Poesías

Completa desconocida

“Dedicado a la chica de morado que se sentaba ese día junto a mi
en el metro”

Y pareces tan frágil y delicada
Pensara que tal vez te vas a romper.
Cuando he llegado al andén
he notado un brillo en tus ojos
andabas como perdida
como buscando abrigo en ti misma.

Y me he sentado
como siempre hago
cuando espero al metro.
Y has venido a sentarte a mi lado.

Agazapada en tus rodillas, me miras
y parece que fueras a llorar.
¿Por qué en todo este andén
lleno de gente
capto una extraña complicidad en tí,
absoluta desconocida
vestida de morado
de pelo corto
y ojos llorosos?

Evito mirarte
porque me desprendes mucha ternura
pareciera que pidieras un abrazo a gritos.

Mientras escribo estas líneas
te alejas
para buscar intimidad
para hablar por teléfono.
Y mientras lo haces
llega el tren.

Y perdida entre el tumulto
a lo lejos
acierto a adivinar
un adios.

Adios

Espero que esa llamada
te devuelva la sonrisa
esa que jamás podré contemplar
pero que me has hecho imaginar.

Adios
completa desconocida.

09.04.2010

” Hoy he recuperado este texto, me produce una sensación de insensibilización
pensar que en las grandes ciudades nos cuesta comportarnos como personas. 
Hoy pienso que por qué no hablé con esa chica, 
quizás si necesitaba ese abrazo. “

 

Irrecomendable

“Soy altamente irrecomendable:

No soy puntual.
Olvido las fechas,
los lugares,los datos,
los nombres
que etiquetan
las cosas.

Me pierdo. Siempre me pierdo.
Vivo siempre
como si el día tuviera más horas
como si la semana tuviera más días.

Puedo dormir 12 horas
puedo dormir incluso más de 12 horas
y a menudo(adoro las sábanas).

No me gustan las prisas.

Odio estar atada al tiempo,
a cumplir con una imagen.

Soy altamente irrecomendable:

Soy un desastre. Muy desastre.

Me arreglo como mucho una vez al mes.
Siempre voy despeinada.
Paso de los complejos,
a la mierda con ellos.

Hay demasiadas cosas que me apetecen hacer
como para perder el tiempo haciendo
las que no quiero hacer.

Adoro sentirme libre
aunque no lo sea.

Ando siempre buscando
deshacerme de mis virtudes
para adoptar unos cuantos vicios.

De pecados siempre ando bien servida.

No me importa no gustar a la gente
ni no ser lo que se espera de mi.

Soy altamente irrecomendable. ”

Imagino que esto lo escribí en la época de mala o de viciosa. 
En la que había tanta presión externa queriendo corregirme.
 Hoy lo recupero de alguno de mis mil cuadernos.

Cabo de Gata – Recuerdos borrosos

Mientras me ahogo…

Apareció un valle
el badén suicida
nos transportó al desierto.

Y nuestras pistas nos llevaron
a unas minas doradas
promesa de un lugar que jamás pisaríamos
en busca del minegro
dos metros más allá
del sendero donde los jabalíes
guardarían el mirador del cielo
estrellas menos contaminadas
y lunas encriptadas de nubes
protegidas por infantes con el rostro de la muerte.

De día pisaríamos arena negra,
descubriríamos valles de sirenas
y conquistaríamos el mar
o se revelaría mostrándonos sus fauces
para recordarnos que es ingobernable.

De noche eclipsaríamos a la oscuridad longeva
que se extendía salpicada de cactus y montañas.
Buscando excusas adolescentes
para acercarnos tímidamente
siguiendo tu olor como una droga
hasta que la luna
nos convirtiera en licántropos hambrientos
y aulláramos
ante el silencio abisal
en el que las horas pasaban raudas
y nos acechara el día
que nos trajera de vuelta.

Aunque ambos, ya sabes,
que siempre fuimos más
de amaneceres felices.

Mientras me falta el aire,
esta dulce sensación de asfixia
mientras me ahogo
Lo recuerdo todo… borroso.

San Juan

Quién pudiera caer al fuego
y purificarse,
nacer de nuevo,
revivir de las cenizas
como un ave fenix.

Dejar atrás la sensación putrefacta
que nos hace ser débiles
dejar atrás el olor nauseabundo
de las inseguridades.

Quemar todo
quemarse por fuera
y por dentro
hasta que la piel nueva
nos haga sentir infantes,
nuevos,
todo pureza e inocencia.

Quién pudiera
esta noche
arrojarse a la hoguera
y reaparecer
una vez se apaguen las llamas
como una maldita Targarian.

 

Pez

Hoy es una vez más
un lugar donde dejar caer mis dedos
frente a la pantalla
una melodía
me recuerda al azul
y se mece en mis oídos.

Colecciono melodías
mi droga
paliar esta necesidad
de inventar formas
para salir de este lugar

Esta noche me sobra todo el mundo
y las paredes
necesito ser pez que atraviese las dimensiones
agua , sólido, aire, aire
música, nota
pez

Convertirme en bucle,
recogimiento
naturaleza cíclica
que me empuja a los círculos.

Sin instrucciones – Textos de La Profeta V

 

Qué hacer cuando los nudos se han deshecho

y jamás te enseñaron a rehacerlos

caída la venda

no hay forma de sujetarla

sin que la vida se cuele en ella

Alguien verá la luz y lo tomarán por loco/a

…………………………………………………….

Nadie es profeta en su tierra

 

 

 

 

Empezar de cero

Se raya el cristal en el apartado
“de lo suscribo todo, sin leer la letra pequeña”,
perece, vence, final.
Y no hay más: lo único importante,
haría cualquier cosa, siempre, nunca.

Se acaba el bocadillo de sonrisas felices
y comieron perdices
y el tragaluz se vuelve vómito
y no soporto una noche más sola,
ni acompañada, ni viva,
y cada mañana es un recordatorio.

Se vence el calendario
y caen las arrugas en el lavabo.

Podríamos bautizarnos
como nuevos habitantes
y sangrarnos los fantasmas
y las excusas,
pero no hay mapa
y yo nunca tuve buena orientación
y me confundiría de salida.

Sería mirarnos fijamente
y olvidarlo
todo
empezar de cero,
si es que existe el cero
y si es que después de olvidar
se puede
empezar
de nuevo.

Insonmio

Algo falla
cuando este insonmio
me planta
a estas 4 y 15 de la madrugada
y no me sale
un poro de ganas
de intentar
afrontar
que ya es mañana
y empezar a hacer
las cosas que son de “mañana”.

Me aferro a este hoy
atemporal
infinito
mientras no amanezca
mientras tecleo
absorta en la dejadez
de quien espera que pase algo
que no pasa

Algo falla
mientras espero
mientras consumo
las horas que deberían ser de sueño.
Estática
gasto el tiempo
como quien se agarra
a un clavo ardiendo.

La cuesta a los 32 se presenta
como el tiempo que pierdo
de mi última juventud

Gigantes

Tendremos que ser muchos
tendríamos que serlos.

A los gigantes
les es fácil matar pequeños insectos,
nosotros mismos lo hacemos.
Nadie habla de justicia
cuando en la noche muere
otro mosquito más muerto de hambre.

Somos molestos, incluso, aveces,
ni eso somos.

Pero los gigantes
también desgranan pequeños seres
cuando son víctimas del aburrimiento.

Tendremos que ser muchos,
y despiadados, unidos, seguros
y sordos, muy sordos
cuando los gigantes griten
clamando justicia.

Este poema estaba entre mis apuntes de clase
hoy soñé que me confiscaban  mis apuntes
y nunca más volvía a verlo.
Creo que es una señal para que publique mis textos en el blog.

Traductor básico y portable de noticias

Ante la duda, traduce
sustituyendo por persona.
(inmigrante, por persona,
gay, por persona,
radical, por persona,
etc…)
¿Sigues dudando?
sigue sustituyendo
(policia por persona,
politico por persona,
empresario por persona,
etc…)

¿A que todo resulta más claro?

