Textos

Los malditos intermediarios

La vida es de los valientes
de los que arriesgan
así que yo hoy
voy a conquistarte
voy a ir a por ti
a invertir todos mis suspiros
para poder permitirme alquilar
un corazón entero
y cada latido
te lo dedicaré
por whatsapp,
por insta,
por telegram.

Cada sentimiento que aflore nuevo
lo embargaré al gigante celestino
para poder gritarte al viento,
inmortalizarlo en vinilo
y te lo enviaré por mensajería express.

A pecho descubierto
clavaré en vena
un intermediario
que me asegure te haga llegar
mi pasión descontrolada,
mi fiereza indomable,
mi sexo más salvaje.

Sin reservas seré tuya
para que me consumas
me devores, me desnudes,
me perviertas, con todo,
a todo gas.

Y a final de mes, te espero
en la factura
tras quitar un 21%
de tu gallardía picante
y un 8% del extra pasional
que provocaron mis malas artes.

Si olvidar descontar
un 50% de amor, sexo,
complicidad y empatía
y un 20% de tardes soleadas,
chistes sin refinar, duchas acaloradas
y despeines varios.

¿Quién no podría flotar en una inmensa felicidad
al encontrar ese maravilloso 10% de besos restante,
después de todo lo invertido,
sabiendo cómo te están disfrutando por mí
los malditos intermediarios?

Perteneciente a El cristal de mi pecera

Escribiendo la novela: Resumen del libro

La primera fase de mi plan de escribir un libro ha sido hacer un resumen del libro.

Compré 3 libretas y elegí la de color azul para va a ser la destinada a hacer esta tarea: el resúmen del libro. En ella estoy volcando, sin organizar ni pensar mucho. El objetivo es no detenerse mucho en describir los personajes o las costumbres, ni los escenarios, aunque aveces me pasa de forma involuntaria. En caso de que me nazca más escribir de estos temas, para ello tengo otras libretas. Una vez crea que lo que escribo es más definitivo, lo empezaré a volcar al ordenador. De momento son anotaciones de ideas que van cambiando día a día. Lo bueno, es que cada vez voy depurando más la historia.

Los primeros días resumiendo

Las primeras sesiones fueron un poco desastre. Como tengo muchas cosas en la cabeza me parecía imposible poder hacer un resumen del libro sin poner en contexto. Así que tengo largas descripciones del contexto del mundo en el que sucede la historia y poniendo en antecedentes históricos acontecimientos que tienen su repercusión en la historia.

Al fin al cabo es material para organizar y plasmar mis ideas, pero no era, en principio la tarea que me había marcado que era hacer resúmenes de la historia, sin desarrollarla ni explicarla. La idea sería una hoja a lo sumo dos contanto los acontecimientos más importantes uno tras otros hasta el final.

Pero claro, ir contanto las cosas que pasan, así en frío, sin explicar que eso es un rito, o que costumbres hacen que eso de lugar a lo que tiene que suceder o cuales me hace perderme bastante. Aunque sé que son resúmenes para mí, y que nadie más hace falta que los entienda, me explico, o me ubico para no perderme. Porque al no ser algo tangible, sino explicado, se me puede olvidar.

Así que me veo en la necesidad de ir agregando este tipo de información en algún sitio, ya que lo quiero desarrollar más en un futuro en otro cuaderno. Podríamos llamarlo como Historia antigua y contemporánea, como si fueran las asignaturas del colegio, jejeje.

No soy muy estricta conmigo misma en este momento porque me importa más ir volcando la información que otra cosa. Sacarla de la cabeza según se vaya formando para no perderla.

Necesidades al hacer el resumen del libro

Ahora, en las nuevas sesiones estoy dirigiendo a hacer mi resumen del libro, o mejor dicho, mis resúmenes del libro de forma más utilitaria a contar, lo que podríamos llamar, la verdadera historia que voy a contar. Aunque ésta se forme explicando muchas cosas, y me haga falta mucho wordbuilding, los resúmenes que quiero hacer en estas fases son contar la historia varias veces. Cada vez la cuento distinta porque después de escribirla reflexiono mucho sobre la idea que tengo y le voy sacando faltas, y reorganizo otra vez la historia para que me encaje o porque se me van ocurriendo nuevos personajes, o nuevos giros. Así los personajes andan cambiando de madre, de inquietudes, de costumbres, de amores, de objetivos, de un día para otro. La historia en sí, a groso modo es la misma en todo momento, pero lo que sucede en ella, va cambiando día a día.

Llevo mucho tiempo con la historia en la cabeza y ya me pasaba que cuando pensaba en la historia, a medida que reflexionaba sobre algunas escenas, tramas, conflictos, iba mutando según iba resolviendo incógnitas. Pero al pasarla a papel, estoy descubriendo necesidades que quiero compartir con vosotros. Apenas empezar a escribir los primeros resúmenes y ya he sacado estas primeras conclusiones:

  1. Necesidad de definir mejor personajes remotos
  2. Necesidad de crear tramas que hagan que los personajes se crucen, se alejen, se reencuentren.
  3. Necesidad de crear más conflictos

1. Definir mejor personajes remotos

Los protagonistas de la historia son los que van contando la historia a mí. Por tanto me siento muy cerca a ellos, porque me intereso por saberlo todo de ellos.

Pero en este primer, primerísimo borrador, que no es ni borrador, sino más bien algo parecido a un esquema, veo que tengo una almagama de personajes secundarios, alrededor del personaje principal, que tengo muy definidos: ellos, sus historias, su vida. Pero no es así con los personajes que más se alejan de la experiencia vital del personaje principal. Éstos apenas están esbozados. Así que tengo pendiente ponerme en algún momento a desarrollar mejor estos personajes.

Ando investigando mucho el tema en la creación de personajes y estoy trabajando mucho en ello. Existen multitud de ejercicios que son bastante útiles si te sientes atascados y otros, que me parecen más interesantes, para darles más verisimilitud, más coheriencia. En cualquier caso, así como cuando juegas una partida de rol, crear una ficha de personajes, no está nada mal, para poder recurrir siempre a ella. Una especie de chuleta que te libre de tener que memorizar las características de tus personajes. Lo cual favorece a no caer en inconsistencias que pueden darse fácilmente con lo que fluctuan de una versión a otra.

En el primer borrador, muchos personajes no dejarán de ser meros accesorios, pero si alguno de ellos toma un mínimo de importancia, creo que es interesante integrarle en la historia de una forma congruente, aunque no se cuente, matizarlo, así podremos reutilizarlo, darle más peso o incluir pequeñas pistas de su futura aparición sin esfuerzo.

Cuanto más, si el personaje es crucial, a pesar de que no esté involucrado en la trama desde el principio. Veo la necesidad de definir estos personajes casi tanto como los personajes principales e incluso barajar la posibilidad de integrarlo a la historia como uno de los personajes principales o secundarios, o antagonistas.

2. Cruzar y alejar personajes

En mi cabeza, principalmente, conozco la historia desde la voz del personaje principal. Y los personajes secundarios que tienen mucha importancia para el personaje principal, en las primeras versiones, se mantenían muy cerca del personaje principal en la sombra una vez aparecían en la sombra. Y dispuestos a parecen en el momento que se les necesita.

Al transformarlo en resumen, se empasta un poco, al estilo Danerys acumulando nuevos aliados. Sin darle más dimensiones, pierde un poco el volumen o la importancia cada personaje por sí mismo. Por tanto, a los personajes cercanos, hay que darles otros objetivos o misiones aledaños que le hagan alejarse o acercarse a la trama, o que simplemente se crucen. Dándole más dinamismo. Evitar, en la medida de lo posible, el proceso embotellamiento.

3. Más conflictos

Ya parecido a lo anterior, otra necesidad que he encontrado, es la necesidad de más dinamismo no sólo en las tramas personales, sino en los “entreactos”. Al comenzar con los pequeños resúmenes, es que la trama principal contada en plan escueto, quizás suena muy simple. Las cosas suceden de A a B, con su acción y su historia. Pero de forma muy fluida. Noto que me faltan por un lado impedimentos mayores, dudas, caminos erróneos que hagan retroceder hacia atrás, decisiones con consecuencias fatales… Y por otro lado pequeñas tramas y conflictos menores que vayan sucediendo entre acto y acto.

Así que me paso el día reflexionando e ideando cosas que podrían pasar, caminos que me llevan de un lado a otro y que me hacen cambiar las cosas una y otra vez. Me recuerdo a Sheldon y raj trabajando:

Claro que en el proceso de escribir podré ir añadiendo más cosillas e ir integrándolos. Pero añadir al nudo principal conflictos que lo vayan enrevesando, me ayuda a poder reflexionar cómo encajarlo tranquilamente, y poder dosificar la información. Ya veremos cuando me ponga con las manos en la masa si serán suficiente mis recursos, espero no quedarme sin ingredientes.


Y hasta aquí mis primeras experiencias a la hora de hacer el resumen del libro y mis primeras dificultades al plasmarlo. De momento estoy muy motivada, esperemos no decaer en el proceso.

Mientras escribo también estoy leyendo muchos consejos, técnicas, y entre horas le doy a alguna lecturita. Agradezco mucho los consejos desde una forma constructiva. Un dilema, por ejemplo, que tengo ultimamente es que me vienen a la cabeza escenas que me apetecería escribir pero que me estoy privando de escribir hasta que no termine con la estructura y el plan que me he marcado. Y sé que se acabaran olvidando por otras nuevas ¿Vosotros qué hacéis? ¿Os dejáis escribir escenas? ¿Seguís el plan escrupulosamente?

Escribir un libro

Los que me conocéis, sabéis que este año publiqué mi primer poemario proyecto que demoré 10 años desde que empecé a moverme activamente en la comunidad poética y 6 desde que me lo propusiera la editorial Canalla Ediciones. Sin embargo, ahora que ya he perdido mi virginidad literaria me he propuesto seguir trabajando en mi perfil de autora y luchar por llevar al papel mis mundos interiores. Sea cual sea el proceso que finalmente utilice: editorial, autopublicación, crowdfunding o el intrigante mundo de los premios literarios. Ahora me quiero centrar en escribir un libro. Luego ya veremos qué hacemos con él.

En realidad tengo varios proyectos en mente, que no creo que sean incompatibles entre sí, pero el quiero comentaros ahora mismo es el de escribir un libro de narrativa. Un libro que llevo macerando en mi cabeza años y en el que he invertido lecturas, series, investigaciones, sueños y miles de quebraderos de cabeza. Alguna vez he tratado de iniciar su escritura sin método ni concierto pero que al final no tenía suficiente tiempo o motivación y me sentía perdida. Pero este año, ando con energías renovadas y voy a tomarme este proyecto sin prisa, porque nunca he tenido prisa, pero sin pausa. Quiero desarrollarme literariamente y nada más que yo tengo la llave para empezar.

Quiero escribir un libro

El proceso de escribir mi primer poemario y publicarlo ha sido muy gratificante. Y sentirme acompañada en todo el proceso me ayudó a seguir adelante en las tediosas correcciones, en las mil y una locuras internas que quería plasmar en mi proyecto. En luchar por hacer el libro que quería hacer, el que necesitaba hacer, más allá de demandas y recetas comerciales. Todo ello me ha motivado enormemente para lanzarme a buscar apoyo y compañía en este proceso en la comunidad literaria, que es una comunidad muy activa. Por ello quizás, porque me ayuda leer textos, guías, experiencias y tener conversaciones con gente que ha pasado lo que yo. He pensado que sería interesante compartir con vosotros esta experiencia.

Hablando de apoyo, he descubierto recientemente la red social Goodreads y me he creado una cuenta. Si no la conocíais, como yo, os recomiendo echarle un ojo.

Mi plan

Después de pensar y darle vueltas durante este verano. Por fín me he decidido y me he planteado un plan de acción que he estructurado de la siguiente forma: me he dado 4 meses para materializar en papel lo que llamaremos Estructura que es el material con el que luego desarrollaré el primer borrador. Esta Estructura constará de:

  • Un resumen del libro.
  • Un catálogo de los personajes y sus respectivas relaciones.
  • Una aproximación del sistema político y religioso.
  • Una aproximación de las ubicaciones principales.
  • Un esquema de las principales escenas y la relación entre ellas para organizar los capítulos.

Y creo que, si no me equivoco, eso es todo el material que me he propuesto crear y juntar en los próximos cuatro meses. Empezaré por los tres primeros, y para ello me he comprado 3 libretas de diferentes color: azul, morado y rosa.

Una vez lo consiga reunir la idea es empezar a escribir el primer borrador del libro que quiero escribir.


Aquí empieza mi aventura. Si creéis que hay algo que me falta en este primer plan para elaborar la estructura, se agradece la ayuda. ¿Y vosotros? ¿También estás escribiendo vuestra primera novela? ¿Usáis un mapa de ruta o preferís la brújula? ¿Qué estructura o plan seguís? Si también estáis escribiendo sobre este tema en vuestro blog, me gustaría ver también tu proceso ¿Te animas?

Por cierto, la foto tan chula de la portada, es la versión de la coleccionista según Eduardo Hervás. Fotógrafo de Elche por si os queréis pasar por su perfil.

Bulling docente

No sé cuando empecé a ver que el pelo se me ponía blanco,
blanco,
la canas multiplicándose
y yo ingénua
seguía pensando que si llenaba bien el formulario
que si hablaba con la persona adecuada
que si seguía el protocolo
si me conseguía hacerme entender
y conseguía demostrarlo todo.

Todo acabaría bien
todo acabaría bien, me repetía
pero quién coño nos enseña esa sandez
de que todo acaba bien
de que saldremos airosos
del acoso, del abuso de poder,
del maltrato de un profesor a su alumno.

Y mientras mi cabellera iba mutando de color,
mis fuerzas iban cayendo
Comprobar indefensa que mi lucha a contrarreloj con la verdad
sólo sumaba a mi causa más enemigos.
Ahora los demás docentes, sintiéndose aludidos
ahora los demás compañeros, temerosos a las represalias
ahora un director escéptico que no quiere problemas.

