas fácilmente impresionables de raya impecable en el ojo y peinado a prueba de huracanes o los caballeros que las conquistan con mueca en la cara y extra de abdominales a base de concesiones y talonario. Tomemos nota de los pasos a seguir, estandaricemos consignas para sincronizar los pensamientos, seamos una población de monógamos en serie, celosos románticos en busca de un igual con el que hipotecarnos solos o con hijos, enarbolemos el término mío, la propiedad, el trabajo como dignidad de los no privilegiados, el dinero como identidad, practiquemos culto al cuerpo, luzcamos como bonitos requetemaravillosos objetos hacia los demás, procrastinemos la naturalidad

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Seamos dependientes, abandonemos los campos, la artesanía, el trabajo hecho a mano, la profesionalidad, las cosas duraderas. Vivamos para y por el consumo, dejémonos seducir por la tecnología, sustituyamos todo nuestro entorno por pantallas táctiles que nos sumerjan en la virtualidad. Confiemos nuestra vida y nuestros ingresos a extraños. Vivamos y derrochemos como si los recursos fueran infinitos, sin control, tirando y desechando porque nos lo podemos permitir. Utilicemos los animales, las plantas y los entornos naturales como propiedades, sin derechos, consumámolos y explotémolos y procrastinemos, procrastinemos el consumo sostenible

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Acostumbrémonos a que lo correcto y bien visto es lo que está permitido por ley, sustituyamos la moralidad por la legalidad, abandonemos el significado de justicia, paz, igualdad, libertad, democracia y abracemos con devoción las institucciones, los cargos públicos, políticos, honoríficos, nobiliarios, abracémonos también a las grandes empresas, las gigantes empresas, las multisupermegachachiempresas y genuflexionémonos jurándoles fidelidad eterna a sus intereses, inflemos una burbuja de humo compuesta por obligaciones, impuestos, castigos, negligencias, prohibiciones, restricciones que alimente el miedo, que perpetúe infinitamente una estratégica jerarquía en la que los opresores dictadores finjan y se disfrazan de líderes, fínjan dirigir a una gran masa de personas que dependen de ellos, fínjann escuchar las necesidades generales, fínjan tomar decisiones para el bien común, fínjan que la gran burbuja de humo sirve para organizar y gestionar con justicia, igualdad y democracia, fínjan que vivimos un periodo de paz y bienestar mientras aplastan vilmente y con alevosía el concepto de soberanía del pueblo, apropiándose del control y sometiéndonos a una dictadura camuflada donde merman nuestras oportunidades, limitan, asfixian y mercadean con el acceso a las necesidades básicas, frivolizan con la gestión y alardean con medidas milagrosas:

volemos con las orejas como dumbo atraidos a la miel de la fantasía que todos podemos pasar a la vez por el agujero de embudo y entrar en el maravilloso mundo de la clase media, enmarquemos en grande los pequeños favores que sólo ayudarán a una mínima parte de la población,miremos hipnotizados la piruleta roja que capte toda la atención en medio de una fotografía en blanco y negro y repitamos sus eslóganes sensacionalistas hasta creernos que son verdades inescrutables: Sin cuestionar, sin juzgar, sin analizar

Procrastinemos

Procrastinemos reclamar, procrastinemos la queja, procrastinemos la lucha para otra generación, que la hagan nuestros hijos, no mejor,  los hijos de nuestros hijos, los tataranietos de nuestros hijos, mientras qué tal si seguimos dejando que nos quiten, que nos exploten, que abusen de nosotros sin ser molestos, sin que les duela, sin problemas.

 

Seamos civilizados, porque es lo que quieren, para eso nos han educado, porque lo importante es tener una buena educación

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

Y ellos también quieren probar

De qué sirve decostruir la imagen de hombre y mujer

si sigues teniendo que demostrar que eres un hombre

cuando llegas a la intimidad.

Si a escondidas, cuando a ella no lo sepa, fantasearás

fantasearás con todo aquello que no te atreverás a contarle jamás.

 

Porque eres un hombre, por los hombres no hacen cosas

y si las hacen son menos hombres.

Y luchas, y compartes y hablas de la educación,

de la publicidad sesgada, del maldito estigma del color rosa o azul,

de la igualdad, de los derechos,

incluso  te tiras al cuello ante cualquier atisbo de machismo,

de abuso, de maltrato.

 

Pero seguirás teniendo que hacer el papel de hombre,

ahora que ya te dejan depilarte, ahora que ya te dejan llorar, ahora que ya puedes ser sensible

navidades en familia, amigos y conocidos,

qué modernos somos todos, cómo nos queremos, qué de confidencias,

pero jamás comentes ciertos anhelos, a no ser que seas bi u homosexual (declarado)

qué libertad, qué valientes, qué comprensivos, cuanta fraternidad y amor

vivan los tríos, vivan las orgías, intercambios de pareja, seamos swingers

pero recuerda que está en juego tu masculinidad,

dale, dile, haz, deshaz, comparte, rie, juega

pero jamás reveles la verdad.

 

No sé que nos ha pasado, si todo iba fenomenal, nos contábamos todo

y todo lo hemos llegado a experimentar.

Puede que muchas infidelidades o apresurados finales

sean, porque en el fondo, los hombres tienen que seguir siendo hombres

cuando ellas son valientes y pueden romper todos sus tabúes en la intimidad,

muchos se soprenderían de la comprensión de sus parejas

la mayoría no se atreve a arriesgar.

Parece que con un nuevo armario

hemos ido a topar.

 

Y on muchísimos más casos

de los que nos atrevemos a imaginar

 

 

 

NINI

“Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación,

os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

Malcolm X

Los que establecemos las reglas del juego

hemos decidido

que para poder mutilar las ya precarias condiciones de lo que viene siendo la clase baja

vamos a sacrificar varias generaciones y condenarlas a que no tengan

NI una sola oportunidad de estabilidad

NI organismo regulador que se preocupe lo más mínimo en arreglarlo.

 

Crearemos una ilusión óptica en las que las condiciones actuales

harán creerse a la población en una aparente burguesía

y se llamarán así mismos clase media

diferenciándose de las generaciones que vamos a sacrificar.

 

Echaremos las culpas y responsabilidades sobre los condenados

forzándoles a estar constantemente en formación

o en trabajos no remunerados

a las espaldas de los que puedan apostar por ellos

y quizás así consigan eximir su maldición.

 

Al resto

NI estabilidad, NI oportunidades

NI perspectivas, NI opciones

Condenados,

la maldición de suplicar que sean bendecidos

con un trabajo miserable

que sea pan para hoy

y hambre para mañana

NI casa, NI familia

NI ocio, NI futuro

Sólo les quedará rogar para poder producir

y mientras no produzcan

inventaremos términos despectivos

para que interioricen la culpa,

para que el resto,

los que viven la ilusión óptica o los mantenidos por ésta

les responsabilicen de su maldición.

 

Nosotros, los que inventamos las reglas del juego,

al enfrentarlos,

habremos vuelto a hacer un trabajo perfecto.

Y no, no acepto, ni quiero,

vuestros términos,

son veneno

por muy de moda

que queráis ponerlos

 

A media cerveza de más

A media cerveza de más,

vocalizamos peor,

pero hablamos más claro.

Hubiera jurado

que habías dejado de quererme,

de perseguirme,

que ya sólo eran sombras

tus ojos brillantes en la madrugada.

 

Y con la voz tomada,

acariciando la mano

que siempre evitas tocar,

me di cuenta que tú

no eres más que otro

que echa de menos esa chica

que desecho cada verano.

 

Y nos cuesta entender

que ambos nos buscamos

en lados equivocados

y hablamos

como si estuviéramos en el mismo momento.

 

Entonces

la cerveza

me ayuda a entender

todo aquello que no somos capaces de entender

cuando no estamos borrachos.

Lo malo

 Nunca te advierten, cuando eres pequeño, de lo nocivo que es el petroleo. Ni ponen mala cara cuando lo masticas de colores entre los dientes. Lo malo, lo malo siempre fué el azúcar, la caries, engordar …

El verdadero enemigo disfrazado, tan dulce y nocivo, que aún cuando nos hacemos mayores, y las cajetillas de cigarros forradas de fotos alarmantes se convierten en la rutina indispensable del que evita la ansiedad a consta de perforar sus pulmones, oirás que lo realmente es malo es echar azúcar al café, que no pueden dejar de fumar, porque entonces, entonces no pararán de engordar.

La última botella

Hemos aniquilado la última botella

y todavía no he decidido dónde voy a dormir esta noche.

Es probable que haga círculos

aprovechando el sudor de la mesa

recalculando el trayecto de vuelta.

Cualquier excusa es buena para seguir la noche

cuando no quieres volver a casa

pero no todos los destinos llevan a una cama.

 

Normalmente disfruto con el placer

de acabar en habitaciones de personas que aún no he besado

relamer la impaciencia de quien te tiene cerca

te desea, pero aún no te ha probado.

Siempre me ha gustado jugar,

pero sólo si tengo enfrente

un rival adecuado, alguien

que tb disfrute de este juego.

 

Esta noche, sin embargo

necesito otra botella

tanta sobriedad me desconcierta

me siento el personaje equivocado

en una película empezada.

Demasiadas explicaciones

exceso de confidencias

el recuerdo latente

de quién no está.

Creo que yo sobro en esta habitación

está llena de fantasmas

madriguera infecta de inseguridades.

Posiblemente otra noche

hubiera sido todo distinto

o no, quién sabe.

 

Sin embargo ésta

sé que no voy a volver

y mientras me marcho

sonrío y digo

“lo siento, pero yo

necesito más vino”.

 

Recitada:

08 de Noviembre del 2017 en Anverso: tema “borrachera”, en Valencia

Listas Negras

“Una Semilla Nunca Se Pregunta Si Va A Ser Tal O Cual Árbol… Simplemente Crece”

Alejandro Jodorowsky


No pierdas el tiempo,

elige meterme en alguna de tus listas negras

y no intentes conocerme, acercarte, descubrirme, amarme.

 

Soy la antítesis de todo lo que puedes buscar o querer en alguien de forma teótica.

Soy la heredera de todas las que alguna vez apedrearon,

la reencarnación de aquellas que quemaron por brujas, poe herejes.

Soy la pieza defectuosa que decidió no preocuparse por encajar.

 

El quemazón de una existencia inverosimil que se empeña en seguir viva,

a pesar del incontable número de listas negras en las que hayan metido.


No intentes entenderlo. Fluye.

 

La naturaleza es una fuerza incontrolable

regida por el kaos que no necesita entrar en ningún teorema aúreo y lógico,

fluye, desordenadamente,

fluye, esperpénticamente,

fluye, sin dar cuentas a nadie,

fluye, fluye, fluye,

fluye de forma taaaaan bella,

tan / natural

que se me antoja perfecta.

 

Y en ese baile grotesco del fluir descontroladamente

me siento en paz

me siento libre

me siento en casa.


Viajo por las líneas de los muertos en vida

que me dejaron señales en cada uno de mis estigmas

cada uno de los cuales los baña una capa escarlata.

Soy la visionaria de los cuerpos que no me tocaron,

soy la cobaya que no teme al destino,

soy la suicida que aprieta la vida como si fuera eterna,

soy como el cáncer que se propaga

desafiando a su cura.

 

Recitada:

14 de Noviembre 2017 en el micro abierto Arte no Apto en Dénia

Una tras otra

“Mientras sigamos olvidando
al verdadero enemigo
seguirán creciendo los motivos
para separarnos”

 

Una mujer persona muere a manos de su pareja

¿Una?

Una, tras otra, tras otra, tras otras.

 

Una patera llena de inmigrantes personas

tiene un trágico final en el fondo del mar

¿Una?

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

 

Un atentado acaba con la vida de multitud de occidentales personas

¿Uno?

Uno, tras otro, tras otro, tras otro.

¿Sigo?

 

Una familia de españoles se queda sin casa o ni siquiera tiene

mientras otros las acumulan

Una tras otra, tras otra,tras otra.

