poesía

Los malditos intermediarios

La vida es de los valientes
de los que arriesgan
así que yo hoy
voy a conquistarte
voy a ir a por ti
a invertir todos mis suspiros
para poder permitirme alquilar
un corazón entero
y cada latido
te lo dedicaré
por whatsapp,
por insta,
por telegram.

Cada sentimiento que aflore nuevo
lo embargaré al gigante celestino
para poder gritarte al viento,
inmortalizarlo en vinilo
y te lo enviaré por mensajería express.

A pecho descubierto
clavaré en vena
un intermediario
que me asegure te haga llegar
mi pasión descontrolada,
mi fiereza indomable,
mi sexo más salvaje.

Sin reservas seré tuya
para que me consumas
me devores, me desnudes,
me perviertas, con todo,
a todo gas.

Y a final de mes, te espero
en la factura
tras quitar un 21%
de tu gallardía picante
y un 8% del extra pasional
que provocaron mis malas artes.

Si olvidar descontar
un 50% de amor, sexo,
complicidad y empatía
y un 20% de tardes soleadas,
chistes sin refinar, duchas acaloradas
y despeines varios.

¿Quién no podría flotar en una inmensa felicidad
al encontrar ese maravilloso 10% de besos restante,
después de todo lo invertido,
sabiendo cómo te están disfrutando por mí
los malditos intermediarios?

Perteneciente a El cristal de mi pecera

Pelea de Gatas – Alicante

Este fín de semana que viene,  viene Lilith Tremens a Alicante, hace tiempito que no nos vemos y aprovechando que está dando una friki conferencia por la zona no hemos podido resistir la tentación de montar una de las nuestras. Así que el próximo sábado estaremos maullando y echando unos versos, unas risas, unas cervezas y lo que se nos ocurra.

Así que si andáis por Alicante y os apetece pasaros, seguro lo pasaremos bien. O bueno, si andáis muy loquillos, también podéis venir de cualquier rincón del planeta que ya sabéis que seréis bienvenidos.

pelea de gatas cartel

Épico: Lilith Tremens y Laura Mequinenza en Alicante.

Datos del Evento

Pelea de Gatas

Recital – Performance poesía erótica

24 Noviembre
Sáb – 22 horas

El Refugio Café Art Nature

Calle del Cid nº20 Alicante

Recuerdo del evento:

pelea de gatas en alicante
Lilith y yo preradas para el evento

Lo que no se ve, no existe

Cada día en las sombras desaparecen tantos
a los que seguirán otros miles, y nadie mira, nadie sabe,
a nadie le importa. Porque parece ser que no son importantes.

Lo que no se vé, no existe
lo que no existe, no es importante
lo que no importa, nadie lo tiene en cuenta.
 
En la sombra yace todo lo que dejó de importar
lo que dejó de contar, lo que nadie recuerda que existió
y en torno a la luz escasa,
sólo unos pocos, toman decisiones
alrededor de la vela que calienta el mundo.
 
Las esquinas, las paredes, los techos, y gran parte del suelo
están sumisos en una sombra, una gran sombra
que nadie mira
que nadie ve
lo que se acumula en ella, ahí está,
invisible, para la luz, para el exterior, para el mundo.
Mas existe, y no solo existe, sino que importa.
 
Quizás, es demasiado ambicioso querer alumbrar con una sola bombilla
todos los lugares que se hayan en las sombras,
ya sea donde la vela no llega,
ya sea en la oscuridad profunda.
Quizás si cada uno alumbra lo que de de sí su bombilla
habrá mucho que empiece a contar
empiece a existir,
y vuelva a ser una parte importarnte a la que cuidar.

Laura Mequinenza – Febrero 2018

Para la exposición con el tema Sombras organizado por la Figuera me solicitaron llevar un tema que tratara el tema. Allí diferentes artistas mostraban su versión particular del tema.

Yo llevé este texto de arriba, pensando en un pasado no demasiado lejano, antes de existiese la electricidad, cuando se iluminaba con velas y o directamente con fuego.  En esa época, había sótanos donde no llegaba la luz del día nunca, que sólo se iluminaban con velas. Y en los rincones se acumulaba inmundicia tal que hubiera escandalizado a sus propietarios, pero nadie veía, como no se veía, no existía.

Sin embargo, cuando llegó la electricidad, las bombillas iluminaron lugares que antes nunca habían sido iluminados. Si bien, no se podía comparar con la luz del sol, nada quedaba escondido a su fortunio. La mugre, las ratas, los objetos perdidos, grietas, humedades y todo lo que hasta entonces estaba oculto empezó a hacerse presente y por tanto importante. Lo que antes no se arreglaba o tenía en cuenta, ahora ya era relevante y se podía arreglar, asear y solucionar.

Pensando en esto, he pensado que nuestro mundo es igual. Un mundo donde hay muchas cosas que supuestamente no existen porque nadie las ve. Yo propongo que seamos la luz, que alumbra nuestro entorno y que hace que por fín existan para que empiecen a importar.

Foto recuerdo del evento:

laura mequinenza poesia verger
02 de Febrero en la exposición de la Figuera en la torre del antiguo Palacio de los duques de Medinaceli, en Verger, Alicante

Pertenece a Yuanfén y al Cristal de mi pecera

Soneto a mi crisálida

“Es aveces cocinarse  tan lento

estando dentro de la crisálida

el rumor, echas de menos, del viento

y flotar sobre flores ingrávida.