Quién me iba a decir a mí que
a los 30 años
uno puede sufrir más bulling
que a los 15.
pero a los 15, uno aún está aprendiendo a decir
esta boca es mía.

Y no sé qué duele más
si la injusticia
secundada por todos con ese maldito silencio cómplice
que les hace mirar a todos hacia otro lado, felices mientras no les salpique
o la impotencia
de que jueguen con tu futuro.
Que uno no se pone a estudiar a los 30
porque su madre le obligue
o para pasar el rato.

Yo que no tenía miedo
yo que tenía boca
yo que no me callaba
me vi convertida en David
pensando que mi voz era una honda
y cuanto más lanzamientos hacía,
más veía crecer el barro sobre mis zapatos.

E impotente comprobar la impunidad
con la que un mal llamado profesor
podía atemorizar en el aula.
No sólo era machismo, no sólo era prepotencia,
no sólo era desprecio, no sólo acoso
era pura maldad.
Observar cómo jugaba a ser dios
a resarcirse de un posible pasado marginado
y elaborar un plan mezquino
para tener a todos sumisamente bebiendo de su mano.

Lo fácil hubiera sido huir, no huí
a cambio,
años de vida perdidos
mi corazón demasiado acelerado y
mi cabello más blanco.
Un título sí, pero los gigantes airosos
siguen cobrándose sus vidas.
La mía ya no.
No todos los jóvenes son tan cabezones
no todos desprecian el camino fácil.

Yo no huí,
pero siento una derrota
al no haber conseguido hacerme escuchar
ahora estudiar me despierta ansiedad
no puedo evitar sentir malestar al evocar
los días en que nada pude hacer contra aquel hombre
el claustro puede dormir tranquilo
hoy por ti, mañana por mí.

Nadie nos protege de los que sustentan el poder,
ni de los profesores, ni de los empresarios, ni de los políticos.

Pero perder
perder no es sólo que el pelo se ponga blanco.

Perteneciente a Desfragmentando

Como chinches

El gran huésped dormido
alimentaba al enjambre humano
que tanto al sol y al no sol
extraían de él el sustento,
sus costras, heridas y erupciones
aún no lo habían despertado
y la plaga, se multiplicaba
se multiplicaba
confiando que el huésped
siempre estaría ahí
dormido.

Pertenece a El Cristal de la Pecera

Qué atrevido ser poeta

Qué atrevido ser poeta
y degustar con los sentidos
y transformar en palabras
el sabor, que las letras no saben
el amor, que las letras no aman
la lucha, que las letras no luchan
y confiar, que al otro lado,
alguien toma las letras
y sabe, ama y lucha.

Qué atrevida la boca apresurosa
que viene a perder el juicio
en su te entiendo, yo también,
se equivoca.

Y también yo que propago el viento en versos
con mis pensamientos, reflexiones y recuerdos
a quien no los tuvieron,
a quien mi mente no roza,
a quien mi cuerpo no goza.

Y enjuagado, cada uno en su propio embeleso
entienda las palabras que escucha
en sus propias noches y no en la mías.

Qué atrevido ser poeta
y pensar que se puede capturar lo efímero
sin ser impreciso
compartirlo
sin ser incompleto
alzarlo sin dañarlo
conservarlo
sin profanarlo.

Que mis tercas metáforas
sean depositarias de alguna remota verdad
y no sólo meras catalizadoras
emitiendo frecuencias
que nos hacen creer que todos
sentimos con el mismo latido.


Pertenece a Desfragmentando

Las palomas locas

Dedicado a tantas víctimas sin nombre.

El ala, el ala, el ala
recompensa
el ala, el ala, el ala, el ala, el ala,
recompensa
si sigo moviendo el ala, habrá nuevas recompensas
el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala,
el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala, el ala…
y así la paloma se volvió loca
moviendo frenéticamente el ala.

Botón, adrenalina, botón, adrenalina, botón, adrenalina

Skinner la hubiera colocado en una caja
si ella fuera una paloma
pero ella no era una paloma
era una persona
y su forma de mover el ala
era apretar un botón
su recompensa
también aleatoria
un ardid para el juego perdedor.

Cuando no puedes controlar
el ala, el ala, el botón, el botón,
el una y otra, y otra, y otra, y otra
y otra, y otra, y otra, y otra vez
repetir compulsivamente la misma rutina
es cuestión de tiempo
convertirte en una de esas palomas.

Los locos que aprietan botones
no nacieron solos
ellos, también, son fruto de un experimento
uno rentable.

La búsqueda patológica de la recompensa
no debería ser el negocio de ninguna empresa.
La enfermedad crónica, tampoco.

Despertar al monstruo latente
estimulando la reiteración de la conducta
de apretar el botón, apretar el botón, apretar el botón,
el botón, el botón, el botón, el botón, el botón, el botón…

No culpes a la ludopatía
si la has metido en una caja
no digas adicción
si has llenado de experimentos nuestros barrios
sois asesinos en serie, asesinos
y vuestras víctimas no tienen nombre
caen en nuestro bando, en nuestras calles, en nuestras manos.

Las muertes sin nombre
son ahogadas vidas que se lleva el dinero
y llevan la mancha de vuestras casas.


Pertenece a El Cristal de la Pecera

El amor te hace presente

A Son y su hija.

Dice Pizarnik que las palabras son ausencia
y yo digo que en verdad no es así,
que las palabras son presencia
traer al aquí y ahora lo que no está
no está cerca,
no está presente,
no está accesible.

Que es nombrar , amar, sentir,
lo que nos mantiene vivos
más allá del tiempo, de la distancia
más allá de lo material, del mundo conocido.

Así que sé que estás aquí presente
porque te nombro,
porque te siento,
porque te amo.

Mas pensarte o nombrarte sería en vano
si no lo hiciera fielmente
a tu esencia, a tu imagen
a lo que realmente eres
si no fueran palabras enjuagadas en alegría
en la sonrisa que son tus labios
en el brillo que son tus ojos
en la ternura que son tus manos
en la bondad que son tus gestos.

Y es que son éstas
y no otras
las formas en las que he de nombrarte
y son éstas
y no otras
las palabras
que han de evocar tu retrato.

Seamos leales
mientras el amor no se escape de nuestros corazones
seamos fieles
mientras siga tu esencia entre nosotros.

Hacemos presente tu persona, querida,
a través de las palabras
a través de los recuerdos
a través del amor
a través de las imágenes que sí son tú.

No, no eres ausencia, no eres dolor,
no eres desgracia, no eres todo eso
que ahora puedo sentir.

Eres madre, y eres hija,
eres amiga, y eres familia,
eres amor, eres alegría, eres calidez y hogar.

Eres fiesta, y eres risa,
eres curiosidad, y eres sorpresa,
eres sueños, eres ilusiones, eres magia y fantasía.

Eres causa, y eres lucha,
eres fuerza, y eres fragilidad,
eres valor, eres locura, eres sensatez y tacto.

Eres amor, eres amor,
amor, amor, amor, amor,
eres amor,
eres amor y no me olvido nunca de hacerlo presente,
porque eso eres tú, amor.

Y es en el amor,
a pesar de lo inexorable,
que te reconozco.

Y así te evoco balbuceando, boca llena,
traviesa, contagiosa risa,
cuando el canto, cuando tus pies bosque,
la cocina llena de flores,
el primero, la deseada, ese,
tú ya sabes
tú sabes el que
tú sabes donde
cómo, por qué
y cuando…
ahora, sí estás
ahora sí eres tú
ahora sí te siento.


Pertenece a Yuanfen

Empatía

Me puedo equivocar y eso no hace más débiles mis argumentos

Encontrar explicaciones verosímiles

Mantener un punto de vista crítico

Ponerse en la posición del otro

Ahondar en variables

Tener prudencia al emitir juicios

Instar a la relatividad

Aplicar ética y la lógica


Micro abierto en la muestra del libro Anarquista en Valencia

Ayer domingo, el amigo David Trasumante, nos reclutaba para que participáramos en un micro abierto que desde Alzavoz habían instalado en la plaza del Carmen en Valencia. Y ciertamente me apetecía ver el ambientillo anarquista y escuchar poemas comprometidos, propuestas mentales que me agitaran el cerebro. Siempre es agradable poder ver en poco espacio a tantas personas con ganas de un mundo mejor, más libre, más justo, menos cruel. O al menos eso quiero pensar yo.

Los sueños flaquean cuando te planteas, para qué. En mundo tan consumista y oportunista, de qué sirven los ideales, los sueños, querer hacerse entender para mejorar las cosas, cuando las voces solo quieren tener razón, solo quieren que se las oigan más y mejor. Y eso, necesito pensar que hay oasis. Necesito saber que no todo el mundo te mide por el poder adquisitivo, por tu capacidad de ganar dinero y/o fama, ya sea profesionalmente o artísticamente.

Recuerdo cuando descubrí la canción Amo de Silvia Penide, que no pude evitar hacer un vídeo, cuando aún no sabía apenas montar con los cuatro vídeos que tenía en mi ordenador. Necesitaba que esa canción llegara a mucha gente, porque no se oían esas consignas por aquel entonces. La propia Silvia no cantaba la canción entera en los conciertos a los que yo fuí. Ahora todo está de moda, y quizás suena a floja, los tiempos cambian. Pero eso, descubrir gente que me devuelva la fé en el ser humano, es una de las cosas que me empuja a seguir yendo a algunos sitios.

muestra del libro anarquista

Y bueno, aunque me lo pasé bien,  me he vuelto un poco pensativa. Con una sensación conformista… De quien calla por temer la represalia, podemos corear mientras no moleste y pienso ¿Hace cuánto que no hay palabras que me sorprendan? ¿Que me hagan sentir el placer de salir de la zona de corfort a un lugar peligroso pero mejor? Supongo que a medida que se van consiguiendo visibilizar realidades, nos hacemos cómodos y ya no merece la pena.

Pensamiento anarquista

 

El pensamiento crítico no debería volverse débil en casa, debería radicalizarse. Ser mucho más crítico con lo cercano que con la oposición. Pero la tranquilidad, el confort, la dictatura de las formas.  Demasiados ojos. Demasiada sensibilidad. Y el ostracismo y el apaleamiento público como advertencia para los osados. Mientras la osadía se mida en likes, estamos equivocando el público. No deberíamos encontrar aplausos en las plazas. No deberíamos buscar aplausos desde el escenario. Sino aliados o enemigos. Sino cómplices o gente sorprendida. Sino conversaciones o discusiones.

Pero todos callamos. Aplaudimos. Nos guste o no nos guste. Y nos vamos a casa.

 

 

Desacostumbrarme

Lejos de acostumbrarme hoy estoy
aprendiendo la palabra desacostumbrarme

Desacostumbrarme ,a la pasividad indolente,
la espera
el gesto inconsciente y aprendido
que hacen de servir mi orgullo en bandeja de plata
trocear las ganas de
y combinarlas con desidia
espera, espera, espera
que tu tiempo no tiene valor

El olor a ventanilla cerrada
que hoy quiero perfumar.

Desacostumbrarme a las leyes pretenciosas,
rameras,
que flirtean con la moralidad y el sentido
esnifando vidas como droga psicotrópica
infinita fuente de limitaciones y excusas
legal, como herramienta comodín
para detenernos
quieta, quieta, quieta

La pared invisible
que hoy quiero derrumbar.

Desacostumbrarme a la estación marchita
que marca la edad que tengo que tener
colocándome en una u otra parte del tablero
el cuadrilátero perfecto
para el combate de los complejos
mayor,
mayor, mayor, mayor

Hoy decidido
que no hay ganador
y me planto en dejar de contar primaveras

Desacostumbrarme al cálido roce del halago fácil
los vocablos hedonistas
que inquieren un intercambio de falsos sentimientos
mentira,
mentira, mentira, mentira

El edulcorante cancerígeno
que quiero erradicar de mi dieta

Desacostumbrarme a la sumisión
el sabor agrio
del hilo que sellan mis labios
la longitud exacta
para seguir limpiando
sus botas, con saliva.

Silencio,
silencio, silencio,silencio

El látigo que quiere acariciar mi estómago
pero que hoy no quiero alimentar.

Desacostumbrarme a la lucha pacífica,
incorrecta, insuficiente, inerte
inaugurando la revolución
con respuestas del guión
de los que dialogan con palos.

Indignada
estoy indignada
de no saberme enfrentar de verdad
y no sólo con palabras.

Recuperando textos del 2011
Pertenece a El Cristal de la Pecera

Confiar en la mayéutica

Es insuficiente la lógica, la ética, la moral,
como dicurso, como argumento
si aún en términos de buenismo y justicia
en términos de igualdad y equidad
es imposible ponerse deacuerdo
y seguimos tirando cada uno por un lado
o construyendo la casa sin planos.

Es innecesaria la entelequia
del pensamiento único y espontáneo
la propagación mental de la táctica a seguir
congruente y desinteresada
sin guía ni forma ni mapa
la enciclopedia del bien hacer
escrita en el subconsciente sin faltas
la mnemotecnia perfecta, lógica y sin cabos
que ha de venir a modo de mesias
a salvar el mundo
sin líderes ni sabios
y podemos soterrarnos en “y si”s, destinos y fábulas
sin haber conseguir escribir ni una sola página

Es insuficiente confiar en la mayéutica,
en la retórica
en el lenguaje y su significado,
las palabras formando frases,
si aún con buena fé,
buena amistad, buenas intenciones
y aparentemente hablando de lo mismo
se extingue la comunicación,
se malinterpretan mensajes,
se habla y no se entiende,
se oye pero no se escucha,
se dejan muchas cosas entredichas
se da prioridad a la voz más alta
a la risa, a lo fácil, a lo sensacionalista,
a lo hegemónico, a las modas
y podemos llegar a romper el cristal
acariciando sólo la superficie.

Es agotador el desasosiego,
el desconsuelo, la ansiedad continua
que producen las bombas mediáticas
ataques constantes al juicio
menos escandalosos
que la sangre empapando paredes
pero igual de efectivos
para minar nuestros objetivos,
apagar la sed de trincheras
desarrollar miedos
responsabilizarnos del fracaso
enfocando la excepción,
el caso único y raro
como ejemplo a seguir,
como norma
inocularnos la culpa
implantarnos pasividad, indiferencia,
competividad
demonizando el orgullo, la defensa propia,
la opinión crítica
y podemos llegar a matarnos entre nosotros
sin haber pisado aún la línea de salida.