 
Incluso en sus propias noticias
que están ya de por si manipuladas

 

 

Cuando vuelva

Cuando vuelva, dime que aún te acordarás de mi,
de esa yo que yo era, de esa yo que está por volver.

Cuando vuelva, quiero
que volvamos a perseguir el aroma a té
que deja el chocolate entre mis labios.

Volveremos a fingir que somos dos desconocidos
y me tocarás a escondidas
mientras nadie nos mira
o creemos que nadie nos mira.

Y te llamaré para que vengas corriendo de madrugada
y me descubrirás vestida de princesa o de guerrera
y jugaremos a desarmarlas.

Cuando vuelva
habrá maullidos en la ventana
y sonido de palomas en la cocina.
Y el invierno anidará rojo en mi espalda
mientras pelean las calzas en mis piernas.

Esa yo, que inventa aventuras
para entretenerte y evitar que te vayas.
Esa yo que sonrie distraida
cuando metes la pata.
Esa yo que sabe trepar a los tejados,
batir las alas y cazar malos pensamientos.
Esa yo quiero-arreglar-el-mundo
que no quiere atarte
y que le gusta verte
revolotear travieso.

Cuando vuelva dime que otra vez
nos hará cómplices el silencio
otra vez
ese abrazo-puzzle
en el que tan bien encajamos.

Cuando vuelva
dime
que aún te acordarás de mi
y que me pedirás
que nunca más
me vaya.

Demasiado todo

A ratitos se me saltan los ojos de las cuencas
aguanto el aire para contener todas las palabras
que me sobran, que me faltan.

El equilibrio entre deshacerse tantas veces
que duele verse fragmentada
como un espejo en el suelo
después de tanto enfado sin timón.

Se me rajan los costados al comer cristales,
defraudada, me palpo las costillas
y no tengo sangre en las yemas.

Demasiado todo para nada,
demasiada calma en mi yo huracanado,
sin odio, sin ira, sólo furia descontrolada.

Me mienten las tiritas que cubren mis agujeros.
Me domina el miedo a levantarlas,
no soporto el tacto de las heridas
ni el olor a podredumbre.
Solo arrancarse cicatrices una y otra vez
para lucir una piel nueva, tersa,
un maquillaje pueril
que acorrala los sentimientos
en una mano.

Mar.
Mar de lunas nuevas,
de miradas encalladas,
de un suelo arcilloso y seco
que marca las raices de mis pasos.

Fuera seguirá siendo un nuevo día.

Amo la decadencia

Amo la decadencia.

El hilo transparente cayendo por la comisura de los labios, el azul grisáceo de las piernas amoratadas, el cansancio reflejado en los ojos, la ropa remendada, el papel descolorido, las uñas mal pintadas y mordidas, el cabello pajoso y estropeado, el maquillaje corrido, las medias rotas, la silueta oscura de la decepción asomando al torcer la esquina, la antesala al suicidio.

Los sueños rotos. La mirada perdida. No poder huir.

Las arrugas, las imperfecciones de la piel, el asomar desmedido de las costillas o la clavícula, el pelo recogido con prisas y sin coqueteo. El miedo, la ira, arañar la piel, los dientes hincados, la sangre, la oscuridad, el color desaturado. Morir joven. Ser inmortal. El minimalismo obligado al que empuja la pobreza. Enamorarse del ser equivocado. La belleza gastada, la pasión sin frenos, el alcohol usado como antidepresivo. Perderse en los brazos de un desconocido. El sufrimiento teñido de romanticismo.

Las cuerdas. Las cadenas. Todo lo envejecido.

Amo la decadencia y sus mil caras, sus personajes, sus pasajes, sus recónditos lugares. Amo la decadencia y la sensación de auxilio que produce, el lugar que siempre te acoje, la segunda casa que todos anhelamos, donde acabamos regresando, de donde nunca nos llegamos a marchar. Amo la decadencia y todo lo que ello conlleva.

Buscando poemas para el recital encontré unas líneas 
que resumen las cosas que me parecen bellas, posiblemente
un montón de elementos para empezar a expresar.

Miedo

La parte que se consume de nosotros, crece
Se alimenta del miedo,
ese que cultivamos, a cada rato,
en cada alacena. Miedo.

Miedo que crece como vello
que se esconde en mis poros. Miedo.

Y nace la lumbre que achica la fuerza
que dibuja muros.
Envenena la lengua
arrancando lágrimas
que nos separan más
que esta fría distancia.

Y la noche, que lo cubre todo
te hace más feo, más borroso
y te garabatea a ti con dientes fieros
y a mi con garras afiladas.

Miedo. Miedo al miedo.
A que corramos con fuego
ahuyentándonos
creyendo ir en nuestra ayuda
como un perro pequeño
que teme a su cola.

Y mi cuerpo me abraza y sé
que faltas entre mi brazo y yo
pero no estás
y sé que esa parte que crece
se aprovecha de este vacío.
Que nos hace débiles
mientras tirita la veleta de nuestro destino.

Y a solas, juntos,
sabemos que no hay mano, ni pierna,
ni boca, ni barbilla, ni pecho
que se acople mejor a este cuerpo
pero la piel irritada de tu ausencia
grita con fiereza su amnesia.

Y viene el invierno que agita sus alas
para que crezca el miedo
el miedo, el frío, el ansia,
el frío,el miedo, el ansia, el frío…
ejército de dudas
arañazos contra el cristal
que finge protegernos.

Crece, como el lobo al que no alimentar,
como la sombra en la tarde,
como la lluvia en septiembre,
como la luna creciente,
crece, la parte que se consume de nosotros
el miedo que arrebata lo que fuimos.

Reencarnación

Renacer, tras tantos personajes,
¿quién dijo que la reencarnación
es después de muerto?

Cada vez que rompes la crisálida
todo lo bueno y lo malo
pesa en el expediente.

Ahora, convertida en devoradora del tiempo
trato de ajustar las manecillas
para volverlas en la dirección,
en el instante correcto.

Merendando la ansiedad
repasando los capítulos
para reescribirlos
ésta vez, sin tachaduras.

Y me doy cuenta
en cada nueva vida
que lo que hace realmente avanzar
coger inercia
es conseguir un punto de apoyo
desde el que saltar
este caso, rodar
dibujando en el suelo
las trazas de lo que parece
a simple vista un círculo
que no es más que la línea
que une una vida con otra.

Ahora y siempre,
coleccionando trazas
amando las líneas
a las que me anudo
mis queridos círculos
en los que me envolveré
nuevamente
cuando necesite
renacer de nuevo.

 

La proporción áurea

 

Idiota, irresponsablemente estúpida
jugando con ésta proporción áurea
queriendo encerrarla en un círculo
para conservarla, para que no se escape
como si la perfección pudiera conservarse en formol.

 

Entonces ella se volvió loca

Entonces ella se volvió loca
y no había forma de conversar
gritaba que quitaran la luna, que no podía verla más
que no lo soportaba.

Entonces ella era una niña
y hablaba como un adulto
pero ya no lo era, y danzaba con su cetro
imaginando que convertía todo en oro.

Entonces ella comenzó a gritar
y la noche se hacía día y el día noche
se bebía el agua del mar
y no paraba de acumular piedras.

Entonces ella inventó un juego
en el que se podía hablar sin palabras
y se podía gritar en silencio
y la “a” era “z” y la “z” no existía.

Entonces ella olvidó todo
y empezó a dibujarlo de nuevo
mezclaba el gris con el negro
y quería dibujar arcoiris rosas.

Entonces ella me echó de su vida
y yo pensé que había camino de vuelta
pero tronaban las paredes
cada vez que me acercaba.

Entonces ella se volvió loca
y no quería el sol, ni las estrellas,
ni el día, ni la noche. Tiraba del cielo
y decía que lo quitaran, que lo quitaran.

Y entonces ella nunca volvió a ser la misma.
Ni yo tampoco.

