No soy tu perra

No soy tu perra auna todos esos poemas y escritos en los que me quiero revelar contra las cosas que no me gustan o no estoy conforme en la sociedad, ya sean políticamente o no correctas, ya sean aspectos que engloban a la sociedad en general o a grupos marginales.

Quédate en casa

Son ellos los que destrozan las vidas recortando derechos,
privatizando recursos y desviando el dinero público pero quieren separarnos,
responsabilizarnos y castigarnos a nosotros.

Quédate en casa, no debería ser sólo si eres clase burguesa, estudiante o empresario
quédate en casa, no debería ser sólo si el jefe te despide o de vacaciones te manda,
quédate en casa, no debería obligarte a abandonar a tus hijos, tus abuelos, a tus seres queridos,
quédate en casa, no es suficiente para los que no tienen casa,
porque todos deberíamos tener casa donde poder ir a protegernos
y comida, y agua,
y la seguridad del que manda, no miedo.

Quédate en casa no debería ser un arresto domiciliario
no debería ser una gincana clasista
no debería ser una subasta capitalista
no debería
no debería.

Y hoy los que nos quedamos en casa
no debemos ser verdugos de nuestros vecinos
ni oportunistas
no debemos olvidar protestar por nuestros derechos y libertades,
no por nuestra opresión,
no debemos normalizar la opresión,
ni dejar de buscar la igualdad,
la igualdad
de que nos podamos quedar todos en casa
si realmente da tanto miedo
al que dicen que viene.

Los malditos intermediarios

La vida es de los valientes
de los que arriesgan
así que yo hoy
voy a conquistarte
voy a ir a por ti
a invertir todos mis suspiros
para poder permitirme alquilar
un corazón entero
y cada latido
te lo dedicaré
por whatsapp,
por insta,
por telegram.

Cada sentimiento que aflore nuevo
lo embargaré al gigante celestino
para poder gritarte al viento,
inmortalizarlo en vinilo
y te lo enviaré por mensajería express.

A pecho descubierto
clavaré en vena
un intermediario
que me asegure te haga llegar
mi pasión descontrolada,
mi fiereza indomable,
mi sexo más salvaje.

Sin reservas seré tuya
para que me consumas
me devores, me desnudes,
me perviertas, con todo,
a todo gas.

Y a final de mes, te espero
en la factura
tras quitar un 21%
de tu gallardía picante
y un 8% del extra pasional
que provocaron mis malas artes.

Si olvidar descontar
un 50% de amor, sexo,
complicidad y empatía
y un 20% de tardes soleadas,
chistes sin refinar, duchas acaloradas
y despeines varios.

¿Quién no podría flotar en una inmensa felicidad
al encontrar ese maravilloso 10% de besos restante,
después de todo lo invertido,
sabiendo cómo te están disfrutando por mí
los malditos intermediarios?

Perteneciente a El cristal de mi pecera

Como chinches

El gran huésped dormido
alimentaba al enjambre humano
que tanto al sol y al no sol
extraían de él el sustento,
sus costras, heridas y erupciones
aún no lo habían despertado
y la plaga, se multiplicaba
se multiplicaba
confiando que el huésped
siempre estaría ahí
dormido.

Pertenece a El Cristal de la Pecera

Las palomas locas

Dedicado a tantas víctimas sin nombre.

El ala, el ala, el ala
recompensa
el ala, el ala, el ala, el ala, el ala,
recompensa
si sigo moviendo el ala, habrá nuevas recompensas
el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala,
el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala…
y así la paloma se volvió loca
moviendo frenéticamente el ala.

Botón, adrenalina, botón, adrenalina, botón, adrenalina

Skinner la hubiera colocado en una caja
si ella fuera una paloma
pero ella no era una paloma
era una persona
y su forma de mover el ala
era apretar un botón
su recompensa
también aleatoria
un ardid para el juego perdedor.

Cuando no puedes controlar
el ala, el ala, el botón, el botón,
el una y otra, y otra, y otra, y otra
y otra, y otra, y otra, y otra vez
repetir compulsivamente la misma rutina
es cuestión de tiempo
convertirte en una de esas palomas.

Los locos que aprietan botones
no nacieron solos
ellos, también, son fruto de un experimento
uno rentable.

La búsqueda patológica de la recompensa
no debería ser el negocio de ninguna empresa.
La enfermedad crónica, tampoco.

Despertar al monstruo latente
estimulando la reiteración de la conducta
de apretar el botón, apretar el botón, apretar el botón,
el botón, el botón, el botón, el botón, el botón, el botón…

No culpes a la ludopatía
si la has metido en una caja
no digas adicción
si has llenado de experimentos nuestros barrios
sois asesinos en serie, asesinos
y vuestras víctimas no tienen nombre
caen en nuestro bando, en nuestras calles, en nuestras manos.

Las muertes sin nombre
son ahogadas vidas que se lleva el dinero
y llevan la mancha de vuestras casas.


Pertenece a El Cristal de la Pecera

Desacostumbrarme

Lejos de acostumbrarme hoy estoy
aprendiendo la palabra desacostumbrarme

Desacostumbrarme ,a la pasividad indolente,
la espera
el gesto inconsciente y aprendido
que hacen de servir mi orgullo en bandeja de plata
trocear las ganas de
y combinarlas con desidia
espera, espera, espera
que tu tiempo no tiene valor

El olor a ventanilla cerrada
que hoy quiero perfumar.

Desacostumbrarme a las leyes pretenciosas,
rameras,
que flirtean con la moralidad y el sentido
esnifando vidas como droga psicotrópica
infinita fuente de limitaciones y excusas
legal, como herramienta comodín
para detenernos
quieta, quieta, quieta

La pared invisible
que hoy quiero derrumbar.

Desacostumbrarme a la estación marchita
que marca la edad que tengo que tener
colocándome en una u otra parte del tablero
el cuadrilátero perfecto
para el combate de los complejos
mayor,
mayor, mayor, mayor

Hoy decidido
que no hay ganador
y me planto en dejar de contar primaveras

Desacostumbrarme al cálido roce del halago fácil
los vocablos hedonistas
que inquieren un intercambio de falsos sentimientos
mentira,
mentira, mentira, mentira

El edulcorante cancerígeno
que quiero erradicar de mi dieta

Desacostumbrarme a la sumisión
el sabor agrio
del hilo que sellan mis labios
la longitud exacta
para seguir limpiando
sus botas, con saliva.

Silencio,
silencio, silencio,silencio

El látigo que quiere acariciar mi estómago
pero que hoy no quiero alimentar.

Desacostumbrarme a la lucha pacífica,
incorrecta, insuficiente, inerte
inaugurando la revolución
con respuestas del guión
de los que dialogan con palos.

Indignada
estoy indignada
de no saberme enfrentar de verdad
y no sólo con palabras.

Recuperando textos del 2011
Pertenece a El Cristal de la Pecera

Confiar en la mayéutica

Es insuficiente la lógica, la ética, la moral,
como dicurso, como argumento
si aún en términos de buenismo y justicia
en términos de igualdad y equidad
es imposible ponerse deacuerdo
y seguimos tirando cada uno por un lado
o construyendo la casa sin planos.

Es innecesaria la entelequia
del pensamiento único y espontáneo
la propagación mental de la táctica a seguir
congruente y desinteresada
sin guía ni forma ni mapa
la enciclopedia del bien hacer
escrita en el subconsciente sin faltas
la mnemotecnia perfecta, lógica y sin cabos
que ha de venir a modo de mesias
a salvar el mundo
sin líderes ni sabios
y podemos soterrarnos en “y si”s, destinos y fábulas
sin haber conseguir escribir ni una sola página

Es insuficiente confiar en la mayéutica,
en la retórica
en el lenguaje y su significado,
las palabras formando frases,
si aún con buena fé,
buena amistad, buenas intenciones
y aparentemente hablando de lo mismo
se extingue la comunicación,
se malinterpretan mensajes,
se habla y no se entiende,
se oye pero no se escucha,
se dejan muchas cosas entredichas
se da prioridad a la voz más alta
a la risa, a lo fácil, a lo sensacionalista,
a lo hegemónico, a las modas
y podemos llegar a romper el cristal
acariciando sólo la superficie.

Es agotador el desasosiego,
el desconsuelo, la ansiedad continua
que producen las bombas mediáticas
ataques constantes al juicio
menos escandalosos
que la sangre empapando paredes
pero igual de efectivos
para minar nuestros objetivos,
apagar la sed de trincheras
desarrollar miedos
responsabilizarnos del fracaso
enfocando la excepción,
el caso único y raro
como ejemplo a seguir,
como norma
inocularnos la culpa
implantarnos pasividad, indiferencia,
competividad
demonizando el orgullo, la defensa propia,
la opinión crítica
y podemos llegar a matarnos entre nosotros
sin haber pisado aún la línea de salida.

Es insuficiente
es innecesario,
es insuficiente
es agotador

Pero no por eso,
vamos a dejar de intentarlo.

Pertenece a El Cristal de la Pecera

La guerra está en otro lado

Me llaman a filas, me llaman
pero el enemigo se ha filtrado
escalado hasta el mando

Y yo no quiero ir, no quiero
y yo no voy a ir.
La guerra está en otro lado
avanzando

Mueren hermanos todos los días
y en las noticias no se oye nada
no quieren que sepamos cuántas
no quieren que sepamos las bajas

Me llaman a filas, me llaman
para crear guerra entre hermanos
para entre nosotros enfrentarnos

Y yo no quiero ir, no quiero
y yo no voy a ir.
La guerra está en otro lado
y nos están ganando.

Prohibido pensar

Cuidado.
Está prohibido pensar por uno mismo.
Nadie quiere nuestra opinión.
Nadie quiere que tengamos una opinión particular.
Nadie quiere que tengamos un complejo sistema de ideas propio. No.
Sólo nos está permitido elegir una opinión estándar.