 

Una persona sin recursos se suicida

porque le han arrebatado todo.

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

Un homosexual un transexual un negro un indigente  una persona

sufre  bulling/moving  discriminación y abusos por su raza,

género, orientación sexual, clase social

una, tras otra, tras otra, tras otra

Sanidad Educación La vivienda  Un derecho fundamental se privatiza

para enriquecer a políticos  personas

a base de crear mayores desigualdades en la población

Uno, tras otro, tras otro, tras otro

Una ley beneficia a los que más tienen

y perjudica a los que menos tienen.

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

El petroleo el oro  Un recurso natural preciado

causa guerras es vendido, robado o saqueado

donde mueren miles de personas y se mata a la población u obliga al exilio

por parte de los beneficiados, por intereses económicos

Uno, tras otro, tras otro, tras otro

Una religión una tradición Una creencia oprime y mata a sus adeptos o integrantes

y desprecia, discrimina o mata al resto

una, tras otra, tras otra, tras otra,

Una bandera un trozo de tela

une decide quién es amigo o enemigo

Uno, tras otro, tras otro, tras otro.

¿Y todavía crees que todo es culpa del azar?

¿Del machismo?¿De la homofobia?¿la xenofobia?

¿De la religión?¿De las creencias?¿De las costumbres?

¿de la educación? De, de, de,de

Piensa un momento y dime,

en todas partes, en todos los casos

¿Quienes salen siempre beneficiados?

 

 

La 3ª Guerra Mundial

“No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas.”

Albert Einstein

 

En la 3ª guerra mundial

las armas serán las palabras

las formas y las mentiras.

 

La 3ª guerra mundial comenzará

con tan exquisito decoro

que los muertos serán sus propios asesinos,

que los perdedores no sabrán que están en guerra

(ni siquiera sabrán quién es su enemigo),

que los perdedores se comerán unos a otros

(pensando que son parte de los vencedores),

que los perdedores morirán cada vez más jóvenes:

sin batallas, sin medallas,

y cada vez

con menos hijos.

Nadie vengará, ni llorará a estos perdedores

cuando la guerra acabe.

 

La 3ª guerra mundial

será un duelo constante de palabras.

Los vencedores arrasarán de tal forma a sus enemigos

que los perdedores creerán calificativos inventados por los vencedores

y se condenarán con ellos.

que los perdedores olvidarán las historia que los precede

y temerán a sus héroes,

juzgarán a sus héroes,

odiarán a sus propios héroes.

Nadie llorará cuando acabe la guerra

a los héroes que fueron heridos y vencidos por las palabras.

 

La 3ª guerra mundial

será tan organizada y correcta

que los enemigos inventarán un protocolo de buenas maneras

y orquestarán cómo han de atacar y defenderse los perdedores.

que los vencedores prohibirán todas las palabras que les puedan atacar

o las formas que tengan poder de arma.

que el protocolo dictará también a los perdedores

cual es el horario, los límites

y les exigirá también que avisen por adelantado

cuando quieran atacar.

Nadie defenderá a los héroes que cuestionen el protocolo

que los convierte en perdedores.

 

La 3ª guerra mundial

será tan cómica

que los enemigos podrán matarse

siempre que lo hagan con una sonrisa en la cara,

con un currículo impecable y sin alterar el tono de voz.

que los vencedores podrán lanzar armas masivas

que destruirán y acabarán progresivamente con los perdedores

y éstos iran cayendo ilusos,

pensando que ellos no son perdedores

y que sus enemigos, los vencedores, son en realidad aliados.

que los perdedores gritarán indignados

pensando que alguien los escuchará.

que los enemigos podrán inventarse infinitas versiones

para que nadie vuelva a poder diferenciar

una verdad de una mentira.

Y nadie,

nadie querrá ser un héroe,

ni pertenecer al bando de los perdedores,

ni enfrentarse a las palabras cuando éstas lo dominen todo

y confundan quienes son los verdaderos enemigos.

La 3ª guerra mundial

acabará con los héroes

con los mártires

y volverá las causas

en contra de los luchadores.

 

Recitada:

07 de Noviembre 2017 en el micro abierto Arte no Apto en Denia, Alicante

08 de Noviembre 2017 en Anverso en Valencia

 

 

Si fuera un animal

Al sol, cuando haya sol
sino, cobijarse
del frío, del peligro, de la oscuridad

Si el miedo invade
enfrentarse
quién sabe quién o no es culpable
sin preguntas
sin razones
el peligro con cara a franjas rojas y blancas.

Si el deseo invade
lanzarse sin reservas
qué importa qué o cómo
sin peros
sin dudas
sin tabúes
la tentación con nariz de flecha

Dormir cuando haya sueño
sino, dejarse llevar
por las ganas, los caprichos, la necesidad.

Si la alegría invade
expresarla
quién pueda que se contagie
sin mierda-fobias
sin envidia
la emoción con boca ondulada por el viento

Si la tristeza invade
desbordarse
igual que viene, se irá
sin complejos
sin escusas
los sentimientos con piel de viento

Comer cuando hay hambre y que comer
sin modales,sin protocolos,sin horarios.

Vivir siempre válido
Ser sin estándar
igual de viejo
igual de joven
sin tener que impresionar
sin pensar más allá
del ahora
del momento
y mañana jamás
ser una prioridad.

Exorcismo

La sangre le resbalaba por la barbilla
y se le secaba en la barba
junto con ese olor tan inconfundible
como la marihuana,
que más tarde compartiría besándome.

Sabía que la niña poseída
se escapaba de mi cuerpo
cuando de rodillas
se abrazaba a mi cadera
y sumergía los labios,
entre labios
y todo era
un mar de labios.

 

Me pasó

Sí, me pasó, me pasó
no tengo polla
pero igual, la sangre
se me concentró en la entrepierna.

Y no, no pensé
no estaba para eso
ella puso ante mi el deseo
ofreciéndome
un jugoso melocotón
al que acababa
de pegar un mosdisco
fue morder la fruta
y comenzar a besarnos
al más puro estilo Adán y Eva
tras probar el fruto prohibido.

Y tras los besos
la ropa empezó a sobrarnos
decía que era inexperta
y que quería ir despacio
despacio decía
y apenas pude darme cuenta
ya me estaba quitando las prendas
buscando ansiosa
contemplar mi pecho desnudo
y no tardó nada
en desvestirme
y desbaratarme el pelo
deshaciendo traviesa
la trenza que llevaba hecha.

Estábamos tan excitadas
que nos daba igual
que fueran las cinco de la madrugada
que estuviéramos en la terraza
al aire libre en una fiesta
que estuviéramos en una casa que no era nuestra
llena de desconocidos
y peor aún
incluso con algunas personas que nos conocían
y nos dio igual
lo que pasara
o que cualquiera pudiera vernos.

No, no pensamos en nada,
en nadie, ni mucho menos,
en qué pensarían,
ni qué pasaría.

No estábamos para eso
parecía una contrarreloj al amanecer
todo estaba por hacer,
tenías tantas ganas de probarlo todo,
de experimentar,
que para mí, sólo existía eso,
tú, tus ganas y las mías,
aquella música trance
que rebotaba del suelo
y una luna prácticamente llena
que se nos había escapado.

Y todo hubiese sido perfecto,
redondísimo,
sin la puta manía de la gente
de demonizarlo todo,
fue bajar extasiadas,
y volver a la realidad de golpe.

Mi puñetero imán
para convertirme en el ojo del huracán
por follarme
con quien por lo visto,
no debía haberlo hecho.

Aunque en realidad,
lo que por lo visto debería,
es hacerlo a escondidas,
para que nadie se enterara,
para que nadie se ofendiera,
para que aquellas personas
que siempre están buscando el punto débil
que me haga caer
aterricen frenéticas como locas
ratas carroñeras
a contaminar
su primera experiencia,
una noche estupenda
o cualquier locura que nos seduzca.

Y yo
no estoy para eso
y mi falsa polla y yo
no sabemos de protocolos sexuales
ni mierdas de esas.

Y sí, me pasó, me pasó
pero me temo
que si pasara de nuevo
otra vez, lo volvería a hacer.

Exofilia: Sexo extraterrestre

Él se detuvo ante ella

y la miró de arriba a abajo

ella sabía lo que eso significaba

había llegado el momento.

Estaba nervioso, muy nervioso,

y no podia evitar mirar

a ese uno que ella alzaba grácilmente

sobresaliendo notablemente de su figura.

 

Lo observaba nervioso

como si le estuviera llamando

y sin esperar a que ella empezara a cortejarle

se aproximó a su uno

y empezó a olfatearlo.

 

Ella zarandeaba su uno

cerca de su cara

mientras, él cerraba los ojos

y se dejaba embriagar por el olor del uno de ella,

ese uno que decía ven, ven

ese uno

que se moría de ganas de probar.

 

Tímidamente toco el uno con la nariz

y ella fingía que no se daba cuenta

pero buscaba acercarse a su boca sutilmente

mientras él se acercaba tocándola con la nariz.

Él, veía la maniobra de ella

pero quería demorar el momento

pero por mucho que se acercara el uno a su boca

evitaba que se acercara a sus labios

quería demorar el momento

para incitarla

quería demorar el momento

jugando con su deseo.

 

Ella intentaba disimular

que la aproximación a su uno

le producía placer.

 

Hasta que de repente

su uno empezó a cobrar vida

parecía un torbellino

lo alejaba, lo acercaba

rodeaba los labios de él

presionaba, acariciaba

y llegó el momento

empezó a alejarse de los labios de él

bajando barbilla abajo

rodeando el cuello

círculos, olas,

cosquillas se aproximaban a su dos.

 

Él, como un acto instintivo, contuvo la respiración

casi se le escapa un gemido

de entre placer y sorpresa

cuando el uno rozó un instante su dos.

 

Ella, al observar su reacción

con felina mirada

comenzó a recorrer su uno

por todo el cuerpo

alejándose premeditadamente de su dos

solo para volver en el cualquier momento

y volverlo a rozar fugazmente,

hacer circunferencias alrededor

y vlverse a marchar.

 

Él se estaba volviendo loco

y no aguantaba más,

tomó el uno de ella con la mano

y empezó a restregárselo por su dos

ella forcejeaba para soltarse

sin conseguirlo

hasta que la cara de éxtasis de él

hizo preveer que soltaría ese uno

que le pertenecía a ella

para que ahora,

en su turno,

fuera ella

quien tomara el uno de él

y empezara a estimularse su dos

primero azorada

porque él viera como se daba así misma placer

después excitada, se estimulaba sin pudor

divirtiéndose, sonriendo

olvidando que ese uno

con el que se estimulaba

no era parte de ella

ni de su dos

sino de él,

aquel que ahora la miraba

hipnotizado por sus gemidos

y su cara de placer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me ponen las mentes

Dante: “Me seducen las mentes, la inteligencia. Me seduce una cara y un cuerpo
 cuando veo a una mente que los mueve y que vale la pena conocer. 
Yo hago el amor con las mentes. ¡Hay que follarse a las mentes!
— Martín Hache.
                                             – I –

Está de moda decir “A mi, lo que me ponen son las mentes”.
Y escribir una reseña de cuan maravilloso es uno
por follarse a una mente,
como si la frase se les hubiera ocurrido
y despreciando todo lo físico, todo lo carnal.
Está de moda sentirse ES/PE/CIAL
porque ahora todos somos el ser más inteligente e incomprendido
porque ahora, todos tenemos desórdenes afectivos
de los que mola presumir.
Yo soy especial, y busco a alguien especial,
tan especial como yo…
inteligente y atractivo ( no me refiero al físico)
porque yo me follo las mentes,
pero no con desórdenes afectivos como los míos,
porque sino, dejaría de sentirme tan especial e incomprendido.

Y no, ahora, nadie se fija en nada físico,
no, que va, eso, ya es cosa del pasado.

