Yuanfen

Poesías que me han solicitado y han sido creadas por encargo.

El amor te hace presente

A Son y su hija.

Dice Pizarnik que las palabras son ausencia
y yo digo que en verdad no es así,
que las palabras son presencia
traer al aquí y ahora lo que no está
no está cerca,
no está presente,
no está accesible.

Que es nombrar , amar, sentir,
lo que nos mantiene vivos
más allá del tiempo, de la distancia
más allá de lo material, del mundo conocido.

Así que sé que estás aquí presente
porque te nombro,
porque te siento,
porque te amo.

Mas pensarte o nombrarte sería en vano
si no lo hiciera fielmente
a tu esencia, a tu imagen
a lo que realmente eres
si no fueran palabras enjuagadas en alegría
en la sonrisa que son tus labios
en el brillo que son tus ojos
en la ternura que son tus manos
en la bondad que son tus gestos.

Y es que son éstas
y no otras
las formas en las que he de nombrarte
y son éstas
y no otras
las palabras
que han de evocar tu retrato.

Seamos leales
mientras el amor no se escape de nuestros corazones
seamos fieles
mientras siga tu esencia entre nosotros.

Hacemos presente tu persona, querida,
a través de las palabras
a través de los recuerdos
a través del amor
a través de las imágenes que sí son tú.

No, no eres ausencia, no eres dolor,
no eres desgracia, no eres todo eso
que ahora puedo sentir.

Eres madre, y eres hija,
eres amiga, y eres familia,
eres amor, eres alegría, eres calidez y hogar.

Eres fiesta, y eres risa,
eres curiosidad, y eres sorpresa,
eres sueños, eres ilusiones, eres magia y fantasía.

Eres causa, y eres lucha,
eres fuerza, y eres fragilidad,
eres valor, eres locura, eres sensatez y tacto.

Eres amor, eres amor,
amor, amor, amor, amor,
eres amor,
eres amor y no me olvido nunca de hacerlo presente,
porque eso eres tú, amor.

Y es en el amor,
a pesar de lo inexorable,
que te reconozco.

Y así te evoco balbuceando, boca llena,
traviesa, contagiosa risa,
cuando el canto, cuando tus pies bosque,
la cocina llena de flores,
el primero, la deseada, ese,
tú ya sabes
tú sabes el que
tú sabes donde
cómo, por qué
y cuando…
ahora, sí estás
ahora sí eres tú
ahora sí te siento.


Pertenece a Yuanfen

KAMIKAZEMENTE

– Nunca me he enamorado.- Y la volvió a besar.

Ella pensó que le estaba desafiando y terminó estrellándose contra él, como tantas lo habían hecho antes, kamikazemente.

– Lo siento. Nunca me he enamorado. No puedo corresponderte – Y mientras se despedía de ella, intentaba comprender qué era lo que las hacía estrellar contra él, inevitablemente.

 

Irrepetible: Videoclip de Alfon – Colaboración – 2013

Microrrelato inspirado en una canción para el proyecto microondas

Lo que no se ve, no existe

Antes de la electricidad, se iluminaba con velas y o directamente con fuego.  Había sótanos, donde no llegaba la luz del día, que sólo habían sido iluminado con velas y los rincones acumulaban inmundicia que nadie veía, y como no se veía, no existía.

Cuando llegó la electricidad, las bombillas iluminaban lugares que antes nunca habían sido iluminados. Si bien, no se podía comparar con la luz del sol, aún así la mugre, objetos perdidos, grietas, humedades y todo lo que hasta entonces estaba oculto empezó a hacerse presente y por tanto importante.

Lo que antes no se arreglaba o tenía en cuenta, ahora ya era relevante y se podía arreglar, asear y solucionar. Seamos la luz, que alumbra nuestro entorno.

 

Lo que no se vé, no existe

lo que no existe, deja de ser importante

lo que no importa, no se tiene en cuenta.

 

En la sombra yace todo lo que dejó de importar

lo que dejó de contar, lo que dicen que no existe

y en torno a la luz escasa

se toman decisiones

alrededor de la vela que a pocos calienta

gira el mundo.

 

Las esquinas, las paredes, los techos, y gran parte del suelo

están sumisos en una sombra, una gran sombra

que nadie mira

que nadie ve

lo que se acumula en ella, ahí está, invisible, para la luz, para el exterior, para el mundo.

Mas existe, y no solo existe, sino que importa,

aunque con ello, no se quiera contar.

 

Quizás, es demasiado ambicioso querer alumbrar con una sola bombilla

todos los lugares que se hayan en las sombras,

ya sea con una vela que los eclipse,

ya sea con una oscuridad profunda.

¿Qué tal si cada uno alumbra lo que de de si su bombilla

y conseguimos que empiece a contar

aquello que ya existe,

aquello que no debería nunca dejar de importar?

laura mequinenza poesia verger
Laura Mequinenza recitando Lo que no se ve, no existe – 02 de Febrero en la exposición de la Figuera en la torre del antiguo Palacio de los duques de Medinaceli, en Verger, Alicante

Víctimas del photoshop

¿Es posible que sea tan permutable
el estado de ánimo que se vea afectada tu sonrisa
por el reflejo del paso de los años
estampado en tu rostro?