Una opinión ya dada. Pensada y empaquetada para consumir.
Radiada a los cuatro vientos. Emitida, escrita, pulida, contruida, maniqueada y depurada.
Un maravilloso pack de instrucciones para compartir y difundir.
Con la que afiliarnos a un bando. Mimetizarnos con el yo. El yo que fundó o inventó el bando.

No nos esforcemos. Seamos buenos, elijamos nuestro bando , nuestro pack.
Elige tu pack indivisible y llévate un amigo de regalo.
Uniformemos el pensamiento en astronómicas comunidades, seamos gigantes al unísono que repitan yo, yo, yo
Elijamos quién representa a mi yo
Y huyamos de todo aquel que no tenga nuestro mismo yo yo yo

Coreemos.
Coreemos unidos frasecillas hechas a medida. Pegadizas. Comerciales. Que sirvan para todo.
Coreemos con fuerza lo que nos toca decir.
Coreemos sin pausa para no pensar.
Coreemos palmeros para no cofundirnos.
Coreemos sin juicio lo que digan los nuestros

Nutrámonos todos de la misma opinión y coreemosla todos a un tiempo.
Yo yo yo yo yo yo
En las redes.
Yo yo yo yo yo yo
En las reuniones de amigos. Con la pareja. En familia.

Muerte al pensamiento crítico.
Muerte a la divergencia.
Muerte a la lógica.
Muerte a la empatía.
Muerte al sentido común.

Sólo es importante recordar que está prohibido pensar.
Pensar por uno mismo.

Cuidado.
No se olviden de elegir
qué bando decidirá qué es lo que tenemos que opinar.

No querías ser princesa

 

Animalito, frágil, duro, frío
golpes, más golpes,
no te frena mi silencio
abres tus alas
te colaste en un descuido
te has posado en mis palabras
vienes a hechizarme con fruta
a emboracharme
a tentarme
a buscar en mi lujuria
unas riendas para refrenarla
controlarme

ay

animalito frágil
mariposa felina
te vas haciendo grande en el hueco de mi cama
tus labios se niegan a besarme
pero tus ojos me desnudan
me desvisten
me arañan
me desean
me aprietan
te pones brava
te enfadas si no caigo en el juego de seguir tus faldas
te inquieta que no me deje atrapar
me buscas y me desbuscas
ahí estoy
esperando que desbarates la baraja
que dejes de jugar las cartas
y morderte
que se revuelvan tus piernas
mientras hinco los dientes
deja de hacerte la fuerte
que todo te tiemble
mariposilla
gata traviesa
sigue huyendo cual cenicienta
aunque tú
nunca
quisiste ser princesa.

Desnudez

-Me gustaría verte desnuda

Y la ropa cayó al suelo en un abrir y cerrar de ojos.

No. No me refiero a que te quites la ropa y verte la piel.

Quiero verte desnuda,

desnuda de verdad.

Quiero ver lo que te inunda por dentro,

quiero saber qué mueve tus gestos,

quiero perderme en tus historias,

quiero fundirme en las costuras que disimulas con pliegues…

Quiero…

Y la piel se empezó a abrir

a caer del cuerpo por capas

y cada capa era un río de abundancia y sangre

el ansia de conocer más

hacía inevitable devorar cada una de ellas

y cada vez quería más y más.

-No temas. Quiero conocerte realmente.

Es fácil ver a una mujer desnuda,

lo difícil es que se desnude realmente,

que te deje ver lo que tiene dentro.

Y así se volvía a cuartear el tejido

y manaba un torrente infecto,

una cascada de agua estancada

o miles y miles de canicas encapsuladas

que se rompían al tocar el suelo.

-Yo quiero cuidarte. Déjame cuidarte,

déjame mimarte, quiero conocerte toda tú,

destrozar tus demonios,

descubrirte nuevas formas de hacerte sonreír,

no temas, no voy a huir, me interesa todo,

todo lo que venga de ti,

saberte tanto me acerca más a ti.

Me hace quererte más.

Déjame entrar… déjame entrar.

Y en las grietas empezaron a salir los vientos, los ciclones y torbellinos

que tan pronto volaban a los labios

como creaban tormentas.

La carne se tornaba fría y húmeda al tocarla

por muy roja que manara la sangre.

Los ecos que resonaban dentro

tenían voces graves y tenebrosas.

-¿Aún quieres entrar?

En las manos empezaron a caer pedazos mientras abría con cuidado,

quería ver, quería observar, pero no veía nada.

Así que cada vez iba adentrándose más y más,

pero sólo encontró una nada inmensa, un agujero profundo

que no se acababa.

Ya no quería conocer más.

Echaba de menos,

cuando sólo se quitaba la ropa.

https://lauramequinenza.com/videos/desnudez/

Personas invisibles

No se ven

son invisibles

podría ser un hombre o podría ser una mujer

podría ser una máquina,

o una pegatina

o un holograma

apenas habría diferencia.

No tienen corazón,

no tienen sentimientos

se les puede insultar y mirar mal

solo están ahí

para servirnos.

 

Solo están para servirnos

no hay que mirarles a los ojos

no hay que preguntarles cómo están

no hay que tratarles como personas.

Una operación más

limpia

insignificante.

 

Todos los días los seres invisibles

conviven entre nosotros.

No importan

no les mires

no les saludes

no los tengas en cuenta

Siempre ha sido así

¿Por qué debería ser especial hoy?

 

Amnesia selectiva

Recordar con la fuerza de los elefantes contruye muros de hormigón en los que guarecerse cuando la sirenas canten, cuando los sunamis bailen, cuando Tokio empiece a temblar.

Abremos oído miles de consejos de cómo aprender a dejar de ser inocentes, a que construyamos la casa perfecta que ningún lobo pueda derruir, a consta de nuestro limitado tiempo. El tiempo que algunos miden en longanizas, creyéndolo eterno, creyendo que las oportunidades estarán esperando pacientes a que terminemos la casa correcta, segura, ideal, donde ningún mal vendrá a estropear la  vida perfecta que los oráculos baticinaron como destino estándar.

Desajustar las manecillas para que no vayan al coro uniforme dirán es síntoma de enfermedad cardiaca de asincronía social. Transtorno inadaptativo crónico de difícil curación a evitar, forjando a fuego una instrucción ejemplar. Instrucción que algunos valoran en libros, creyéndolo libertad, creyendo que abriendo escuelas la nemotecnia los mantendrá a salvo, con el vaso lleno, donde nadie podrá iluminarnos más allá de lo que dictan los textos ya escritos.

La línea curva que junta la inexperiencia inocente con el saber de la vida, me invita a rechazar el fruto de la sabiduría y a desarrollar amnesia selectiva que me haga olvidar el riesgo, la seguridad, la certeza, lo correcto.

Porque ¿quién quiere estar escondido cuando lleguen los girasoles, el amarillo infinito que llene el horizonte?

Sobre mi – Hematofilia

Marzo 2012

Siento cómo el agua baña mi cuerpo

apenas cierro los ojos

el agua se hace pesada y espesa

la acaricio resbalando por mi cuerpo.

Mis yemas aún saben a ti

entre hierro y dulce

te saboreo.

Deslizándote entre mis dientes

juegas con mi lengua

eres adictivo, quiero más.

Quiero morderte, arrancar un quejido de tu boca

notar la sangre fluyendo, el charco de tu cuello.

Beberte.

Embriagarme.

Sentir el líquido viscoso tiñendo mis labios

calentándolos.

Lamer la herida, degustar gota a gota

las pinceladas que se derraman en el lienzo de tu cuerpo.

Agotar mi sed.

Saciarme.

El agua sigue cayendo sobre mi.

Esparciéndose sobre mi. Mojándome entera.

Cae sobre mi. Recorriéndome sin prisa

pasando por mis ojos, mi boca, mi cuello, mi pecho, mi ombligo

sentirla sobre mi. Recreándome despacio

pensando en tus manos,

tu tacto acuoso reptando por mi piel hasta detenerse en mi boca

queriendo que te pruebe, dándome un poco de ti

para que cierre los ojos y te pida más.

Te gusta jugar.

Tus manos arden, llenas de sangre caliente

sobre mi.

Twitter

Veo voces digitalizadas en código cifrado
píxeles que se organizan en letras
en procesión, bajan, por mi pantalla
un sonido sordo de un pájaro azul las guía
pretende parecer libre
libre
un pájaro que ni está vivo ni nunca supo lo que es volar

Esas voces también fingen
fingen tener dueño
fingen ser la voz de un alguien
pero tararean un coro orquestado.

Ahora toca apedrear con esta piedra
no
hoy no apedrearemos a una infiel
y tampoco nadie pensará quién está libre de pecar
porque
sólo hay que esperar a que se abra la veda
la veda de lanzar este tipo de piedras
la purga consentida,
el escarnio público
ha sido, siempre,
uno de los placeres
que más
ha disfrutado el hombre.

 

 

 

Lo que no se ve, no existe

Cada día en las sombras desaparecen tantos
a los que seguirán otros miles, y nadie mira, nadie sabe,
a nadie le importa. Porque parece ser que no son importantes.

Lo que no se vé, no existe
lo que no existe, no es importante
lo que no importa, nadie lo tiene en cuenta.
 
En la sombra yace todo lo que dejó de importar
lo que dejó de contar, lo que nadie recuerda que existió
y en torno a la luz escasa,
sólo unos pocos, toman decisiones
alrededor de la vela que calienta el mundo.
 
Las esquinas, las paredes, los techos, y gran parte del suelo
están sumisos en una sombra, una gran sombra
que nadie mira
que nadie ve
lo que se acumula en ella, ahí está,
invisible, para la luz, para el exterior, para el mundo.
Mas existe, y no solo existe, sino que importa.
 