La que siempre estaba ahí

Cuántas veces he vislumbrado el final de estas entradas y siempre vuelvo a refugiarme en las palabras, hoy estaba navegando por mis otras realidades y leí sí, las palabras para ella siguen aquí, en este micro cosmos que algún día creé y que sigue aquí, aunque ya nadie lo alimente, hasta hoy, que volvió a mi, recordándote, y releyendo mis últimas entradas, y no pudiendo reprimir ver la nota en letra pequeña de mis apuntes a pie de entrada, donde estigmatizo una realidad, ahora infranqueable, y descubrir, que te has hecho tan invisible virtualmente como físicamente.


Hace tiempo que dejaste de existir, ahora eres recuerdo agridulce, 
ya no hay conversaciones suicidas, ya no, 
ya no tejemos el lenguaje de babel, ya no,

Ahora eres silencio de cristal, frío y áspero
siempre fuiste la persona equivocada, 
como la mano insistente que llama 
anegada al destino de la respuesta fiera.

Tú, maldición perenne
desapareces, por fin desapareces
y la calma de tu ausencia 
me atormenta.

Nunca quise volver al pozo de nuestros desencuentros
pero tampoco borrarte del diario como un maleficio
me vendiste una segunda vida de mentira
y te creí, cuando decías que nunca te irías
y que nada te separaría como amiga.

Como todas y cada una de tus promesas
de tus pactos, de tus acciones
me volviste a fallar
y no entiendo de qué me sorprendo
y cómo es que aún sigo sin entenderlo
si siempre me fallaste en todo
y nunca conseguimos comprenderlo.

Te fuiste y decidí no buscarte
me cansé de darte segundas oportunidades
perdonarte lo imperdonable
y seguir siendo la que siempre estaba para ti.


Adios

Entiendo que ahora sí, podemos dar por acabado la historia de un blog,
 ya no más palabras para ella, supongo que necesitaba expresarlo 
en algun sitio y que no se quedara colgando 
un capítulo incompleto.

 

Imagina que puedes no salvar el mundo esta noche

Imagina que puedes no salvar el mundo esta noche, 
aunque seas mi salvador, 
aunque te necesite más allá de todo y de todos. 
Imagina por un momento que estás aquí, conmigo 
y que eso es lo único importante, 
aunque me hunda, aunque se caiga el cielo a pedazos 
y no tengamos donde escondernos. 

No quiero que me prometas, 
no quiero que te encadenes conmigo, 
no quiero arrastrarte al mundo real, 
necesito que sigas escalando edificios 
y colonizando satélites solitarios 
para seguir existiendo, 
para conseguir mis poderes, 
esos que me hacen seguir siendo parte del juego.

Imagina que puedes no salvar el mundo esta noche, 
aunque me convierta en damisela 
y se me encharquen los ojos, 
aunque sea negro el horizonte 
y grite asustada en la noche. 

Imagina, que estamos juntos 
y eso es lo único importante, 
aunque se acabe el tiempo de vernos, 
aunque se asuste la suerte y nos condene. 
No contaminemos algo tan puro, 
no construyamos esperanzas vacías, 
no caigamos en rutinas suicidas, 
necesito que uno más uno no sean dos, 
no sean dos, no sean dos, 
necesito que no sean dos.

Imagina que no puedes salvar el mundo esta noche, 
aunque sólo por existir, a mi, ya me hayas salvado.

Y qué

Y qué de todo y qué de nada
si con todo no alcanzo
y con nada me faltan palabras. 
Y qué si silvo despierta
y se me contaminan los días de extrañas hazañas.
En la encrucijada de disfrazarme de yo
y vestirme cada mañana de otra.
Y qué si desgasto mis besos sin activar el contador
y no le pongo precio a mis abrazos.
Si te siento mío por fuera y por dentro
y hacemos caso omiso de las normas del tiempo.
Y qué si nunca fui amante de los juegos de egos,
si dejo ganar bazas con indiferencia.
Si divago con las sendas por las que llegar
a las personas y atajo sonriente
y me desvío de los senderos oscuros. 
Y qué si me enamoro de los detalles
y me invento mil formas nuevas
para romper las manecillas.
Y salto del derecho los días pares
y me doy la vuelta los días impares. 
Y qué si te veo bonito, bonita,
si me pareces lindo, si me pareces linda,
si yo decido donde empieza la definición de perfecto
y donde acaba el territorio comanche de las verdades y las mentiras. 
Y qué si prefiero que me atravieses con un cuchillo
y me desangres entera a que me eches una cuchara de veneno
y otra de azúcar cada día en el café.
Y qué si descorcho sonrisas en limones y mandarinas,
si garabateo en las sombras y me pierden las luces y los atarcederes.
Y qué si elegí dejar de ser hombre o mujer
y me planté en animal disfrazado de humano.
Si lamo mi hocico pero mido mal las distancias
y no sé ser prudente.
Me estrello en cada conversación improvisada
y resbalo en miradas inquisitivas. 
Y qué si hay o no hay quién me entienda,
o si soy yo la que no quiere dejarse entender.
Si puedo saltar montañas, guardarme trocitos de mar,
convertirme en lienzo y sentir el color ocre rasgando mi piel,
si apago los desdenes con látigos incendiarios.
Y qué si no tengo naturaleza cuaima y me dejo fluir
Acaso, debería en algun momento
dejar de lado mi estructura para meterme en el molde? 
Definitivamente, no contéis conmigo.

A salvo

He bailado en una sala
todos con los mismos zapatos.
Mirando formularios,
en caras ajenas
las mismas preocupaciones.

Nerviosas sonrisas
que dibujan complicidades abstractas.
Somos un ejército novel
invadiendo a pasos desconfiados
la tranquilidad que propicia
alejarse del mal general.

Sin saber que el mal se cierne sobre todos
y no sobre unos cuantos.
A salvo, firmando
A salvo, sin leer contratos
declaraciones, hojas y más hojas.
Sólo garabatos sobre una cruz a ritmo constante
para no perder su tiempo.

Ejércitos que esperan, sin embargo, en masa
en grandes salas
escuchando teléfonos y bolígrafos al aire.
Perpetuando la tradición
de medir con diferente rasero
de saberse prescindible
en una inmnesa masa
de posibles sustitutos.

Como si hubiera alguna forma de encontrarse a salvo…

Recitada 03 de abril en el micro abierto Arte no Apto,Hotel Chamarel, Dénia.

Archivándote

Otra vez un cuarto perecedero
ya se distinguen sus comisuras
su sabor a fuera de temporada.
miro los rayos de luz que filtra la ventana
y te recuerdo, entre mis cosas, recostado,
iluminado entre naranjas y ocres,
pintado con partículas en el reflejo de mi espejo.

Archivándote.

Racaneando el momento de envolver, de guardar,
de rendirse, de empezar de nuevo,
el descoserse de las paredes,
dejando hilos sueltos en tantas esquinas.
Tiro de mi sonrisa que se atasca
en muecas estereotipadas
y me detengo en la doble ración que dispongo por las mañanas
aveces, incluso, cuando no estás.
Se me encharcan las palabras
al buscar ventajas de no despertar a tu lado.

Archivándote.

Me agarro los tobillos
para que no se me partan al caminar
entre los quicios de las puertas que me llevan
a amaneceres sin guión.
Levanto la vista y encuentro una galleta,
un pájaro gordinflón, unas cuantas letras garabateadas
y AMOR,
amor en grandes dósis,
creo que tengo desordenado por el suelo
y temo no saberlo rescatar todo a tiempo.
¿Y si me lo dejo aquí? Sin querer, perdido en un cajón
o bajo las baldosas o filtrado por las paredes
como esas humedades verdes
que se me meten en los ojos
y florecen azules, o transparentes
marcando miedos en mis costillas.

Archivándote.

Ropa, más ropa que se amontona,
mezclada con la tuya, esa que te quito,
esa que me quitas y pienso en la de sitios
que nos faltan por enjuagar de besos y deseo.
Un paraiso sin gastos pagados
que los pobres hasta tenemos
que subir andando al cielo
y nos cuesta caro.
Y te veo a través del objetivo, del derecho o del revés
estiro mi mano y no puedo sentir el roce de tu piel en tu imagen.
Araño y rasco como un animal encerrado
y veo la sangre brotar de mis yemas.
Temo verte finalmente en llavero
en imagen mutable y muda que puebla mi pantalla.