Nadie mira, por ejemplo,
un escote generoso
que brota de una camisa ceñida
y muestra una convexidad afrutada de dos senos
suaves, firmes, tersos, jugosos…

Ni por asomo repararemos si el tejido
nos deja vislumbrar el relieve travieso
de ese pezón erizado
que nos quiere saludar,
nadie fantasea con él,
con su forma, su color,
su aureola rugosa de color tostado…
ni su sabor.

Ahora están de moda las mentes.
Nadie observa con deseo
como se contornean
unos glúteos bien formados,
como realzan una prenda en la que están embutidos,
nadie sigue con la mirada su movimiento
ni mucho menos
se queda embobado observándolos.

Esas nalgas turgentes y respigonas
que desafían la ley de la gravedad,
esa carne musculosa y jugosa
que cabe perfectamente
en las concavidades de las manos
y se hunde grácilmente entre los dedos…

Nadie, nadie se excita
con la sola perspectiva de estrujar,
palpar, tocar, acariciar, morder…

¿Pues… os digo un secreto?
A mi, lo que realmente me pone
es la mente,
si, la mente
pero la mía.

Recitada:

30 de Noviembre del 2017 en Tertulias en el Volander, en Valencia

El armario

Ya verás, ese, algún día, saldrá del armario, te lo digo yo.

El armario,
como si sólo existiera un armario.
Uno sólo.
Y cuando se saliera
ya no se pudiera volver atrás, nunca.

Uno saliera, y la primavera
le azotara en la cara y le dijera:
– Muy bien muchacho, no tienes nada que temer,
aquí estábamos todos esperando que salieras del armario.
Y qué feliz él, de salir de ese lugar
y que nunca más fuera un problema.

Pero el armario es otra cosa,
son colecciones de muñecas rusas
que no acaban.
Un armario (los padres) dentro de otro(La familia),
un armario(los amigos) dentro de otro(gente cercana), dentro de otro(conocidos)
dentro de otro, dentro de otro, dentro de otro…

Y allí metido, solo, el alma de un niño
que no tiene todas las respuestas.
Un día, tal vez,
se empiece a dar cuenta
que siente amor y afecto
como no manda la norma.
Y entonces
es cuando se dará cuenta
que vive dentro de un armario,
antes, antes de sentirse diferente
las paredes no se habían hecho presentes.

Y por debajo de la puerta
empezará a entrar la brisa.
Ninguno sabe con certeza qué le espera
al abrir por primera vez
ni si estará preparado para ello.

Aveces, la brisa es cálida, agradable,
e invita a abrir la puerta.
El corazón palpita con fuerza
ante la emoción de poder sentirse liberado,
ser uno mismo, no tener que esconderse,
poder compartir, poder ser sin miedos.
Pero siempre existe el miedo,
el miedo a lo real
a no soportar estar fuera del armario.
Dentro, se está solo, pero también protegido.
Fuera, quizás la brisa cambie
y no sea, tan cálida como parece.
Aún así, ese niño asustado
decide temeroso ir abriendo la puerta poco a poco
para darse cuenta,
que ahora ya no está tan sólo,
pero sigue estando en un armario
que le separa del mundo.

Otras veces, en cambio,
se cuela un viento gélido
que aporrea la puerta
que hace apretar la puerta con fuerza
para que no se abra.
El corazón palpita,
pero no de emoción
sino de miedo.
Sentirse uno mismo,
liberado, compartir
pierden prioridad y lo importante
es esconderse,
esconderse para que nadie le encuentre
esconderse temeroso de que alguien
pueda abrir la puerta desde fuera.
Se apuntala con clavos y maderas
y se tapa cualquier orificio.
Y comienza la asfixia
el vivir casi sin aire
dentro del armario.

La primera vez que se sale del armario
marca la siguiente,
aveces la calidez breve del verano
no hace prever el invierno. 
Porque no todos los armarios
que se habitan, son iguales.

Pero cuando uno sale de un armario
es porque antes alguien
inventó unas cajas cuadradas
con las que observar el mundo.

Yo espero que algún día
se ponga de moda salir de las cajas
así nadie tendrá que salir
de ningún armario.

Chloé

Ella que no sabía

que dentro le crecía un nenúfar

(porque esas cosas sólo pasan

en los universos de Vian),

quería arrancarse eso

lo que fuera

que llaman Tristeza.

 

Nadie le traía flores de vainilla

y no paraban de crecerle

poemas del cabello,

poemas que hablaban

de jardines

aún no plantados.

 

Ella que no sabía

que se le encogía la habitación

(porque esas cosas sólo pasan

en los universos de Vian),

quería inmortalizar eso

lo que fuera

que llaman Juventud.

 

Nadie encontraría ratones

y no paraban de caerle

sueños entre los pies,

sueños que hablaban

de cielos

de infinitos colores.

 

Ella lo que no sabía

es que no quería vivir

en un universo de Vian.

 

 

Como una droga

La primera vez,
no te lo esperas,
sucede,
de aquella forma
en la que llegan a uno
los momentos
que cambian la vida
para siempre.

Puede ser un tortazo,
un mordisco,
un brazo retorcido en la espalda…
En mi caso
fueron unas manos
en el cuello
apretando fuertemente
contra la pared.

El gesto era brusco
nada romántico
y con esa mirada,
imprescindible,
de loco,
de te voy a matar.
Y todo ello,
sin emitir
sonido alguno.

Sucede.
Y si me hubieran preguntado
qué sentiría
qué pensaría
de algo así
pensaría que saltarían
mil alarmas en mi cabeza.

Sin embargo,
lo que saltaron en mi cabeza
fueron otras cosas.

Miedo.
Un miedo sobrenatural,
difícil de explicar,
que nada tenía ver con querer huir
o escapar de la situación.
Ese miedo despertaba
la parte más vulnerable,
sumisa y masoquista de mi mente.
De forma devota
mi cuerpo y mi mente se entregaban
con una voluntad suicida, enajenada,
a mi verdugo
deseando que continuara
deseando que hiciera lo que quisiera
con una confianza ciega
del que no teme.

El dolor dejó de ser dolor
y se convirtió en placer.
Los movimientos toscos,
agresivos, vejatorios
se me antojaban excitantes,
muy excitantes
y quería más.

Jamás hubiera imaginado
que lo sucio, lo oscuro
pudiera ser tan morboso
y místico a la vez.

Algo
parecido al amor platónico
pero muchísimo más intenso.
Con esa sensación
de que no existe
el resto del mundo;
se para el tiempo
y el velo nebuloso en los ojos
que lo tiñe todo de irreal,
como si fuera un sueño.

Pero todo ello
nutrido de una naturaleza animal,
salvaje,
que te hace olvidar
todos los prejuicios,
qué está bien, qué está mal,
el qué pensarán.
Que, tan pronto
este nivel de excitación acabe,
explotarán en la cabeza
como efecto rebote.

Y cambia,
vamos que si te cambia
porque, a partir de ese momento
te enganchas a esa sensación
y la buscas
como una droga.

No maltratada

No soy una mujer maltratada.
No tengo miedo.
No / tengo / miedo.

Sobre mi cabeza
se alzan infinitas voces
cada boca quiere pronunciar su discurso perfecto,
políticamente correcto
para no faltar, para respetar, para proteger

Y en cada declamación brillante
se demonizan a los otros,
los culpables invisibles
que reventarán la caja de cartón
donde siempre mandamos a los indeseables
aquellos que no fueron moldeados a cincel.

Abriremos el diccionario
para subrayar la letra disonante
pondremos la mano sobre sus tapas
y juraremos nunca pronunciarla
sin preguntarnos por qué es disonante
y cómo suena entonada.

No soy una mujer maltratada.
No soy una victima.
No / soy / una victima.

En mi pecho galopan sin descanso
mil caballos pura sangre.
En mi mirada, la tormenta;
en mis manos, un enjambre,
en mi cabeza, un ejército
de kamikaces devotos por la libertad
y en mi sexo, una serpiente
que siempre me tienta a seguir probando
cada una de las frutas prohibidas
del Edén de los pecados.

Y aunque no reconozco
dueño que me gobierne
me dejo ceder a mis instintos
y si te digo Pégame
no es porque me sienta inferior.

Te digo pégame
desafiando a que dejes atrás
aquellas represiones adquiridas
en el seno de la infancia
la seguidilla de seamos iguales,
todos iguales,
niños y niñas, iguales.
Cuando en realidad
somos todos distintos, niños y niños distintos
y niñas y niñas distintas
apeándose de su imaginación
para quedarse una farragosa fantasía edulcorada
de primogénitos consentidos de vida fácil.

No. Yo no te quiero príncipe.
No. Yo no te quiero caballero.

Yo te quiero libre, sin prospecto
atreviéndote a ser el hombre malvado
que puebla mis fantasías
y juegues con mis sueños.

No soy una mujer maltratada
no lo soy
aunque a alguien
se lo pueda parecer
cuando jugamos.

Veneno

– I –

Qué podría decir yo del veneno
del veneno, del veneno

de ese sabor ácido, tan espeso
que aniquila generaciones y generaciones
enfundando un sable
que se debilita tras la batalla,

que vigila el coseno y arcocoseno
para que sigan encajando matemáticamente
que mengua y crece y se multiplica
y cuando creemos que dejamos de tomarlo en cucharillas
vendrá el retorno del embudo
que nos hará tragarlo, tragarlo, tragarlo

Qué podría yo decirte del veneno
que se escurre por la boca
y continua húmedo hasta el pecho, la cintura, las piernas.

Y no se detiene
ni con miles, ni con millones de personas
colmando las calles
ni incendiando universidades
ni arrancando el arquetipo
que nos hace ser tan civilizados.

Continua más allá de banderas
que cubren los cuerpos pudorosos
y de himnos y consignas
que brotan de gargantas
que olvidaron sonidos guturales.

Absurdamente escandalizados
al observar la propia naturaleza
al desnudo
salvo cuando el veneno
fluye llamando a la sangre.

Absurdamente escandalizados
cuando no se cubren las diferencias
y se muestran con orgullo.
Absurdamente escandalizados
como si no fuéramos
un animal que se avergüenza de si mismo
si no lleva disfraz.

Qué podría yo decirte del veneno,
qué podría yo decirte del veneno.

– II –

No vendrán a rescatarme
si me enveneno.
No querrá nadie rescatarme
si me enveneno.

No podrán las lágrimas evitar
que me envenene.
No, no esta noche.

Hoy tomo el veneno
y me dejo envenenar,
olvidando todo.
Hoy soy una suicida
a la que no le importa nada.

Envenenándose,
envenenándose,
dejándose envenenar.

– III –

Y no podía dejar de sentir
la aspereza de la piel enrojecida
y no podía dejar de sentir
el sabor ácido
aglutinándose en mi garganta.

Y no podía dejar de balbucear
palabras sin sentido
que me llevaran
a mi condición más primitiva.

En las aceras
se ahorcarían al escucharme
mil mujeres con voz chirriante
y traumas sin resolver.


-A quién le has robado esa imagen tan chula:

veneno atthis bond laura mequinenza cable azul
Dibujo de El Cable Azul

 

A nadie le importa

“Nos enseñan a olvidarnos de los que caen

a reclamarles cuando están intentando levantarse

a cuestionarles cuando consiguen ponerse en pie

y a admiralos cuando del suelo despegan los pies”

 

Va a ser en uno de esos silencios tuyos,pausados,
en los que se detuvo la luna a descansar
y no volvió nadie a reclamar que las mareas vinieran con retraso,
que tu cólera se encendiera a destiempo
o que el viento peinara los campos equivocados.

Nadie vino a quejarse.

Luego sucedió eso, lo de los renglones
que primero leíamos de dos en dos
y al final daba igual el órden
o si leíamos o llorábamos.

Y nadie, otra vez,
vino arreglar las sílabas
ni a ordenar las frases
ni a devolverte las oraciones.

Nadie vino a arreglarlo.

Recuerdo que la lluvia se enamoró de tus cabellos
y llovía tan a menudo por aquí,
que tu piel empezó a oler a tierra mojada.