Quizás, es demasiado ambicioso querer alumbrar con una sola bombilla
todos los lugares que se hayan en las sombras,
ya sea donde la vela no llega,
ya sea en la oscuridad profunda.
Quizás si cada uno alumbra lo que de de sí su bombilla
habrá mucho que empiece a contar
empiece a existir,
y vuelva a ser una parte importarnte a la que cuidar.

Laura Mequinenza – Febrero 2018

Para la exposición con el tema Sombras organizado por la Figuera me solicitaron llevar un tema que tratara el tema. Allí diferentes artistas mostraban su versión particular del tema.

Yo llevé este texto de arriba, pensando en un pasado no demasiado lejano, antes de existiese la electricidad, cuando se iluminaba con velas y o directamente con fuego.  En esa época, había sótanos donde no llegaba la luz del día nunca, que sólo se iluminaban con velas. Y en los rincones se acumulaba inmundicia tal que hubiera escandalizado a sus propietarios, pero nadie veía, como no se veía, no existía.

Sin embargo, cuando llegó la electricidad, las bombillas iluminaron lugares que antes nunca habían sido iluminados. Si bien, no se podía comparar con la luz del sol, nada quedaba escondido a su fortunio. La mugre, las ratas, los objetos perdidos, grietas, humedades y todo lo que hasta entonces estaba oculto empezó a hacerse presente y por tanto importante. Lo que antes no se arreglaba o tenía en cuenta, ahora ya era relevante y se podía arreglar, asear y solucionar.

Pensando en esto, he pensado que nuestro mundo es igual. Un mundo donde hay muchas cosas que supuestamente no existen porque nadie las ve. Yo propongo que seamos la luz, que alumbra nuestro entorno y que hace que por fín existan para que empiecen a importar.

Foto recuerdo del evento:

laura mequinenza poesia verger
02 de Febrero en la exposición de la Figuera en la torre del antiguo Palacio de los duques de Medinaceli, en Verger, Alicante

Pertenece a Yuanfén y al Cristal de mi pecera

Follamigos

Follar como dos desconocidos
sin caricias, sin besos, sin afecto,
salvaje, rudo, en cualquier parte.
Luego volveremos
a nuestra aséptica amistad sin roces.

Sólo podremos achucharnos
cuando llegue la noche
nos abrazaremos
como dos enamorados,
sin sexo, sin besos,
solo caricias y abrazos.

Luego volveremos
a nuestra aséptica amistad sin roces.
Nos despediremos
siempre con un abrazo, con dos besos.
Siempre dudando si nos volveremos a ver.

Cada vez más lejos
en esta extraña amistad
aséptica sin roces,
con sexo, con abrazos,
pero sin besos.

Seamos civilizados

Seamos civilizados, ordenados, comportémonos con exactitud, sin alterar el tono, sin agresividad, pidiendo el turno, rellenando todos los formularios que haga falta y esperando una y otra vez en colas donde al final probablemente nunca encontremos a quien pueda tomar una solución para nuestra queja, procrastinemos, procrastinemos el momento de solucionar todas nuestras insatisfacciones,

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Veamos cómo han de ser nuestras vidas retransmitidas en películas, series, canciones, libros,  seamos dulces señoritas fácilmente impresionables de raya impecable en el ojo y peinado a prueba de huracanes o los caballeros que las conquistan con mueca en la cara y extra de abdominales a base de concesiones y talonario. Tomemos nota de los pasos a seguir, estandaricemos consignas para sincronizar los pensamientos, seamos una población de monógamos en serie, celosos románticos en busca de un igual con el que hipotecarnos solos o con hijos, enarbolemos el término mío, la propiedad, el trabajo como dignidad de los no privilegiados, el dinero como identidad, practiquemos culto al cuerpo, luzcamos como bonitos requetemaravillosos objetos hacia los demás, procrastinemos la naturalidad

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Seamos dependientes, abandonemos los campos, la artesanía, el trabajo hecho a mano, la profesionalidad, las cosas duraderas. Vivamos para y por el consumo, dejémonos seducir por la tecnología, sustituyamos todo nuestro entorno por pantallas táctiles que nos sumerjan en la virtualidad. Confiemos nuestra vida y nuestros ingresos a extraños. Vivamos y derrochemos como si los recursos fueran infinitos, sin control, tirando y desechando porque nos lo podemos permitir. Utilicemos los animales, las plantas y los entornos naturales como propiedades, sin derechos, consumámolos y explotémolos y procrastinemos, procrastinemos el consumo sostenible

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Acostumbrémonos a que lo correcto y bien visto es lo que está permitido por ley, sustituyamos la moralidad por la legalidad, abandonemos el significado de justicia, paz, igualdad, libertad, democracia y abracemos con devoción las institucciones, los cargos públicos, políticos, honoríficos, nobiliarios, abracémonos también a las grandes empresas, las gigantes empresas, las multisupermegachachiempresas y genuflexionémonos jurándoles fidelidad eterna a sus intereses, inflemos una burbuja de humo compuesta por obligaciones, impuestos, castigos, negligencias, prohibiciones, restricciones que alimente el miedo, que perpetúe infinitamente una estratégica jerarquía en la que los opresores dictadores finjan y se disfrazan de líderes, fínjan dirigir a una gran masa de personas que dependen de ellos, fínjann escuchar las necesidades generales, fínjan tomar decisiones para el bien común, fínjan que la gran burbuja de humo sirve para organizar y gestionar con justicia, igualdad y democracia, fínjan que vivimos un periodo de paz y bienestar mientras aplastan vilmente y con alevosía el concepto de soberanía del pueblo, apropiándose del control y sometiéndonos a una dictadura camuflada donde merman nuestras oportunidades, limitan, asfixian y mercadean con el acceso a las necesidades básicas, frivolizan con la gestión y alardean con medidas milagrosas:

volemos con las orejas como dumbo atraidos a la miel de la fantasía que todos podemos pasar a la vez por el agujero de embudo y entrar en el maravilloso mundo de la clase media, enmarquemos en grande los pequeños favores que sólo ayudarán a una mínima parte de la población,miremos hipnotizados la piruleta roja que capte toda la atención en medio de una fotografía en blanco y negro y repitamos sus eslóganes sensacionalistas hasta creernos que son verdades inescrutables: Sin cuestionar, sin juzgar, sin analizar

Procrastinemos

Procrastinemos reclamar, procrastinemos la queja, procrastinemos la lucha para otra generación, que la hagan nuestros hijos, no mejor,  los hijos de nuestros hijos, los tataranietos de nuestros hijos, mientras qué tal si seguimos dejando que nos quiten, que nos exploten, que abusen de nosotros sin ser molestos, sin que les duela, sin problemas.

 

Seamos civilizados, porque es lo que quieren, para eso nos han educado, porque lo importante es tener una buena educación

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

NINI

“Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación,

os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

Malcolm X

Los que establecemos las reglas del juego

hemos decidido

que para poder mutilar las ya precarias condiciones de lo que viene siendo la clase baja

vamos a sacrificar varias generaciones y condenarlas a que no tengan

NI una sola oportunidad de estabilidad

NI organismo regulador que se preocupe lo más mínimo en arreglarlo.

 

Crearemos una ilusión óptica en las que las condiciones actuales

harán creerse a la población en una aparente burguesía

y se llamarán así mismos clase media

diferenciándose de las generaciones que vamos a sacrificar.

 

Echaremos las culpas y responsabilidades sobre los condenados

forzándoles a estar constantemente en formación

o en trabajos no remunerados

a las espaldas de los que puedan apostar por ellos

y quizás así consigan eximir su maldición.

 

Al resto

NI estabilidad, NI oportunidades

NI perspectivas, NI opciones

Condenados,

la maldición de suplicar que sean bendecidos

con un trabajo miserable

que sea pan para hoy

y hambre para mañana

NI casa, NI familia

NI ocio, NI futuro

Sólo les quedará rogar para poder producir

y mientras no produzcan

inventaremos términos despectivos

para que interioricen la culpa,

para que el resto,

los que viven la ilusión óptica o los mantenidos por ésta

les responsabilicen de su maldición.

 

Nosotros, los que inventamos las reglas del juego,

al enfrentarlos,

habremos vuelto a hacer un trabajo perfecto.

Y no, no acepto, ni quiero,

vuestros términos,

son veneno

por muy de moda

que queráis ponerlos

 

Lo malo

 Nunca te advierten, cuando eres pequeño, de lo nocivo que es el petroleo. Ni ponen mala cara cuando lo masticas de colores entre los dientes. Lo malo, lo malo siempre fué el azúcar, la caries, engordar …

El verdadero enemigo disfrazado, tan dulce y nocivo, que aún cuando nos hacemos mayores, y las cajetillas de cigarros forradas de fotos alarmantes se convierten en la rutina indispensable del que evita la ansiedad a consta de perforar sus pulmones, oirás que lo realmente es malo es echar azúcar al café, que no pueden dejar de fumar, porque entonces, entonces no pararán de engordar.

Una tras otra

“Mientras sigamos olvidando
al verdadero enemigo
seguirán creciendo los motivos
para separarnos”

 

Una mujer persona muere a manos de su pareja

¿Una?

Una, tras otra, tras otra, tras otras.

 

Una patera llena de inmigrantes personas

tiene un trágico final en el fondo del mar

¿Una?

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

 

Un atentado acaba con la vida de multitud de occidentales personas

¿Uno?

Uno, tras otro, tras otro, tras otro.

¿Sigo?

 

Una familia de españoles se queda sin casa o ni siquiera tiene

mientras otros las acumulan

Una tras otra, tras otra,tras otra.

 

Una persona sin recursos se suicida

porque le han arrebatado todo.

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

Un homosexual un transexual un negro un indigente  una persona

sufre  bulling/moving  discriminación y abusos por su raza,

género, orientación sexual, clase social

una, tras otra, tras otra, tras otra

Sanidad Educación La vivienda  Un derecho fundamental se privatiza

para enriquecer a políticos  personas

a base de crear mayores desigualdades en la población

Uno, tras otro, tras otro, tras otro

Una ley beneficia a los que más tienen

y perjudica a los que menos tienen.