Archivándote.

Me abrazo a mi colcha que se desvanece
y se hace invisible y pesada. Siento su aspereza,
latigazos fríos en mi espalda que reclama dolorida
la pomada de tu abrazo, el bálsamo de tus caricias,
las sábanas se tiñen de marea
en la que me pierdo en la noche.

Varada en la cima de mis reflexiones
de un reloj que acelera el ritmo
segun se me acaban las fuerzas.
Afeitándome la desidia que me crece en piernas,
brazos, en la tripa, en el pecho, en la risa.

Me siento en cada oportunidad de verte
para almidonar en mi retina
todo el catálogo de tus estados de ánimo,
de las formas de darme un beso,
de las maneras en que me tocas,
me abrazas, me mimas, me miras,
de todas y cada una de tus sonrisas
o tus gestos.

Archivándote
Archivándote
Archivándote

Con la ansiedad de un corredor de fondo
que se va quedando atrás
pero no ha perdido la esperanza
aún de ganar.

 

¿Qué será de nosotros cuando abandonemos el barco?
Siento miedo de que nos dejemos alguna fórmula milagrosa
en la habitación en la que a menudo siento que vivo contigo.

Si…

Si me pongo de rodillas
no es para pedir perdón
si hundo mis uñas
hasta hacer heridas
no es la ira o la venganza
lo que mueve mi razón.

Si derramada la sangre
cae en mis labios
no es a muerte,
su sabor a hierro,
lo que esta noche degustamos.

Si vacilan las fuerzas de mis piernas
no es la derrota
la que hoy me desarma.
Si se ahoga mi voz en gritos
no es el dolor el que me azota
hasta perder el juicio.

Si tiembla mi cuerpo
no es el frío ni el miedo
el causante del temblor.
Si las cuerdas me apresan
no soy de nadie prisionera.
Si me llamas puta
no pondremos precio
a los enredos
que surcan mis sábanas.

 

Sálvate tú



Sálvate tú…

que yo hoy no tengo fuerza

he caido rendida

después de darme cuenta

que no soy tan fuerte

como aveces me creo

y me estoy haciendo ovillo

de tanto deshilacharme

y no encuentro las aceras

a las que poder abrazarme

para luego salir ahullando

para correr sin zapatos

para perder el tiempo

sin saber el camino de regreso

sabiendo que hoy no seré tu cíclope

sabiendo que hoy no temblaré

como una luna de agua

que pertenezco a esa clase de seres

que padecen bipolaridad crónica

y que según me cierro hacia adentro

mis pies se van hundiendo

perdiérdose

abandonados al tragar sin compasión

de los días que me atusa la marea.

Sálvate tú

que no quiero arrastrarte conmigo

en mi delirio advenedizo

donde se pierde el juicio

donde las entradas y salidas

se convierten en látigos de fuego

en callejones mortales

en la tortura de ver

lo que no quieres ver.

Que no quiero que veas

cómo la calabaza se convierte en carroza.

Vendido todo el minuto, el segundo

la centésima para entenderme

y aún asi las paredes me hacen rebotar

para darme cuenta que vivo en un espejismo

que al tratar de tocarlo con las manos

se desvanece y se convierte en arena.

Intentaré que las corrientes no me arrastren

no quiero llegar a la playa

pero tampoco perderme en alta mar

es paradógico pensar

que siempre nado en círculos

y no me atrevo a alejarme

más allá de la tercera boya.

Sálvate tú

Aún recuerdo aquel día, en el que casi muero ahogada,

cuando dejé de ver la playa y sólo veía la tercera boya.

Quizá, es que no oigo los gritos que me llaman desde la playa,

quizás nadie sale corriendo atemorizado de que no vuelva,

quizá la resaca es fuerte y por eso prefiero que los demás se salven,

que esta vez igual no encuentre el camino de vuelta.

Tren en marcha

Hay varias paradas
antes de bajarse del tren en marcha
y cada una de ellas
es más emocionante que la anterior.

Arrancas el techo y siento miedo
no hay vuelta atrás
el corazón se ha descosido
para que lo abramos en canal
y bebamos de él.

Lo agarras con las uñas
con cuidad
y lo vas bordando despacio
a ritmo de lengua y delirio.

Bebemos sangre hasta caer borrachos
yo de tu lado, tú del mío.
Nadie entenderá esta sed inagotable
(sin correas perennes)

Esta noche
agarras mi cuello al borde del abismo
Me cuesta respirar
y tú tiras despacio de mi.
Despacio, despacio. Avivando el fuego.
Despertando los vampiros de pandora
El camino de vuelta borrado
entre los espacios que separan
los dedos de tus pies.

Uno, dos, el siguiente, el siguiente, el siguiente
¡Mañana no existe!¡La cordura no es una opción!

Maquiavélico
engarzas tus cuerdas de títere
abres las paredes
con la misma delicadeza
que abres tu boca
para dejar escapar
las palabras que me hipnotizan
los besos que me embriagan
que utilizas como arma
ante las comitivas explosivas de mis cavilaciones.

No dejamos pistas en mi cuerpo
todos los mártires yacen en tí
en tu espalda, en tu cuello, en tu aliento

Me explicas con tus miradas
lo que no me puedes explicar con palabras.
Abro los ojos en medio de un desierto
y tiro del alambre
que muta en mil direcciones.

Deshojas la mañana
desgarrando mis costados para hacerlos coincidir
giramos en todos los sentidos
y me convierto en puzzle, en muñeca, en invisible,
en tormenta, en pregunta, en respuesta.

Y el sentido deja de tener sentido para convertirse en:

“Tú y yo estamos en un tren en marcha que no sabemos donde va
pero que cada estación es mejor que la anterior.”

Un río

Era de noche y no era tu cama, ni la mía
era de noche, y una serpiente en tus ojos.
El rojo nos tiñó la saliva
mientras nacían en tu espalda heridas
cuanto más profundas, más nos unían.

Entre mis muslos, llora un río.

El espejo

El espejo
Ojos con ojos
nariz con nariz
mimetismo perfecto
labio con labio
frenético beso
mano con mano
seno con seno
es la postura del espejo

ombligo con ombligo
vello con vello
revueltas
rítmico movimiento
otra vez
labio con labio
mágico beso
marea de piernas
entrecruzadas
es la mujer y su reflejo
es la postura del espejo.

Pequeña dama escurridiza


NoS ALEjamos o nOs acerCAMos?

Cada día ando más desorientada,
espero al menos
siempre tener ocasión
de poder compartir
un puñado de fruta
y alguna cerveza
en las plazas o calles
en los infectos bares
o donde me dejes
volver a encontrarte.

madrugadas

Y volvemos a hablar y me desoriento un poco, con tus palabras y tus gestos. Dos cosas parecen impresionarte, una es la poesía, que me comentas en casi cada mensaje, y la otra es que no entiendes por qué me he fijado en ti o por qué me has llamado tanto la atención.

Mis músculos se relajan. Pero me inquieta ser desconcertante en tu vida, a ratos me creo el deshacerme de tu imagen, y a ratos no puedo resistirme, y te mando mensajes, sobretodo de madrugada.

02 06 11
Madrugada

Y la madrugada se hace infinita
para que la forma sinuosa
de mi cuerpo en la cama
no recuerde tu abrazo, tu simetria
tu aliento dibujándome la piel
tu sabor labio pegado.

Te quiero

Te quiero y te desquiero
te pre-quiero y post-quiero
te “no quiero” y te requetequiero
te- quie-ro, ¿te quiero?

Te quiero y te a-quiero
inevitablemente te quiero
te quiero invariablemente
te …
…quie…
… … ro

Pero quién pudiera amarte
como antes
como desde hace tiempo
que ya no lo hago

Cuánto he deseado
que alguna vez me amaras
como nunca
como siempre quise
como ahora
ya no necesito.

