Amor cuántico

Hablar de amor como si fuera una ciencia exacta pero a la que sólo podemos acercarnos y tratar de entender con principios cuánticos.

Me podría doler más

Me podría doler más, un poema inspirado en la cuantización de Landau

El mundo me podría doler más, es cierto
más seguido,
más intenso,
más fuerte,
más insoportable,
pero aún así, creo que ya me duele suficiente.

Hay dolores que se heredan,
otros que se adoptan
tradiciones dolorosas
dotes que se clavan en las manos.

Hay dolores puntiagudos, nocivos
que se posan en la lengua
cuando la piel nos muda.

Hay también una selva hiriente
Que crece hambrienta alrededor de nuestra semilla
Plaga de seres nutriéndose de nuestra savia
Hincan un dolor desgarrador, resentido, inexorable.

Duele.
Duele.
Duele.
Todo duele.

Incluso esos dolores chiquitos, intermitentes,
que vienen a doler de sorpresa,
que vienen a doler en tus siestas.

A veces revoloteando en la cabeza
otras, metiéndose en el pecho
y llenando de espuma la boca.

¿Y qué me dices de esos dolores clandestinos?
Innombrables.
Que aunque duelan mucho y bien
no puedes quejarte. Son secretos.
Eso hace que puedan llegar a ser insoportables.

Y luego estás tú
que, aunque ya me dueles a tu manera,
aún quieres dolerme más.
Y lo llamar Amor, amor…
Y no entiendes que yo no quiera ese dolor tuyo
que me traes envuelto como presente.
símbolo inequívoco de lo que tú llamas Amor.
Yo lo repudio. Yo lo rechazo. Yo lo aborrezco.

No entiendes, tú que me ves sufrir
tomando ajenos dolores
que no quiera tu dolor

Tu dolor hace germinar en mí
otro dolor
uno pequeño y austero
voraz
Que arranca de mí el amor
y lo mata
y tú, no lo entiendes.

Pertenece a Amor Cuántico

Discontinuos

Discontinuos, un poema inspirado en el postulado de Max Planck en su Teoría de los Cuantos

 

Así es estar contigo
dis-con-ti-nuo
como un quantum
el afecto, el amor
no son ondas constantes
llenan in -ter-mi-tente-men-te
con sus breves, imperceptibles, descansos.

Nos dibujaron amores analógicos
continuos
que nos llenaban sin descanso
pero somos digitales
discontinuos
unos y ceros
activados o no
emitiendo pequeñas radiaciones afectivas
que percibimos de forma continua
como una una onda

Hasta que el amor
comenzó a parpadear
como un estrobo
entonces empezamos a percibir
sus ceros, sus largos ceros
y comprendimos que amar
que amarnos
era discontinuo.

Poesía pertenenciente a Amor Cuántico

Incertidumbre

Poema inspirado en el principio de incertidumbre de W. Heisenberg

Exacto era un mal
las matemáticas nos contagiaron
aproximado, de vagos
cerca, carente de interés,
intuir sólo para lo efímero, lo circunstancial

Y tú y yo
nos hacíamos una idea aproximada
las palabras no nos alumbraban aún
¿en qué punto andábamos?
y exacto empezó a ser una obsesión
un objetivo, una necesidad.
Era preciso preciar.

Entonces llegaron las palabras
con su luz
su mutadora luz
que todo lo cambiaba

La infinidad se alzaba como un muro
y finito era un lugar al que no queríamos llegar
un río de letras, axiomatizar
nos obligamos
anhelando rigor
encajamos las piezas a la fuerza
de cualquier forma

La incertidumbre nos hacía sentir inexactos
pero no podíamos ver sin cambiar
y cuanto más exactos
más sabíamos
más pares
más unidos
pero menos nosotros.

 

Poesía perteneciente a Amor Cuántico