Es insuficiente
es innecesario,
es insuficiente
es agotador

Pero no por eso,
vamos a dejar de intentarlo.

Pertenece a El Cristal de la Pecera

Discontinuos

Discontinuos, un poema inspirado en el postulado de Max Planck en su Teoría de los Cuantos

 

Así es estar contigo
dis-con-ti-nuo
como un quantum
el afecto, el amor
no son ondas constantes
llenan in -ter-mi-tente-men-te
con sus breves, imperceptibles, descansos.

Nos dibujaron amores analógicos
continuos
que nos llenaban sin descanso
pero somos digitales
discontinuos
unos y ceros
activados o no
emitiendo pequeñas radiaciones afectivas
que percibimos de forma continua
como una una onda

Hasta que el amor
comenzó a parpadear
como un estrobo
entonces empezamos a percibir
sus ceros, sus largos ceros
y comprendimos que amar
que amarnos
era discontinuo.

Poesía pertenenciente a Amor Cuántico

Incertidumbre

Poema inspirado en el principio de incertidumbre de W. Heisenberg

Exacto era un mal
las matemáticas nos contagiaron
aproximado, de vagos
cerca, carente de interés,
intuir sólo para lo efímero, lo circunstancial

Y tú y yo
nos hacíamos una idea aproximada
las palabras no nos alumbraban aún
¿en qué punto andábamos?
y exacto empezó a ser una obsesión
un objetivo, una necesidad.
Era preciso preciar.

Entonces llegaron las palabras
con su luz
su mutadora luz
que todo lo cambiaba

La infinidad se alzaba como un muro
y finito era un lugar al que no queríamos llegar
un río de letras, axiomatizar
nos obligamos
anhelando rigor
encajamos las piezas a la fuerza
de cualquier forma

La incertidumbre nos hacía sentir inexactos
pero no podíamos ver sin cambiar
y cuanto más exactos
más sabíamos
más pares
más unidos
pero menos nosotros.

 

Poesía perteneciente a Amor Cuántico

Hacerse la tonta

Hacerse la tonta

Qué útil

qué fácil

el truco

hubiera sido

en su día, aprender.

El secreto

estaba en realidad

en hacerse la tonta.

Y no

ir de frente

enfrentarse

lanzarse a la vida

salvaje

como una animal.

Pertenece a Poesías

 

Estoy gorda

Estoy gorda

Esto de estoy gorda viene a que ayer leí un chiste que me hizo mucha gracia. Me hizo gracia porque precisamente hay verdades que son graciosas de lo irónicas que son. El chiste decía:


– Estoy tan gorda
– Pero si eres preciosa
– He dicho gorda, no fea

La palabra gorda parece tabú. Y más, decir estoy gorda. Parece tabú por su connotación psicológica, por sus implicaciones traumáticas, por el rechazo que produce. Y por su asociación con la pérdida de atractivo.

Eufemismos

“Gordas están las demás” te dicen, “Gorda es otra cosa”, gorda no estás:

– Tú, tú no estás gorda…tú lo que estás… es rellenita

Y así es como comenzamos a usar eufemismos para no ofender, para disfrazar la realidad de otra cosa. Corpulenta, grandota, fuerte, voluminosa, vigorosa etc. Pero todos entendemos la palabra gordo/a y lo que queremos decir con ella. Todos la usamos en un momento u otro. Incluso identificamos a ciertas personas con ese calificativo. Pero no. La palabra gorda no se puede usar, a no ser que hables de la polla, claro.

Invisibilizando el término y no la realidad

Sin embargo lo que está mal visto es decir estoy gorda. Porque el problema se quiere evitar mintiéndonos. Aveces mintiéndonos a nosotros mismos y aveces mintiendo a los demás. No asumimos la realidad de que estar gorda supone una desventaja social. Estar gorda supone formar parte de una de esas cajas sociales extereotipadas. Clasificaciones con una etiqueta en la cabeza. Dichas etiquetas son, a menudo, símbolo o estandarte de exclusión o discriminación. Esas etiquetas llevan tantos matices adheridos, significados adyacentes y mierdas encima, que convierten el calificativo gordo en algo despreciable. Precisamente por eso se intenta ocultar.

El problema no es estar gorda. El problema no es tener más volumen en un determinado momento. El problema no es engordar.  El problema es que se pueda colar en la identidad y manifestar todo ese ideario social. Pasar de estar gorda a ser una gorda.

estoy gorda

Tan sólo han pasado cuatro años de esta foto de arriba. Pero parecen más. Sólo nos separan 20 kilos de peso. Pero aveces, envejece más la gordura que la edad. A pesar de no ser una obsesión, ni una prioridad, ni un trauma sí es una realidad, al menos en esta sociedad en la que hemos estipulado un ideal de belleza muy estricto y una riqueza léxica a todo lo que se aleja de ella.

Alguien puede venir a decirme

– Estás igual de guapa.

– Pero no de delgada.

Y tampoco es verdad del todo. Porque el más que variable estandar de belleza muchas veces va unido al estereotipo y éste a lo que se considera “tener buen cuerpo”. Siempre están los gustos, y si algo me ha enseñado la experiencia, es que el gusto para mirar no se suele corresponder con el de tocar. Pero eso es otra historia.

No quiero dejar de remarcar que, así como el verbo ser es casi innevitable o es parte de nuestra identidad, el estar es circunstancial. Quizás, esa sensación de control de poder modificar la realidad lo haga un término especialmente cruel.

Modelos plus size

Cada vez que veo modelos plus size o campañas que éstas protagonizan, veo literales en los que se hace referencia a las diferentes bellezas, reivindicación de cuerpos diversos. Parece que necesitan decirlo para poder justificar por qué aparece una modelo que de otra forma llamarían gorda. Y es que parece que la visibilidad de la palabra gorda fuera una suerte de apología de la obesidad o de la insalubridad. Olvidando que hay multitud de ejemplos sociales en los que una persona se va a sentir gorda aunque no se lo diga nadie con palabras. Por poner algún ejemplo, podríamos hablar de los transportes públicos donde te puedes ver ocupando el espacio del asiento del viajero contiguo porque los asientos son muy estrechos o teniendo que acudir a tiendas especiales “de tallas grandes” porque  en las tiendas “normales” no hay nada de tu talla.

Hoy viendo esta foto, me he acordado lo difícil que se está poniendo poder hablar con naturalidad en el lenguaje que compartimos. Porque está tan cargado de significado e ideología. Más que poder hablar, parece que hay que hacer una declaración de intenciones, un posicionamiento ideológico y una buena defensa de los expuesto. Parece que ha perdido importancia la intención y ha ganado la interpretación, la subjetiva y multiforme interpretación.

Pertenenciente a Bitácora

La herida crónica

Son las lunas que no se ven
las que de forma regular
me desconectan de este razonar
me hacen caer en las redes de todo mal.
Vierten sobre mi vientre gritos
que irán tejiendo una nueva cueva
en la que guarecerme.

Mientras la herida sigue abierta,
Pandora acariciará cada uno de mis pensamientos
le dará de beber agua salada.
Las cuencas desbordarán
en un alud contínuo de roer el llano.

Como parte de la rueda que se pisa a si misma,
la herida que se abre y se cierra,
cada vez dolerá más y se sentirá menos.

Anestesiada la preocupación
dejaremos que las voces agudas
rasguen el tejido conectivo
que separa una vida con otra.
Cada porción de tela
colgando a un extremo
para contar un paréntesis
que se cierra sobre si mismo
para dejar de existir.

La guerra está en otro lado

Me llaman a filas, me llaman
pero el enemigo se ha filtrado
escalado hasta el mando

Y yo no quiero ir, no quiero
y yo no voy a ir.
La guerra está en otro lado
avanzando

Mueren hermanos todos los días
y en las noticias no se oye nada
no quieren que sepamos cuántas
no quieren que sepamos las bajas

Me llaman a filas, me llaman
para crear guerra entre hermanos
para entre nosotros enfrentarnos

Y yo no quiero ir, no quiero
y yo no voy a ir.
La guerra está en otro lado
y nos están ganando.

Mi nuevo superpoder

No hace falta esconderme demasiado,
la invisibilidad forma ya parte de mí,
puedo ocultarme entre la nieve blanca
posarme como una armiño que ya ha mutado completamente.

Invierno, frío. Que ingenuidad pensar
que érais en sí
la dimensión del olvido,
de la lejanía.

Silencio, oscuridad.
Qué reservado os tenías
los misterios que os transitan.

No. No hace falta esconderme
Tengo poderes nuevos.

Prohibido pensar

Cuidado.
Está prohibido pensar por uno mismo.
Nadie quiere nuestra opinión.
Nadie quiere que tengamos una opinión particular.
Nadie quiere que tengamos un complejo sistema de ideas propio. No.
Sólo nos está permitido elegir una opinión estándar.

Una opinión ya dada. Pensada y empaquetada para consumir.
Radiada a los cuatro vientos. Emitida, escrita, pulida, contruida, maniqueada y depurada.
Un maravilloso pack de instrucciones para compartir y difundir.
Con la que afiliarnos a un bando. Mimetizarnos con el yo. El yo que fundó o inventó el bando.

No nos esforcemos. Seamos buenos, elijamos nuestro bando , nuestro pack.
Elige tu pack indivisible y llévate un amigo de regalo.
Uniformemos el pensamiento en astronómicas comunidades, seamos gigantes al unísono que repitan yo, yo, yo
Elijamos quién representa a mi yo
Y huyamos de todo aquel que no tenga nuestro mismo yo yo yo

Coreemos.
Coreemos unidos frasecillas hechas a medida. Pegadizas. Comerciales. Que sirvan para todo.
Coreemos con fuerza lo que nos toca decir.
Coreemos sin pausa para no pensar.
Coreemos palmeros para no cofundirnos.
Coreemos sin juicio lo que digan los nuestros

Nutrámonos todos de la misma opinión y coreemosla todos a un tiempo.
Yo yo yo yo yo yo
En las redes.
Yo yo yo yo yo yo
En las reuniones de amigos. Con la pareja. En familia.

Muerte al pensamiento crítico.
Muerte a la divergencia.
Muerte a la lógica.
Muerte a la empatía.
Muerte al sentido común.

Sólo es importante recordar que está prohibido pensar.
Pensar por uno mismo.

Cuidado.
No se olviden de elegir
qué bando decidirá qué es lo que tenemos que opinar.

Éramos libres

Éramos libres
la madeja enredada
miles de hilos
tus hilos mis hilos
éramos libres
los nudos estorbaban
hacían daño
la lana hendiendo en la piel
éramos libres
tu cuerpo
mi cuerpo
las ganas
el silencio
la habitación llena de fibras rojas que se cruzan
la fusión temporal
la piel compartida
la boca llena de otros
el vello apuntando a la puerta
ritmos asincrónicos
insistiendo en las mismas zonas
gastadas
dedos sembrando en los mismos senderos
compartiendo la forma de curvar el tiempo
de flexionar la lógica
de rasgar las normas

Éramos libres
no había nudos
que nos trajeran de vuelta
y ambas nos perdimos
enredadas
en otros mundos.

 

 

Fantasma

Ahora no estás
no estás ni aquí,
ni en ningún lugar
has decidido desaparecer
hacerte transparente
para que no te pueda tocar
ni buscarte,
ni oirte, ni olerte, ni besarte, ni saberte.
Transparente,
imperceptible, etérea.

Tu fantasma se me presenta en las calles
para recordarme que no vas a venir
que no te espere
que no te busque
que has desaparecido.

Y las horas pasan,
tu ausencia no es ausencia
es distancia
azul distancia
hilos que nos alejan
que susurran tu oscuridad
tu pared esquiva
tus dominios de hielo
la noche que pretendes reinar
lejos
sin mí,
por miedo
por ego
por juego
ausencia que de ti
me aleja
maltita fría
princesa.

 

Danza

Sirena
silencioso entremés
escúrrete entre mis manos
que tus curvas naden entre mis yemas
escúrrete
mientras forcejeas aleteando

tatúame tus escamas
tatúame tu ansia
por salir airosa de mis trampas

sirena
aléjate con descaro
provócame en tu huída
vibra entre mis fauces
escúrrete
que mi colmillo te abra en canal
para que te sirvas, sola, en mi plato
abierta, desnuda, húmeda, fría,
pececillo suicida
escurriéndote siempre
de mis labios

 

Bufidos

Guerrera trepadora
tus uñas en la cortina
saltas en la noche
de balcón en balcón

Me bufas
me gusta cuando bufas salvaje
cuando bufas rabiosa

Vuelves de tus reyertas
a buscarme
con los ojos inyectados en sangre
el juego de sortear tus afiladas intenciones

Eres la niña que ríe nerviosa
que ríe maliciosa
que ríe fantasiosa
atacas sin medida
buscas hacer heridas
marcarcarme sin marcas
sin ataduras, atarme
atraparme

Pequeña bola de pelo
te azuzo en la hoguera
carita de porcelana
cuerpo de principesa
ojos de bruja
sonrisa diablillesa

Tus dientes de leche
agujas en mi cuello
muerde gatita
succiona mi sangre
aprieta tus dientes
mientras puedas
mientras este juego de vívoras
no nos consuma
trepa, trepa, escala, no te detengas
busca la cima
que las caídas no te frenen
ni te asuste el riesgo de entrar en mis sueños
la fantasía hecha carne
la carne tentación
la tentación vuelta deseo
el deseo,
una manzana
una cascada
tirar de una cuerda
tambores
empieza la danza
el juego
acaba de comenzar.

 

 

Verfrútame

Verfrútame

déjame cerezarte

llenarte de fresos

aguacazarte fuerte

mientras nos emborranamoramos

con cerveza.

 

 

 

 

Damisela

Con la lluvia se cae tu disfraz
se caen tus miedos
tus distancias
con la lluvia eres otra.