Y no son lanzas, me alegro de tenerte ahi,
y espero seguir teniéndote siempre

y de quererte, y de “que me quieras”,
con ese afán tuyo en convertir
los sentimientos
en palabras.

Víctimas del photoshop

¿Es posible que sea tan permutable
el estado de ánimo que se vea afectada tu sonrisa
por el reflejo del paso de los años
estampado en tu rostro?

Hoy amanecí con el anuncio de tu tristeza
con la desventurada manía que tenemos de fingir
que nos da igual, pero no nos da igual.
Asustada posas la mirada
en lo que tú llamas imperfecciones
y reniegas de ellas con tanto ahínco
que me llego a sentir culpable

Y me encierro en un cuarto
de paredes blancas
a recorrer los rasgos de otras
que tal vez como tú, huye de ellos
me pierdo en la encrucijada de saber
que tú hoy estás triste
porque nos dedicamos
a transformar la realidad
y mentimos una y otra vez
en cada paso que damos
en cada foto que hacemos
hasta dejar de reconocernos
ya no sabemos ni como somos

Y tú estás triste
porque tal vez no he sido hábil
o despierta
o siquiera lo he pensado
y no te he mentido
también( o tan bien) a ti
como a diario
con el resto hago.

Tal vez creemos que no nos parecemos tanto
a los demás como realmente si nos parecemos.
Olvidado que somos humanos y
maravillosamente imperfectos

Adios indefinido

Quiero besarte
hasta arrancarte la boca
desgastar esas caricias
a medio camino
entre miedo a romperme
y deseo de rasgarme
Te beso y se me pegan los labios
a esa manera tuya
a ese tacto controlado
a esa virtud de desatar mi deseo
sin prisas
abriéndolo con calma
dibujándome en la piel
en la cadera
en la espalda
excusas para que se rompa el tiempo
nos hagamos presas del silencio
de tus haceres calculados
que reptan entre las pausas
entre las palabras que tienes
para decirme que te importo más
de lo que aparentemente debería
tus calladas miradas
que se piensan el abrazarme con ansia
o escapar y desalojar mi cama
mi casa, mi abrazo, mi beso, mi…
me tengo que ir y tú besándome
con mi cuerpo entre tus manos y
las agujas de un adios indefinido
apuntando a nuestras caras
no quiero irme
no quiero que te vayas
me tengo que ir
¿te tienes que ir?
Vente
No puedo
Otro beso, otro abrazo,
los fantasmas vuelven a tu cara
nos vemos,
el domingo
si todo sigue
si estoy
si eso
Adios
Y yo muriendo
con el sabor de tus besos
que no se me apaga.
¿Nos volveremos a ver?

La Otra

Hay dos caras

una, la que siempre veo

la que me hace identificarte

la que no permuta, invariable, plana,

inexpresiva en lo afectivo

vividora pasiva de los días.

 

Pero existe otra, la otra,

que aparece a veces, que transforma los rasgos,

que te envilece y te convierte en frágil

en humano, te enfatiza los rasgos de niña

supura la dulzura en las comisuras

transforma el rostro

ya no es igual.

 

Barajas el azar de la metamorfosis

esa persona no es la misma

la piel se vuelve permeable

los ojos se enternecen

y aparece la inocencia perdida

el origen de todo

y la atracción actúa.

 

La atmósfera se llena de partículas

que te van acercando a la otra

la que sólo a veces aparece

el corazón responde a ese impulso de atracción

es como si su boca se convirtiera

en el epicentro de tu cosmos

y la sangre te llamara

se convirtiera en torrente

lava arrastrando todo raciocinio

espontánea ebriedad incontrolable.

 

La otra cara

que a medida que la observas

nada se parece a la anterior

sabes que es la misma persona

lo sabes, pero por instantes lo dudas

y observas cómo los gestos

se van integrando a la escena.

 

Tú me miras, me atraes,

me miras, me acerco,

(nunca pruebo a besar antes

de que aparezca la otra cara,

siempre espero, espero

esa mágica transformación)

me miras, te miro

me has reconocido

juntamos las bocas

y nos besamos.


 

Me pregunto si yo también tendré “otra cara”

15-M

Has visto alguna vez pasar un sueño?

Aveces sucede
entonces
todo se convierte
en mágico 

H(art) tura

Ese, tu libro, que me hace desaparecer del tiempo
ahora que tendría que estar huyendo o muriendo
o ambas a la vez,
ahora te encuentro
ahora que estoy desgastada
que las ganas están manchadas
exhaustas
He querido dibujar una tregua a mis días
pero no puedo
no debo
pero acaricio las frases
me cobijo en esos, tus besos, tus besos
a ratos me arranco los ojos
a ratos me muero en la pantalla
y pasa el tiempo

Me alegro de conocerte
alguien debe hacerse cargo de encender mi risa

Libres

Libre tú,libre yo, libres todos
para pensar, para actuar,
para hacer y deshacer
para imaginar y convertir en realidad

Libre tú, libre yo, libres todos
para decidir, para opinar
para quererse y dejarse de querer
para vivir nuestra vida
y tantas veces como queramos
podernos reinventar.

Para todos, de todos y a todos
sin dudas, perdones, ni concesiones,
sin límites, sin trabas, sin horizontes,
sin miedos, abusos, ni opresiones,
sin reglas, sin leyes, sin obligaciones.

Libre tú, libre yo, libres todos
Y sin embargo sigue siendo una utopía
y tan bella y tan maldita
que olvidada está
es tan idílico y perfecto
tan irreal e intangible
que nos deleitamos pensando
y nos rendimos antes de buscar
la libertad.

Ains…

Sabiéndonos libres

Sabiéndome libre
me saben mejor tus besos
sabiéndote libre
disfruto más de tus acercamientos

¡Qué noche, qué noche!
Bajo la influencia de la cercanía de la luna
Buscándome en furtivos besos
que empezaban intentando ser inocentes
y seguían desnudándome en mi cama

Sabiéndome libre
no me guardo apenas secretos
sabiéntote libre
no buscas aprobación en mis gestos

¡Qué día! ¡Qué día!
Que se pasan las horas y no nos damos ni cuenta
y te marchas a besar otras bocas
y no me ciegan los celos
porque ya no me duele quererte
ni siento que seas pertenencia mía

Sabiéndonos libres
qué bien que sienta estrecharte entre mis brazos
qué bien me saben tus labios.

 

Aunque ya no lo seas…

Y no sé ni tu nombre

Y entonces no para de sonar
“y no sé ni tu nombre”
una y otra vez
y se mete en mi cabeza
martilleándome
y los muebles comienzan a moverse
los cajones se abren y se cierran
y tú no estás
y no lo puedes ver
y me digo < No es verdad.
Esto no existe, no puede existir>
Y aparece una aguja gigante
en la esquina de mi habitación
precipita sobre mi
intentando alcanzarme
y me digo < Otra vez no>
Y me quedo muda
cierro los ojos
y los cajones paran de abrirse
y la aguja no me alcanza
se queda inmóvil a un centímetro
todavía la siento
sé que está ahí, señalándome
y yo con los ojos cerrados
pero no me muevo.

 

Aunque la canción no se llame así
y nadie crea mi historia ^^

Despersonalizaciones varias

Sabe que la gente te simplifica
al definirte

es curioso darte cuenta
cómo tu esencia queda resumida
en un par de frases
y más la jerarquía que éstas profesan
algunas de ellas se dan por sentado
tanto que parece que carecen de sentido
pero sabe
que no es así
es que se da por hecho

Así por ejemplo te define (entre otras cosas)
tu nacionalidad ( o ciudad de nacimiento)
tu orientación sexual
tu profesión u ocupación
tu aspecto físico
tus relaciones afectivas o sexuales
tus parentescos
tus historias tórridas o peculariares
tus vehículos

Sé de personas que dejaron de ser personas para convertirse socialmente en militares, lesbianas, novia de…, hermano de…, el del BMW, el arquitecto, la tía buena, el putón, el gordo seboso, el friki, el que se pegó con…, la morena alta del tatto tal, etc

Aveces, estas etiquetas, determinan nuestra interacción con el resto, nos unen y nos separan, nos condicionan aun sin darnos cuenta. Nos despersonalizan para convertirnos en ideas prefijadas.