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

El petroleo el oro  Un recurso natural preciado

causa guerras es vendido, robado o saqueado

donde mueren miles de personas y se mata a la población u obliga al exilio

por parte de los beneficiados, por intereses económicos

Uno, tras otro, tras otro, tras otro

Una religión una tradición Una creencia oprime y mata a sus adeptos o integrantes

y desprecia, discrimina o mata al resto

una, tras otra, tras otra, tras otra,

Una bandera un trozo de tela

une decide quién es amigo o enemigo

Uno, tras otro, tras otro, tras otro.

¿Y todavía crees que todo es culpa del azar?

¿Del machismo?¿De la homofobia?¿la xenofobia?

¿De la religión?¿De las creencias?¿De las costumbres?

¿de la educación? De, de, de,de

Piensa un momento y dime,

en todas partes, en todos los casos

¿Quienes salen siempre beneficiados?

 

 

La 3ª Guerra Mundial

“No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas.”

Albert Einstein

 

En la 3ª guerra mundial

las armas serán las palabras

las formas y las mentiras.

 

La 3ª guerra mundial comenzará

con tan exquisito decoro

que los muertos serán sus propios asesinos,

que los perdedores no sabrán que están en guerra

(ni siquiera sabrán quién es su enemigo),

que los perdedores se comerán unos a otros

(pensando que son parte de los vencedores),

que los perdedores morirán cada vez más jóvenes:

sin batallas, sin medallas,

y cada vez

con menos hijos.

Nadie vengará, ni llorará a estos perdedores

cuando la guerra acabe.

 

La 3ª guerra mundial

será un duelo constante de palabras.

Los vencedores arrasarán de tal forma a sus enemigos

que los perdedores creerán calificativos inventados por los vencedores

y se condenarán con ellos.

que los perdedores olvidarán las historia que los precede

y temerán a sus héroes,

juzgarán a sus héroes,

odiarán a sus propios héroes.

Nadie llorará cuando acabe la guerra

a los héroes que fueron heridos y vencidos por las palabras.

 

La 3ª guerra mundial

será tan organizada y correcta

que los enemigos inventarán un protocolo de buenas maneras

y orquestarán cómo han de atacar y defenderse los perdedores.

que los vencedores prohibirán todas las palabras que les puedan atacar

o las formas que tengan poder de arma.

que el protocolo dictará también a los perdedores

cual es el horario, los límites

y les exigirá también que avisen por adelantado

cuando quieran atacar.

Nadie defenderá a los héroes que cuestionen el protocolo

que los convierte en perdedores.

 

La 3ª guerra mundial

será tan cómica

que los enemigos podrán matarse

siempre que lo hagan con una sonrisa en la cara,

con un currículo impecable y sin alterar el tono de voz.

que los vencedores podrán lanzar armas masivas

que destruirán y acabarán progresivamente con los perdedores

y éstos iran cayendo ilusos,

pensando que ellos no son perdedores

y que sus enemigos, los vencedores, son en realidad aliados.

que los perdedores gritarán indignados

pensando que alguien los escuchará.

que los enemigos podrán inventarse infinitas versiones

para que nadie vuelva a poder diferenciar

una verdad de una mentira.

Y nadie,

nadie querrá ser un héroe,

ni pertenecer al bando de los perdedores,

ni enfrentarse a las palabras cuando éstas lo dominen todo

y confundan quienes son los verdaderos enemigos.

La 3ª guerra mundial

acabará con los héroes

con los mártires

y volverá las causas

en contra de los luchadores.

 

Recitada:

07 de Noviembre 2017 en el micro abierto Arte no Apto en Denia, Alicante

08 de Noviembre 2017 en Anverso en Valencia

 

 

El mejor amante

El mejor amante
cae cada noche entre tus sábanas
sabe de tu cuerpo mejor que nadie
y te ha visto desnuda, vestida, despeinada, de gala
sin depilar, con michelines y hasta en el váter.

El mejor amante
recorre tu geografía prohibida sin preguntar
y no se asusta de los relieves o los pliegues
el mapa incorrecto
la selva feromónica
y con las yemas dibuja el trayecto
de las líneas que te definen.

El mejor amante
no sabe de prisas
te sabe dedicar el tiempo que necesitas
disfruta de la gravedad húmeda que se apodera de ti.
Te conoce mejor que nadie,
intuye tus pensamientos,
Ahora despacio. Ahora deprisa.
El placer de conocerte y saberte totalmente
la libertad de con él de dejarte llevar.
Sin tabús. Sin secretos.
Sabe de tus oscuras fantasías
de tus íntimos secretos
de tus places inconfesables

Despacio. Lento. Pausado.
Deprisa. Sin descanso. No pares. Déjame sin aliento. (suspiro)

A solas.
Tú y tú misma. Follándoos como dos descosidas.

A cuatro patas

Ella estaba en bragas encima de la cama

bragas de encaje negro,

Bragas corte culotte

bragas muy ajustadas

Yo se las había traído

se le marcaban cuando se agachaba

los cachetes se le asomaban.

Fingíamos que nos hacíamos fotos

la cámara era polaroid

los recambios eran viejos y escasos

así que solo el tonto hacíamos

medio desnudas

medio en lencería.

 

De repende se disparó una foto

la emoción lo invadió todo

aunque no sabríamos si saldría.

Emulsión abajo, emulsión arriba,

¿la foto se autorrevelaría?

emulsión arriba, emulsión abajo

zarandeando, zarandeando

la imagen que apareciera, deseando.

 

Tanto ajetreo acabó  con ella

a gatas entre el suelo y la cama

manos en suelo, rodillas en cama

una visión que desde atrás yo contemplaba.

Sólo acertaba a ver un par de piernas

y un culo, enfundado en bragas,  en pompa.

 

Mi cámara, no polaroid, y yo,

inmortalizamos la imagen,

yo, en mi memoria, ella en digital.

No pudimos, ni quisimos evitarlo.

¿Qué pensaría ella al ver la imagen?

Pronto, me lo desvelaría.

Ella, cogió mi cámara

miró la foto

y no paraba de remirarla

¿ese es mi culo,?¡ala!

Se reía, lo miraba, me miraba

Me confensó

que hasta esa foto

siempre siempre siempre

había odiado su culo

pero que ahora, al verlo

le encantaba

no creía que fuera suyo

le empezaba a gustar.

 

Desde entonces

sólo pienso

en hacer fotos de traseros

poniéndoos a todos

a cuatro patas.

Dedicado a la pelirroja del culo de la foto

Trampa de esturiones

Se habían partido todos los haces de luz
que anunciaban el principio del día
era rojo el color que se me antojaba en la retina
y los espejos nos quedaban demasiado altos.

Las sábanas
aún parecían el pasado de los caracoles
y reptando acabamos frente a frente
en una lucha de pujas a ciegas.
Estratega avanzaste posiciones
para empezar la avanzadilla
desde mis talones emprendiste
una ruta acelerada
para que tu lengua vibrara
entre mis labios
lejos de mi boca.

Elegías miradas verdugas
desafiando sobre tus rodillas
invitando a mi lengua
a participar en el juego.

Observé la curvatura que se erguía
cual perchero desprendado
y me propuse cubrirlo.

Fue en ese momento
en el que se dilataba breve el deseo
en el que te desarmaste entero,
la guerra incendiaria de tus pupilas
se convertía
en  marejada mediterránea
la serpiente que trepaba decidida
mutaba a rama florida
a pistilos vírgenes
repletos de polen.

Tus piernas arqueadas y vencidas
tu vientre pálido
la brisa del vello
de tu cuerpo salpicado
con un universo inverso,
era el templo a profanar,
tanta armonía,
tanta vulnerabilidad.

Ahora mis manos era contrafuertes
mis piernas catapultas
y mi cuerpo,
una trampa de esturiones.

Me veías amazónica con el pelo ardiendo
yo me sentía colonizadora
de un mundo nuevo.

Exorcismo

La sangre le resbalaba por la barbilla
y se le secaba en la barba
junto con ese olor tan inconfundible
como la marihuana,
que más tarde compartiría besándome.

Sabía que la niña poseída
se escapaba de mi cuerpo
cuando de rodillas
se abrazaba a mi cadera
y sumergía los labios,
entre labios
y todo era
un mar de labios.

 

Adictos a los gritos

Dejamos los gemidos y los mimos
para cuando estuviéramos cariñosos,
esos días moñas
en los que nos podíamos comer a besos.

Y empezamos a hacernos adictos
a los gritos, a las lágrimas, a las marcas.
Y nos buscábamos
con los ojos a medio asta
y la sonrisa inclinada.

Las manos se hacían cómplices de mi cara
y buscaban siempre un lugar contra el que empotrarse.
Cuando hacía calor
huían de superficies con tejidos
y arremetían contra baldosas lisas.

Aveces,
sobretodo cuando las fuerzas vencían,
también se unían las rodillas,
y todas buscaban apoyo.
Los rodapiés no eran mala opción,
aunque
no voy a negar
que teníamos mejores sitios,
sitios estrechos,
de un metro o metro y medio cuadrado
donde ambos podíamos hacer fuerza
sin resbalarnos,
sobretodo cuando el sudor
y otros líquidos
hacían de las suyas.

Luego estaba tu boca,
que usabas para que no se acabara la partida
y cuando las piernas
amenazaban  con desplomarse,
asomaban tus fauces
e hincaban fuerte mi carne.

Aunque
lo que verdaderamente
me hacía gritar
nunca fueron tus dientes
por mucho que apretaras.

Supongo
que nunca me quedé
suficientemente
afónica.