Primero fue en la noche
en tu casa
sola
con vino
llovía
después fue de día
en la iglesia
juntas
con cerveza
llovía
ambas veces , me buscabas
ambas veces, mi brazo, tu abrigo
venías damisela
ronroneando
sabiendo a princesa salvada
tras el naufragio

La lluvia te sienta tan bien
mojada
pegada a mi cuerpo
ya no huyes
no hay distancias
Ven, que yo te cubro
que no te llueva
mi damisela.

No querías ser princesa

 

Animalito, frágil, duro, frío
golpes, más golpes,
no te frena mi silencio
abres tus alas
te colaste en un descuido
te has posado en mis palabras
vienes a hechizarme con fruta
a emboracharme
a tentarme
a buscar en mi lujuria
unas riendas para refrenarla
controlarme

ay

animalito frágil
mariposa felina
te vas haciendo grande en el hueco de mi cama
tus labios se niegan a besarme
pero tus ojos me desnudan
me desvisten
me arañan
me desean
me aprietan
te pones brava
te enfadas si no caigo en el juego de seguir tus faldas
te inquieta que no me deje atrapar
me buscas y me desbuscas
ahí estoy
esperando que desbarates la baraja
que dejes de jugar las cartas
y morderte
que se revuelvan tus piernas
mientras hinco los dientes
deja de hacerte la fuerte
que todo te tiemble
mariposilla
gata traviesa
sigue huyendo cual cenicienta
aunque tú
nunca
quisiste ser princesa.

Golpes en la ventana

A menudo golpean en mi ventana pequeños seres

a menudo arañan con sus patitas esperando ver mi respuesta

deseando colarse en mi habitación

y que mis besos sean su trampolín de seda hasta mis bragas

golpes, arañazos

incluso susurros

intentando llamar mi atención

a través de mi ventana

al otro lado del cristal

miro, a la calle, atravesándolos

y no veo más que el viento

no veo a los seres

los pequeños insectos

que mueren sin que mis ojos

sean su salvación.

Soy mujer

Soy una mujer. Una mujer. Una mujer. Una mujer.

¿Qué coño significa ser / una / mujer? Sé por qué pienso que soy una mujer. Aunque realmente me da bastante igual la palabra aunque no tanto la partecilla esa de ser. Pienso en los órganos sexuales. No en el sexo, aunque todo esté íntimamente ligado. Sino en los órganos que utilizamos para ejecutarlo, organos sexuales,

¿Acaso cuando afirmo sin pestañear que soy una mujer, estoy diciendo algo diferente a que biológicamente estoy dotada con los genitales que corresponde a la hembra de nuestra especie, es decir, la persona encargada de gestar un feto en su interior en el caso de culminar con éxito la operación de ser fecunda en el proceso de la reproducción? ¿Algo así como que el hombre es el macho de dicha especie?

Y si estamos hablando de reproducción ¿Es porque estoy pensando que estoy destinada a ser madre?¿Mi identidad está formada en base al recipiente en el que poner la semillita? ¿O es otra cosa?Mujer… ¿Cuántos matices entrañarían entonces el concepto de “ser mujer”? ¿Qué me definiría como tal y qué me haría dejar de serlo?

Desde pequeños, se nos enseña que el ser humano, cuando nace, puede ser niño, cachorro de la especie humana destinado a ser hombre, o niña, cachorro de la misma especie destinado a ser mujer. Macho y hembra respectivamente. Se encasillará en una de las dos categorías antagónicas según la forma los genitales. Las demás varibles de genitales que no se ajustan a los estereotipos marcados se contemplan como anomalías, se invisibilizan o convierten en mitos. Forzando a que los cachorros deban ser reasignados socialmente a las categorías excluyentes anteriores con el fín de ser integrados en la sociedad dicotómica, aunque no les representen. Nos dicotomizan en estas dos únicas variables consideradas los prototipos de infante correcto, ejemplar, válido.

Válidos para procrear, digo yo. Válidos. O presumiblemente válidos. Destinados a la procreación.

Aunque, un momento, si no procreo ¿dejo de ser válida? Si me parezco al prototipo, pero no puedo procrear ¿no soy válida? Si mis genitales no se pueden identificar con ninguno de los dos prototipos de forma excluyente ¿no soy válida? Si mis genitales han sufrido alguna mutilación, modificación, extirpación, enfermedad, mutación ¿no soy válida?

Instinto femenino. Siéntete mujer. Sé una mujer completa. Me siento muy mujer. Me gusta ser mujer. ¿Qué mierda es esto? ¿hasta qué punto “ser mujer” afecta a mi personalidad? Hasta qué punto el sexo genético me identifica, me define, dice algo más de mi de mi condición de hembra? ¿dónde empieza la identificación como hembra más allá del instinto de procrear?

¿Por qué cuando digo soy una mujer internamente siento rechazo?.¿Por qué no me siento para nada identificada con el estereotipo de mujer? No me siento una mujer, aunque sé que lo soy, no tengo duda. Lo que no siento es que esto me haga diferente a si fuera un hombre o alguna categoría no estereotipada. Sin embargo, las connotaciones son diferentes. Bien diferentes. Pero no lo somos. Siento que toda diferencia, los prototivos, los estereotipos son externos a uno.  En este punto creo que sí nos diferenciamos de los animales al completo. Una parte, a la que llaman racional, nos excluye, nos hace creer que somos diferentes y una vez que lo creemos, ya no somos los mismos. Nos convertimos en diferentes.

La Alacena

Yo no tengo alacena, pero me gusta la palabra,
me gusta tanto que decidí inventarme una, una ficticia,
donde almaceno todo aquello que no puedo guardar en otro sitio.

Y cuando voy, más que alacena,
tengo un auténtico trastero.
Y me reencuentro con las cosas
que siento que ya no tenemos,
y sin querer piso las que creo que compartimos.
Andan por ahí perdidas, sueltas
y tan sucias que es fácil no reparar en ellas.

Alguna vez, he pensado en ir a la alacena y limpiarlo todo
y quedarme sólo con lo que realmente vale la pena,
pero tengo miedo a que el impulso me haga deshacerme de cosas que están ahí,
pero que no sé que aún necesito.
No quiero deshacerme de ellas.

¿Y si rompo o pierdo algo? Algo de esa magia
¿Y si desaparece la telaraña que la sujeta?
¿y si me equivoco y al barrer, la hago desparecer ?

Así que aveces, voy a la alacena, doy una vuelta por allí.
Y curioseo, pero no toco nada,lo dejo todo en su sitio
y confio en que todo está bien y que cuando llegue el momento
sabré rearmar el puzzle de nosotros que aún guardo en la alacena.

La Alacena : Video de Micro abierto Arte no Apto 2018 – Dénia

Tranquilidad

Cada vez me voy acostumbrando más a estos bailes en los que nos movemos, me siento como cuando aveces he bailado salsa con los ojos cerrados con alguien que baila muy bien. Cuanto más me dejo llevar mejor muevo los pies y cuando trato de pensar para seguir el ritmo, lo pierdo por completo, y los nervios me hacen cada vez bailar peor, chocarme, pegar pisotones. Y tengo que parar, respirar ondo y relajarme. Y volver a dejarme llevar, despacio y poco a poco fusionarme con la música, con el ritmo y disfrutar. Así me siento. Creo que he conseguido, tras varios traspiés, empezar a coger el ritmo, acostumbrarme a la música y dejarme llevar.

Cada vez se me hace más fácil sentirte, estoy empezando acostumbrarme a esa manera tuya de darte a sorbitos. De retenerte para entregarte luego entero. Como esa frase que me sueles decir, lo de que eres complaciente. Complaciente, ¿Quién diría que alguien que se define complaciente pudiera ser tan difícil? Y a la vez tan fácil. Esta semana nos vemos de nuevo. Te tengo ganas, al menos esta vez no te temo como la vez anterior, en la que la incertidumbre me hacía esperarte inquieta. En esa casa de la mujer loca, la del bisel de tul que nos cargamos el último día. Miraba el bisel y te imaginaba frío y esquivo. Qué difícil es la distancia aveces.

Confusión

Tanto me confunden los ritmos en los que nos movemos, cómo me haces girar a tu alrededor como una quinceañera, hablándome con la dulzura de quien te quiere para sí. Y me hipnotizas con tus frases, en las que me sumerjo y me dejo llevar. Los días contigo son breves e intensos, pareciera que nunca nos vamos a volver a separar y entonces otra vez, el adios…la distancia. Otra vez acostumbrarme a sentirte lejos, muy lejos, en esa lejanía mental, en la que ninguno de los dos nos queremos dejar caer, pero que este mundo virtual nos empuja como una paradoja.

¿Cómo fue aquello cuando sólo éramos seres virtuales que nos podíamos comunicar con profundidad, con locura, con complicidad? Y ahora, que la desvirtualización nos hace sentirnos aún más afines, más cercanos, más parecidos, la virtualización se yergue sobre nosotros como un muro frío e inexpugnable, que me hace percibirte extraño, desconocido.

Y pensar que mi voz, mis palabras, también te amenzan en la distancia. Tocada y hundida, al escucharte relatar los desencuentros conmigo, quizás mi llanto no sea único, quizás todos lloramos en silencio los desencuentros con las musas, en un delirio que nos hace ver moustruos en la oscuridad, en el frío, en la soledad. Y ambos, alejados, sintiendo un frío que nos hiela, y que amenza con herir al otro de frío sin decidimos tocarlo con nuestras palabras, nuestras palabras enllantadas.

KAMIKAZEMENTE

– Nunca me he enamorado.- Y la volvió a besar.

Ella pensó que le estaba desafiando y terminó estrellándose contra él, como tantas lo habían hecho antes, kamikazemente.

– Lo siento. Nunca me he enamorado. No puedo corresponderte – Y mientras se despedía de ella, intentaba comprender qué era lo que las hacía estrellar contra él, inevitablemente.

 

Irrepetible: Videoclip de Alfon – Colaboración – 2013

Microrrelato inspirado en una canción para el proyecto microondas

Polillas

Tengo una yaga en la mano,

una herida que traspasa

de lado a lado, pero no duele.

La piel de mi mano

se ha vuelto fluorescente

y brilla en la oscuridad.

Aveces, se posan polillas

y me lamen los contornos,

se meten dentro

y succionan con fuerza.

Entonces empiezo a sentir un dolor,

un dolor neutro,

que se atrinchera en el estómago

y que me devuelve esa tos asmática y nerviosa

que me hace estornudar todo el polvo.

A menudo les cojo cariño,

aunque duelan

de esa forma escasa, insuficiente.

Pronto llegarán las lluvias

y desaparecerán todos mis parásitos,

con suerte,

habrán dejado huevos

que eclosionen otra primavera.

Hasta entonces,

miraré a través de mi mano,

mi otra mano completa.

Desnudez

-Me gustaría verte desnuda

Y la ropa cayó al suelo en un abrir y cerrar de ojos.

No. No me refiero a que te quites la ropa y verte la piel.

Quiero verte desnuda,

desnuda de verdad.

Quiero ver lo que te inunda por dentro,

quiero saber qué mueve tus gestos,

quiero perderme en tus historias,

quiero fundirme en las costuras que disimulas con pliegues…

Quiero…

Y la piel se empezó a abrir

a caer del cuerpo por capas

y cada capa era un río de abundancia y sangre

el ansia de conocer más

hacía inevitable devorar cada una de ellas

y cada vez quería más y más.

-No temas. Quiero conocerte realmente.

Es fácil ver a una mujer desnuda,

lo difícil es que se desnude realmente,

que te deje ver lo que tiene dentro.

Y así se volvía a cuartear el tejido

y manaba un torrente infecto,

una cascada de agua estancada

o miles y miles de canicas encapsuladas

que se rompían al tocar el suelo.

-Yo quiero cuidarte. Déjame cuidarte,

déjame mimarte, quiero conocerte toda tú,

destrozar tus demonios,

descubrirte nuevas formas de hacerte sonreír,

no temas, no voy a huir, me interesa todo,

todo lo que venga de ti,

saberte tanto me acerca más a ti.

Me hace quererte más.

Déjame entrar… déjame entrar.

Y en las grietas empezaron a salir los vientos, los ciclones y torbellinos

que tan pronto volaban a los labios

como creaban tormentas.

La carne se tornaba fría y húmeda al tocarla

por muy roja que manara la sangre.

Los ecos que resonaban dentro

tenían voces graves y tenebrosas.

-¿Aún quieres entrar?

En las manos empezaron a caer pedazos mientras abría con cuidado,

quería ver, quería observar, pero no veía nada.

Así que cada vez iba adentrándose más y más,

pero sólo encontró una nada inmensa, un agujero profundo

que no se acababa.

Ya no quería conocer más.

Echaba de menos,

cuando sólo se quitaba la ropa.

Desnudez : Video de Micro abierto Arte no Apto 2016 – Dénia

Melissandre

¿Y qué tal si empiezo a escribirte bruja roja para poder hablar sinceramente contigo?

Hablarte de la lejanía que empiezo a percibir en nuestras conversaciones, en la sutil manera que tienes de esquivar cuando te adulo. Eres una pared, eres herméticamente infranqueable, cierto que me confesaste que nunca te habías enamorado, que eres de ritmo lento. Cuando tenemos nuestros encuentros eres cercano, adolescentemente cercano. Con esa dulzura del que no teme que le amen ni ser amado. Fogoso, incansablemente fogoso. De trato fácil, de mirada tierna…y me confundes. Me confundes porque una podría enamorarse fácilmente de ti pero pones un muro y siento que no quieres que entre, que no entre más allá de lo que crees prudente. Y me siento bailando sola en mi dejarme llevar. Porque yo siempre me quiero dejar llevar, pero no me llevas, no me llevas.

