revolución

Los malditos intermediarios

La vida es de los valientes
de los que arriesgan
así que yo hoy
voy a conquistarte
voy a ir a por ti
a invertir todos mis suspiros
para poder permitirme alquilar
un corazón entero
y cada latido
te lo dedicaré
por whatsapp,
por insta,
por telegram.

Cada sentimiento que aflore nuevo
lo embargaré al gigante celestino
para poder gritarte al viento,
inmortalizarlo en vinilo
y te lo enviaré por mensajería express.

A pecho descubierto
clavaré en vena
un intermediario
que me asegure te haga llegar
mi pasión descontrolada,
mi fiereza indomable,
mi sexo más salvaje.

Sin reservas seré tuya
para que me consumas
me devores, me desnudes,
me perviertas, con todo,
a todo gas.

Y a final de mes, te espero
en la factura
tras quitar un 21%
de tu gallardía picante
y un 8% del extra pasional
que provocaron mis malas artes.

Si olvidar descontar
un 50% de amor, sexo,
complicidad y empatía
y un 20% de tardes soleadas,
chistes sin refinar, duchas acaloradas
y despeines varios.

¿Quién no podría flotar en una inmensa felicidad
al encontrar ese maravilloso 10% de besos restante,
después de todo lo invertido,
sabiendo cómo te están disfrutando por mí
los malditos intermediarios?

Perteneciente a El cristal de mi pecera

Confiar en la mayéutica

Es insuficiente la lógica, la ética, la moral,
como dicurso, como argumento
si aún en términos de buenismo y justicia
en términos de igualdad y equidad
es imposible ponerse deacuerdo
y seguimos tirando cada uno por un lado
o construyendo la casa sin planos.

Es innecesaria la entelequia
del pensamiento único y espontáneo
la propagación mental de la táctica a seguir
congruente y desinteresada
sin guía ni forma ni mapa
la enciclopedia del bien hacer
escrita en el subconsciente sin faltas
la mnemotecnia perfecta, lógica y sin cabos
que ha de venir a modo de mesias
a salvar el mundo
sin líderes ni sabios
y podemos soterrarnos en “y si”s, destinos y fábulas
sin haber conseguir escribir ni una sola página

Es insuficiente confiar en la mayéutica,
en la retórica
en el lenguaje y su significado,
las palabras formando frases,
si aún con buena fé,
buena amistad, buenas intenciones
y aparentemente hablando de lo mismo
se extingue la comunicación,
se malinterpretan mensajes,
se habla y no se entiende,
se oye pero no se escucha,
se dejan muchas cosas entredichas
se da prioridad a la voz más alta
a la risa, a lo fácil, a lo sensacionalista,
a lo hegemónico, a las modas
y podemos llegar a romper el cristal
acariciando sólo la superficie.

Es agotador el desasosiego,
el desconsuelo, la ansiedad continua
que producen las bombas mediáticas
ataques constantes al juicio
menos escandalosos
que la sangre empapando paredes
pero igual de efectivos
para minar nuestros objetivos,
apagar la sed de trincheras
desarrollar miedos
responsabilizarnos del fracaso
enfocando la excepción,
el caso único y raro
como ejemplo a seguir,
como norma
inocularnos la culpa
implantarnos pasividad, indiferencia,
competividad
demonizando el orgullo, la defensa propia,
la opinión crítica
y podemos llegar a matarnos entre nosotros
sin haber pisado aún la línea de salida.

Es insuficiente
es innecesario,
es insuficiente
es agotador

Pero no por eso,
vamos a dejar de intentarlo.

Pertenece a El Cristal de la Pecera

La guerra está en otro lado

Me llaman a filas, me llaman
pero el enemigo se ha filtrado
escalado hasta el mando

Y yo no quiero ir, no quiero
y yo no voy a ir.
La guerra está en otro lado
avanzando

Mueren hermanos todos los días
y en las noticias no se oye nada
no quieren que sepamos cuántas
no quieren que sepamos las bajas

Me llaman a filas, me llaman
para crear guerra entre hermanos
para entre nosotros enfrentarnos

Y yo no quiero ir, no quiero
y yo no voy a ir.
La guerra está en otro lado
y nos están ganando.