El Espejo

Apoyó la mano  sobre la fría superficie mientras se veía reflejada en ella.
Aún se encontraba incómoda cuando se miraba desnuda ,
pero aún así, decidió mirarse con detenimiento.
La luz tenue hacía que sus formas no parecieran tan obscenas
como a la luz artificial de la bombilla de su cuarto,
o más misteriosas, ajenas a las redondeces que hacía presentes la luz del sol.
Contemplándose, dejó de verse extraña, empezaba a reconocerse,
la desnudez siempre le había parecido cosa de otros.
Y mientras se reconocía, descubrió con asombro que aquel cuerpo escondía gráciles formas,
los movimientos lentos y pausados la hacían descubrir
nuevas concepciones de si misma, que hasta entonces desconocía.

De repente, notó un súbito calor que provenía de la piel,
era un calor agradable, pero desconcertante,
por un momento olvidó qué estaba haciendo y retiró la palma del espejo
y la deslizó suavemente por la curvatura que dibujaba su cintura.
El contraste frío-calor que experimentó era excitante.
Se asustó y dejó de acariciarse.
Contemplaba su mano, suspendida en el aire, como si no fuera suya.
Algo la había detenido en seco,
pero notaba como ardía  la piel que había acariciado.
Deseaba seguir acariciándose, un escalofrío la erizó el vello,
nuevamente el calor, ahora éste, se había propagado, toda ella ardía.

Sus senos apuntaban firmemente al espejo
y ofrecían una textura rugosa, dura.
Se sintió contrariada: todo su cuerpo estaba reaccionando
cada vez sentía más excitación, deseaba acariciarse
deseaba deslizar sus dedos por sus senos , pero no lo entendía.
Sólo se había mirado en el espejo y se ha visto a si misma.

Volvió a concentrarse en el espejo, no parecía ella, se veía difusa,
pero le llamó la atención que algo parecía brillarle en los ojos,
incluso la comisura de los labios le parecía distinta.
¿Era ella? ¿No lo era?
Se alejó del espejo y se tumbó en la cama
como acto instintivo se cubrió con una tela.
Seguía pensando en el reflejo, en lo que había sentido,
en las ganas que tenía de deslizar su mano por su cuerpo.

Entonces sucedió. Dejó de pensar.
Apartó la tela que la cubría
cerró los ojos y comenzó a acariciarse,
recorrer la superficie de su piel suavemente,
notando y dejándose llevar por los contrastes de temperatura.
Pensó que no era ella la que se acariciaba,
pensó que la acariciaba otra persona,
tal vez aquella, que la observaba desde el espejo.

Me pasó

Sí, me pasó, me pasó
no tengo polla
pero igual, la sangre
se me concentró en la entrepierna.

Y no, no pensé
no estaba para eso
ella puso ante mi el deseo
ofreciéndome
un jugoso melocotón
al que acababa
de pegar un mosdisco
fue morder la fruta
y comenzar a besarnos
al más puro estilo Adán y Eva
tras probar el fruto prohibido.

Y tras los besos
la ropa empezó a sobrarnos
decía que era inexperta
y que quería ir despacio
despacio decía
y apenas pude darme cuenta
ya me estaba quitando las prendas
buscando ansiosa
contemplar mi pecho desnudo
y no tardó nada
en desvestirme
y desbaratarme el pelo
deshaciendo traviesa
la trenza que llevaba hecha.

Estábamos tan excitadas
que nos daba igual
que fueran las cinco de la madrugada
que estuviéramos en la terraza
al aire libre en una fiesta
que estuviéramos en una casa que no era nuestra
llena de desconocidos
y peor aún
incluso con algunas personas que nos conocían
y nos dio igual
lo que pasara
o que cualquiera pudiera vernos.

No, no pensamos en nada,
en nadie, ni mucho menos,
en qué pensarían,
ni qué pasaría.

No estábamos para eso
parecía una contrarreloj al amanecer
todo estaba por hacer,
tenías tantas ganas de probarlo todo,
de experimentar,
que para mí, sólo existía eso,
tú, tus ganas y las mías,
aquella música trance
que rebotaba del suelo
y una luna prácticamente llena
que se nos había escapado.

Y todo hubiese sido perfecto,
redondísimo,
sin la puta manía de la gente
de demonizarlo todo,
fue bajar extasiadas,
y volver a la realidad de golpe.

Mi puñetero imán
para convertirme en el ojo del huracán
por follarme
con quien por lo visto,
no debía haberlo hecho.

Aunque en realidad,
lo que por lo visto debería,
es hacerlo a escondidas,
para que nadie se enterara,
para que nadie se ofendiera,
para que aquellas personas
que siempre están buscando el punto débil
que me haga caer
aterricen frenéticas como locas
ratas carroñeras
a contaminar
su primera experiencia,
una noche estupenda
o cualquier locura que nos seduzca.

Y yo
no estoy para eso
y mi falsa polla y yo
no sabemos de protocolos sexuales
ni mierdas de esas.

Y sí, me pasó, me pasó
pero me temo
que si pasara de nuevo
otra vez, lo volvería a hacer.

Exofilia: Sexo extraterrestre

Él se detuvo ante ella

y la miró de arriba a abajo

ella sabía lo que eso significaba

había llegado el momento.

Estaba nervioso, muy nervioso,

y no podia evitar mirar

a ese uno que ella alzaba grácilmente

sobresaliendo notablemente de su figura.

 

Lo observaba nervioso

como si le estuviera llamando

y sin esperar a que ella empezara a cortejarle

se aproximó a su uno

y empezó a olfatearlo.

 

Ella zarandeaba su uno

cerca de su cara

mientras, él cerraba los ojos

y se dejaba embriagar por el olor del uno de ella,

ese uno que decía ven, ven

ese uno

que se moría de ganas de probar.

 

Tímidamente toco el uno con la nariz

y ella fingía que no se daba cuenta

pero buscaba acercarse a su boca sutilmente

mientras él se acercaba tocándola con la nariz.

Él, veía la maniobra de ella

pero quería demorar el momento

pero por mucho que se acercara el uno a su boca

evitaba que se acercara a sus labios

quería demorar el momento

para incitarla

quería demorar el momento

jugando con su deseo.

 

Ella intentaba disimular

que la aproximación a su uno

le producía placer.

 

Hasta que de repente

su uno empezó a cobrar vida

parecía un torbellino

lo alejaba, lo acercaba

rodeaba los labios de él

presionaba, acariciaba

y llegó el momento

empezó a alejarse de los labios de él

bajando barbilla abajo

rodeando el cuello

círculos, olas,

cosquillas se aproximaban a su dos.

 

Él, como un acto instintivo, contuvo la respiración

casi se le escapa un gemido

de entre placer y sorpresa

cuando el uno rozó un instante su dos.

 

Ella, al observar su reacción

con felina mirada

comenzó a recorrer su uno

por todo el cuerpo

alejándose premeditadamente de su dos

solo para volver en el cualquier momento

y volverlo a rozar fugazmente,

hacer circunferencias alrededor

y vlverse a marchar.

 

Él se estaba volviendo loco

y no aguantaba más,

tomó el uno de ella con la mano

y empezó a restregárselo por su dos

ella forcejeaba para soltarse

sin conseguirlo

hasta que la cara de éxtasis de él

hizo preveer que soltaría ese uno

que le pertenecía a ella

para que ahora,

en su turno,

fuera ella

quien tomara el uno de él

y empezara a estimularse su dos

primero azorada

porque él viera como se daba así misma placer

después excitada, se estimulaba sin pudor

divirtiéndose, sonriendo

olvidando que ese uno

con el que se estimulaba

no era parte de ella

ni de su dos

sino de él,

aquel que ahora la miraba

hipnotizado por sus gemidos

y su cara de placer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me ponen las mentes

Dante: “Me seducen las mentes, la inteligencia. Me seduce una cara y un cuerpo
 cuando veo a una mente que los mueve y que vale la pena conocer. 
Yo hago el amor con las mentes. ¡Hay que follarse a las mentes!
— Martín Hache.
                                             – I –

Está de moda decir “A mi, lo que me ponen son las mentes”.
Y escribir una reseña de cuan maravilloso es uno
por follarse a una mente,
como si la frase se les hubiera ocurrido
y despreciando todo lo físico, todo lo carnal.
Está de moda sentirse ES/PE/CIAL
porque ahora todos somos el ser más inteligente e incomprendido
porque ahora, todos tenemos desórdenes afectivos
de los que mola presumir.
Yo soy especial, y busco a alguien especial,
tan especial como yo…
inteligente y atractivo ( no me refiero al físico)
porque yo me follo las mentes,
pero no con desórdenes afectivos como los míos,
porque sino, dejaría de sentirme tan especial e incomprendido.

Y no, ahora, nadie se fija en nada físico,
no, que va, eso, ya es cosa del pasado.

Nadie mira, por ejemplo,
un escote generoso
que brota de una camisa ceñida
y muestra una convexidad afrutada de dos senos
suaves, firmes, tersos, jugosos…

Ni por asomo repararemos si el tejido
nos deja vislumbrar el relieve travieso
de ese pezón erizado
que nos quiere saludar,
nadie fantasea con él,
con su forma, su color,
su aureola rugosa de color tostado…
ni su sabor.

Ahora están de moda las mentes.
Nadie observa con deseo
como se contornean
unos glúteos bien formados,
como realzan una prenda en la que están embutidos,
nadie sigue con la mirada su movimiento
ni mucho menos
se queda embobado observándolos.

Esas nalgas turgentes y respigonas
que desafían la ley de la gravedad,
esa carne musculosa y jugosa
que cabe perfectamente
en las concavidades de las manos
y se hunde grácilmente entre los dedos…

Nadie, nadie se excita
con la sola perspectiva de estrujar,
palpar, tocar, acariciar, morder…

¿Pues… os digo un secreto?
A mi, lo que realmente me pone
es la mente,
si, la mente
pero la mía.