A momentos pienso que es bueno ir lento, porque me marcas una distancia que aleje mis mil demonios que no dudan en aparecer cuando las cosas van bien. Me marcas una distancia que evita que adquiera sensación de propiedad. Recuerdo cuando me dijiste que era “tu peorcito”, o cuando nos fuimos de casa de tu amigo que me dijiste que estaba muy guapa pero que te daba vergüenza decirmelo allí, y me haces pensar que realmente sí que tienes otro ritmo, que quizás no me doy cuenta que necesitas ir demasiado despacio. Nuestros encuentros me despistas, te veo tan natural, tan cómodo, tan fluido, que me cuesta creer que realmente sea así, que tus tiempos sean tan pausados, en el fondo me gusta pensar que si, que eres una damisela que se hace de rogar para que la conquisten, pero a momentos me inquieta que te asfixie mi intensidad, que halla otras que te tienen mejor que yo y pienso en dejarte escapar.

Me dices que vas por rachas y que cada uno es como es…Mientras no haya extremismos ni necesidades insatisfechas… ¿Qué me quieren decir estas palabras Melissandre? ¿Podré bailar a este ritmo que me marcas sin desesperarme?

Me gustas pero siento que eres un capricho, un capricho que no sé cuánto durará.

Personas invisibles

No se ven

son invisibles

podría ser un hombre o podría ser una mujer

podría ser una máquina,

o una pegatina

o un holograma

apenas habría diferencia.

No tienen corazón,

no tienen sentimientos

se les puede insultar y mirar mal

solo están ahí

para servirnos.

 

Solo están para servirnos

no hay que mirarles a los ojos

no hay que preguntarles cómo están

no hay que tratarles como personas.

Una operación más

limpia

insignificante.

 

Todos los días los seres invisibles

conviven entre nosotros.

No importan

no les mires

no les saludes

no los tengas en cuenta

Siempre ha sido así

¿Por qué debería ser especial hoy?

 

Priorizar la vida

El infinito azul
en un epicentro transversal
el ombligo conectado con el interior
y el exterior.

Morirse una vez al mes
con las gotas cayendo hacia atrás
una sinalefa de dedos posándose en mi yo desnudo
la memoria de los que no nos quieren hoy.

Saltando genocidios en nuestras manos
para exterminar todo el mal
que la lluvia no ha dejado marchar.


El autoostracismo defensivo
la avalancha de excusas no pronunciadas
colmando las paredes de una cabeza espandiéndose
tras el pequeño bang.

Vertedero dando de mamar sangre de la herida abierta
labios plegados balbuceando entresijos
partes todas excretables que me nacen muertas
gritando por todos los hijos no natos que he deshechado


Enfermar de luna, en la lluvia.
Agrandarse mi vientre
enlazado a las olas
la danza oscura de las que nos llaman brujas
el romperse sin dejar la piel que hemos cambiado.

La mutación oscilante que vertebra la continuidad
aletargados pisando la viscosidad que precede a la extinción.

Lobotomía social sembrando playas de plata
que nos hagan arrojarnos a perder la cabeza.

Una plaga inerte que nos asolará,
intermitentemente, en el juego de los contrarios
la partida binaria del tú, contra yo.

Fármacos, esbirros perennes
laureando en vena
la espiral giratoria que coloca la aguja
siempre en el mismo lugar.

La tempestad cautiva,
aguijón de cristal,
frágil y letal
vulnerabilidad estigmatizada
del león enjaulado.

El hilo que escribe la eternidad
nos lanza acertijos experienciales
clamando priorizar la vida
aullan las entrañas clamando
priorizar la existencia
conquistar.

Amnesia selectiva

Recordar con la fuerza de los elefantes contruye muros de hormigón en los que guarecerse cuando la sirenas canten, cuando los sunamis bailen, cuando Tokio empiece a temblar.

Abremos oído miles de consejos de cómo aprender a dejar de ser inocentes, a que construyamos la casa perfecta que ningún lobo pueda derruir, a consta de nuestro limitado tiempo. El tiempo que algunos miden en longanizas, creyéndolo eterno, creyendo que las oportunidades estarán esperando pacientes a que terminemos la casa correcta, segura, ideal, donde ningún mal vendrá a estropear la  vida perfecta que los oráculos baticinaron como destino estándar.

Desajustar las manecillas para que no vayan al coro uniforme dirán es síntoma de enfermedad cardiaca de asincronía social. Transtorno inadaptativo crónico de difícil curación a evitar, forjando a fuego una instrucción ejemplar. Instrucción que algunos valoran en libros, creyéndolo libertad, creyendo que abriendo escuelas la nemotecnia los mantendrá a salvo, con el vaso lleno, donde nadie podrá iluminarnos más allá de lo que dictan los textos ya escritos.

La línea curva que junta la inexperiencia inocente con el saber de la vida, me invita a rechazar el fruto de la sabiduría y a desarrollar amnesia selectiva que me haga olvidar el riesgo, la seguridad, la certeza, lo correcto.

Porque ¿quién quiere estar escondido cuando lleguen los girasoles, el amarillo infinito que llene el horizonte?

Nunca

Decía que nunca se había enamorado

nunca

pero tras los cristales

el azul

y nunca, nunca era una razón

para dejar escapar un azul.

 

Formas de trazar un mapa

He capturado un recuerdo olvidado que viene de mi pasado

un fragmento de silencios y pausas en los que detenerse

cuando, conoces la belleza de la espera y la incertidumbre

por primera vez

cuando no todo se compra o se obtiene fácilmente

aunque sea fácil, aunque sea placentero, aunque todo fluya.

He recuperado una porción de la ilusión que nace al degustar la magia

reaprender a sentir sin prisa, a sentir sin expectativas, a sentir sin comodidad consumista

elaborando una distancia segura donde poder desarrollar nuestro yo mismo

para descubrirnos, para que nos descubran.

He vuelto a tocar el tiempo con las manos

y notar esa caricia efímera que no te deja atraparlo

aunque aveces, lo retengas con fuerza

sabes que se acabará escapando.

 

La cascada no tiene que llegar hoy

podemos remar en todas las demás direcciones

hay tantas formas de trazar un mapa

y nadie nos obliga a llegar a ningun sitio

improvisemos una ruta aleatoria

adentrémonos a la senda sin brújula

la fantasía de desvirtualizarnos en todos los sentidos

y dejemos la ficción para cuando se cierna el bosque entre nosotros

en la frenética jungla que nos devora.

 

 

 

 

 

Abrazo perfecto

Hay tantas razones transparentes dibujando los límites de los tiempos no marcados

Ese olor a playa maldito

Ese peso negro de la pobreza.

Se me escama la piel al escuchar vacíos en nuestros renglones.

Distancia fría

La sombra del pánico,

Masticar cada día tu ausencia.

Momentos esdrújulos confundiendo oblicuo con agudo.

Volver a los dieciséis

Atornillarme en el descansillo

El termómetro afilado enfría mi entrepierna.

La peonza gira caprichosa

ardiz de destinos futuribles que se marchitan.

Ráfagas de fantasmas estornudando la falta de lógica.

Decadencia

Letanía, sabor agrio entre dientes.

La loca de los gatos que rebota en nuestras consciencias.

Versando nuestras distancias y saciando nuestras ansias a la hora justa.

A contrarreloj.

Adios entre cristales.

Teñirnos, de otro color, de otro nosotros

Convertinos en la caricatura de nuestros demonios.

Lencería quemada

resina en las comisuras de los labios

Sabes a gastado

y yo a cerilla consumida.

 

Mas cuando más me azota la desesperanza

dibujas un abrazo perfecto

recordándome

la perfección on que encajamos

y te disfrazas de sonrisa

bálsamo instantáneo

transformando todas mis grietas

en meros efectos de la luz

Sombras que parecen cráteres

Elevaciones que semejan montañas

Y entonces comprendo los mecanismos para volverse loco

para perder el juicio

cuando no hay quien sepa tenderte la mano

desde el otro lado.

 

Febrero 2013

 

 

No tienes que entenderlo

No tienes que entenderlo

pero hay lugares donde encontrarse

apagando el cristal que evita que entre de nuevo el invierno

aunque también nos privará de primavra

y en la parte de abajo del contrato

escribiremos que no hay contrato.

Así podremos aplicar una pomada

que cubra toda la superficie de la piel

hasta hacernos fluir, resbalar

y chocar sin hacernos daño,

blanditos.

Tocarnos con todas las manos,

todas las lenguas, todos los ojos,

todas las palabras y descorchar también los tabúes.

Quiero que me quites los bloqueos sin prisa

abriendo el corsé con las uñas

y estirando de las cintas hasta que caiga al suelo

que degustes la piel escondida que se halla debajo

con uñas y dientes, con besos y caricias, con lengua y sin prisa.

 

No tienes que entenderlo

pero me puedes buscar entrehoras

las horas en las que no hace falta

que tengamos que construirnos

o dejar de ser nosotros mismos.

Abriendo la boca sin cepos

que atrapen la lengua,

sin bridas que nos obliguen a estar erguidos.

Hazme cosquillas con tus palabras

ven a desnudarme con tus frases

a recorrerme entera, acariciándome

con la forma en la que dices que me deseas.

Empótrame con tu lógica,

desgárrame con tu filosofía,

hazme el amor con tu mundo interior.

 

Déjame sin aliento, pero sin prisa.

 

No tenemos por qué entederlo.

Elegir

Esos momentos en los que, sobre nosotros, caen las oportunidades

y antes que desaparezcan como pompas de jabón en el suelo

debemos rápidamente saber elegir con presteza

y elegir

no siempre

es fácil.

¿Quién sabe qué otras oportunidades nos hubieran llevado dónde?

Los futuribles, mejor para las fantasías y para alimentar la creatividad

las opciones que elegimos libremente

indiferentemente dónde nos lleven

que no pesen como losa

sino como recordatorio

de que aún hay trazas de vida

donde podemos saborear la libertad.

Óbice epicúreo – Entendernos

He visto pasar el tiempo y temor a que todo se marchite. He visto como se marchitan los seres vivos. Lo floreciente comido por los insectos. La selva devastada por los humanos. Los humanos contra los humanos. Los mismos humanos que se marchitan inevitablemente, como el resto de seres vivos. Y otra vez, el renacer de los floreciente.

He visto los ojos del caos en cada decisión del destino llevándose todo a su paso. He visto temblar hasta el más fuerte, el más poderoso y más preparado en manos de Fortuna. El guión desaforado que no pretende complacer a ningún público. El exterminio y la supervivencia como alteregos de una historia sin protagonistas en la que todos son prescindibles. Y he visto en el caos los ojos de la felicidad, ajena a todo lo demás, incluso a su naturaleza efímera aniquilando cualquier discurso pesimista.

Sí. El viento aveces se mueve en dirección contraria, el agua se estanca, los árboles que volverán a florecer parecen secos, la humedad se hace fuerte , el polvo se acumula, los insectos dejan larvas que nacerán cuando ellos hayan muerto, el fuego quema y el frío hiela.

Sí. Lo sé. Hay brazos que no saben curvarse para dar un abrazo, flores que no pueden crecer porque han nacido en una maceta, niños que no han conocido a sus madres que no están muertas, crías de seres vivos expuestos en vitrinas castrados para ser aceptados como posible objeto a comprar, lluvia que devasta y calor que deshidrata.

Sí. Lo sé. Aveces nos alejamos de quien más queremos y mantenemos a los enemigos cerca. El afecto se está capitalizando. La palabra imponiendo sobre el sentimiento. Las descripción sobre la acción. Sensacionalismo sobreexplicativo. Cómplices convertidos en verdugos. Transacción mecánica de afectividad.

Tu voz no se apaga mientras forme un agujero para seguir diciendo lo obvio pero ese no es el problema, sino conseguir entendernos.

No. No hablo del verde amapola que se hace azul cuando las náyades están frías de tanto aterciopelar la hégira de las hespérides que vinieron a prevenir el bamboleo platónico de la precesión de los equinoccios. La masculinidad líquida que va evaporándose en su álgido punto vernal.

No. No hablo tampoco de la telaraña telúrica del phi en una continuidad retiniana que nos haga ver un círculo perfecto allá donde sólo se acumulan pequeños puntos. El isomorfismo que nos convencerá de que vemos lo que realmente no existe y nos hará discutir y matarnos por la refracción azarosa que trapacea trocando el cielo de azul.

El Óbice epicúreo es no hablar el mismo idioma.

 

 

 

 

La hegemonia del tiempo

La hegemonía dice que el tiempo
va hacia adelante en forma lineal
y que es posible medirlo.

Consensuemos un ciclo,
una medida estándar,
dividámoslo en porciones,
cada vez más pequeñas,
y apliquemos dicha medida
a la durabilidad de las cosas,
y, también, de las personas.

Ahora, de verdad,
estamos definiendo el tiempo.
Y como animal, ser humano, o mero ser productivo,
en la estructura jerárquica que establece los estereotipos,
seremos encasillados
catalogados en definiciones
delimitadas por espacios de tiempo.

La mutación de nuestra identidad,
y no estado transitorio,
podrá ser consultada y revisada
a través de signos gráficos, cifras,
que se acumulan unidad a unidad
cual manzanas en un cesto.

Y ahí, en el cesto,
la cantidad, siempre creciente de tiempo,
será una nueva excusa para dividir,
etiquetar, reprimir, discriminar y controlar.

Taxonomicemos
la equidistancia perfecta del ser ideal
organicemos al conjunto de la población
en torno a este parámetro,
observemos la desviación típica
que nos dirá el grado que nos aleja del ideal,
como objetivo a alcanzar
o privilegio perdido.

Antagónico y versátil,
el trampa-disfraz
será el nuevo ardid del imperio
inventando ungüentos y estrategias milagrosas
para desafiar las leyes que dicta
la hegemonía del tiempo.
El hedonismo,la nueva tierra prometida
la inercia,
destinar el fruto de nuestras plusvalías
a alimentarlo
la costumbre,
convertir en descartes
toda muestra visible de lo contrario.

Rindamos culto
todos unidos
a la efímera porción de tiempo.

Poesía perteneciente a Poeshopia


Tranquilidad

Texto perteneciente a Poeshopia

Quizás,
un estado de sosiego y tranquilidad
sería ahora lo más deseable
saber con exactitud
cómo será el final de la jornada
sin sobresaltos,
sin conflictos,
sin discusiones
t r a n q u i l i d a d.
Un silencio mudo que solo tú puedas alterar.