 

Hace tiempo que no me preocupan tanto estas etiquetas,
cierto es tb, que cada vez estoy más conforme conmigo misma,
e incluso se me escapa una sonrisa al escuchar en otros labios
diferentes formas de definirme.

A altas horas de la madrugada

Me rajo cada madrugada el pecho
cuando voy por la calle bebiendandando
y aparece esa conversación
que yo no pido,
que si deberías hacer esto con tu vida,
que a qué aspiras
“lo que debes hacer es buscar un trabajo”
y no se dice ( en voz alta)
pero un susurro lo invade todo
“Y sométete, a esta sociedad
sé uno más como yo
que mira que bien estoy
y tengo dinero para todos mis caprichos
y tú no”

Maldito kapitalismo… y los hijos bastardos del consumismo!!!

Debería publicar en alguna parte
que hablar de ciertos temas
es escabroso y más a ciertas horas
acaso ninguno ha visto Los Gremlins?
A mi me pasa algo parecido
temo cualquier día
tomar forma animal
y arrancar algun miembro a mordiscos.

E idealista, o ingenua tal vez, sigo pensando que la felicidad “está ahí fuera”
y no embasada en el super.

En el andén

Y entonces va y sucede
de la forma más extraña
en un andén hacia ningun sitio
y tú te marchas
y yo me quedo
imaginando
fantaseando
con que tal vez
sólo tal vez
en realidad no te has ido
y que apareces de golpe
y me abrazas
y me vuelves a besar
ahora si
sin prisas
sin sobresaltos
pero el andén está vacío
y yo todavía
sin saber muy bien lo que ha pasado.

Espero verte pronto y que esta vez todo sea, como tú dices,
de otra manera, aunque nunca me gustó imaginarme
cómo van a suceder las cosas,
siempre fuí de las que les gusta dejarse llevar.

Hoy que llueve….

Hoy estás en alguna parte, tal vez tecleando cosas en un ordenador, o tomando una copa de vino, o escuchando como repiquetea la lluvia en el techo, en esas ventanas que temes que por descuido dejes abiertas y se inunde la casa.

Tal vez piensas en mi, o tal vez te dejes seducir por otros pensamientos que desordenen tu consciencia. Yo fantaseo con que me pides que vaya a salvarte de tus soledades y que me invites a compartir contigo una botella de vino, que me descubras la sonrisa y te abraces buscando mi abrigo. Que nos amanezca divagando realidades y fantasias mientras tus dedos juegan con mi pelo.

Será la noche, será la lluvia, será la melancolía, serán los abrazos furtivos que nos damos y las despedidas apresuradas pensando cuando nos volveremos a ver, pero esta noche me gustaría pasarla en tu compañía.

Madrid gris


Y hay tanta gente en todas partes y todos recluidos en sus distintos rincones, el ser humano se está conviertiendo en un ser asocial que exporádicamente sale a emborracharse para calmar sus necesidades vitales de sociabilidad e instintos más carnales, como el sexo o el afecto.

Creo que las ciudades están hechas de un gel que insensibiliza, se va pegando a la piel y poco a poco vas dejando de sentir, de pensar, de querer, de querer hacer, las inquietudes se van muriendo y cayendo como piel muerta. Los días van pasando y las calles son ríos de zombis con los ojos vidriosos que miran al frente, podrías matarlos con ametralladoras y seguirían saliendo más y más como cucarachas que no se acaban y el efecto sería el mismo. Un sin fin de cuerpos vacíos, sin alma, sin motivaciones diferentes a seguir hacia el final destino.

Hoy que llueve no sucede, todos huimos despavoridos a los soportales
y nos juntamos como polluelos, dan ganas de abrazarse
y sentir el calor de otro brazos que te acogen.

La luna y el árbol – Parte I: El Árbol

Desde la letanía de no poder alcanzarte
te escribo en esta noche cerrada
donde me hallo mecido por el viento
en el desconsuelo de no poder verte.

¿De qué me sirve saber que me amas
sino puedo estrecharte
y mecerte entre mis ramas?

¿De qué me sirve esta vil existencia
mirándote cada noche en el cielo altanera?

Princesa maldita, musa de tantos trobadores,
que con tu manto a todos embrujas
que a todos nos sumes en esta locura.

Miro al tiempo y dibujo sueños con ecos.
Finjo no ser consciente de tus innumerables amantes
de tantas historias de amores.

Tú, la más deseada
tú, dama blanca de la noche
tú, mi carcelera,
tú, mi protectora
tú, mi liberadora.

Guardas en tu alcoba
los besos que nunca podré darte
que me hacen maldecir
este suelo al que estoy atado
esta falta de alas
esta mirada eterna
buscándote,
pensándote

Muriéndome cada noche como ésta
en la que las nubes te cubren
y me desgarran los celos
imaginándome que te escapas del cielo.

Que huyes de tus dominios y te dejas querer
y olvidas a este viejo árbol
que te llora y te venera
que te ama y te “des-ama”

Al que una noche tal como ésta
encontraste bañado en estas aguas
y prometiste amor eterno
aquella noche
que te escapaste del cielo.”

La luna y el árbol – Parte I, el árbol: Video de Recital en el Mercado ecológico en La Fustera 2014 – Benissa

La luna y el árbol – Parte I, el árbol: Video de Ciclo poético El espíritu de la Escalera 2011 – Madrid

La luna y el árbol – Parte II: La Luna

“¿Quién es la carcelera
sino hay en el mundo
mayor prisionera?

Que ondea en el cielo
para que todos la vean
que ondea en el cielo
para que todos la vean.

Que finge siempre
estar alegre
que dibuja sueños
para que otros los tengan.

Que no quiero ser
la que todos quieren que sea
ni ser de tantos amores
(imagen o idea) tan deseada.

Que no quiero ver
ojos que me admiran
que se apague la noche
y sea el cielo solo de estrellas.

Quien pudiera descansar
y caer en el remanso de tus aguas
acariciar tu corteza curtida
mecerse hasta el amanecer en tus ramas.

Hablar en silencio
descubriendo los secretos del viento
y trazar con la lluvia
el sendero de tus misterios.

Embriagarme de tu fragancia
filtrarme en la savia de tus venas
encender tu interior con suspiros
estar hasta el final de los tiempos contigo
lejos (de los ojos) de todos

Que no quiero ser la dama blanca dueña de la noche
que busca caerse de lo alto y romperse en pedazos
Que no recuerdo ya quién me castigó
y condenó a vivir así, de esta manera

Inventé una extrategia para encontrarte
confundiendo a las gentes con mis bailes
escondiéndome un poco cada noche
hasta del cielo poder escaparme

Pero en la oscura noche no consigo hallarte
maldita me engañan mis huellas
y me pierdo en las tinieblas
entonces exhausta regreso a mi cielo.

Crezco y crezco, enchida me ilumino
y miro a la tierra y te observo desde lo alto
comienzo de nuevo mi plan, pero se borran las sendas
se confunden los caminos.

Y una y otra vez te busco
y una y otra vez
no te logro encontrar.”

La luna y el árbol – Parte II, la luna: Video de Recital en el Mercado ecológico en La Fustera 2014 – Benissa

Parte II del reto de Borja para el día 13 de Abril. Porque sigamos teniendo inquietud por seguir escribiendo y retándonos 🙂

De azules y círculos incompletos

Tranquila…

Esta noche dibujamos círculos concéntricos incompletos
que se van uniendo por sus extremos a otros círculos
formando infinitas espirales que conectan una curva con otra.

Los azules se están destiñendo,
clarean en esta paleta que recorro con mis dedos.
Me da miedo su tacto.
Mis yemas tiemblan al posarse sobre los azules.
Temen que se agote,
finalmente se agote el concepto
y nunca más pueda trazar una línea azulada
en este gastado lienzo.