Recitada:

30 de Noviembre del 2017 en Tertulias en el Volander, en Valencia

El armario

Ya verás, ese, algún día, saldrá del armario, te lo digo yo.

El armario,
como si sólo existiera un armario.
Uno sólo.
Y cuando se saliera
ya no se pudiera volver atrás, nunca.

Uno saliera, y la primavera
le azotara en la cara y le dijera:
– Muy bien muchacho, no tienes nada que temer,
aquí estábamos todos esperando que salieras del armario.
Y qué feliz él, de salir de ese lugar
y que nunca más fuera un problema.

Pero el armario es otra cosa,
son colecciones de muñecas rusas
que no acaban.
Un armario (los padres) dentro de otro(La familia),
un armario(los amigos) dentro de otro(gente cercana), dentro de otro(conocidos)
dentro de otro, dentro de otro, dentro de otro…

Y allí metido, solo, el alma de un niño
que no tiene todas las respuestas.
Un día, tal vez,
se empiece a dar cuenta
que siente amor y afecto
como no manda la norma.
Y entonces
es cuando se dará cuenta
que vive dentro de un armario,
antes, antes de sentirse diferente
las paredes no se habían hecho presentes.

Y por debajo de la puerta
empezará a entrar la brisa.
Ninguno sabe con certeza qué le espera
al abrir por primera vez
ni si estará preparado para ello.

Aveces, la brisa es cálida, agradable,
e invita a abrir la puerta.
El corazón palpita con fuerza
ante la emoción de poder sentirse liberado,
ser uno mismo, no tener que esconderse,
poder compartir, poder ser sin miedos.
Pero siempre existe el miedo,
el miedo a lo real
a no soportar estar fuera del armario.
Dentro, se está solo, pero también protegido.
Fuera, quizás la brisa cambie
y no sea, tan cálida como parece.
Aún así, ese niño asustado
decide temeroso ir abriendo la puerta poco a poco
para darse cuenta,
que ahora ya no está tan sólo,
pero sigue estando en un armario
que le separa del mundo.

Otras veces, en cambio,
se cuela un viento gélido
que aporrea la puerta
que hace apretar la puerta con fuerza
para que no se abra.
El corazón palpita,
pero no de emoción
sino de miedo.
Sentirse uno mismo,
liberado, compartir
pierden prioridad y lo importante
es esconderse,
esconderse para que nadie le encuentre
esconderse temeroso de que alguien
pueda abrir la puerta desde fuera.
Se apuntala con clavos y maderas
y se tapa cualquier orificio.
Y comienza la asfixia
el vivir casi sin aire
dentro del armario.

La primera vez que se sale del armario
marca la siguiente,
aveces la calidez breve del verano
no hace prever el invierno. 
Porque no todos los armarios
que se habitan, son iguales.

Pero cuando uno sale de un armario
es porque antes alguien
inventó unas cajas cuadradas
con las que observar el mundo.

Yo espero que algún día
se ponga de moda salir de las cajas
así nadie tendrá que salir
de ningún armario.

Como una droga

La primera vez,
no te lo esperas,
sucede,
de aquella forma
en la que llegan a uno
los momentos
que cambian la vida
para siempre.

Puede ser un tortazo,
un mordisco,
un brazo retorcido en la espalda…
En mi caso
fueron unas manos
en el cuello
apretando fuertemente
contra la pared.

El gesto era brusco
nada romántico
y con esa mirada,
imprescindible,
de loco,
de te voy a matar.
Y todo ello,
sin emitir
sonido alguno.

Sucede.
Y si me hubieran preguntado
qué sentiría
qué pensaría
de algo así
pensaría que saltarían
mil alarmas en mi cabeza.

Sin embargo,
lo que saltaron en mi cabeza
fueron otras cosas.

Miedo.
Un miedo sobrenatural,
difícil de explicar,
que nada tenía ver con querer huir
o escapar de la situación.
Ese miedo despertaba
la parte más vulnerable,
sumisa y masoquista de mi mente.
De forma devota
mi cuerpo y mi mente se entregaban
con una voluntad suicida, enajenada,
a mi verdugo
deseando que continuara
deseando que hiciera lo que quisiera
con una confianza ciega
del que no teme.

El dolor dejó de ser dolor
y se convirtió en placer.
Los movimientos toscos,
agresivos, vejatorios
se me antojaban excitantes,
muy excitantes
y quería más.

Jamás hubiera imaginado
que lo sucio, lo oscuro
pudiera ser tan morboso
y místico a la vez.

Algo
parecido al amor platónico
pero muchísimo más intenso.
Con esa sensación
de que no existe
el resto del mundo;
se para el tiempo
y el velo nebuloso en los ojos
que lo tiñe todo de irreal,
como si fuera un sueño.

Pero todo ello
nutrido de una naturaleza animal,
salvaje,
que te hace olvidar
todos los prejuicios,
qué está bien, qué está mal,
el qué pensarán.
Que, tan pronto
este nivel de excitación acabe,
explotarán en la cabeza
como efecto rebote.

Y cambia,
vamos que si te cambia
porque, a partir de ese momento
te enganchas a esa sensación
y la buscas
como una droga.

No maltratada

No soy una mujer maltratada.
No tengo miedo.
No / tengo / miedo.

Sobre mi cabeza
se alzan infinitas voces
cada boca quiere pronunciar su discurso perfecto,
políticamente correcto
para no faltar, para respetar, para proteger

Y en cada declamación brillante
se demonizan a los otros,
los culpables invisibles
que reventarán la caja de cartón
donde siempre mandamos a los indeseables
aquellos que no fueron moldeados a cincel.

Abriremos el diccionario
para subrayar la letra disonante
pondremos la mano sobre sus tapas
y juraremos nunca pronunciarla
sin preguntarnos por qué es disonante
y cómo suena entonada.

No soy una mujer maltratada.
No soy una victima.
No / soy / una victima.

En mi pecho galopan sin descanso
mil caballos pura sangre.
En mi mirada, la tormenta;
en mis manos, un enjambre,
en mi cabeza, un ejército
de kamikaces devotos por la libertad
y en mi sexo, una serpiente
que siempre me tienta a seguir probando
cada una de las frutas prohibidas
del Edén de los pecados.

Y aunque no reconozco
dueño que me gobierne
me dejo ceder a mis instintos
y si te digo Pégame
no es porque me sienta inferior.

Te digo pégame
desafiando a que dejes atrás
aquellas represiones adquiridas
en el seno de la infancia
la seguidilla de seamos iguales,
todos iguales,
niños y niñas, iguales.
Cuando en realidad
somos todos distintos, niños y niños distintos
y niñas y niñas distintas
apeándose de su imaginación
para quedarse una farragosa fantasía edulcorada
de primogénitos consentidos de vida fácil.

No. Yo no te quiero príncipe.
No. Yo no te quiero caballero.

Yo te quiero libre, sin prospecto
atreviéndote a ser el hombre malvado
que puebla mis fantasías
y juegues con mis sueños.

No soy una mujer maltratada
no lo soy
aunque a alguien
se lo pueda parecer
cuando jugamos.

Veneno

– I –

Qué podría decir yo del veneno
del veneno, del veneno

de ese sabor ácido, tan espeso
que aniquila generaciones y generaciones
enfundando un sable
que se debilita tras la batalla,

que vigila el coseno y arcocoseno
para que sigan encajando matemáticamente
que mengua y crece y se multiplica
y cuando creemos que dejamos de tomarlo en cucharillas
vendrá el retorno del embudo
que nos hará tragarlo, tragarlo, tragarlo

Qué podría yo decirte del veneno
que se escurre por la boca
y continua húmedo hasta el pecho, la cintura, las piernas.

Y no se detiene
ni con miles, ni con millones de personas
colmando las calles
ni incendiando universidades
ni arrancando el arquetipo
que nos hace ser tan civilizados.

Continua más allá de banderas
que cubren los cuerpos pudorosos
y de himnos y consignas
que brotan de gargantas
que olvidaron sonidos guturales.

Absurdamente escandalizados
al observar la propia naturaleza
al desnudo
salvo cuando el veneno
fluye llamando a la sangre.

Absurdamente escandalizados
cuando no se cubren las diferencias
y se muestran con orgullo.
Absurdamente escandalizados
como si no fuéramos
un animal que se avergüenza de si mismo
si no lleva disfraz.

Qué podría yo decirte del veneno,
qué podría yo decirte del veneno.

– II –

No vendrán a rescatarme
si me enveneno.
No querrá nadie rescatarme
si me enveneno.

No podrán las lágrimas evitar
que me envenene.
No, no esta noche.

Hoy tomo el veneno
y me dejo envenenar,
olvidando todo.
Hoy soy una suicida
a la que no le importa nada.

Envenenándose,
envenenándose,
dejándose envenenar.

– III –

Y no podía dejar de sentir
la aspereza de la piel enrojecida
y no podía dejar de sentir
el sabor ácido
aglutinándose en mi garganta.

Y no podía dejar de balbucear
palabras sin sentido
que me llevaran
a mi condición más primitiva.

En las aceras
se ahorcarían al escucharme
mil mujeres con voz chirriante
y traumas sin resolver.


-A quién le has robado esa imagen tan chula:

veneno atthis bond laura mequinenza cable azul
Dibujo de El Cable Azul

 

Marioneta


Ha comenzado la sala a hacerse pequeña
y las luces no quieren brillar
al son del piano van mis piernas
envolviéndose en cáñamo sin tostar.

El espejo parpadea
mientras mi rostro
empieza a dejar de ser humano,
ahora mis ojos son de cristal
y mi pelo se desenreda
y cae lacio sobre mi hombro.

Sobre mi cabeza se alzan mis manos
que se aferran a la cuerda que los sujeta
comienza el juego mientras todos
me miran en silencio.

Trato de bajar la manos
pierdo el suelo bajo mis pies.
Vuelo a patadas y puñetazos
durante la agonía que me devuelve
a mi posición original.