Una estancia completa.
Llegar, cada tarde soleada, a presenciar
la cinematográfica escena perfecta
de un rayo de luz posándose en las cosas,
las cosas que permanecen exactamente en su lugar
revelando cuantos días hace que no se retira el polvo.

Dormir,
en el lado exacto de la cama,
con la absoluta certeza de que la manta será nuestra.

Abastecer nuestras aficiones
dejarse volcar en la marejada de nuestra inspiración
sin reservas,
atravesar el umbral del tiempo
transgredir sin pudor lo decentemente aceptado.

También, cultivar un jardín en nuestra agenda
a fuego lento,
sin consenso,
sin acuerdo,
sin límites
sin sexos
o aprender el noble arte
de estar
solo.
T r a n q u i l i d a d.

Disfrutar de la tranquilidad
siendo
uno
mismo sin reservas
sin quejas,
sin problemas.

Sin embargo,
el estado inherente al que me empuja mi querencia
es volverme a enamorar
pero no a enamorarme apaciblemente, no
sino a caer en la locura

despersonalizar hasta la obsesión
las mariposas tejiendo vacíos
no recuperar el aliento
la abrasadora inercia de caer al vacío
sin red, sin freno, sin control
abandonar la lógica, la razón
la droga venenosa que nos haga morir de amor,
un deleite suicida, masoca, indecente
buscar la agonía
chocar contra el muro
abrasarme
inmolarme
el dulce infierno

sabiendo que,
                       inevitablemente,
                                                 enamorarme
                                                                     alterará toda
                                                                                          t r a n q u i l i d a d.

Incluído en el poemario La coleccionista de Azules

 

La piel que me define

I

Los ojos, nariz, orejas, boca

esta máscara que delimita

este final de mi

me define

La piel que me encierra

me pone límites

me dice hasta aquí

me define

No conozco cómo soy de verdad

la parte que en si, sí soy

que existe.

Torrente introspecto

ecomundo bacterial y conectivo

pulsiones migratorias

trazando rutas infinitas

el musico-ritmo interior

que mi yo automático, no consciente

domina

y yo olvido.

Pero más allá de la máscara

lejos de mi finita presencia

extendidos en mi no ocupación

receptáculos y elementos

toman mi identidad

la vierten sobre si

y al igual que yo no soy ellos

pero son yo,

ellos dejan de ser ellos

y me definen

y son más yo, que yo misma.

 

II

 

Tú. Máscara que te posas en mi exterior

que envuelves mi rostro y aprietas contra si

verduga omnipresente

que plegándote orquestas los días de mi calendario

eres tú, pero no eres tú

cadencia irremediable abrasiva

predominancia ciega

de las grandes esferas danzantes.

 

III

 

Arrojar al suelo el espejo

no le hace falta hablar

ya sé la respuesta.

Mil pedazos la repetiran

y seguirá siendo mentira

y no será hasta mañana

que me daré cuenta

mientras mastico

otras afirmaciones falsas.

 

Explorarme externamente

ardiz con el que perder el tiempo

neblina visual informándome

qué límites nos definen

mirarnos

mi cobertura externa

colisionando con la tuya

ahora entiendo los límites

las máscaras, los disfraces

pero mi contorno

brevemente es invadido por los poros

la electricidad vital que se transmite

de un cuerpo conductor a otro

viaja de tu mano a mi mano

y yo que no entiendo, ni veo

ni sé diferenciar qué soy yo,

más allá de esta cubierta

ahora que entra, algo en mi

que es tuyo o viene de ti

Un vibrante rayo eléctrico

que no le detiene mis limites

que no le detiene los tuyos

¿Somos parte de la misma energía

en dos recipientes compartimentados

distintos o simplemente meros conductores

de algo que no es tuyo y no es mío

pero que a ambos nos conoce por dentro

mejor que nosotros mismos?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bajo el agua

No sabría decirte

cómo antes de todo

las cosas se toman sin reservas

las manos en la nieve

el placer perecedero

que se convertirá en tortura

ardiendo

latiendo fuertemente

arterias como cuchillas

arruinando la experiencia futura

de jugar, ingenuo

con el fuego blanco.

O las rodillas peladas

acariciadas por ásperas aceras

 

La alquimia del conocimiento

nos proveerá de poderes mentales y

mágicamente nos anticiparemos al peligro

Cada vez más a salvo

alejados de la realidad

decoraremos enciclopedias

con milagrosas recetas.

Nuestros hijos serán almidón y plástico

para que puedan rebotar indemnes

por los bosques alquitranados.

 

Análisis de sangre, será nuestro cupido

el currículum, nuestra identidad

el capital,  el ángel de la guarda

la probabilidad, la experimentación, el azar

romanticismo quebrado

papel de periódico mojado

anticipando la lluvia ácida.

 

Pero los pantalones y los guantes

harán sorda nuestra piel

no sabrá,

no conocerá

no tocará la hierba

y si me sacas el paraguas

por miedo a que te pueda mojar

quizás evites que el ácido borre tu cara

o puede que nunca descubras

que se puede respirar bajo el agua.

 

 

Sobre mi – Hematofilia

Marzo 2012

Siento cómo el agua baña mi cuerpo

apenas cierro los ojos

el agua se hace pesada y espesa

la acaricio resbalando por mi cuerpo.

Mis yemas aún saben a ti

entre hierro y dulce

te saboreo.

Deslizándote entre mis dientes

juegas con mi lengua

eres adictivo, quiero más.

Quiero morderte, arrancar un quejido de tu boca

notar la sangre fluyendo, el charco de tu cuello.

Beberte.

Embriagarme.

Sentir el líquido viscoso tiñendo mis labios

calentándolos.

Lamer la herida, degustar gota a gota

las pinceladas que se derraman en el lienzo de tu cuerpo.

Agotar mi sed.

Saciarme.

El agua sigue cayendo sobre mi.

Esparciéndose sobre mi. Mojándome entera.

Cae sobre mi. Recorriéndome sin prisa

pasando por mis ojos, mi boca, mi cuello, mi pecho, mi ombligo

sentirla sobre mi. Recreándome despacio

pensando en tus manos,

tu tacto acuoso reptando por mi piel hasta detenerse en mi boca

queriendo que te pruebe, dándome un poco de ti

para que cierre los ojos y te pida más.

Te gusta jugar.

Tus manos arden, llenas de sangre caliente

sobre mi.

La bestia

Devórame
Devórame antes de que la bestia que vive en mi, nos consuma.

No hay destierro posible,
no hay dolor inconcebible.
Me he arrancado las uñas
me he emparedado bajo la lluvia
he vencido al miedo pisándole la sombra
he vestido las noches
con las dobleces de tu voz.

Pero la bestia arde, gime
dibuja coces en mi costado
estigmatiza mi lengua, mis labios
me estrangula en cada espejo
en cada palabra cursiva
en cada caricia abandonada.

Pero tú…devórame
Devórame entera, hasta hacerme cicatrices por dentro.
Sin miedos
Sin leyes
Sin Norte
No hay cadenas que me detengan
ni cima lo suficientemente elevada
no hay forma de limpiarse la marca
no hay lugar donde esconder mis armas
no hay manera de escapar
ni de evitar la marea que arrastra

Me he cosido los ojos
me he cortado los pies
ha dibujado mapas falsos
he regalado el tacto y el olfato
he mudado de piel
y he cambiado de nombre.

Pero la bestia quema, grita, se queja
desgarra mi garganta árida
electrifica mis venas, las convierte en alambres
Me asfixia en cada ventana
en cada frase entrelineas
en cada suspiro que me falta.

Pero tú…
devórame
devórame entera
hasta hacerme cicatrices por dentro
antes de que,
la bestia que vive en mí,
nos consuma.

Realidad de mentira

Desde donde desentonan mis recuerdos

aveces caen pedacitos

de ese yo, de ese tú, de ese nosotros

que parecen patalear en esta pantalla

que ahora lo domina todo

donde todo (el mundo) se ha vuelto virtual

donde la vida se ha convertido en un desfile de fotografías

chistes, videos, selfies y gatitos, sobretodo gatitos

y los recuerdos, desentonando

efemérides sorpresa

tiñendo esta realidad de mentira

en algo, que algún día

parece que sí fue verdad.

 

Twitter

Veo voces digitalizadas en código cifrado
píxeles que se organizan en letras
en procesión, bajan, por mi pantalla
un sonido sordo de un pájaro azul las guía
pretende parecer libre
libre
un pájaro que ni está vivo ni nunca supo lo que es volar

Esas voces también fingen
fingen tener dueño
fingen ser la voz de un alguien
pero tararean un coro orquestado.

Ahora toca apedrear con esta piedra
no
hoy no apedrearemos a una infiel
y tampoco nadie pensará quién está libre de pecar
porque
sólo hay que esperar a que se abra la veda
la veda de lanzar este tipo de piedras
la purga consentida,
el escarnio público
ha sido, siempre,
uno de los placeres
que más
ha disfrutado el hombre.

 

 

 

Lo que no se ve, no existe

Antes de la electricidad, se iluminaba con velas y o directamente con fuego.  Había sótanos, donde no llegaba la luz del día, que sólo habían sido iluminado con velas y los rincones acumulaban inmundicia que nadie veía, y como no se veía, no existía.

Cuando llegó la electricidad, las bombillas iluminaban lugares que antes nunca habían sido iluminados. Si bien, no se podía comparar con la luz del sol, aún así la mugre, objetos perdidos, grietas, humedades y todo lo que hasta entonces estaba oculto empezó a hacerse presente y por tanto importante.

Lo que antes no se arreglaba o tenía en cuenta, ahora ya era relevante y se podía arreglar, asear y solucionar. Seamos la luz, que alumbra nuestro entorno.

 

Lo que no se vé, no existe

lo que no existe, deja de ser importante

lo que no importa, no se tiene en cuenta.

 

En la sombra yace todo lo que dejó de importar

lo que dejó de contar, lo que dicen que no existe

y en torno a la luz escasa

se toman decisiones

alrededor de la vela que a pocos calienta

gira el mundo.

 

Las esquinas, las paredes, los techos, y gran parte del suelo

están sumisos en una sombra, una gran sombra

que nadie mira

que nadie ve

lo que se acumula en ella, ahí está, invisible, para la luz, para el exterior, para el mundo.

Mas existe, y no solo existe, sino que importa,

aunque con ello, no se quiera contar.

 

Quizás, es demasiado ambicioso querer alumbrar con una sola bombilla

todos los lugares que se hayan en las sombras,

ya sea con una vela que los eclipse,

ya sea con una oscuridad profunda.

¿Qué tal si cada uno alumbra lo que de de si su bombilla

y conseguimos que empiece a contar

aquello que ya existe,

aquello que no debería nunca dejar de importar?

laura mequinenza poesia verger
Laura Mequinenza recitando Lo que no se ve, no existe – 02 de Febrero en la exposición de la Figuera en la torre del antiguo Palacio de los duques de Medinaceli, en Verger, Alicante

Los principios

Siempre me han gustado los principios

empezar un curso, una nueva casa, un nuevo proyecto

todo desde el principio.

 

Quizás es porque me crié en un barrio sin pasado

allí todos nos echábamos abuelas a las que ir a visitar a otras ciudades

allí todos éramos tan antiguos como nuestros hermanos o nuestros padres.

El tiempo estaba parado pero aún todo estaba por estrenar:

las calles, las aceras, los portales, las farolas, los escondites, las trampas…

A nuestro lado seguían creciendo lugares nuevos

parecía que nunca jamás se terminarían

sin embargo, se convertían en nuestros escenarios de fechorias.

 

Siempre he odiado tener que empezar de nuevo

cuando todo huele a muy usado, muy establecido, muy hermético

sobretodo cuando sobreviene de golpe y sin retorno.

 

Quizás es porque siempre he tenido que renunciar a todos mis pasados de forma brusca

allí donde me sentía en casa, reconocida, mi lugar de confort

tener que ponerle flores sobre su tumba

allí donde estaba todos, todos lo días, ya nunca más

y aquellos, los otros y los de más allá

únicamente personajes secundarios

en la filmoteca de mi memoria.

 

El tiempo va hacia atrás y todo lo que tocas tiene alma,

tiene dueño, está contaminado de pasado.

Al recorrer los entresijos, éstos tienen surco

y los lados te hacen resbalar hacia el centro.

cerca, lejos, son dimensiones abstractas cuando pisas con pies foráneos

alrededor del lejos salen madreselvas

y del cerca trepan zarzas.

 

Siempre me han gustado los principios,

pero desde el principio.

laura mequinenza poesia denia soho
Laura Mequinenza recitando Los principios – 16 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

 

 

Mala

Dedicada a todas esas personas que en su ir y devenir de la vida

me definen como una persona fría y sin sentimientos,

específicamente alegando que soy…”

Mala. Soy mala.

Por obtusa. No confusa. Digamos mas bien

clara, sincera pero rara. Tal vez extraña.

Ambigua en los conceptos que en un si y un no, no encajan.

Concreta en las ideas, en lo que verdaderamente entrañan.

Mas prefiero no opinar.

Mala. Soy mala.

Porque hago lo que me da la gana.

Porque te miro cuando me hablas.

Porque además te escucho y a mi no me engañas.

Por que te digo lo que pienso sin trabas.

Porque divago con las verdades y les saco faltas.

Porque no soy como esperas, los tópicos me resbalan.

Mas prefiero no opinar.

Mala. Soy mala.

Atea, considerablemente imperfecta. Soñadora,

pesimista, no cegada por la intangible belleza.

Apasionada y fría. Descubridora, inconformista,

Vividora, vaga, simpatizante de la pereza.

Mas prefiero no opinar.

Encerrada en morales que no entiende mi cabeza.

La razón trepa a los árboles de mi conciencia.

Mas en mi mundo no impera Dios sino la ciencia.

Camino sola en un mundo en el que soy ciega.

Mala. Soy Mala

 

Recitada: : 09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia

Follamigos

Follar como dos desconocidos

sin caricias, sin besos, sin afecto,

salvaje, rudo, en cualquier parte.