Tranquila…
Te he dejado una taza de leche caliente
para que puedas dormir.
Me he inventado una trampa de sueños
para que sin darte cuenta me reveles tus misterios.
Me dejes caminar en el laberinto oscuro
para derribar las simetrías que te atormentan.
Y fabricar el cielo de las dualidades
donde diferentes “yos” no se enfrentan.

La vitrina.
La vitrina está vacía.
Las muñecas nunca deberían tener consciencia
y poder escapar de la cárcel de cristal.
Sus ojos vidriosos ya no miran buscando admiración
sus delgadas piernas apenas soportan el peso.
A menudo pierde el equilibrio
y lanza una mano a la deriva
arañándote entrañas para seguir en pie.

Tranquila…
Esta noche vamos a desordenar los mundos
vamos a mezclar realidades, a trazar un oasis
donde no tengan cabida las cadenas.
Seamos libres en nuestro oasis
donde tú me besas intensa
y yo te abrazo entera.

” A la robadora de almas… que se escapó un día por la cornisa del entendimiento y nunca más volvimos a hablar el mismo idioma, aún así, hubo un tiempo en el que nos hablábamos sin hablar, nos comunicábamos en sueños y nos protegíamos del resto del mundo, del que creíamos transcender”

Tal vez


Tal vez es que extraño algo, aunque no sabría decir el qué.

“Dono el espíritu en cada conquista
en las entrañas del que se deja querer
avanza el navío sin velas
en cada derrota que tengo al confesarme

Verdades que se maquillan de despedidas
verdades que se me clavan como cuchillas
cada amanecer siento cómo me flaquean las piernas
y temo caer en la tentación de susurrarte al oido
lo que quieres escuchar.

¿Quién inventó los caminos correctos
para dejarse amar?
¿Quién se engaña más que el que
por ellos se deja llevar?

Una noche más un alma errante
paseando por las calles de esta ciudad.”

No soy tu dueña


No soy tu dueña
ni tú mi perro
no vendo, ni expido permisos
ni quiero hacerlo.

El mundo es ancho
aunque aveces lo siento extrecho
y aunque parece larga,
la vida se consume
un incienso enorme
que al final se apaga.

No soy tu perra
ni tú mi dueño
no doy, ni invento explicaciones
ni quiero hacerlo.

Quiero fumarme los días
y vivir mis mil gatunas vidas,
descubrir los lados de la luna
aorillarme en cada sonrisa
rejuvenecer al mediodía
con todos, con todas
compartir esta gran pipa.

No busco atar a nadie
ni tampoco que me aten
buscar un estado intermedio
está en querer hacerlo.

No hablo de sexo sin conversación
no hablo de esconderme en una relación
no hablo de vivir mentiras al portador
no hablo de saberme olvidada en un rincón
no hablo de esquivar las caricias
no hablo de fingidas indiferencias

Estoy hablando de querernos libres
de saborearnos y sabernos libres
Yo no soy tu perra…
ni tú mi perro.

A pesar de que la sociedad nos empuja al descariño libre o al amor obsesivo controlado.
Nunca me gustaron los lados extremos,adoro la amplia gama de grises.
Recitada
29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia

No me digas

Subo esta poesía dedicada especialmente a ti Celia, me alegro que te gustara 🙂

No me digas que no crea en mi ideas
porque son una utopía
No me digas que no crea en ellas
si yo por ellas daría la vida.

No me creo que todo sea mi locura
que no puedas ver con mis ojos
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue una de mis opciones.

No me digas que no crees en utopías
si el amor es la más grande con la que tropezar
No me digas que soñar es de locos y de necios
si lo que es realmente de necios es dejarlo de intentar

No me creo que el silencio sea un arma
ni los papeles la manera
No me creo que legal sea un argumento
ni da igual un fundamento
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue de mis opciones.

No me digas que te crees esta mentira
que así, así es la vida.
No me digas que el dinero es tu motivo
que el poder es tu señor.

No me creo… no me creo… no me digas.

Recordando una noche fantástica en el Bukowski 🙂

¿Quién…?

¿Quién se convertirá en mi musa?
¿Quién atravesará la noche
cuando la ansiedad
de madrugada me ataca?
¿Quién le pondrá nombre
a nuestros recuerdos?
¿Quién inmortalizará
diciembre en una canción,
en un ser suave
que la acompañe cada noche?
¿Quién sabrá hacerme reir
aún en mis mayores enfados?
¿Quién sabrá nadar en mis versos
y comprenderlos?
¿Quién se pasará la vida buscándome
en los mil y un mundo virtudes?
¿Quién será Eva? Siempre Eva.
La que descolgara el fruto prohibido
y nos exhiliara fuera
del que llegó a ser nuestro paraiso.

Vacía

Vacía
hoy me siento vacía.

Yo que hubiera embargado mi alma
y arrancado la piel a tiras
por cada uno de tus suspiros
por coleccionar tus besos
y conservarlos almidonados
en mis labios tersos

Me siento vacía

De sentirte lejos en la luna que para ti inventara
de regalarte el cielo y echarme en cara el universo
de buscarte y rebuscarte
de inventarme y reinventarme
una y diez mil veces
las que hiciera falta
para en mis brazos retenerte

Pero hoy mi corazón se quedó inerte
de tanta flecha envenenada que lo cruzó
de tanto disparo en falso que lo asustó
de tanta rabia, de tanta rabia que lo
hizo enloquecer y exprimir hasta la
última gota de sangre que le quedaba

Por eso me siento vacía

Sin entender que me equivocaba
sin hacerme a la idea que el amor es ciego
y que me engañé pensando que eras tú
que eras tú la que tenía que ser y no otra
que siempre serías tú y que nuestras guerras
eran cosas de quinceañeras pasajeras

Pero me equivocaba
y hoy mi corazón yace inerte
y me siento vacía

Ladrones

Ladrones…

Odio a los ladrones, a los ladrones
del tiempo, a los ladrones de sueños
que te van quitando madeja a madeja
las parcela de vida hipotecando el cielo

No quiero embargar mi existencia
con inútiles objetos o alienadores pasatiempos
no quiero ser una pieza más en su computadora
una virtual numeración llamada dinero

Odio a los ladrones que por nuestro bien
disfrazan esclavitud con idílico sueño
mitigan la volutad de los pensadores
y destierran al que no entra por el agujero

Odio a los ladrones. Odio a los ladrones
que no confesaran nunca sus empeños
porque todos seguiremos en este baile
mientras no nos preparemos para el duelo

Furia

Furia
¿Qué no entiendes que no puedes despertar mi furia y luego querer que se aplaque sin más?

No. No debes despertar mi furia. Mi furia es como el toro desbocado que corre sin mirar y embiste a quien se le ponga por delante. Y mis palabras son dos astas afiladas que se hunden en la carne y que dejan heridas.

No despiertes mi furia.
No
No la despiertes.

A ti, ninfa traviesa

Y cuanto más felices somos menos te escribo, menos escribo de tí. Y cuanto más lo pienso más injusto me parece.

Hoy quiero dedicarte unas palabras:

A tí, ninfa traviesa que te cuelas en mi cama y desbaratas mis nortes y mis vértices.
A tí, sonrisa infantil que dibujas círculos de colores en mis ceños fruncidos y descolocas los órdenes de mis precipicios.
A tí, encantadora de la lengua de serpiente que viperina te escupe en el destierro de mi juicio.
A tí, mi frágil musa que convierto y desconvierto en papel presa siempre de los caprichos de mis sentires.
A tí, que intentas aprender mi idioma secreto para comunicarte conmigo y con mis mundos paralelos.
A tí, que aún consigues creer en los cuentos de hadas y no te hace falta soñar con mundos perfectos.
A tí, que deshaces lo andado una y mil veces para poder reencontrarme infinitamente.
A tí…
que tú sabes quién eres.

