Qué atrevido ser poeta

Qué atrevido ser poeta
y degustar con los sentidos
y transformar en palabras
el sabor, que las letras no saben
el amor, que las letras no aman
la lucha, que las letras no luchan
y confiar, que al otro lado,
alguien toma las letras
y sabe, ama y lucha.

Qué atrevida la boca apresurosa
que viene a perder el juicio
en su te entiendo, yo también,
se equivoca.

Y también yo que propago el viento en versos
con mis pensamientos, reflexiones y recuerdos
a quien no los tuvieron,
a quien mi mente no roza,
a quien mi cuerpo no goza.

Y enjuagado, cada uno en su propio embeleso
entienda las palabras que escucha
en sus propias noches y no en la mías.

Qué atrevido ser poeta
y pensar que se puede capturar lo efímero
sin ser impreciso
compartirlo
sin ser incompleto
alzarlo sin dañarlo
conservarlo
sin profanarlo.

Que mis tercas metáforas
sean depositarias de alguna remota verdad
y no sólo meras catalizadoras
emitiendo frecuencias
que nos hacen creer que todos
sentimos con el mismo latido.


Pertenece a Desfragmentando

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