Luego volveremos

a nuestra aséptica amistad sin roces.

Sólo podremos achucharnos

cuando llegue la noche

nos abrazaremos

como dos enamorados,

sin sexo, sin besos,

solo caricias y abrazos.

Luego volveremos

a nuestra aséptica amistad sin roces.

Nos despediremos

siempre con un abrazo, con dos besos.

Siempre dudando si nos volveremos a ver.

Cada vez más lejos

en esta extraña amistad

aséptica sin roces,

con sexo, con abrazos,

pero sin besos.

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia

A mis enemigas

Me han crecido los senos

y no paro de alimentar

pequeñas ratas que los muerden

buscando hacer sangre.

Aún no ha nacido el niño muerto

que asomará la cabeza entre mis piernas,

pero todas quieren beber de él.

 

El ocaso recubre las paredes

de óxido y flujos

donde el olor a sexo se confunde

con hedor de entrañas pútridas

y las alimañas

no dejan de lamer

allá donde el negro se confunde con el rojo

esperando encontrar gritos

donde solo hay silencio.

 

Pero nadie grita

Solo hay frío y eco

solo hay frío y viscosidad

solo hay frío y hedor.

 

A hurtadillas

se acumulan jadeos en las esquinas

y se esfuman sin mayor importancia.

En mis piernas mil cicatrices

compiten por perdurar contra las mil que aparecerán mañana.

En mi boca, moscas

y en mi mano

una caricia antes de olvidarlas.

 

Han salido a buscar

un ataud para mis muertos

alguien gritará en alguna ventana roja

pidiendo que los enterremos.

¡Mis muertos ya están en el ataud de mi cuerpo!

Pero pronto vendrá el tiempo a desenterrarlos.

 

Y mientras mis pechos siguen creciendo

pariré de nuevo con dolor estéril

y lo dejaré abandonado en el suelo

y enjendraré nuevas ratas,

nuevas paredes y nuevos muertos.

 

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

Seamos civilizados

Seamos civilizados, ordenados, comportémonos con exactitud, sin alterar el tono, sin agresividad, pidiendo el turno, rellenando todos los formularios que haga falta y esperando una y otra vez en colas donde al final probablemente nunca encontremos a quien pueda tomar una solución para nuestra queja, procrastinemos, procrastinemos el momento de solucionar todas nuestras insatisfacciones,

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Veamos cómo han de ser nuestras vidas retransmitidas en películas, series, canciones, libros,  seamos dulces señoritas fácilmente impresionables de raya impecable en el ojo y peinado a prueba de huracanes o los caballeros que las conquistan con mueca en la cara y extra de abdominales a base de concesiones y talonario. Tomemos nota de los pasos a seguir, estandaricemos consignas para sincronizar los pensamientos, seamos una población de monógamos en serie, celosos románticos en busca de un igual con el que hipotecarnos solos o con hijos, enarbolemos el término mío, la propiedad, el trabajo como dignidad de los no privilegiados, el dinero como identidad, practiquemos culto al cuerpo, luzcamos como bonitos requetemaravillosos objetos hacia los demás, procrastinemos la naturalidad

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Seamos dependientes, abandonemos los campos, la artesanía, el trabajo hecho a mano, la profesionalidad, las cosas duraderas. Vivamos para y por el consumo, dejémonos seducir por la tecnología, sustituyamos todo nuestro entorno por pantallas táctiles que nos sumerjan en la virtualidad. Confiemos nuestra vida y nuestros ingresos a extraños. Vivamos y derrochemos como si los recursos fueran infinitos, sin control, tirando y desechando porque nos lo podemos permitir. Utilicemos los animales, las plantas y los entornos naturales como propiedades, sin derechos, consumámolos y explotémolos y procrastinemos, procrastinemos el consumo sostenible

como debidamente nos han educado, porque lo importante es la educación

Acostumbrémonos a que lo correcto y bien visto es lo que está permitido por ley, sustituyamos la moralidad por la legalidad, abandonemos el significado de justicia, paz, igualdad, libertad, democracia y abracemos con devoción las institucciones, los cargos públicos, políticos, honoríficos, nobiliarios, abracémonos también a las grandes empresas, las gigantes empresas, las multisupermegachachiempresas y genuflexionémonos jurándoles fidelidad eterna a sus intereses, inflemos una burbuja de humo compuesta por obligaciones, impuestos, castigos, negligencias, prohibiciones, restricciones que alimente el miedo, que perpetúe infinitamente una estratégica jerarquía en la que los opresores dictadores finjan y se disfrazan de líderes, fínjan dirigir a una gran masa de personas que dependen de ellos, fínjann escuchar las necesidades generales, fínjan tomar decisiones para el bien común, fínjan que la gran burbuja de humo sirve para organizar y gestionar con justicia, igualdad y democracia, fínjan que vivimos un periodo de paz y bienestar mientras aplastan vilmente y con alevosía el concepto de soberanía del pueblo, apropiándose del control y sometiéndonos a una dictadura camuflada donde merman nuestras oportunidades, limitan, asfixian y mercadean con el acceso a las necesidades básicas, frivolizan con la gestión y alardean con medidas milagrosas:

volemos con las orejas como dumbo atraidos a la miel de la fantasía que todos podemos pasar a la vez por el agujero de embudo y entrar en el maravilloso mundo de la clase media, enmarquemos en grande los pequeños favores que sólo ayudarán a una mínima parte de la población,miremos hipnotizados la piruleta roja que capte toda la atención en medio de una fotografía en blanco y negro y repitamos sus eslóganes sensacionalistas hasta creernos que son verdades inescrutables: Sin cuestionar, sin juzgar, sin analizar

Procrastinemos

Procrastinemos reclamar, procrastinemos la queja, procrastinemos la lucha para otra generación, que la hagan nuestros hijos, no mejor,  los hijos de nuestros hijos, los tataranietos de nuestros hijos, mientras qué tal si seguimos dejando que nos quiten, que nos exploten, que abusen de nosotros sin ser molestos, sin que les duela, sin problemas.

 

Seamos civilizados, porque es lo que quieren, para eso nos han educado, porque lo importante es tener una buena educación

Recitada:

09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

Reincidente habitual

No, no reconozco haberme equivocado al enchufar el interruptor de amar descontroladamente, más bien, descuidé las escotillas de salida y en algún momento estuvimos a punto de morir en un incendio, pero coño, dicen que sólo se vive una vez y me lo tomé tan al pie de la letra que no quise perder el tiempo ideando el plan perfectamente montado en el que no sobrara ni una sola pieza.

No, no creo que sea que descuidé ahorrando en afecto, si si tal vez peco de algo es de malgastar los recursos naturales que me han sido dados con la fé ferviente de que poseo una fuente inagotable y por ello he estado apunto de morir ahogada de tanto abrir el chorro y dejar que me llegara hasta el cuello. Hasta aquí arriba y subiendo, ingenua, tal vez de que lo que me hacía flotar nunca me arrastraría hasta el fondo.

No, no voy a asentir y decir que si, que todo es culpa de haber dejado todas las puertas y ventanas abiertas, que tenía que haberme dejado gobernar por el miedo y llenado de clavos los tacones de mis idas y venidas. Pero quien sabe. Puede que aún esté a tiempo de encadenarme a una causa y no dejar que la talen de mi lado. Disfrazarme de activista suicida y atravesarme la piel con ideas preconcevidas que me traigan de vuelta al engranaje de una vez.

No, no voy a arrepentirme de haber roto todas las cláusulas y contratos que nunca elegí firmar en mi vida, ni de escaparme de vez en cuando a mirar por la mirilla los fantasmas de mis no vidas vividas que se pasean por Utopía. En todo caso sí, de haberme hecho de vez en cuando el pez muerto para que me llevara la corriente sabiendo que no duraría mucho mi mentira y que ésta, pronto me haría saltar por los aires. La absurdez crónica de coleccionar piedras que decoren mi camino.

No, nunca he tenido superpoderes, al igual que todos: yo también sangro, aunque quizás lo que no me guste es sangrar demasiado.

Recitada:

12 de Diciembre del 2017 en micro abierto Arte no Apto en Denia, Alicante

 

 

 

NINI

“Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación,

os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

Malcolm X

Los que establecemos las reglas del juego

hemos decidido

que para poder mutilar las ya precarias condiciones de lo que viene siendo la clase baja

vamos a sacrificar varias generaciones y condenarlas a que no tengan

NI una sola oportunidad de estabilidad

NI organismo regulador que se preocupe lo más mínimo en arreglarlo.

 

Crearemos una ilusión óptica en las que las condiciones actuales

harán creerse a la población en una aparente burguesía

y se llamarán así mismos clase media

diferenciándose de las generaciones que vamos a sacrificar.

 

Echaremos las culpas y responsabilidades sobre los condenados

forzándoles a estar constantemente en formación

o en trabajos no remunerados

a las espaldas de los que puedan apostar por ellos

y quizás así consigan eximir su maldición.

 

Al resto

NI estabilidad, NI oportunidades

NI perspectivas, NI opciones

Condenados,

la maldición de suplicar que sean bendecidos

con un trabajo miserable

que sea pan para hoy

y hambre para mañana

NI casa, NI familia

NI ocio, NI futuro

Sólo les quedará rogar para poder producir

y mientras no produzcan

inventaremos términos despectivos

para que interioricen la culpa,

para que el resto,

los que viven la ilusión óptica o los mantenidos por ésta

les responsabilicen de su maldición.

 

Nosotros, los que inventamos las reglas del juego,

al enfrentarlos,

habremos vuelto a hacer un trabajo perfecto.

Y no, no acepto, ni quiero,

vuestros términos,

son veneno

por muy de moda

que queráis ponerlos

 

A media cerveza de más

A media cerveza de más,

vocalizamos peor,

pero hablamos más claro.

Hubiera jurado

que habías dejado de quererme,

de perseguirme,

que ya sólo eran sombras

tus ojos brillantes en la madrugada.

 

Y con la voz tomada,

acariciando la mano

que siempre evitas tocar,

me di cuenta que tú

no eres más que otro

que echa de menos esa chica

que desecho cada verano.

 

Y nos cuesta entender

que ambos nos buscamos

en lados equivocados

y hablamos

como si estuviéramos en el mismo momento.

 

Entonces

la cerveza

me ayuda a entender

todo aquello que no somos capaces de entender

cuando no estamos borrachos.

Lo malo

 Nunca te advierten, cuando eres pequeño, de lo nocivo que es el petroleo. Ni ponen mala cara cuando lo masticas de colores entre los dientes. Lo malo, lo malo siempre fué el azúcar, la caries, engordar …

El verdadero enemigo disfrazado, tan dulce y nocivo, que aún cuando nos hacemos mayores, y las cajetillas de cigarros forradas de fotos alarmantes se convierten en la rutina indispensable del que evita la ansiedad a consta de perforar sus pulmones, oirás que lo realmente es malo es echar azúcar al café, que no pueden dejar de fumar, porque entonces, entonces no pararán de engordar.

Sangro y duele

06 de la mañana. Estoy sangrando mucho.

Hace poco leí “Teníamos que decir más Tengo la regla”, hoy mientras estaba presentando el micro abierto pensaba en ello, tras haber saludado a Teresa que me ha dicho que tenía mala carilla, que si me pasaba algo. 

He estado apunto de decir en el micro, ey chicos “No preocuparse, estoy más asocial de lo normal, es que hoy estoy reglosa. Pero ha sido tomarme dos cervezas y quitárseme todos los dolores.

Y es que al final es eso, dolor, mal estar, ganitas de morir entre las mantas.

Sangro. Y duele.

Pero no siempre fué así. De hecho tengo asociada la regla a días muy señalados, porque como bien decía el anuncio no se pierde ni una. Y no me dolía, y no me impedía hacer planes. Desde competir en gimnasia rítmica, pasar un día entero en aqualandia o en portaventura o tener esa primera cita que suele acabar en polvo, si, la regla ayuda a que acabe en polvo.

Ahora cada vez más, me veo anulando planes precisamente por la regla, que graciosamente me dicen eso es que te está mandado señales de que “Coño eres fértil y parece que se te ha olvidado para qué sirve” (que ese es otro tema). Y no creo que sea eso, pero sea como fuere cada vez me cuesta hacer más cosas en estos días.

“Querida regla, no te lo tomes a mal, a pesar de los buenos polvos ratos que hemos pasado juntas, cada vez te echo más de más, y menos de menos, sería un detalle que esta noche dejarás de sangrar y me dejaras dormir tranquila”

Pertenenciente a Bitácora

 

 

 

La última botella

Hemos aniquilado la última botella

y todavía no he decidido dónde voy a dormir esta noche.

Es probable que haga círculos

aprovechando el sudor de la mesa

recalculando el trayecto de vuelta.

Cualquier excusa es buena para seguir la noche

cuando no quieres volver a casa

pero no todos los destinos llevan a una cama.

 

Normalmente disfruto con el placer

de acabar en habitaciones de personas que aún no he besado

relamer la impaciencia de quien te tiene cerca

te desea, pero aún no te ha probado.

Siempre me ha gustado jugar,

pero sólo si tengo enfrente

un rival adecuado, alguien

que tb disfrute de este juego.

 

Esta noche, sin embargo

necesito otra botella

tanta sobriedad me desconcierta

me siento el personaje equivocado

en una película empezada.

Demasiadas explicaciones

exceso de confidencias

el recuerdo latente

de quién no está.

Creo que yo sobro en esta habitación

está llena de fantasmas

madriguera infecta de inseguridades.

Posiblemente otra noche

hubiera sido todo distinto

o no, quién sabe.

 

Sin embargo ésta

sé que no voy a volver

y mientras me marcho

sonrío y digo

“lo siento, pero yo

necesito más vino”.

 

Recitada:

08 de Noviembre del 2017 en Anverso: tema “borrachera”, en Valencia

Listas Negras

“Una Semilla Nunca Se Pregunta Si Va A Ser Tal O Cual Árbol… Simplemente Crece”

Alejandro Jodorowsky


No pierdas el tiempo,

elige meterme en alguna de tus listas negras

y no intentes conocerme, acercarte, descubrirme, amarme.