La música sigue sonando
y valiente me lanzo otra vez
al vuelo descontrolado y tosco.
Alguien susurra en mi oído
y todo empieza a ser más fácil.

Las piernas comienzan el camino
y las manos abren el aire
y poco a poco me dejo mecer en la melodía
buscando poner el mundo del revés
dejándome llevar.

Entonces todo empieza a girar
y aunque feliz sonrío
la gravedad me devuelve a tierra
esta vez mucho más cansada.
Esperando no tardar mucho
en volver a alzar el vuelo.

La marioneta

“Ha comenzado la sala a hacerse pequeña

y las luces no quieren brillar

al son del piano van mis piernas

envolviéndose en cáñamo sin tostar.

El espejo parpadea

mientras mi rostro

empieza a dejar de ser humano,

ahora mis ojos son de cristal

y mi pelo se desenreda

y cae lacio sobre mi hombres.

Sobre mi cabeza se alzan mis manos

que se aferran a la cuerda que los sujeta

comienza el juego mientras todos

me miran en silencio.

Trato de bajar la manos

pierdo el suelo bajo mis pies.

Vuelo a patadas y puñetazos

durante la agonía que me devuelve

a mi posición original.

La música sigue sonando

y valiente me lanzo otra vez

al vuelo descontrolado y tosco.

Alguien susurra en mi oído

y todo empieza a ser más fácil.

Las piernas comienzan el camino

y las manos abren el aire

y poco a poco me dejo mecer en la melodía

buscando poner el mundo del revés

dejándome llevar.

Entonces todo empieza a girar

y aunque feliz sonrío

la gravedad me devuelve a tierra

esta vez mucho más cansada.

Esperando no tardar mucho

en volver a alzar el vuelo.”

Rosas

“Dedicado a Eva y Stephen por crearme un nuevo fetiche”

Él vino con una maleta
llena de artículos de coleccionista,
yo me enamoré
de entre todos ellos
de la regla de madera.

Lucía orgulloso un látigo
que restallaba en el aire,
partía panes y abrazaba
haciendo girar faldas.

Ella bailaba con fuego
al ritmo de la sinuosa música.

De repente se paró la música
y ella dijo “Soy una moñis”
pero cogió el gato artesanal
acabado en rosas
y fue hacia él.

Con una mano
sujetaba el artefacto en alto,
con la otra
tiraba de él hacia una esquina
pidiéndole que la azotara.

En la esquina había
una cruz de San Andrés
hecha de madera.

Ella se apoyó en la cruz
mientras sonreía,
le dio a él el instrumento
no sin antes hacer gesto
de lo que ella quería.

Yo desde el sofá
los miraba de cerca,
pensaba que serían quizás
un par de azotes
lo justo y necesario
en volver la música,
y que ella volviera a bailar con fuego.

Pero la música tardó en volver
en una azarosa coincidencia
para que pudiéramos deleitarnos
con el singular lenguaje corporal,
cuando él la atizaba,
que ella emitía en respuesta.

Él me miraba a mi
y me explicaba lo que hacía.
Yo lo sentía todo
una clase particular
pese al resto de gente .
No paraba de aprender
y atender lo que él me decía.

En mi mano sujetaba
la larga regla de madera
mientras la acariciaba,
a los dos
observaba.

Observaba como ella
alzaba sus glúteos,
los dirigía hacia mi,
exponiéndose para él.
Arqueaba la espalda,
y a cada nuevo estímulo
reaccionaba con todo el cuerpo.

No podía observar su rostro
mas no hacía falta
sus movimientos decían por ella
todo lo que necesitaba:
hablaban, gemían, pedían.

Todo en silencio,
esperando la música
que no llegaba.

Lento, sensual, místico
se convertía en el centro
de todas nuestras miradas.

Ella, lejos de querer parar,
se quitó la camisa
y se hizo más presente
la curvatura de su columna.

Él leía en los gestos de ella
y me los explicaba,
yo lo entendía claramente.

A ella los pantalones
se le ajustaban
y poco a poco
se le iban resbalando
con cada nuevo impacto
y el continuo arqueo de espalda.

Ella separaba las piernas y
levantaba el culo para pedirle más.
Él jugaba cambiando el ritmo.
Aveces lo aceleraba
y otorgaba más intensidad
respondiendo a las demandas
que ella, con su cuerpo, hacía.

Entonces ella movía las paletillas
de forma espasmódica
para retomar el ritmo lento

y poder relajar la espalda
que cada vez iba tomando más
un color rosado,rojizo,

tornándose rojo, poco a poco
Era algo tántrico, hipnótico.

Él me dijo después,
que ellos no se conocían,
que nunca habían hablado
pero antes de terminar, recuerdo,
cómo se despidió de su espalda
con unas breves caricias.
Me deleitaba la complicidad
de dos desconocidos.

Él vino con un látigo que abrazaba
pero ella eligió, que la azotara con rosas.

Y mientras, yo miraba,
y mientras
yo miraba.

 

 

 

Y me preguntan qué quiero

Todo, 
les dije, 
lo quiero todo. 

Quiero quien me entienda
o lo intente a cada paso.
Que me disfrute de perra y de princesa
que me pervierta y me consienta.
que se pierda en mi voz y mis poemas.

Que me quiera igual cuando estoy “guapa”
que cuando estoy con mala cara.
Que se pierda en mi cuerpo desnudo
y no se olvide de ninguno de sus rincones.
Que no le tenga miedo a los pelos,
ni a los malos, ni a los marginados.

Que no le asuste el amor libre,
ni se muera de celos en cada esquina.
Que desee conquistarme cada día y cada noche
y sólo vea en los demás, una excusa más
para aún más consentirme.

Que no crea en los cuentos que nos cuentan
y se invente su propia historia
donde lo único importante,
a nuestro ritmo, a nuestra manera,
es acariciar la felicidad a cada instante.

Todo,
lo quiero todo.
Y eso, que solo os he contado
una pequeña parte.

Paris

Hoy me humedezco
pensando en la prohibición
de dormir con bragas.

En alguna parte, duermes,
en una buhardilla.

Pienso en la noche, la primera,
en la que sobre tu cama,
nos desarmemos, sin habernos nunca aún besado,
sin habernos profanado.

Sin bragas.

Puede que no sea en París,
puede.

Liar

Si me vas a mentir
hazlo
hazlo con descaro,
con alevosia, miénteme
pero no te arrepientas, hazlo,
créete tu propia mentira, hazla verdad.

Que no exista nadie que sepa tu mentira,
borra el rastro, las huellas, comete el crimen perfecto.

Miénteme, como tú sabes hacerlo
con esa perversidad inocente,
con esa mirada desafiante, del que se siente ofendido,
del que quieres creer, necesitas creer, y crees.

Cayendo en la tejida trampa de seda que se acomoda
según voy escuchando cómo se formulan tus palabras.
Hipnóticas.
Falsas. Siempre falsas, pero tan tuyas, que parecen verdad.

 

 

El mar es testigo

Me llevaste a la playa
me llamaste sirena
y a las dos de la tarde
debajo del agua, follábamos
mientras fuera parecía
que sólo abrazos y besos
nos dábamos.

El mar es testigo
que desde ese día
me apetece a todas horas
follar contigo.

La luna nos miraba

La luna te convierte en lobo
cuando me buscas como a una perra
la excusa esta vez era ver la luna
la excusa era ver las estrellas.

Y mientras el azul nos iluminaba
nos guarecimos en la torre alta
para que ya siempre así te recordara,
en esa torre, en esa noche,
sin desvestirnos apenas
mientras la luna nos miraba
aullamos los dos a un tiempo
aunque fuésemos de diferentes razas.

Diré

Ante la insistente pregunta
de quién folla mejor
los hombres o las mujeres
diré que yo follo con personas
indiferentemente
del género que lleven puesto.

No hay dos personas
que follen igual
o al menos,
yo, no las he encontrado.

Diré

 

Diré
que folllan mejor
a los que les gusta follar
y no sólo correrse.
Diré
que follan mejor
los que se dejan llevar
que los que demasiado piensan.
Diré
que follan mejor
los que se dejan pervertir
que los que aún tienen prejuicios.
Diré
que follan mejor
los que se preocuparon de conocerme
que los que venían con todo aprendido
Diré
que follan mejor
los que no tenían prisa
que los que miden todo con el reloj
Diré
que follan mejor
los que no saben de horarios para amar
que los que siempre acuden a la cita
en el mismo sitio, hora y lugar.
Diré
que follan mejor
los que a mí me follaron mejor
diré que follan mejor / indiferentemente
del sexo / con el que hayan nacido.

Gigantes

Tendremos que ser muchos
tendríamos que serlos.

A los gigantes
les es fácil matar pequeños insectos,
nosotros mismos lo hacemos.
Nadie habla de justicia
cuando en la noche muere
otro mosquito más muerto de hambre.

Somos molestos, incluso, aveces,
ni eso somos.

Pero los gigantes
también desgranan pequeños seres
cuando son víctimas del aburrimiento.

Tendremos que ser muchos,
y despiadados, unidos, seguros
y sordos, muy sordos
cuando los gigantes griten
clamando justicia.

Este poema estaba entre mis apuntes de clase
hoy soñé que me confiscaban  mis apuntes
y nunca más volvía a verlo.
Creo que es una señal para que publique mis textos en el blog.

Traductor básico y portable de noticias

Ante la duda, traduce
sustituyendo por persona.
(inmigrante, por persona,
gay, por persona,
radical, por persona,
etc…)
¿Sigues dudando?
sigue sustituyendo
(policia por persona,
politico por persona,
empresario por persona,
etc…)

¿A que todo resulta más claro?

 
Incluso en sus propias noticias
que están ya de por si manipuladas

 

 

A salvo

He bailado en una sala
todos con los mismos zapatos.
Mirando formularios,
en caras ajenas
las mismas preocupaciones.

