Hoy quería escribir una entrada dedicada a Mayo, al que cariñosamente llamo Smelly cat. Me recuerda a eso que dicen en juego de tronos de “Siento debilidad por los tullidos, los bastardos y las cosas rotas”. Mayo es un gatito que bien podría protagonizar una película de miedo y que, sin embargo, es un pedazo de pan, más parece un perrito que un gato. Y te sigue a todas partes y si bien te agachas enseguida se te sube encima. Es un gatito que se hace querer.

Parece un personaje salido de la ficción, me recuerda a esas películas rollo Frankestein en las que de primeras la apariencia física asusta a quienes lo conocen pero que luego les gana con su forma de ser. Hace poco vi un video que llamaban algo asi como la mujer más fea del mundo, para darle más sensacionalismo al tema, en el que justamente tiene un poco ese rollo, de que una mujer que tiene todo el rechazo de la sociedad se vale de esa arma para usarla como estandarte. Debe ser muy duro hacerse tan fuerte, pero cuando observas esa fortaleza, se pone la piel de gallina.

Bien, hoy quería presentaros a Mayo:

Justo, cuando estás harto de todo lo malo que nos rodea, te escapas un día al campo a hacer unas fotillos con los niños, y vuelves renovada, agotada, pero renovada.  Adoro la vitalidad y naturalidad de los críos.  Cómo te redescubren las cosas una y otra vez, cuando creo que voy a dejar descansar la cámara un rato, me sorprenden con nuevos estímulos. Nunca paran ^^.

Pues bien, este finde nos fuimos a hacer fotillos al campo para dar la bienvenida a la primavera, ahora que empieza a florecer, mira que me gusta hacer fotos al aire libre. Me sienta bien salir con la cámara y hacer fotillos. Siempre ando dándole vueltas a lo que debo o no debo hacer y cada vez estoy más convencida de que lo que realmente disfruto es haciendo fotos por el puro placer de hacer fotos.

Hoy he visto una foto de una niña que me ha llamado la atención, como siempre hago en estos casos, cuando me llama la atención, me he metido en el perfil del fotógrafo y veo más fotografías del mismo. Y según veía las fotografías, que dan la sensación de ser de una madre encontrado en su hija una fuente inagotable de inspiración( la verdad es que la chiquilla tiene una sonrisa adorable) me llamó la atención que en una de ellas parecía que a la niña no tenía una manita.Según he seguido viendo fotos, efectivamente es así. Os dejo un enlace por si os apetece ver las fotos de esta autora: Holly Spring.

Desde hace tiempo que me viene comiendo la cabeza que encuentro fascinación por aquellas realidades que la sociedad se encarga de taparnos. Como si tuvieramos que huir de toda referencia no estereotipada como normal. Me encanta encontrar autores que me remuevan por dentro y me creen más inquietudes de las que ya tengo. Sé que moriré buscándome, pero adoro esa sensación de ir acercándome poco a poco.

Pronto colgaré por algun lado las fotos de la sesión que hicimos, pero hasta encontes os dejo con algunas instantáneas tiernas de este fin de semana en las que aparece nuestro pequeño compañero. 

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