Mira qué luces tan bonitas

¡Mira qué luces tan bonitas!

Sonríes grácil e inocente
se te ilumina el rostro al verlas
miras cómo resplandecen.

Te miro
y no puedo evitar pensar
qué inútiles,
cuánto gasto inútil.

En la cantidad de gente
En las calles
En los bancos
En los cajeros
De día vuelan euros
De noche, camas frías.

La alegría como marejada
Quiere ocultar el gris
Quiere ocultar la depresión
Quiere ocultar los rojos
Quiere ocultar la fantasmas
Quiere ocultarnos a nosotros.

Y mientras la calle brilla,
me pregunto a cuánto cotiza la vida humana.
Y cual será la correlación entre hambre y el progreso
o de la ansiedad y el bien estar
o si puede morir de frustración.

Imagino cuerpos cayendo por la ventana
bocas que no llegaron nunca a tener hambre
que no llegaron a sentir en la costilla el frío
ni saben de esconderse
ni de no tener
ni de mirar el cielo contaminado
antes de cerrar los ojos.
Y que no esperan.
No esperan a hacerlo.

Un embudo, donde cada vez más cosas
donde cada vez menos personas.

En tus ojos veo el azul cambiar a verde
rojo, amarillo, blanco

No hay dinero dicen
No hay dinero
Luces
Mira qué luces tan bonitas
Luces, dinero, luces.
Dicen.

Cosas inútiles, cosas.
Cosas bonitas, cosas.

Y mientras las manos abarrotadas
Llenan de palabras las ilusiones
por la calle aparece una voz que
llena mi cabeza

Nadie en la calle
Nadie con hambre
Nadie Ignorante
Nadie Ilegal
Nadie Sufriendo
Nadie callando
Nadie normal
Nadie más que nadie
Nadie, nadie, nadie…

Mira qué luces tan bonitas…

Y tú me miras y me dices

Mira qué luces tan bonitas…