Hoy amanecí con el anuncio de tu tristeza
con la desventurada manía que tenemos de fingir
que nos da igual, pero no nos da igual.
Asustada posas la mirada
en lo que tú llamas imperfecciones
y reniegas de ellas con tanto ahínco
que me llego a sentir culpable

Y me encierro en un cuarto
de paredes blancas
a recorrer los rasgos de otras
que tal vez como tú, huye de ellos
me pierdo en la encrucijada de saber
que tú hoy estás triste
porque nos dedicamos
a transformar la realidad
y mentimos una y otra vez
en cada paso que damos
en cada foto que hacemos
hasta dejar de reconocernos
ya no sabemos ni como somos

Y tú estás triste
porque tal vez no he sido hábil
o despierta
o siquiera lo he pensado
y no te he mentido
también( o tan bien) a ti
como a diario
con el resto hago.

Tal vez creemos que no nos parecemos tanto
a los demás como realmente si nos parecemos.
Olvidado que somos humanos y
maravillosamente imperfectos

La luna y el árbol – Parte I: El Árbol

Desde la letanía de no poder alcanzarte
te escribo en esta noche cerrada
donde me hallo mecido por el viento
en el desconsuelo de no poder verte.

¿De qué me sirve saber que me amas
sino puedo estrecharte
y mecerte entre mis ramas?

¿De qué me sirve esta vil existencia
mirándote cada noche en el cielo altanera?

Princesa maldita, musa de tantos trobadores,
que con tu manto a todos embrujas
que a todos nos sumes en esta locura.

Miro al tiempo y dibujo sueños con ecos.
Finjo no ser consciente de tus innumerables amantes
de tantas historias de amores.

Tú, la más deseada
tú, dama blanca de la noche
tú, mi carcelera,
tú, mi protectora
tú, mi liberadora.

Guardas en tu alcoba
los besos que nunca podré darte
que me hacen maldecir
este suelo al que estoy atado
esta falta de alas
esta mirada eterna
buscándote,
pensándote

Muriéndome cada noche como ésta
en la que las nubes te cubren
y me desgarran los celos
imaginándome que te escapas del cielo.

Que huyes de tus dominios y te dejas querer
y olvidas a este viejo árbol
que te llora y te venera
que te ama y te “des-ama”

Al que una noche tal como ésta
encontraste bañado en estas aguas
y prometiste amor eterno
aquella noche
que te escapaste del cielo.”

La luna y el árbol – Parte I, el árbol: Video de Recital en el Mercado ecológico en La Fustera 2014 – Benissa

La luna y el árbol – Parte I, el árbol: Video de Ciclo poético El espíritu de la Escalera 2011 – Madrid

La luna y el árbol – Parte II: La Luna

“¿Quién es la carcelera
sino hay en el mundo
mayor prisionera?

Que ondea en el cielo
para que todos la vean
que ondea en el cielo
para que todos la vean.

Que finge siempre
estar alegre
que dibuja sueños
para que otros los tengan.

Que no quiero ser
la que todos quieren que sea
ni ser de tantos amores
(imagen o idea) tan deseada.

Que no quiero ver
ojos que me admiran
que se apague la noche
y sea el cielo solo de estrellas.

Quien pudiera descansar
y caer en el remanso de tus aguas
acariciar tu corteza curtida
mecerse hasta el amanecer en tus ramas.

Hablar en silencio
descubriendo los secretos del viento
y trazar con la lluvia
el sendero de tus misterios.

Embriagarme de tu fragancia
filtrarme en la savia de tus venas
encender tu interior con suspiros
estar hasta el final de los tiempos contigo
lejos (de los ojos) de todos

Que no quiero ser la dama blanca dueña de la noche
que busca caerse de lo alto y romperse en pedazos
Que no recuerdo ya quién me castigó
y condenó a vivir así, de esta manera

Inventé una extrategia para encontrarte
confundiendo a las gentes con mis bailes
escondiéndome un poco cada noche
hasta del cielo poder escaparme

Pero en la oscura noche no consigo hallarte
maldita me engañan mis huellas
y me pierdo en las tinieblas
entonces exhausta regreso a mi cielo.

Crezco y crezco, enchida me ilumino
y miro a la tierra y te observo desde lo alto
comienzo de nuevo mi plan, pero se borran las sendas
se confunden los caminos.

Y una y otra vez te busco
y una y otra vez
no te logro encontrar.”

La luna y el árbol – Parte II, la luna: Video de Recital en el Mercado ecológico en La Fustera 2014 – Benissa

Parte II del reto de Borja para el día 13 de Abril. Porque sigamos teniendo inquietud por seguir escribiendo y retándonos 🙂