Nerviosas sonrisas
que dibujan complicidades abstractas.
Somos un ejército novel
invadiendo a pasos desconfiados
la tranquilidad que propicia
alejarse del mal general.

Sin saber que el mal se cierne sobre todos
y no sobre unos cuantos.
A salvo, firmando
A salvo, sin leer contratos
declaraciones, hojas y más hojas.
Sólo garabatos sobre una cruz a ritmo constante
para no perder su tiempo.

Ejércitos que esperan, sin embargo, en masa
en grandes salas
escuchando teléfonos y bolígrafos al aire.
Perpetuando la tradición
de medir con diferente rasero
de saberse prescindible
en una inmnesa masa
de posibles sustitutos.

Como si hubiera alguna forma de encontrarse a salvo…

Recitada 03 de abril en el micro abierto Arte no Apto,Hotel Chamarel, Dénia.

Si…

Si me pongo de rodillas
no es para pedir perdón
si hundo mis uñas
hasta hacer heridas
no es la ira o la venganza
lo que mueve mi razón.

Si derramada la sangre
cae en mis labios
no es a muerte,
su sabor a hierro,
lo que esta noche degustamos.

Si vacilan las fuerzas de mis piernas
no es la derrota
la que hoy me desarma.
Si se ahoga mi voz en gritos
no es el dolor el que me azota
hasta perder el juicio.

Si tiembla mi cuerpo
no es el frío ni el miedo
el causante del temblor.
Si las cuerdas me apresan
no soy de nadie prisionera.
Si me llamas puta
no pondremos precio
a los enredos
que surcan mis sábanas.

 

El espejo

El espejo
Ojos con ojos
nariz con nariz
mimetismo perfecto
labio con labio
frenético beso
mano con mano
seno con seno
es la postura del espejo

ombligo con ombligo
vello con vello
revueltas
rítmico movimiento
otra vez
labio con labio
mágico beso
marea de piernas
entrecruzadas
es la mujer y su reflejo
es la postura del espejo.

Víctimas del photoshop

¿Es posible que sea tan permutable
el estado de ánimo que se vea afectada tu sonrisa
por el reflejo del paso de los años
estampado en tu rostro?

Hoy amanecí con el anuncio de tu tristeza
con la desventurada manía que tenemos de fingir
que nos da igual, pero no nos da igual.
Asustada posas la mirada
en lo que tú llamas imperfecciones
y reniegas de ellas con tanto ahínco
que me llego a sentir culpable

Y me encierro en un cuarto
de paredes blancas
a recorrer los rasgos de otras
que tal vez como tú, huye de ellos
me pierdo en la encrucijada de saber
que tú hoy estás triste
porque nos dedicamos
a transformar la realidad
y mentimos una y otra vez
en cada paso que damos
en cada foto que hacemos
hasta dejar de reconocernos
ya no sabemos ni como somos

Y tú estás triste
porque tal vez no he sido hábil
o despierta
o siquiera lo he pensado
y no te he mentido
también( o tan bien) a ti
como a diario
con el resto hago.

Tal vez creemos que no nos parecemos tanto
a los demás como realmente si nos parecemos.
Olvidado que somos humanos y
maravillosamente imperfectos

Libres

Libre tú,libre yo, libres todos
para pensar, para actuar,
para hacer y deshacer
para imaginar y convertir en realidad

Libre tú, libre yo, libres todos
para decidir, para opinar
para quererse y dejarse de querer
para vivir nuestra vida
y tantas veces como queramos
podernos reinventar.

Para todos, de todos y a todos
sin dudas, perdones, ni concesiones,
sin límites, sin trabas, sin horizontes,
sin miedos, abusos, ni opresiones,
sin reglas, sin leyes, sin obligaciones.

Libre tú, libre yo, libres todos
Y sin embargo sigue siendo una utopía
y tan bella y tan maldita
que olvidada está
es tan idílico y perfecto
tan irreal e intangible
que nos deleitamos pensando
y nos rendimos antes de buscar
la libertad.

Ains…

Despersonalizaciones varias

Sabe que la gente te simplifica
al definirte

es curioso darte cuenta
cómo tu esencia queda resumida
en un par de frases
y más la jerarquía que éstas profesan
algunas de ellas se dan por sentado
tanto que parece que carecen de sentido
pero sabe
que no es así
es que se da por hecho

Así por ejemplo te define (entre otras cosas)
tu nacionalidad ( o ciudad de nacimiento)
tu orientación sexual
tu profesión u ocupación
tu aspecto físico
tus relaciones afectivas o sexuales
tus parentescos
tus historias tórridas o peculariares
tus vehículos

Sé de personas que dejaron de ser personas para convertirse socialmente en militares, lesbianas, novia de…, hermano de…, el del BMW, el arquitecto, la tía buena, el putón, el gordo seboso, el friki, el que se pegó con…, la morena alta del tatto tal, etc

Aveces, estas etiquetas, determinan nuestra interacción con el resto, nos unen y nos separan, nos condicionan aun sin darnos cuenta. Nos despersonalizan para convertirnos en ideas prefijadas.

 

Hace tiempo que no me preocupan tanto estas etiquetas,
cierto es tb, que cada vez estoy más conforme conmigo misma,
e incluso se me escapa una sonrisa al escuchar en otros labios
diferentes formas de definirme.

No me digas

Subo esta poesía dedicada especialmente a ti Celia, me alegro que te gustara 🙂

No me digas que no crea en mi ideas
porque son una utopía
No me digas que no crea en ellas
si yo por ellas daría la vida.

No me creo que todo sea mi locura
que no puedas ver con mis ojos
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue una de mis opciones.

No me digas que no crees en utopías
si el amor es la más grande con la que tropezar
No me digas que soñar es de locos y de necios
si lo que es realmente de necios es dejarlo de intentar

No me creo que el silencio sea un arma
ni los papeles la manera
No me creo que legal sea un argumento
ni da igual un fundamento
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue de mis opciones.

No me digas que te crees esta mentira
que así, así es la vida.
No me digas que el dinero es tu motivo
que el poder es tu señor.

No me creo… no me creo… no me digas.

Recordando una noche fantástica en el Bukowski 🙂

Mira qué luces tan bonitas

¡Mira qué luces tan bonitas!

Sonríes grácil e inocente
se te ilumina el rostro al verlas
miras cómo resplandecen.

Te miro
y no puedo evitar pensar
qué inútiles,
cuánto gasto inútil.

En la cantidad de gente
En las calles
En los bancos
En los cajeros
De día vuelan euros
De noche, camas frías.

La alegría como marejada
Quiere ocultar el gris
Quiere ocultar la depresión
Quiere ocultar los rojos
Quiere ocultar la fantasmas
Quiere ocultarnos a nosotros.

Y mientras la calle brilla,
me pregunto a cuánto cotiza la vida humana.
Y cual será la correlación entre hambre y el progreso
o de la ansiedad y el bien estar
o si puede morir de frustración.

Imagino cuerpos cayendo por la ventana
bocas que no llegaron nunca a tener hambre
que no llegaron a sentir en la costilla el frío
ni saben de esconderse
ni de no tener
ni de mirar el cielo contaminado
antes de cerrar los ojos.
Y que no esperan.
No esperan a hacerlo.

Un embudo, donde cada vez más cosas
donde cada vez menos personas.

En tus ojos veo el azul cambiar a verde
rojo, amarillo, blanco

No hay dinero dicen
No hay dinero
Luces
Mira qué luces tan bonitas
Luces, dinero, luces.
Dicen.

Cosas inútiles, cosas.
Cosas bonitas, cosas.

Y mientras las manos abarrotadas
Llenan de palabras las ilusiones
por la calle aparece una voz que
llena mi cabeza

Nadie en la calle
Nadie con hambre
Nadie Ignorante
Nadie Ilegal
Nadie Sufriendo
Nadie callando
Nadie normal
Nadie más que nadie
Nadie, nadie, nadie…

Mira qué luces tan bonitas…

Y tú me miras y me dices

Mira qué luces tan bonitas…

Ladrones

Ladrones…

Odio a los ladrones, a los ladrones
del tiempo, a los ladrones de sueños
que te van quitando madeja a madeja
las parcela de vida hipotecando el cielo

No quiero embargar mi existencia
con inútiles objetos o alienadores pasatiempos
no quiero ser una pieza más en su computadora
una virtual numeración llamada dinero

Odio a los ladrones que por nuestro bien
disfrazan esclavitud con idílico sueño
mitigan la volutad de los pensadores
y destierran al que no entra por el agujero

Odio a los ladrones. Odio a los ladrones
que no confesaran nunca sus empeños
porque todos seguiremos en este baile
mientras no nos preparemos para el duelo

Callas…

Abro los ojos y me cuesta transmitir lo que veo. Quisiera poderte contar claramente mis pensamientos…que pudieras entrar en mi lógica. En mi razón…en mi perspectiva. Te cuento que me asfixia el sentimiento de represión, el no ser libre…El darme cuenta que cada vez estamos más atados de manos. Me miras de forma incrédula. Me transmites que no me entiendes…no quieres creer que todo lo que hasta ahora conoces es un artificio para tenernos sometidos. Pertenecer a un engranaje en el del que te sea imposible escapar…Todo está estudiado para que ni tú ni yo podamos huir de esta jaula transparente. Callas, me miras…callas de nuevo. No quieres creer, no sabes creer, nos han enseñado así. Nos construyeron asi socialmente. Nuestros propios enemigos para no darnos cuenta que no somos libres, para no darnos cuenta que no tenemos opciones, para que al no saber que estamos sometidos…No nos revolucionemos. Así, sin poder tomar una pastilla que nos despierte a una nueva realidad, seguimos en el baile ficticio. No…no me asientas mecánicamente. Sé que hablo contigo pero no puedes entenderme…y por eso callas y asientes.