Y sé que nadie vino a cambiar los ríos
que hacían mares de tus ojos
ni el rocío que brillaba en tus flores,
ni las eternas primaveras
que llenaban nuestras paredes
de humedades y enredaderas.

Nadie vino a cambiarlo.

Después llegó el invierno cansado
abrazando la puerta
y se quedó allí descansando.
Y tú que si de rosas alegrías,
madreselvas dónde están
y noches de San Juan,
intentabas seducirlo con sonrisas
àra que se marchara,
para que pudiéramos abrir tranquilas la puerta
sin llenarnos los pies de nieve,
y no sólo se quedó
sino que nos entró dentro.

Y nadie.
Nadie vino a quejarse del final de tus sonrisas,
de la tiritera del enjambre de tu temperamento.
Nadie.

Nadie vino a cambiar la escarcha de tu pecho,
el frío de tu aliento, la duda de tu mirada.
Nadie.

Nadie vino a arreglar los silencios,
tus silencios pausados,
las canicas en el techo,
el gorgoteo de las cañerías,
la charca en el estómago,
las aceras de periódico,
los castillos de cartón,
las telarañas en los bolsillos,
el hormigueo en las manos.
Nadie.

Y ahora, ahora vienen a buscarte
y dicen y redicen
y que si azul, que si violeta.

Y les hablamos de la luna, y la lluvia,
esa que trajo el invierno
y que no se nos olviden los renglones,
qué pasó con los renglones.

Pero a nadie le importaba
cómo se te erizaba el rictus,
ni si se nos acabaron los girasoles
y sólo nos quedaban giralunas.

A nadie le importaba
de dónde salían los negros del vestido
pero sí los remiendos.

A nadie le importa
el color de tus mejillas
el tacto de tus yemas
pero sí
cómo dejarlas
sin agua.

Nadie vino a cambiarlo laura mequinenza flexio verbal poesia denia
Fotografía de Txin – Flexió Verbal 2015 – Dénia Performance poética junto a Sergi, Joaquín y Sandra

A nadie le importa : Video de Performance poética en la Flexió Verbal 2015 – Dénia

https://lauramequinenza.com/videos/a-nadie-le-importa-video-intimo/

Niña no pájaro

Tanto que había sido pájaro
y la de veces que volando lo había repetido:
– ¡Soy un pájaro, soy un pájaro!
Para darme cuenta que volaba, pero no tenía alas
que volaba, pero no tenía ni cola, ni pico, ni plumas.
Pero yo seguía:
– ¡Soy un pájaro, soy un pájaro!
Cada vez menos convencida. 
Uno tropieza consigo mismo, pero sigue disimulando hacia los demás.
Primero todos me animaban:
– Eres un pájaro, lo eres, puedes volar.
Luego cuando decidí que no quería ser pájaro, porque yo no era un pájaro, 
ni me sentía pájaro, me dejaron de animar, recelosos no querían que volara:
–  Los pajaros son los únicos que deben volar, y si no eres un pájaro, 
porque no lo eres un pájaro. No vueles. No debes volar.
Pero yo quería volar, aunque no fuera un pájaro. 
Y tanto que había dicho que yo no era un pájaro,
empecé a dudar:
¿Y si realmente era un pájaro?
¿O si realmente lo que debía hacer 
es dejar de volar?
Pero ya era tarde para volver a ser un pájaro. 
Ahora ya sabía que no lo era. Y dejé de volar.
Y tanto que me gustaba volar dejé de hacerlo
sólo por que no tenía alas 
y creía que sólo debían volar
los que sí las tenían.
Dejé de volar porque los demás decían
que no debía volar sino decía que era algo
que yo no creía ser, 
sino les decía que era
lo que ellos creían que yo era. 
Dejé de volar porque ya era tarde para creer
que era algo que realmente no era.
Y en ningún caso me pregunté por qué volaba,
si me gustaba hacerlo o qué sentía cuando lo hacía.
Pero empecé a preguntármelo
y me di cuenta 
que yo no necesitaba ser 
lo que los demás querían que fuese
para poder alzar el vuelo
y así fué 
como empecé a volar de nuevo. 
A volar.
A volar.

Yo pido…

Al camarero, una cerveza;
al día, sol,
a la luna, que esté llena;
a las manos, caricias;
a los labios besos;
a la suerte, que sea buena;
al mar, que se deje;
a los amigos,
que compartan mi locura;
a la música, que me hipnotice;
a los sueños, que me guíen;
al amor, libertad;
a la voz, sinceridad;
a las personas, buen corazón;
a la poesía, que no me abandone.

A tí,
que me hechices
y me lleves a descubrir tu mundo

A ellas

Me han crecido los senos

y no paro de alimentar pequeñas ratas

que los muerden

buscando hacer sangre.

Aún no ha nacido el niño muerto

que asomará la cabeza entre mis piernas

pero todas quieren beber de él.

El ocaso recubre las paredes de óxido y flujos

donde el olor a sexo

se confunde con hedor de entrañas pútridas

y las alimañas no dejan de lamer

allá donde el negro se confunde con el rojo

esperando encontrar gritos donde sólo hay silencio.

Pero nadie grita.

Sólo hay frío y eco,

sólo hay frío y viscosidad

sólo hay frío y hedor.

A hurtadillas se acumulan jadeos en las esquinas

y se esfuman sin mayor importancia.

En mi piernas mil cicatrices

compiten por perdurar

contra las mil

que aparecerán mañana.

En mi boca, moscas.

En mi mano, una caricia

antes de olvidarlas.

Han salido a buscar

un ataúd para mis muertos

y alguien gritará en alguna ventana roja

que nos enterremos.

Mis muertos ya están en el ataud de mi cuerpo,

pronto vendrá el tiempo a desenterrarlos.

Y mientras mis pechos siguen creciendo

pariré de nuevo con dolor estéril

dejando todo abandonado en el suelo.

Y engendraré nuevas ratas,

nuevas paredes y nuevos muertos.

La niña que vivía en una botella

A tantas historias sin finales
que escuchamos todos los días”
Ella cayó al mar
iba dentro de una botella
las alas la mecían lejos
y nadie se acordaba de ella.
A lo alto miraba las aves
mas no podía asomar la cabeza
a través del vidrio transparente
un abismo mortal de gran belleza.
Ella iba sola en su viaje
y acariciaba suave el cristal
soñaba con romperlo y nadar
soñaba desde fuera el mundo mirar
A veces veía barcos en el camino
y alguno posó sus yemas en la botella
mas todos pasaban de largo
y ella seguía sola a su manera.
Ella se enamoró del viento
y de la voz que éste entonaba
lloraba los días cálidos
cuando todo lo dominaba la calma.
Pasaba el tiempo despacio
y crecían sus brazos y sus piernas
cada vez sentía más ahogo
al sentir su prisión más pequeña.
Un día avistó a lo lejos tierra
y el oleaje la llevó a las rocas
sólo sabemos que rompieron la botella
mas nada de qué pasó finalmente con ella.

Entonces ella se volvió loca

Entonces ella se volvió loca
y no había forma de conversar
gritaba que quitaran la luna, que no podía verla más
que no lo soportaba.

Entonces ella era una niña
y hablaba como un adulto
pero ya no lo era, y danzaba con su cetro
imaginando que convertía todo en oro.

Entonces ella comenzó a gritar
y la noche se hacía día y el día noche
se bebía el agua del mar
y no paraba de acumular piedras.

Entonces ella inventó un juego
en el que se podía hablar sin palabras
y se podía gritar en silencio
y la “a” era “z” y la “z” no existía.

Entonces ella olvidó todo
y empezó a dibujarlo de nuevo
mezclaba el gris con el negro
y quería dibujar arcoiris rosas.

Entonces ella me echó de su vida
y yo pensé que había camino de vuelta
pero tronaban las paredes
cada vez que me acercaba.

Entonces ella se volvió loca
y no quería el sol, ni las estrellas,
ni el día, ni la noche. Tiraba del cielo
y decía que lo quitaran, que lo quitaran.

Y entonces ella nunca volvió a ser la misma.
Ni yo tampoco.

Apúntame la dirección

El corazón que bosteza en la mano

los días pares, en los que parece que no te acuerdas de mi (dice)

-Claro, claro, “ahora me encanta buscarte”.

En la papelera del ya es tarde

me gritan los párpados

de buscar en los silencios.

Como todos, como todas,

incluso sin klennex somos dramáticos,

quieres verme desnuda de nuevo,

o puede que el azul de mis rizos

bajo la luna sea más intenso.

Cada viernes,

se arranca una teja de mi mejilla,

me gusta inventarme el desenlace final.

Adicta a los finales a la francesa,

todos nos queremos en silencio

y no me hace falta más que una sonrisa,

para olvidarnos con cariño,

para aparcar el día a día

en el cajón de los para luego.

– ¿Me invitas al balcón de tus ojos?

– Sólo si saltas esta noche.

Mañanas con prisa y sin prisa,

con el mismo sabor a fin de temporada

Cada vez me duran menos los yogures y los quesos.

Aparcamiento de los sentimientos

en fase de demolición,

agárrame del pecho

y dibujemos una flecha aleatoria.

Para fallar, yo también sé ser profesional,

regálame la risa, lo demás, no importa,

apúntame la dirección de aquella tarde,

en la que reímos tanto,

quisiera volver a ella algún día.

La ciudad

La ciudad está llena de miradas
tanto de día, como de noche.
Y las calles vacías
no son más que un espejismo.
Los muros no pueden contener
tantas palabras,
que de una forma voraz,
necesitan decirse.

El liquen frío que surca las aceras,
cada vez endurece más
a prueba de sonrisas-cuchillo.

A lo lejos se escuchan
estrepitosas carcajadas,
pero el viento huele raro,
no hay rastro de leña cálida
deben estar quemando
enredaderas y madreselvas.

El invierno
se ha posado en la cornisa
algunas aves dejaron de volar,
es más seguro reptar por las paredes
o dejarse rodar por las cuestas.
Las alturas son frías y peligrosas.

Las armas blancas
se confunden en la nieve,
sólo son visibles
cuando hacen sangre.
Entonces apareceran los devoradores
y los que temen a los devoradores.
Ambos se comportaran igual
para no levantar sospechas.
Pronto los huesos brillaran
y se espondrán en las plazas.

La luna lucirá para todos,
encriptada, sólo mandará señales
a unos pocos, salvaconducto
de una tierra no conocida,
donde las miradas se convierten en piedra
y el calor de la lumbre
no procede de arbol caido,
donde en la cornisa florece la primavera,
los polluelos pueden alzar el vuelo.

La ciudad calla, mientras el rojo
tiñe las frías aceras.

Soneto a mi crisálida

“Es aveces cocinarse  tan lento

estando dentro de la crisálida

el rumor, echas de menos, del viento

y flotar sobre flores ingrávida.

Metamorfósis, inmóvil me siento

anhelandome tranformar ávida.

Aleteo inquieta este sentimiento

de quedarme, sin alas, inválida.

Mis matices se pintan poco a poco

mis cicatrices lentamente borro

lo malo, ya, no es parte recuerdo.

Está mi sonrisa fuerte creciendo

mis alas más largas se están volviendo

remiendo sueños con que alzar el vuelo”.

Adiestramiento

Esa forma que tienes de cercenar mis avances contigo,
cuando me empiezo a sentir otra vez cómoda
otra vez segura, atacando de nuevo.
Dices que estás educándome,
y lo dices tan serio, que temo que sea verdad.

No sé cómo decirte que te siento lejos,muy lejos
y siempre pienso en alejarme definitivamente.
Entonces, cuando pienso en huir,en no volver
me vuelves a sonreír con esa sonrisa tuya
que se come los demonios y me los devuelve fríos
y aparentemente muertos.

Me posas los besos en mi boca, con ese gesto inconsciente
que haces tan pocas veces, y me parece algo mágico.
Me siento como una niña pequeña
a la que le dan aquello que tanto ansía.
Este adiestramiento voraz
me hace sentirme presa de un ardid letal.
Vulnerable, sin amor,
débil en una guerra fría.