Incomprendida


Y si gritara y me quedara sin voz???? Y si me quedara sin voz para siempre de tanto que pude llegar a gritar?

Quisiera gritar y desgarrarme la voz cuando me siento herida, pero mis heridas…me las formo yo misma? O son los demás que al no alcanzar mis espectativas hunden clavos desde los que se despeñan en mi cuerpo?

Y cuánto he de esperar de los demás??? No debería acaso dejar al azar ir rodando y que nos conduzca libremente por sus senderos misteriosos. Cuánto han de esperar los demás de mi?

Siempre, siempre, siempre había afirmado que cada uno es como es, y que cada uno debe actuar libremente según le dicte su corazón. Y que si otro espera otra cosa, si se enfada, si no es lo que esperaba, que se dé de cabezazos contra la pared para deshagar esa ansiedad injustificada.

Y hoy, ahora, me siento un ser ansioso, pienso en romperme la cabeza contra las paredes, pero aún así, no lo veo suficiente. Creo que soy un ser incomprendido y simplemente me he equivocado tal vez con las espectativas que me he marcado, con la vida, con las personas…

Y sin embargo estoy bien… en una enajenada realidad en la que parece que la anestesia nos sume en un estado de aparente felicidad.
El mundo puede acabarse hoy mismo, y me siento como si hubiera una droga general que nos afectara, de la que no fuésemos conscientes, que nos hiciera sonreir hacia nuestro inevitable fín.

De igual forma, siento que cada vez me cuesta más poderme quejar de la forma que quiero. Cada vez me siento que mis gritos se ahogan antes, y que aunque quisiera seguir gritando, seguir ahullando dolorida para mitigar mi pena…la voz se me quiebra y pesada cae como una piedra en el suelo. Es como si al mirarme en el espejo, al no poder ver mi reflejo me pegara de golpes contra el cristal para intentar conseguir verme, y en lugar de eso, al romperlo, me hiriera. Y no llegara a ser consciente de esas herida hasta que no pensara en una lejana yo de otro tiempo, que jamas se hubiera lanzado contra el cristal, y entonces es cuando pudiera percibir la sangre brotando a borbotones…

(¿De qué hablo? ¿Qué más dá…mis palabras no pueden emerger…hoy me quedé sin voz)

¿Y si te dejas caer esta noche…

¿Y si dejas caer esta noche tu voz en mi almohada?

Cada día se me hace más difícil no amanecer a tu lado, se me hacen eternas las horas que faltan para poderte ver, y quiero pensar que tú sientes lo mismo, que cuando cae la noche en tu ventana suspiras pensando en el momento en el que vengas a dormir abrazadas, a dejarte sumergir en el sueño a mi lado.

Que las caricias que nos regalamos sean inagotables y nunca dejemos de buscarnos con los labios, de mecer el rostro en las mejillas, de olvidarnos del tiempo sumergiéndome en tu pelo, tú en mi pecho. Y recorrer con mi dedos sin prisa las dunas que dibuja tu espalda, las selvas de tus rizos, los silencios de nuestros suspiros.

¿Y… si te dejas caer esta noche … a perderte entre mis sábanas?

Vomitando el orgullo

Y tropiezo una y otra vez con mi mediocre idealismo
que quiere avanzar sin sentido en un desierto laberíntico,
sin salida, sin por qué.
Asfixiada mi voz grita por dentro
y sólo retumba mis entrañas.

Muere el silencio de mis pensamientos.
Muere el silencio de mis ideas.
Muere el silencio en el que quiero yacer inerte.
Muere… y me siento impotente al no poder hacer nada.

Si sigue mi voz agonizando ¿Dónde encontraré el brío para vomitar el dolor que me consume?

Días infernales en esta soledad disfrazada de rutina

Luna

Te llamaré Luna, y te llevaré a los cielos
para que puedas brillar en lo alto.

Inventaré para tí, un crepúsculo
donde todo ser
se estremezca de tan solo pensarte.
Serás la eterna amante de piel pálida
y tu cabello negro teñirá el cielo cada noche.

Te llamaré Luna, y te vestirás
con piel de mujer
para esconderte del mundo,
tu sonrisa eclipsará a los mortales
y tus manos gélidas hipnotizarán al tiempo
para que puedas jugar traviesa

con los lunares que abrigan mi espalda.

Te llamaré… Luna

Callas…

Abro los ojos y me cuesta transmitir lo que veo. Quisiera poderte contar claramente mis pensamientos…que pudieras entrar en mi lógica. En mi razón…en mi perspectiva. Te cuento que me asfixia el sentimiento de represión, el no ser libre…El darme cuenta que cada vez estamos más atados de manos. Me miras de forma incrédula. Me transmites que no me entiendes…no quieres creer que todo lo que hasta ahora conoces es un artificio para tenernos sometidos. Pertenecer a un engranaje en el del que te sea imposible escapar…Todo está estudiado para que ni tú ni yo podamos huir de esta jaula transparente. Callas, me miras…callas de nuevo. No quieres creer, no sabes creer, nos han enseñado así. Nos construyeron asi socialmente. Nuestros propios enemigos para no darnos cuenta que no somos libres, para no darnos cuenta que no tenemos opciones, para que al no saber que estamos sometidos…No nos revolucionemos. Así, sin poder tomar una pastilla que nos despierte a una nueva realidad, seguimos en el baile ficticio. No…no me asientas mecánicamente. Sé que hablo contigo pero no puedes entenderme…y por eso callas y asientes.

Eva, eres eva, la primera mujer

“A Eva, la primera mujer”

La primera mujer. Eres Eva. La primera mujer para mi.
La primera en colonizar los valles, los montes, las depresiones.
Mis ríos y mis mares. Buscadora de tesoros y misterios.
Aventurera que cabalga a lomos de mi temperamento
que con las riendas en tus manos azotas mi estremecimiento.

Eva. Que buscas una excusa cualquiera
para profundizar en los ecos de mi silencio,
tejiendo la canción que componemos en nuestros encuentros,
la que mencionas siempre al recordarlos.

Eva. Que secuestras el sentido de las palabras
para elaborar un nuevo idioma, uno secreto
que ni siquiera tu entiendes
y naufrago al intentar comunicarme contigo.

Me dejo llevar y me pierdo en tus adentros.
No busco cambiarte, no alcanzo a entenderte,
quiero sin embargo poseerte. Amarrarte a mi sentimiento
y secuestrarte a la isla de mis anhelos…
pero acrobática amazona te libras de mis yugos
y fugaz te escapas de mi.
Pero incoherentemente me quedo atrapada
en el mundo quebradizo que dibujas a trazos para mi.

Eva.
La primera mujer.
Podrá haber más mujeres,
pero sólo una será la primera.
Eva.

Noches de diciembre

Lluvia. Frío. Gente. Mucha gente, mucho frío, llueve. Ahora parece que ha dejado de llover.
Sé que llegarás y que no querrás besarme, o no lo harás aunque quisieras…Mirarás timida y me abrazarás, me darás dos besos cordiales…pasearemos por la calle, miraremos los puestos…Sonreirás nerviosa si te rozo la mano, si te abrazo…si me acerco a tu cara y el rubor subirá acrecentando tu nerviosismo…Y no me besarás. por la gente, por la gente…la gente que no saben quién eres tú, quién soy yo. Y seguiremos paseando hasta que nuestro breve encuentro termine.
Te acompañaré, te despedirás…me volverás a abrazar…otra vez tus dos besos cordiales quizás buscando un poco de proximidad al rozar tu cara con la mia y unos segundos detener…Pero no me besarás. Y te irás.

 

Esto sabe contarlo muy bien Luzia Arae en Tú y yo

Entes plagios y otros seres mágicos

Sueños…
Y la noche se avalanza una vez sobre mí
sin que yo pueda hacer nada por evitarlo
y cuando las fuerzas me fallan
me saca el alma por la boca y me cierra los ojos

y la lleva a otro mundo
secuestrada vaga por otras realidades
que no acierta a comprender
errando entre seres mágicos
y entes plagios de la realidad