texto

Los malditos intermediarios

La vida es de los valientes
de los que arriesgan
así que yo hoy
voy a conquistarte
voy a ir a por ti
a invertir todos mis suspiros
para poder permitirme alquilar
un corazón entero
y cada latido
te lo dedicaré
por whatsapp,
por insta,
por telegram.

Cada sentimiento que aflore nuevo
lo embargaré al gigante celestino
para poder gritarte al viento,
inmortalizarlo en vinilo
y te lo enviaré por mensajería express.

A pecho descubierto
clavaré en vena
un intermediario
que me asegure te haga llegar
mi pasión descontrolada,
mi fiereza indomable,
mi sexo más salvaje.

Sin reservas seré tuya
para que me consumas
me devores, me desnudes,
me perviertas, con todo,
a todo gas.

Y a final de mes, te espero
en la factura
tras quitar un 21%
de tu gallardía picante
y un 8% del extra pasional
que provocaron mis malas artes.

Si olvidar descontar
un 50% de amor, sexo,
complicidad y empatía
y un 20% de tardes soleadas,
chistes sin refinar, duchas acaloradas
y despeines varios.

¿Quién no podría flotar en una inmensa felicidad
al encontrar ese maravilloso 10% de besos restante,
después de todo lo invertido,
sabiendo cómo te están disfrutando por mí
los malditos intermediarios?

Perteneciente a El cristal de mi pecera