No estamos enamorados,
pero sólo nos tenemos el uno al otro
tú buscas otras, yo me dejo buscar
y seguimos solos en este desierto
en el que sobrevivimos
a base de contrabando de afecto.

Bajo la luna creeré avanzar
tal vez me confiaré
pero cuando mengüe,
volveré a sentir tu fría presencia,
en este invierno que une nuestras soledades
haciéndonos creer que somos algo
cuando no somos más que
dos náufragos que se dan abrigo.

A mi crisálida

 

Es aveces cocinarse tan lento

estando dentro de la crisálida

el rumor, echas de menos, del viento

y flotar sobre flores ingrávida

 

Metamorfosis: inmóvil me siento

anhelando transformarme rápida

aleteo inquieta este sentimiento

de quedarme sin alas, inválida.

 

Mis matices se pintan poco a poco

mis cicatrices lentamente borro

de todo lo malo ya no hay recuerdo.

 

Se están volviendo más largas mis alas

y está creciendo mi sonrisa ansiada

sueños, con que alzar el vuelo, remiendo.

El día más triste del año

Ahora nos dicen cuando tenemos que ser felices

y cuando dejar de serlo, después de la navidad,

otro término comercial, blue monday o

el día más triste del año

He oído que hoy, es el día más triste del año,

y he pensado, que igual era mejor no levantarse de la cama.

Fuera nieva y me parece gracioso que llegue a nevar

en una ciudad como ésta.

Y sin embargo, ni el frío, ni la nieve, ni el día más triste del año

me hacen sentir tan mal como me suelo sentir últimamente.

No estoy triste

yo, que ando luchando con el nenúfar que me parasita,

yo, que he desestimado las sendas de baldosas de azúcar

porque me van demasiado los callejones oscuros,

yo, que a cada caricia de menos, pierdo razones para querer verte,

yo, que no sé escribir poesías alegres de cosas tristes,

yo, que tengo una montaña encima del pecho,

yo, que dibujo tristezas en la gente que no tiene

y se marchitan en mis retratos.

Yo que colecciono jardines de ausencias

y planto rosales con orgullo.

No estoy triste,

el día más triste y frío del año.

No me he muerto,

ni se me ha escapado el alma por la boca,

ni se me han fermentado tus escusas.

No se me achica el cuarto,

ni se me hunde el cuerpo en la cama

ni precipita el techo, ni se me escaman las costillas.

No te echo de menos, no/ te echo/ de menos.

No se me encoge el estómago

ni me veo fea y vieja en el espejo.

No me faltan todas las personas que me faltan

ni asoma aún el cráter oscuro de mi futuro.

No me asusta el fantasma de yo misma

ni vienen las druidas a quemarme en vida.

Mañana posiblemente se me pase

y vuelva a morir o remorir de tristeza

pero hoy

no estoy triste

el día / más triste  /del año.

No puedo ser tu héroe

Cartas a Dios

Parte I

-I-

Son un río de furia tus palabras,

en algun lugar debe haber un héroe,

pero no soy yo.

El fuego quiere posarse en mi garganta,

en mis yemas.

No puedo ser tu héroe arrodillado.

Alguien debe escapar del teatrillo,

alguien que te señale,

alguien que sepa,

por qué hacerlo.

En el fondo,

ambos sabemos

que no puedo ser tu héroe.

-II-

Pero cuesta tanto marcharse,

para no volver.

Saber que será mi dedo índice

lo único que nos una,

enfrentándonos.

Saber que cada palabra que alce

me golpeará,

Saber que me convertirás

en proscrito, en maldito.

Alguien debe hacerlo

y sabemos que ese alguien

debo ser yo.

-III-

Mientras abandono la luz

mis alas paliceden

ennegrecen.

La luz no puede existir

sin la oscuridad.

Ahora mismo

la luz

lo invade todo,

de tal forma,

que ha dejado de existir.

En la oscuridad

no crecen los héroes que han de venir,

para tí,

para tu cielo,

para la escena perfecta,

en la que no quiero aparecer.

Nos veremos de nuevo

cuando la luz te canse

cuando no quieras más héroes

y la calma vuelva a tus frases

apagando el fuego

que hoy,

me empieza a consumir.

Chloé

Ella que no sabía

que dentro le crecía un nenúfar

(porque esas cosas sólo pasan

en los universos de Vian),

quería arrancarse eso

lo que fuera

que llaman Tristeza.

Nadie le traía flores de vainilla

y no paraban de crecerle

poemas del cabello,

poemas que hablaban

de jardines

aún no plantados.

Ella que no sabía

que se le encogía la habitación

(porque esas cosas sólo pasan

en los universos de Vian),

quería inmortalizar eso

lo que fuera

que llaman Juventud.

Nadie encontraría ratones

y no paraban de caerle

sueños entre los pies,

sueños que hablaban

de cielos

de infinitos colores.

Ella lo que no sabía

es que no quería vivir

en un universo de Vian.

Las olas

Hoy estuve en aquel lugar donde rompen las olas
donde una vez fingimos salvate tú,
invocándolo fatalmente como sueño premonitorio.

Las olas rompían una y otra vez
sobre las rocas que yo
saltaba difusa aquel día.

No paraba de pensar en ti y en que tal vez
ese ir y venir de las olas
es un reflejo de la forma
en la que nos empeñábamos en chocar
contra una historia imposible.

3 hermanos

Y son dos, aveces tres,
unidos, hermanos,
adorablemente extraños.

Dibujan una danza,
yo en medio,
cada piel me atrae
de forma distinta.

Saboreo la impaciencia
de sentirlos todos
tan cerca
tan lejos.

Simultaneando complicidades.
Hay tantas señales
y un stop que me asusta.

Pierde intensidad la caza
de tanto desaprobecharla.

Diré

Ante la insistente pregunta
de quién folla mejor
los hombres o las mujeres
diré que yo follo con personas
indiferentemente
del género que lleven puesto.

No hay dos personas
que follen igual
o al menos,
yo, no las he encontrado.

Diré

 

Diré
que folllan mejor
a los que les gusta follar
y no sólo correrse.
Diré
que follan mejor
los que se dejan llevar
que los que demasiado piensan.
Diré
que follan mejor
los que se dejan pervertir
que los que aún tienen prejuicios.
Diré
que follan mejor
los que se preocuparon de conocerme
que los que venían con todo aprendido
Diré
que follan mejor
los que no tenían prisa
que los que miden todo con el reloj
Diré
que follan mejor
los que no saben de horarios para amar
que los que siempre acuden a la cita
en el mismo sitio, hora y lugar.
Diré
que follan mejor
los que a mí me follaron mejor
diré que follan mejor / indiferentemente
del sexo / con el que hayan nacido.

Mira qué luces tan bonitas

¡Mira qué luces tan bonitas!

Sonríes grácil e inocente
se te ilumina el rostro
mirando cómo resplandecen.

Te miro y pienso
en lo innecesario
de ese gasto inútil.

En la cantidad de gente
que nos arremolinamos en las calles
buscando una solución que no encontramos.

Mientras perseguimos nuestros sueños
observamos como la marea sube
enterrándonos.

¿Cuánto vale una persona?

¿De qué sirve el progreso
mientras siga gente muriendo de hambre?
O de fustración.

Ahora la gente muere antes
no espera a morir de hambre
se matan
cuando lo pierden todo.

Puta sociedad
con forma de embudo.

Cada día tenemos más y más cosas
que no valen para nada.

No hay dinero dicen
y no paro de ver cosas inútiles
cosas que dicen que son bonitas
pero que no sirven para nada.

No hay dinero dicen
pero se protegen privilegios
se engordan despensas abarrotadas
se amontona todo en el mismo lado.

Hasta que no nos levantemos
seguiremos desayunando ruedas de molino.

¡Nadie en la calle!
¡Nadie pase hambre!
¡Nadie analfabeto!
¡Nadie Ilegal!
¡Nadie sea menos que nadie!

Mira qué luces tan bonitas…

Y tú me miras y me dices

Mira qué luces tan bonitas…mira que luces tan bonitas laura mequinenza poesia

Completa desconocida

“Dedicado a la chica de morado que se sentaba ese día junto a mi
en el metro”

Y pareces tan frágil y delicada
Pensara que tal vez te vas a romper.
Cuando he llegado al andén
he notado un brillo en tus ojos
andabas como perdida
como buscando abrigo en ti misma.

Y me he sentado
como siempre hago
cuando espero al metro.
Y has venido a sentarte a mi lado.

Agazapada en tus rodillas, me miras
y parece que fueras a llorar.
¿Por qué en todo este andén
lleno de gente
capto una extraña complicidad en tí,
absoluta desconocida
vestida de morado
de pelo corto
y ojos llorosos?

Evito mirarte
porque me desprendes mucha ternura
pareciera que pidieras un abrazo a gritos.

Mientras escribo estas líneas
te alejas
para buscar intimidad
para hablar por teléfono.
Y mientras lo haces
llega el tren.

Y perdida entre el tumulto
a lo lejos
acierto a adivinar
un adios.

Adios

Espero que esa llamada
te devuelva la sonrisa
esa que jamás podré contemplar
pero que me has hecho imaginar.

Adios
completa desconocida.

09.04.2010

” Hoy he recuperado este texto, me produce una sensación de insensibilización
pensar que en las grandes ciudades nos cuesta comportarnos como personas. 
Hoy pienso que por qué no hablé con esa chica, 
quizás si necesitaba ese abrazo. “

 

Sin instrucciones – Textos de La Profeta V

 

Qué hacer cuando los nudos se han deshecho

y jamás te enseñaron a rehacerlos

caída la venda

no hay forma de sujetarla

sin que la vida se cuele en ella

Alguien verá la luz y lo tomarán por loco/a

…………………………………………………….

Nadie es profeta en su tierra

 

 

 

 

Agnosticismo

Texto de la profeta IV

Hubo un día

en el que los campos se volvieron violetas

el cielo lloraba porque tenía que matar a las bestias

el olor espeso y enviciado de las ciudades

ahora llenas de insectos

las flores empujaban hacia arriba

pero nadie las dejaba crecer

los cascarones se negaban a abrir

por miedo a ser engullidos

el rocío teñía todo de magenta

el barro cada vez más alto

el sol de contrabando

cadenas friccionando

óxido y mordazas paralizando la humanidad

en el suelo,

ojos y corazones abandonados.

 

Recuerdo estar allí

y no recordar cómo había llegado

mis manos, sujetaban sin embargo

inexplicablemente

una venda.

Cofrecito Mequiversia

Hace poco leí un poema de una chica que se llama Carla Lorente y me encantó. No pude resistirme y grabé una locución con mi versión del mismo. Lo mismo me pasó con Vicente Magraner. Y ayer me volvió a pasar con unos poemas de Óscar Sejas.
He decidido compartir estas pequeñas joyitas que voy encontrando y espero que las disfrutéis tanto como yo, a lo que he decido llamar: Cofrecito Mequiversia.

Cicatrices de Óscar Sejas:

cicatrices 1 y 2

cicatrices 3 y 4

Evae de Vicente Magraner:


evae

Te diría de Carla Lorente:

 
te diria

Gigantes

Tendremos que ser muchos
tendríamos que serlos.

A los gigantes
les es fácil matar pequeños insectos,
nosotros mismos lo hacemos.
Nadie habla de justicia
cuando en la noche muere
otro mosquito más muerto de hambre.

Somos molestos, incluso, aveces,
ni eso somos.

Pero los gigantes
también desgranan pequeños seres
cuando son víctimas del aburrimiento.

Tendremos que ser muchos,
y despiadados, unidos, seguros
y sordos, muy sordos
cuando los gigantes griten
clamando justicia.

Este poema estaba entre mis apuntes de clase
hoy soñé que me confiscaban  mis apuntes
y nunca más volvía a verlo.
Creo que es una señal para que publique mis textos en el blog.