Metamorfósis, inmóvil me siento

anhelandome tranformar ávida.

Aleteo inquieta este sentimiento

de quedarme, sin alas, inválida.

Mis matices se pintan poco a poco

mis cicatrices lentamente borro

lo malo, ya, no es parte recuerdo.

Está mi sonrisa fuerte creciendo

mis alas más largas se están volviendo

remiendo sueños con que alzar el vuelo”.

No puedo ser tu héroe

Cartas a Dios

Parte I

-I-

Son un río de furia tus palabras,

en algun lugar debe haber un héroe,

pero no soy yo.

El fuego quiere posarse en mi garganta,

en mis yemas.

No puedo ser tu héroe arrodillado.

Alguien debe escapar del teatrillo,

alguien que te señale,

alguien que sepa,

por qué hacerlo.

En el fondo,

ambos sabemos

que no puedo ser tu héroe.

-II-

Pero cuesta tanto marcharse,

para no volver.

Saber que será mi dedo índice

lo único que nos una,

enfrentándonos.

Saber que cada palabra que alce

me golpeará,

Saber que me convertirás

en proscrito, en maldito.

Alguien debe hacerlo

y sabemos que ese alguien

debo ser yo.

-III-

Mientras abandono la luz

mis alas paliceden

ennegrecen.

La luz no puede existir

sin la oscuridad.

Ahora mismo

la luz

lo invade todo,

de tal forma,

que ha dejado de existir.

En la oscuridad

no crecen los héroes que han de venir,

para tí,

para tu cielo,

para la escena perfecta,

en la que no quiero aparecer.

Nos veremos de nuevo

cuando la luz te canse

cuando no quieras más héroes

y la calma vuelva a tus frases

apagando el fuego

que hoy,

me empieza a consumir.

Poesía a mis 3 fantasmas

– I –

Evitaba mirarme de frente

para ver sólo

el lado gata de mi cara.

Enfundaba el trigo

y disparaba,

sin haber cargado las balas.

Sabíamos

que no íbamos a combatir

posiblemente,

sólo fuera un fantasma

del cuento de Dickens.

Los ojos le borbotaban

y en su boca

yeguas tristes

disfrazadas de panteras.

Paseamos por mi mente

la desordenamos,aún más,

(si aquello era posible).

Con su varita transformó

mis tábanos en mariposas,

y sentí vergüenza de todavía

llevar tábanos encima

y sentí vergüenza

de tener vergüenza

y pensé

que todo era demasiado estúpido

y que era momento

de dejar las vergüenzas

y los tábanos.

Como las niñas

que se disfrazan de princesa

se desvaneció en la madrugada.

Ahora quedábamos

mi otro lado de la cara y yo

mirando los agujeros cosidos

y recosidos

de mis nuevas alas,

quizás era el momento

de volverse a meter, otra vez,

dentro de la crisálida.

-II-

Sostenía en la barba

un palmo de golondrinas

que le enfurecían el gesto

con el que me dedicaba

una manada de lagartos.

Nos limitaban

los espejos y las aguas

y despertaban

pequeñas criaturas

acelerando el momento

en el que debería marchar.

Sobre el mapa estratégico

derrumbó todas las defensas

las que, me mantenían a salvo.

Trazó una ofensiva

de leones plumados

y jirafas albinas.

Tales bestias

las desconocía

mas no quería despreciar

la tinta,

del plan maestro.

Nos envolvía

una bruma de confusión

donde cada paso

nos desacercaba

y cada letra

era barro.

Finalmente,

recogí todas las fichas

y algunas anotaciones

escritas en los márgenes.

Haciendo una bola

los cargué a mi espalda.

Con sus largas alas

me ayudó a subirme

en la ola que me alejaría.

No sin antes llenarme los puños

de flechas y garbanzos

que me trajeran de vuelta.

Sobre la espuma

miraba las nubes

como un lugar apetecible

lejano

pero agradable.

Tal vez las visitara

cuando me crecieran

las alas.

-III-

< No le digas a nadie dónde está este sitio

no me gustaría que se llenara de anfibios >

Aún, el futuro

nos quedaba grande

pero no por ello

dejamos de mirar

los posos del té,

yo me pedí,

los que llevaban azúcar.

La tarde

nos lanzaba antisépticos

para que el frío

tardara en echarnos.

Él, establecía distancias

desde las que saltar

en una competición desigual.

Yo cortaba cintas

o pasaba por debajo

de todas las vallas.

El cronómetro marcaba

el orden equivocado,

sólo me preocupaba

olvidarme

de las recetas milagrosas

como la que hace crecer rosas

en macetas de barbitúricos

o la que dora el carácter

a los cangrejos.

Con el miedo de convertirme

en un crustáceo

al que le amarga un dulce,

barrimos la acera

prometiendo quizás

volver a devolverla, algún día.

Hasta entonces,

con pétalos de luna

y polvo de paso decidido

me remendaría a mi misma

a ritmo de lengua

de gato lame-heridas.

-IV-

Alzaría el vuelo

pronto,

de eso estaba segura,

sólo necesitaba

descansar en mi capullo

mientras mis remiendos cicatrizaban.

Convencida

de que no sería

tampoco esta vez

mi última transformación.

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