Personajes oníricos

Aveces, acudes a mi memoria
personaje de otro tiempo
pienso en que tenemos
una reconciliación pendiente
entonces pienso en escribirte.

Pero hay algo que me ata
algo murió entre nosotras
el día que descubrí tus garras.
Pero te recuerdo, antes
me gustaba cómo era todo antes.

Decidí alejarme de tu fiereza
de la que pretendía amarrarme a tu lado
y finalmente, eso rompió la unión mística
los personajes oníricos que velaban
en algun papel que alguien me dijo
que aún conservas.

Ahora estás tan lejos,
y yo también,
y ha pasado tanto tiempo,
que me pregunto
si sería un buen momento.

Momento para saber de tí,
momento para deshacer
la matanza de tanto personaje incompleto.
Pero luego, me entra la flaqueza
y pienso, ¿para qué?

Aún me duele pensarte
porque yo creía que estábamos
por encima del amor
y acabó siendo una ruptura amorosa más
qué desengaño
descubrir a esa persona
que no sabía que eras.
Pero te recuerdo en antes,
y me dan ganas de llamarte.  
y entonces leo ese,
tu último mensaje
que se quedó grabado 
para recordarme 
que nunca te escriba.
 

Cuando vuelva

Cuando vuelva, dime que aún te acordarás de mi,
de esa yo que yo era, de esa yo que está por volver.

Cuando vuelva, quiero
que volvamos a perseguir el aroma a té
que deja el chocolate entre mis labios.

Volveremos a fingir que somos dos desconocidos
y me tocarás a escondidas
mientras nadie nos mira
o creemos que nadie nos mira.

Y te llamaré para que vengas corriendo de madrugada
y me descubrirás vestida de princesa o de guerrera
y jugaremos a desarmarlas.

Cuando vuelva
habrá maullidos en la ventana
y sonido de palomas en la cocina.
Y el invierno anidará rojo en mi espalda
mientras pelean las calzas en mis piernas.

Esa yo, que inventa aventuras
para entretenerte y evitar que te vayas.
Esa yo que sonrie distraida
cuando metes la pata.
Esa yo que sabe trepar a los tejados,
batir las alas y cazar malos pensamientos.
Esa yo quiero-arreglar-el-mundo
que no quiere atarte
y que le gusta verte
revolotear travieso.

Cuando vuelva dime que otra vez
nos hará cómplices el silencio
otra vez
ese abrazo-puzzle
en el que tan bien encajamos.

Cuando vuelva
dime
que aún te acordarás de mi
y que me pedirás
que nunca más
me vaya.

Recital Crónicas de Medianoche

El día 13 de Junio estaremos en La Bella Ciao, con nuestro recital: Crónicas de Medianoche.

Tengo mono de recital y muchas ganas de recitar otra vez en Madrid, asi que con ganas de pasarlo bien ^^

Entonces ella se volvió loca

Entonces ella se volvió loca
y no había forma de conversar
gritaba que quitaran la luna, que no podía verla más
que no lo soportaba.

Entonces ella era una niña
y hablaba como un adulto
pero ya no lo era, y danzaba con su cetro
imaginando que convertía todo en oro.

Entonces ella comenzó a gritar
y la noche se hacía día y el día noche
se bebía el agua del mar
y no paraba de acumular piedras.

Entonces ella inventó un juego
en el que se podía hablar sin palabras
y se podía gritar en silencio
y la “a” era “z” y la “z” no existía.

Entonces ella olvidó todo
y empezó a dibujarlo de nuevo
mezclaba el gris con el negro
y quería dibujar arcoiris rosas.

Entonces ella me echó de su vida
y yo pensé que había camino de vuelta
pero tronaban las paredes
cada vez que me acercaba.

Entonces ella se volvió loca
y no quería el sol, ni las estrellas,
ni el día, ni la noche. Tiraba del cielo
y decía que lo quitaran, que lo quitaran.

Y entonces ella nunca volvió a ser la misma.
Ni yo tampoco.

La que siempre estaba ahí

Cuántas veces he vislumbrado el final de estas entradas y siempre vuelvo a refugiarme en las palabras, hoy estaba navegando por mis otras realidades y leí sí, las palabras para ella siguen aquí, en este micro cosmos que algún día creé y que sigue aquí, aunque ya nadie lo alimente, hasta hoy, que volvió a mi, recordándote, y releyendo mis últimas entradas, y no pudiendo reprimir ver la nota en letra pequeña de mis apuntes a pie de entrada, donde estigmatizo una realidad, ahora infranqueable, y descubrir, que te has hecho tan invisible virtualmente como físicamente.


Hace tiempo que dejaste de existir, ahora eres recuerdo agridulce, 
ya no hay conversaciones suicidas, ya no, 
ya no tejemos el lenguaje de babel, ya no,

Ahora eres silencio de cristal, frío y áspero
siempre fuiste la persona equivocada, 
como la mano insistente que llama 
anegada al destino de la respuesta fiera.

Tú, maldición perenne
desapareces, por fin desapareces
y la calma de tu ausencia 
me atormenta.

Nunca quise volver al pozo de nuestros desencuentros
pero tampoco borrarte del diario como un maleficio
me vendiste una segunda vida de mentira
y te creí, cuando decías que nunca te irías
y que nada te separaría como amiga.

Como todas y cada una de tus promesas
de tus pactos, de tus acciones
me volviste a fallar
y no entiendo de qué me sorprendo
y cómo es que aún sigo sin entenderlo
si siempre me fallaste en todo
y nunca conseguimos comprenderlo.

Te fuiste y decidí no buscarte
me cansé de darte segundas oportunidades
perdonarte lo imperdonable
y seguir siendo la que siempre estaba para ti.


Adios

Entiendo que ahora sí, podemos dar por acabado la historia de un blog,
 ya no más palabras para ella, supongo que necesitaba expresarlo 
en algun sitio y que no se quedara colgando 
un capítulo incompleto.

 

La no paz

El sin sentido ha venido a reinar a la no paz de mi vida,
es un mounstruo caprichoso que se alimenta de la desesperación.
Los días se convierten en una bobina áspera de palabras vacías.
Hoy pensé en la ventana, ayer en un maratón a ninguna parte,
mañana probablemente en una bombona.

El tiempo se pliega sobre si mismo
y un año es un segundo y un segundo un año,
y los dos al mismo tiempo pesan sobre mi.

Si me pongo a correr las manos se me atrofian,
y al usar las manos me quedo sin pies, así pasan los días
y yo cada vez más eso que no quiero ser,
el anticiclón convertido en globo atado.

Piedras, tejados, la siembra del barbecho,
“algún día…” como alimento diario.
Perderemos como los perdedores más obstinados,
de todas formas, es imposible ganar.

Hoy puede ser el día más elevado,
a partir de ahora, continuaremos el descenso.
Pero antes, arrasaré con todo sentimiento.

Buenas noches, dirían otros.

Finito

Creo que por fin… he conseguido superarte.
Tengo una nueva poesía, que no me apetece enseñarte, que no me apetece esciribir aquí. Pero creo que esta última semana y media que pasaste aquí, en mi casa, me hizo verte con otros ojos. Aunque estoy desconcertada, porque todo fue muy extraño, incluso ese acercamiento repentino y volverte a alejar otra vez de golpe.

Y me invitas a ir a verte… iré?

De momento ahora te siento bien lejos. Tb creo que es que hay alguien que te ha sacado de golpe…sin buscarlo.

Terapia

Estaba releyendo lo que escribí aquí hace tiempo, la última entrada creo que tenía 2 meses y he visto que me viene bien hacer estas cosas, es como hacer terapia, yo misma encuentro claves y explicaciones aunque a ratos me envuelva la locura, otras hablo con una claridad que me sorprende.

Seguiré haciendo estas terapias, cuando lo necesite 🙂

Paradógico

Nunca entenderé por qué cuando hablo contigo , después de tanto tiempo, después de esa última vez que viniste y fue tan raro, tan distante, tan extraño. Aún así me animas, aún así me emociono sólo de pensar que te vuelvo a ver. Recuerdo esa conversación que tuvimos por tlf antes de hoy hace dos semana, cuando nos confesamos que la última vez que nos vimos todo fué muy extraño, parecía que nos tocábamos con un palo, que nos esquivábamos, ni siquiera nos besamos. Me hizo gracia darme cuenta que ambos sentimos la misma rareza.

Hoy vuelves, de nuevo, a mi casa. Qué pasará, siempre eres tan enigma para mi, que no sé prepararme para verte, para tocarte, para besarte, cada vez que vuelves, te miro con la mirada perdida e invadida esperando una señal, un indicio de que esta unión atemporal y fuera de las distancias nos sigue acechando y volcándose en nosotros, sin por qué, sin para que… esta noche vuelves.

Volver a verte, de nuevo, y como una niña de quince años me pongo nerviosa sólo pensandote. Cada vez te escribo menos, te cambié, tengo un nuevo muso que me descoloca, que me hace perderme en mis ideales. Pero aún así sé que sigues en mi, eres algo que sigue ahí más allá de toda lógica.

Tal vez has venido, precisamente ahora, que necesitaba algo así, algo que me hiciera reordenar mis sentimientos que me sobrepasaban, me gustaría que no lo hicieran de forma tan descontrolada, supongo que entonces viviría sin emoción, o simplemente no estaría viviendo. Pero vienes y todo se ordena en mi microcosmos. Como por arte de magia.

Lo sabías? lo sabes? Te das cuenta en lo que te has convertido? Eres un símbolo más allá de todo lo que pueda o no sentir por ti. Eres la persona que tenía que conocer, más allá de toda atracción física y sexual.

Tren en marcha

Hay varias paradas
antes de bajarse del tren en marcha
y cada una de ellas
es más emocionante que la anterior.

Arrancas el techo y siento miedo
no hay vuelta atrás
el corazón se ha descosido
para que lo abramos en canal
y bebamos de él.

Lo agarras con las uñas
con cuidad
y lo vas bordando despacio
a ritmo de lengua y delirio.

Bebemos sangre hasta caer borrachos
yo de tu lado, tú del mío.
Nadie entenderá esta sed inagotable
(sin correas perennes)

Esta noche
agarras mi cuello al borde del abismo
Me cuesta respirar
y tú tiras despacio de mi.
Despacio, despacio. Avivando el fuego.
Despertando los vampiros de pandora
El camino de vuelta borrado
entre los espacios que separan
los dedos de tus pies.

Uno, dos, el siguiente, el siguiente, el siguiente
¡Mañana no existe!¡La cordura no es una opción!

Maquiavélico
engarzas tus cuerdas de títere
abres las paredes
con la misma delicadeza
que abres tu boca
para dejar escapar
las palabras que me hipnotizan
los besos que me embriagan
que utilizas como arma
ante las comitivas explosivas de mis cavilaciones.

No dejamos pistas en mi cuerpo
todos los mártires yacen en tí
en tu espalda, en tu cuello, en tu aliento

Me explicas con tus miradas
lo que no me puedes explicar con palabras.
Abro los ojos en medio de un desierto
y tiro del alambre
que muta en mil direcciones.

Deshojas la mañana
desgarrando mis costados para hacerlos coincidir
giramos en todos los sentidos
y me convierto en puzzle, en muñeca, en invisible,
en tormenta, en pregunta, en respuesta.

Y el sentido deja de tener sentido para convertirse en:

“Tú y yo estamos en un tren en marcha que no sabemos donde va
pero que cada estación es mejor que la anterior.”

Contrabando

Contrabando.
Cambio chocolate a cambio de papel.
Prefiero té.
Y yo cerezas.
¿Sabes? Esta noche me has salvado.

Caminas lento bajo la lluvia.
No temo mojarme. Y nos mojamos.
No hay prisa
pero nos ponemos a resguardo
entre paredes que sudan frases
que esta noche no leemos.

¿Hacia dónde giran mis pies
debajo de esta mesa?
Vámonos y dejemos
que las voces que chirrían
sigan presas entre cuadros
y cabezas de caballo.
No, no olvido tan fácilmente una cara
Ni tampoco sé evitar que se note
cuando estoy nerviosa.

Escaparemos de nuevo
a ser víctimas del azar
encontrando sonrisas
envueltas en arroz y tomate
o excusas para acabar
peleando con el vino
en tu casa y seamos
únicos náufragos de nuestra historia
que amanecen envueltos
de una luz rojiza
que esculpe el tiempo
y transforma a los tigres
en gatos que maúllan
entre arrumacos.

Hoy me desperté con tu voz

Hace semanas que no hablábamos, hoy me llamas, te siento tan cercano cuando oigo tu voz… Estás como un niño el día de reyes, nervioso, inquieto, tienes ganas de empezar el viaje.
Es tan bonito despertase oyendo tu energía, tu alegría. Te cuento mis movidas y cada cosa que hace mi hermano te seduce, sé que me gustaría ser diferente a como soy. Hablar contigo me hace pensar que me gustaría poder ser más valiente pero no lo soy.

Me relaja escucharte, me encanta. Siento que hay una magia que te envuelve. Buen viaje amore. Espero que finalmente si nos veamos cuando pises Madrid.

Por qué se me salta el corazón del pecho cada vez que sé algo de ti? Ahora mismo me late desbocado pensando en ti.

Me haces sonreir

Me haces sonreir, sólo con pensarte y con las cosas con las que me envuelves.
Hoy me dices que vas a empezar en dos días una senda para venir a pie hasta Madrid. Y que quieres mandarme postales desde los diferentes sitios por los que pases contándome tus impresiones. Me muero sólo de pensarlo. Cómo puedes ser tan y tan dulce?

Eres grande

Eres grande, grande, muy grande, enorme diría yo. Desde mi pedestal aún no alcanzo a verte. Cada palabra, cada mirada, cada pensamiento, te alza, te eleva. y no puedo guardarte más que admiración.

30 06 11
Eres Grande

“En la noche que se hizo oscura, lejos de mi pecho, pero aún enraizado mi sentimiento, tozudo y malcriado te adora y te venera. Te idolatra y te admira.

Te miré a los ojos y quise inmortalizarte, quise convertirte en piedra. Me duele pensar en que puedas cambiar. Te quiero así, dulce e inocente. Idealista hasta la muerte.

Sé que no seguimos el mismo camino, somos transeúntes que nos encontramos.
Pero encontrarte me convierte, me llena, me hace ver con otros ojos la vida.

Y da igual que estés lejos, que estés mudo, que se alejen nuestros caminos. No te siento en el pecho por lo que compartimos sino por lo que puedo entrever al asomarme a lo poco que medejan ver tus ojos. Balcón perecedero, desde el que me lanzara al abismo de saberme envolver de tus sueños, de tus anhelos.

Quién pudiera seguirte en la senda
Ser de alguna forma, aunque fuera, la sombra de lo que en mis ojos proyectas. ”

Y no eres tú , ni yo, es … supongo que otra cosa.

Deshaciendo el tiempo

Deshago la obsesión por convertirlo en placer. Mis juegos contigo no deben de tener un fruto, debería tomármelo siempre asi contigo. Si nos escribimos, si nos buscamos o nos escondemos debe ser todo fruto del placer de hacerlo o dejar de hacerlo. Es lo que tiene ver las cosas con perspectiva. Alejarme un poco de la ciudad me ha venido bien, porque creo que me estaba volviendo loca con todo lo que me estaba pasando y me estaba obsesionando contigo.

Voy a dejar mecerme por esta historia como merece, y no volverme loca pensándote como si me debieras algo, cuando no nos debemos nada, no somos nada ni quiero que pienses que es eso lo que pretendo.

Volviendo al calor de la ciudad o te pienso desde otro punto de vista, alejándome de la locura y recordando cómo me pedías que te regalara un pendiente mío de recuerdo y se te ocurrió la locura de pedirme que te lo pusiera y te pusiste a sangrar.

Dejémoslo ahí, además, creo que dentro de poco será imposible vernos

Piensa, haz que parezca que tienes cerebro

Ultimamente ando muy inestable emocionalmente, tanta inestabilidad en mi vida, creo que me ha hecho bajar la guardia demasiado contigo. Te pienso, pero tal vez no debería haber mostrado mis cartas tan rápido. Ahora, creo que dejaré pasar un poco el tiempo, hasta que te envuelva el silencio, como ya lo hizo ayer. No quiero alejarte de mi , pero creo que este año, cuando me dejo llevar, y me dejo volar por el sentimiento cuando estoy con alguien, lo espanto, y desaparece de mi vida. No sé si seré yo o si sucedería de todas formas.

Estoy en periodo de cambio, creo que volveré a cambiar mi filosofía, tanta supuesta bondad me martiriza. Tb es cierto que yo soy la primera que me dejo llevar por los silencios, estos silencios que queman, precisamente porque estoy vulnerable, cuando yo suelo vagar en el silencio y dejarme llevar solo en nuestros encuentros.

Volveré a saber de ti? o progresivamente te irás alejando más y más? Volverás a Madrid la semana que viene por el Orgullo como me dijiste, en caso de que lo hagas, me avisarás, vendrás aquí? Estás ahora con la que te enmudece? O con la nueva dueña de tus actos? No me gusta competir… por el afecto…

Quiero dejar de pensarte, pero te recuerdo, con esos ojitos, con esa mirada de pillo en mi cama, mientras me decías, que no me contabas cuando te ligaban otras y yo te decía que si. Por qué no soy capaz simplemente de dejarnos llevar en el baile del azar a donde nos lleven nuestros respectivos sentimientos.

Tú, chico de bellos pensamientos, que me intentas convencer de que me una a causas no como un amigo… no, como, un , amigo. Qué encriptan tus palabras?

Estupidez hormonal

Y que ahora sólo me apetece pensar en ti, como una obsesa, y me deshago con tus fugaces apariciones, y releo 10000 veces tus mensajes, como queriendo exprimir un significado oculto, alguna nueva señal… Y me remito el teléfono constantemente esperando tal vez encontrarte de nuevo ahi, pero no estás. Apareces fugazmente, y yo siento que te ahogo, te asixio con mis ansias de querer saber de ti. Y te dejo señales en todas partes para que puedas encontrarme… y luego me arrepiento.

Estás muy lejos y yo muy loca, necesito superar este estúpido sentimiento. Lo necesito antes de volverme loca y perderte del todo, debería saborearte, a pequeños sorbos, como los que me das, pero temo que cada vez sean más y más escasos y al final desaparezcas.

Y te pienso, en el descansillo de mi portal, aquel último beso que dio fruto a adios indefinido, y creo que ya no eres el mismo, que ya no te deshaces en mis brazos. Creo que quieres conquistarme y te asusta verme rendida. Pero no me sé resistir a tu encanto. Asi que de nuevo, tras buscarte en nuestro universos vacíos, vuelvo aquí, a vaciar mis ganas de saber de ti, hasta que vuelvas a aparecer.

Me pregunto por qué apareciste en mi vida, por qué este sentimiento de inmobilidad temporal?

Esperando una piedra en mi tejado

Y ya van dos días que no sé nada de tí, desde que te fuiste… y yo te he mandado ya unos cuantos mensajes, en uno de ellos te puse que echaría de menos dormir contigo. Y otra vez volver a tus silencios. Esperando que vuelva esa piedra a golpear mi tejado, para saber que sigues allí.

Y me dejaste otra canción

Me dejaste esta canción que me recuerda inexorablemente a ti:

Cuando te vi
Temblaron la estrellas y la luna
Y se cortó las venas la ternura
Y se desmelenó la madrugada
Me presenté
Al filo de un relampago de duda
A grandes pinceladas de locura
Dejando K.O. las frases más sagradas
Cómo explicar
Que no se respirar si no es contigo
Que me suena fatal eso de amigos
Los amigos no se aman
Como te amo y tú me amas
No es natural
A estas alturas estos arrebatos
Comiendonos como un par de novatos
fingiendo que no nos necesitamos
Y si preguntas pido cama
Quieres venir
Me han recetado frases lujuriosas
Piropos de mortales para diosas
Y técnicas de amor a manos llenas
Dogma de fe
Tu espalda destilando fantasía
A la hora en que eres solamente mía
Y suenan alegrías en mis penas
Que el bien y el mal
No se distinguen como los colores
No quiero que me entierren con honores
Quiero morir bañado por tus besos lentamente
No es natural
Un calentón asi no te imaginas
Enfermo sin posible medicina
Que cure uno por uno mis excesos
Escandalosamente ardientes
Cómo explicar
Que no sé respirar si no es contigo
Que me suena fatal eso de amigos
Los amigos no se aman
Como te amo y tú me amas
No es natural
A estas alturas estos arrebatos
Comiéndonos como un par de novatos
fingiendo que no nos necesitamos
Y si preguntas pido cama
Y si preguntas pido cama

Y se me hacen eternas las horas en silencio

Y hasta hecho de menos cuando me hacías mil perdidas… y te hecho de menos, y vuelvo a no saber de ti. Y me parece que hiciera una eternidad que te fuiste. Y me como la cabeza, buscandote en tus silencios, mirando los mensajes que algún día me mandaste que me deshacen pensándote.

Y se me agolpa el pecho, como una niña de 15 años, como una niña de 15 años. Ains, quién fuera femme fatale sin sentimientos de nuevo, o destinataria de todas tus atenciones. Criaturilla me siento esperando noticias tuyas, y lo peor es que te quiero libre y sin obligaciones, por tanto no quiero acostumbrarte a que crees conductas para satisfacerme, me gustan nuestras comunicaciones a destiempo, sin reglas, sin orden, pero a la vez muero de ansia por saber cuando oiré de nuevo tu voz, tus cavilaciones. Es cierto que es la forma de incentivar la conducta más efectiva, pero temo atosigarte con mis declaraciones y caigo en silencios esperando escucharte. Miedos infantiles, juegos deplorables.

Y si, viniste ^^

Y después de las miles de locuras que envolvieron mi cabeza, viniste. Raro, como todo lo que últimamente me pasa a mi. Con el corazón en la boca buscándote en aquella plaza, que no sabía donde estaba. Que no sabía cómo comportarme, qué pasaría, que sucedería.

Y llego y me besas, un beso como de pareja de toda la vida, ni pasión desenfrenada, ni distancia confundida. Como si estuvieras acostumbrado a besarme todos los días, como si fuésemos algo más.

Y toda la noche, en la misma cama, abrazándonos con ternura, sin querer separarnos, sin poder dormir… mirándote, acariciándote. Y dejándome llevar por la locura de esta obsesión que me posee desde que te conozco. Y toda esta semana, en la que pareces mi novio de siempre, ahí conmigo, sin quemarnos en la pasión que me suele caracterizar, la cual apaciguas con tus besos y tu ternura. Apagándome poco a poco y cayendo en la marea infinita de besos en los que nos consumimos como dos adolescentes.

Sin embargo, aunque ahora ya no te consumen tus paranoias, ahora no te emparanoian mis movidas, te noto menos atado a mi. Como si nadásemos en una pecera finita, consumiendo las horas como un fósforo que da calor pero que no llega a quemar.

Sin embargo cuando más hablo contigo, más me gustas, por qué me gustas tanto? Yo misma no me lo explico, se me funden las horas contigo, en este ahogar el tiempo que no tengo, en no dormir, en no descansar por estar contigo hasta que se me agoten las fuerzas.

Nos siento encerrados en un baile adolescente en el que nos buscamos con los labios y nos miramos con cariños inocentes. Como si nunca hubiésemos besado antes a nadie, como si empezara toda nuestra historia y yo no tuviera casi 30 años y tú temblaras al acariciarme.
Despacio, contigo siento que el tiempo tiene otras latitudes y mis ojos se emocionan al mirarte, porque no me puedo creer que después de todo hayas venido. Y dices… que volverás… para dar de comer a mi gata raquítica, y quieres que vaya allí tb.

Hoy hablaba con la persona que nos une, las que nos presentó y me dice, ten cuidado, no te vayas a enamorar, y yo le digo que no me da miedo sentir, o si, no sé. Pero qué puedo hacer yo si esto no lo he elegido. Y tras decirme eso, casi me incita a buscar unas cuerdas con las que atarme a ti. Me dice, la libertad tb es elegir a quién atarte.

Me pierdo en tus silencios muriendo en la distancia que nos separa. Dónde estarás, pensarás en mi? Ayer te fuiste, y no sabía nada de ti… ausencia infinita. Silencio y yo con mis fantasmas merodeando en la cabeza, y me llamas y se espantan, todos a una. Oigo tu voz, que cada día estoy más convencida que es la que me ha hipnotizado en esta locura. Y te siento otra vez cercano, me llamas y me dices que estás mirando el ático, ese al que te quieres ir a vivir y quieres que vaya a verte… Me muero, me deshago, nuestras conversación es corta pero me deshace…
En mi tontería me muero y soy incapaz de llamarte, de invocarte, me siento en desventaja en esta extraña relación, es como si no me creyera que me haces caso. Como si todo fuera mi fantasía. Se me agolpan los miedos de que realmente no seas presa de mi encanto.

Y muerta, me quedé muerta cuando me deleitabas con tus ojos después de escucharme en el recital y me dices que quieres tatuarte mi poesía en tu espalda. Mi corazón se para y siento que me falta la sangre en el cuerpo en ese momento. Y no puedo creerme que hayas estado aqui, me deshago en besos y abrazos, en miradas tiernas, en tus no palabras que me asfixian pensando que no sientes nada. Pero a trazos se te escapan algunas palabras que me inquietan al escucharlas, me hacen sentir que no es alucinación mi desvarío. Cuando me preguntas por quien me llama desconfiado o lees las poesías de mi ex con curiosidad. O cuando me dices, con esa cara y esos ojillos, que mientras dormía y cocinabáis viniste a darme un beso y que yo no me di ni cuenta, y que al acostarte conmigo seguía dormida y no me di ni cuenta de que él estaba ahi conmigo abrazado. Y al oirte noto como tus palabras me llegan, porque me siento igual cuando te beso, te acaricio y te busco en la noche y estás dormido. Y me como la cabeza pensando que no estás. Que ya te has ido, pero despiertas, y me vuelves a besar y me abrazas y me siento llena de nuevo. O cuando me vuelves mencionar tus miedos con mi virtud de viciosa y perniciosa que desbaratas enseguida con una sonrisa y una mirada que me fascina.

Hay un efecto que ejerces en mi y es que se me quedan pegados los labios al besarte y me cuesta dejar de besarte, porque tienes un efecto narcótico que me hace adicta. Por ello sufro en las despedidas, y me cuesta besarte, pero vienes a buscarme, y cuando acercas los labios y me besas, cuando yo había dejado de besarte, una vez más para enfatizar ese no quiero dejar de besarte. Y me muero. Me muero con cada uno de tus acercamientos. Estoy viviendo una especie de sueño en el que aunque te tengo entre mis brazos, entre mis labios, merodeando mi mirada, aún no me lo creo.

Ten cuidado no te vayas a enamorar… como si una pudiera controlar este río incontrolable de mariposas que me desvelan pensando en ti. Y eso, que caigo en mil miedos, y eso que no quiero creerme nuestros futuros reencuentros.

Sonrisa tontorrona

Y me vuelves a llamar, me da miedo esta sensación que se descontrola de mis manos. Dices que vendrás esta semana con la chica esta o sin ella, que quieres verme. Y yo quiero verte. Ains, dime que no será otra vez como lo de sol o como lo Barcelona, porque me estoy haciendo a la idea de que vienes y no resisto la idea de que otra vez sea de mentira.

Y pienso en ella, la que te hacía enmudecer… la que siempre mencionabas, ahora a todas horas me llamas, ahora parece que ella no existe. Me da miedo cómo evolucionan los acontecimientos. Y te burlas de mi, de mi rollo anarquista, cuando bromeo sobre secuestrarte, diciéndome no sois tan libres? En fin, ese tono de burla tiznado de medio resentimiento, me hace pensar que te siguen asustando mis fantasmas.

Hoy me quedo aquí con esta sonrisa tontorrona, mientras busco trabajo, mientras tú estás de fiesta y tus amigos se burlan porque me has llamado, entiendo que esta vez si nos veremos, al menos eso, es lo que quiero pensar yo 🙂

Y cuando te vuelva a ver

Esta creo recordar que te la leí ayer, mientras hablábamos por teléfono, en fin, las borracheras…

09 06 11

Y cuando te vuelva a ver…
qué pensarán mis ojos
qué pensará mi garganta
qué pensarán mis adentros
qué pensarás tú?

Y cuando te vuelva a ver…
dónde reposarán mis manos
dónde reposarán mis labios
dónde reposarán mis cabellos
dónde reposarás tú?

Y cuando te vuelva a ver…
qué exhortarán nuestras sonrisas
qué dirán nuestras caricias
qué exclamarán nuestros movimientos
qué sentiremos tú y yo?

si es que nos volvemos a encontrar,
pronto,
antes de que nuestros silencios
llenen de vacíos nuestros recovecos,
antes de que nos separe realmente la distancia
antes de que nos inventemos otras vidas
y huyamos de aquella magia
que hoy me hace escribir estas palabras.

Atrapadas

07 06 11

Atrapadas en mi garganta
esas, tus palabras
esas que venían aquejumbradas
doloridas, y no conmigo.

Atrapadas en ese orificio
desde que me llegaran
bordando una distancia
girando la aguja del destino.

Atrapadas me ahogan
como largos silencios
que desenredan con inacabadas llamadas
y me lanzas la piedra a mi tejado.

Atrapadas, esas, tus palabras
que trato de ingerir sin duelo
pero que siento atragantadas
como imagino, que a ti, mis misterios.

Atrapadas desvencijan el castillo
donde guardo aún mis fuerzas
y me debato conmigo misma
si a diario tentarte o no tentarte.

Vuelco al corazón

Tengo ganas de volver a verte porque sigo con esta sensación de congoga, con este vuelco al corazón cada vez que me dices esas cosas, como ahora, como ese mensaje que pende en el aire y no puedo desprenderme de él: “Tan lejos y tanto me faltas. Te echo de menos”

Por qué me afectas tanto, tanto, tanto? Y desde anoche, no puedo parar de pensar en ti a todas horas, yo que había conseguido taparte con trazos de distancia y desdibujado tu recuerdo para no pensar en ti. Me atacas de nuevo, y yo caigo rendida.

Me descolocas…

Me descolocas constantemente, aún no te tengo pillado el truquillo. Anoche en plena embriaguez, me llamas y estamos 1 hora hablando, diciéndome cosas bonitas, acercándote como ninguno de estos días desde que te fuiste. Me dices que quieres verme, que me vendrás a ver esta semana, que te has dado cuenta de que soy importante para ti.

Mi sonrisa de tonta se ve quebrada cuando me llamas hoy y me dices que has conocido hoy a una chica, y que vas a venir con ella, a verme, cuando ella tenga libre, que será los días en los que yo no no estaré libre y que si tenéis sitio en mi casa. Me desconcierta. No entiendo esto. Me pillas tan de imprevisto que no sé ni qué decirte. Pero después de colgarte… me ha quedado una sensación medio desagradable, como agridulce, porque tengo ganas de verte, pero no sé si así.

Aveces tengo la sensación de que te alejas, mucho. Marcando una distancia conmigo, hablando correctamente pero esquivo, y huyendo en cuando te es posible. No soy una acosadora, no persigo a nadie si veo que no quiere nada conmigo, te equivocas si crees eso.

Me gustas, si, más de lo que puedo controlar, más de la media, lo que me hace hacer locuras, pero locuras si tú me las alimentas, si no deseas mis locuras, desapareceré de tu vida. Después de dos días de silencio hoy me mandas un mensaje… es que me echas de menos? Me desconciertas, al principio me mandabas miles de llamadas, diciendo pienso en ti. Ahora… desde que sabes la sensación que me produces, progresivamente te alejas y apenas sé de tí. La última vez me sentí como si te apuntara con arma en la cabeza y me contestaras contra tu voluntad.

Si al final nos reunimos en Valencia… ya veremos qué pasa, si te sigo pareciendo interesante, si me huyes, si simplemente nos miramos con distancia, con cariño, quién sabe? Creo que mi silencio, hace que sea más productiva lo que quiera que sea nuestra relación.

Recuerdo que al principio decías que querías seguir hablando constantemente conmigo, que yo te gustaba, ahora, tengo la sensación que te asusta mi querencia. Y lo peor, cuando consigo silenciar mis labios, me mandas ese mensaje tonto, que no va a ninguna parte, para descolocar mi mente, para que caiga de nuevo en tus redes.

Sí, ayer recité tu poesía, pero no como me gustaría.

Estaba pensando soy fuerte, soy fuerte, soy fuerte.
Pero no he podido y al final he caido en la tentación de mandarle unos mensajes ¬¬U
Hablándole del viaje a Valencia, al que me gustaría que fuera, jajaja como para no gustarme. En fin, por qué seré tan así?

Absurdo

Si, creo en efecto que todo esto es absurdo.
He estado pensando y creo que se me fué la cabeza pero que no debería comerme la cabeza más contigo. Como dije en su momento… utilizaré este blog para comunicarme contigo, cuando las fuerzas me flaqueen, pero creo que fríamente debería dejar morir este sentimiento.
He pensado que no voy alentar más tus alas, y en caso de que me escribas, guardaré las distancias, para no crear debilidades, para no quedarme pensando en ti cuando te marchas, sabiendo que no me escribirás porque estás con ella.

Ella, que no la odio, ni deseo mal. Sólo envidio que a ella no le hablas de mi para no hacerla daño, y a mi no me paras de hablar de ella para decirme lo que la quieres y la amas… Detesto que te ausentes totalmente cuando estás con ella, de tal forma que parece que no existes. Y de tal forma yo tb me ausento y dejo de existir.

Por tanto, razonándolo lentamente, alejándome de la enajenada visión que hasta ahora tenía, creo que lo mejor será dejar morir lo que quiera que sea que estaba en mi naciendo. Total, tú nunca vas a corresponderme y aunque lo hicieras no me soportarías, odiarías mi filosofía. Esa que aveces cuando todos os alejais, de una u otra forma, se debilita y cuestiono. Días de flaqueza como estos anteriores en los que se me hace insufrible el peso de la luna sobre el pecho.

Donde yo te guiara

Esta mañana me he despertado con algunas de estas frases entre los labios y no me he podido refrenar, quién pudiera dejar de llenar cuadernos, a la vez, qué llena me siento de poder sentir esto tan extraño que ahora siento.

05 06 11

Fueron las yemas de los dedos
las que empezaron el discurso
arando primero las manos
bajando después a buscar
el centro de mis debilidades

Reticente al crepitar
de mis impulsos nerviosos
te recreabas en el funcionamiento
de tales movimientos.

Despacio en un fundir
deseo con compañía
conociéndote mientras
me deshacía entre tus manos.

Quebrando la voluntad
por los suspiros a los que
no me quería dejar llevar
arrastrando el cansancio
hacia lo estenuante
me dejé hipnotizar
por el delicado trato
y la suavidad de tu tacto
donde yo te guiara
al mar de mis senos
y tú fundieras
nuestras pieles
como un solo cuerpo.

Sombras que se abrazaran en la noche
Fugaz delirio que ahora devora mi consciencia.

Obsesión

Definitivamente creo que tengo una obsesión contigo… y cada cosa que me dices me hace comerme la cabeza, aunque este último mensaje “Deja de pasearte por mi mente” me hace pensar que algo tb baila en tu cabecita, que algo te hago comértela a ti tb ^^ Esto es una locura? No lo es?
Aquí sigo pensando en ti con una sonrisa en las comisuras.