 

Soy la antítesis de todo lo que puedes buscar o querer en alguien de forma teótica.

Soy la heredera de todas las que alguna vez apedrearon,

la reencarnación de aquellas que quemaron por brujas, poe herejes.

Soy la pieza defectuosa que decidió no preocuparse por encajar.

 

El quemazón de una existencia inverosimil que se empeña en seguir viva,

a pesar del incontable número de listas negras en las que hayan metido.


No intentes entenderlo. Fluye.

 

La naturaleza es una fuerza incontrolable

regida por el kaos que no necesita entrar en ningún teorema aúreo y lógico,

fluye, desordenadamente,

fluye, esperpénticamente,

fluye, sin dar cuentas a nadie,

fluye, fluye, fluye,

fluye de forma taaaaan bella,

tan / natural

que se me antoja perfecta.

 

Y en ese baile grotesco del fluir descontroladamente

me siento en paz

me siento libre

me siento en casa.


Viajo por las líneas de los muertos en vida

que me dejaron señales en cada uno de mis estigmas

cada uno de los cuales los baña una capa escarlata.

Soy la visionaria de los cuerpos que no me tocaron,

soy la cobaya que no teme al destino,

soy la suicida que aprieta la vida como si fuera eterna,

soy como el cáncer que se propaga

desafiando a su cura.

 

Recitada:

14 de Noviembre 2017 en el micro abierto Arte no Apto en Dénia

Una tras otra

“Mientras sigamos olvidando
al verdadero enemigo
seguirán creciendo los motivos
para separarnos”

 

Una mujer persona muere a manos de su pareja

¿Una?

Una, tras otra, tras otra, tras otras.

 

Una patera llena de inmigrantes personas

tiene un trágico final en el fondo del mar

¿Una?

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

 

Un atentado acaba con la vida de multitud de occidentales personas

¿Uno?

Uno, tras otro, tras otro, tras otro.

¿Sigo?

 

Una familia de españoles se queda sin casa o ni siquiera tiene

mientras otros las acumulan

Una tras otra, tras otra,tras otra.

 

Una persona sin recursos se suicida

porque le han arrebatado todo.

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

Un homosexual un transexual un negro un indigente  una persona

sufre  bulling/moving  discriminación y abusos por su raza,

género, orientación sexual, clase social

una, tras otra, tras otra, tras otra

Sanidad Educación La vivienda  Un derecho fundamental se privatiza

para enriquecer a políticos  personas

a base de crear mayores desigualdades en la población

Uno, tras otro, tras otro, tras otro

Una ley beneficia a los que más tienen

y perjudica a los que menos tienen.

Una, tras otra, tras otra, tras otra.

El petroleo el oro  Un recurso natural preciado

causa guerras es vendido, robado o saqueado

donde mueren miles de personas y se mata a la población u obliga al exilio

por parte de los beneficiados, por intereses económicos

Uno, tras otro, tras otro, tras otro

Una religión una tradición Una creencia oprime y mata a sus adeptos o integrantes

y desprecia, discrimina o mata al resto

una, tras otra, tras otra, tras otra,

Una bandera un trozo de tela

une decide quién es amigo o enemigo

Uno, tras otro, tras otro, tras otro.

¿Y todavía crees que todo es culpa del azar?

¿Del machismo?¿De la homofobia?¿la xenofobia?

¿De la religión?¿De las creencias?¿De las costumbres?

¿de la educación? De, de, de,de

Piensa un momento y dime,

en todas partes, en todos los casos

¿Quienes salen siempre beneficiados?

 

 

La 3ª Guerra Mundial

“No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas.”

Albert Einstein

 

En la 3ª guerra mundial

las armas serán las palabras

las formas y las mentiras.

 

La 3ª guerra mundial comenzará

con tan exquisito decoro

que los muertos serán sus propios asesinos,

que los perdedores no sabrán que están en guerra

(ni siquiera sabrán quién es su enemigo),

que los perdedores se comerán unos a otros

(pensando que son parte de los vencedores),

que los perdedores morirán cada vez más jóvenes:

sin batallas, sin medallas,

y cada vez

con menos hijos.

Nadie vengará, ni llorará a estos perdedores

cuando la guerra acabe.

 

La 3ª guerra mundial

será un duelo constante de palabras.

Los vencedores arrasarán de tal forma a sus enemigos

que los perdedores creerán calificativos inventados por los vencedores

y se condenarán con ellos.

que los perdedores olvidarán las historia que los precede

y temerán a sus héroes,

juzgarán a sus héroes,

odiarán a sus propios héroes.

Nadie llorará cuando acabe la guerra

a los héroes que fueron heridos y vencidos por las palabras.

 

La 3ª guerra mundial

será tan organizada y correcta

que los enemigos inventarán un protocolo de buenas maneras

y orquestarán cómo han de atacar y defenderse los perdedores.

que los vencedores prohibirán todas las palabras que les puedan atacar

o las formas que tengan poder de arma.

que el protocolo dictará también a los perdedores

cual es el horario, los límites

y les exigirá también que avisen por adelantado

cuando quieran atacar.

Nadie defenderá a los héroes que cuestionen el protocolo

que los convierte en perdedores.

 

La 3ª guerra mundial

será tan cómica

que los enemigos podrán matarse

siempre que lo hagan con una sonrisa en la cara,

con un currículo impecable y sin alterar el tono de voz.

que los vencedores podrán lanzar armas masivas

que destruirán y acabarán progresivamente con los perdedores

y éstos iran cayendo ilusos,

pensando que ellos no son perdedores

y que sus enemigos, los vencedores, son en realidad aliados.

que los perdedores gritarán indignados

pensando que alguien los escuchará.

que los enemigos podrán inventarse infinitas versiones

para que nadie vuelva a poder diferenciar

una verdad de una mentira.

Y nadie,

nadie querrá ser un héroe,

ni pertenecer al bando de los perdedores,

ni enfrentarse a las palabras cuando éstas lo dominen todo

y confundan quienes son los verdaderos enemigos.

La 3ª guerra mundial

acabará con los héroes

con los mártires

y volverá las causas

en contra de los luchadores.

 

Recitada:

07 de Noviembre 2017 en el micro abierto Arte no Apto en Denia, Alicante

08 de Noviembre 2017 en Anverso en Valencia

 

 

Abriendo madrugadas

Abriendo madrugadas con las uñas teñidas de negro
esta noche tal vez no me acueste tan tarde
es una aventura vivir sin brújula
me sigue sorprendiendo
mi absoluta falta de orientación.

Cada vez estoy más segura
de que mi cabeza no sabe sentarse
nunca he sido de amaestrar a las fieras

A través del agua

Atravesando las paredes
con cada una de mis manos
se acaban los moldes
las esquinas
los límites.
Comienzo a tirar de la espiral
tú, yo, él, ella
y se enreda el sentido
de las palabras
que no pronuncio.
Paramos.
Realizo una trenza
todos en su sitio
volvemos a los moldes.

Deslizo mis manos
se sumergen
me dejo mojar
poco a poco
hasta zambullirme
entera.

Ahora
dejándome mecer por la corriente
nutrida por las aguas
todo vuelve a cobrar sentido.
Me siento llena de vida
en esta danza mística
mi piel muda
más allá de la desnudez
una nueva yo
dibuja una sonrisa en cada palabra.

Y eso que aún
la arena
cubre mis pies.

El mejor amante

El mejor amante

cae cada noche entre tus sábanas

sabe de tu cuerpo mejor que nadie

y te ha visto desnuda, vestida, despeinada, de gala

sin depilar, con michelines y hasta en el water.

El mejor amante

recorre tu geografía prohibida sin preguntar

y no se asusta de los relieves o los pliegues

el mapa incorrecto

la selva feromónica

y con las yemas dibuja el trayecto

de las líneas que te definen.

El mejor amante

no sabe de prisas

te sabe dedicar el tiempo que necesitas

disfruta de la gravedad húmeda que se apodera de ti.

Te conoce mejor que nadie,

intuye tus pensamientos,

Ahora despacio. Ahora deprisa.

El placer de conocerte y saberte totalmente

la libertad de con él de dejarte llevar.

Sin tabús. Sin secretos.

Sabe de tus oscuras fantasías

de tus íntimos secretos

de tus places inconfesables

Despacio. Lento. Pausado.

Deprisa. Sin descanso. No pares. Déjame sin aliento. (suspiro)

A solas.

Tú y tú misma. Follándoos como dos descosidas.

A cuatro patas

Ella estaba en bragas encima de la cama

bragas de encaje negro,

Bragas corte culotte

bragas muy ajustadas

Yo se las había traído

se le marcaban cuando se agachaba

los cachetes se le asomaban.

Fingíamos que nos hacíamos fotos

la cámara era polaroid

los recambios eran viejos y escasos

así que solo el tonto hacíamos

medio desnudas

medio en lencería.

 

De repende se disparó una foto

la emoción lo invadió todo

aunque no sabríamos si saldría.

Emulsión abajo, emulsión arriba,

¿la foto se autorrevelaría?

emulsión arriba, emulsión abajo

zarandeando, zarandeando

la imagen que apareciera, deseando.

 

Tanto ajetreo acabó  con ella

a gatas entre el suelo y la cama

manos en suelo, rodillas en cama

una visión que desde atrás yo contemplaba.

Sólo acertaba a ver un par de piernas

y un culo, enfundado en bragas,  en pompa.

 

Mi cámara, no polaroid, y yo,

inmortalizamos la imagen,

yo, en mi memoria, ella en digital.

No pudimos, ni quisimos evitarlo.

¿Qué pensaría ella al ver la imagen?

Pronto, me lo desvelaría.

Ella, cogió mi cámara

miró la foto

y no paraba de remirarla

¿ese es mi culo,?¡ala!

Se reía, lo miraba, me miraba

Me confensó

que hasta esa foto

siempre siempre siempre

había odiado su culo

pero que ahora, al verlo

le encantaba

no creía que fuera suyo

le empezaba a gustar.

 

Desde entonces

sólo pienso

en hacer fotos de traseros

poniéndoos a todos

a cuatro patas.

Dedicado a la pelirroja del culo de la foto

Detener el tiempo

Nadie me ha explicado cómo detener el tiempo
sigo arrastrada por la aguja que me obliga a cumplir años
no sé explicarle que yo me bajé del tren
y que ahora estoy en tiempo muerto, en el limbo.

Pero el tiempo, sigue corriendo
y no antiende a razones, ni circunstancias.

En el exilio de los niños que no quieren crecer
pero que tampoco están en el mundo real
caemos en las redes de los piratas
que marcan el ritmo único y estándar.

Yo nunca fuí de estándares
ni de ritmos de otros.

Convencida de que la edad es teoría
y envejecer inevitable
busco el lugar, en el que dejen de sonar los tic tacs
por mucho que la vida surque mis manos.

Tampoco sé si volverá a pasar el tren
o si , si llegara a pasar, cómo subirme a él.

Trampa de esturiones

Se habían partido todos los haces de luz
que anunciaban el principio del día
era rojo el color que se me antojaba en la retina
y los espejos nos quedaban demasiado altos.

Las sábanas
aún parecían el pasado de los caracoles
y reptando acabamos frente a frente
en una lucha de pujas a ciegas.
Estratega avanzaste posiciones
para empezar la avanzadilla
desde mis talones emprendiste
una ruta acelerada
para que tu lengua vibrara
entre mis labios
lejos de mi boca.

Elegías miradas verdugas
desafiando sobre tus rodillas
invitando a mi lengua
a participar en el juego.

Observé la curvatura que se erguía
cual perchero desprendado
y me propuse cubrirlo.

Fue en ese momento
en el que se dilataba breve el deseo
en el que te desarmaste entero,
la guerra incendiaria de tus pupilas
se convertía
en  marejada mediterránea
la serpiente que trepaba decidida
mutaba a rama florida
a pistilos vírgenes
repletos de polen.

Tus piernas arqueadas y vencidas
tu vientre pálido
la brisa del vello
de tu cuerpo salpicado
con un universo inverso,
era el templo a profanar,
tanta armonía,
tanta vulnerabilidad.

Ahora mis manos era contrafuertes
mis piernas catapultas
y mi cuerpo,
una trampa de esturiones.

Me veías amazónica con el pelo ardiendo
yo me sentía colonizadora
de un mundo nuevo.

Exorcismo

La sangre le resbalaba por la barbilla
y se le secaba en la barba
junto con ese olor tan inconfundible
como la marihuana,
que más tarde compartiría besándome.

Sabía que la niña poseída
se escapaba de mi cuerpo
cuando de rodillas
se abrazaba a mi cadera
y sumergía los labios,
entre labios
y todo era
un mar de labios.

 

Adictos a los gritos

Dejamos los gemidos y los mimos
para cuando estuviéramos cariñosos,
esos días moñas
en los que nos podíamos comer a besos.

Y empezamos a hacernos adictos
a los gritos, a las lágrimas, a las marcas.
Y nos buscábamos
con los ojos a medio asta
y la sonrisa inclinada.

Las manos se hacían cómplices de mi cara
y buscaban siempre un lugar contra el que empotrarse.
Cuando hacía calor
huían de superficies con tejidos
y arremetían contra baldosas lisas.

Aveces,
sobretodo cuando las fuerzas vencían,
también se unían las rodillas,
y todas buscaban apoyo.
Los rodapiés no eran mala opción,
aunque
no voy a negar
que teníamos mejores sitios,
sitios estrechos,
de un metro o metro y medio cuadrado
donde ambos podíamos hacer fuerza
sin resbalarnos,
sobretodo cuando el sudor
y otros líquidos
hacían de las suyas.

Luego estaba tu boca,
que usabas para que no se acabara la partida
y cuando las piernas
amenazaban  con desplomarse,
asomaban tus fauces
e hincaban fuerte mi carne.

Aunque
lo que verdaderamente
me hacía gritar
nunca fueron tus dientes
por mucho que apretaras.

Supongo
que nunca me quedé
suficientemente
afónica.

El Espejo

Apoyó la mano  sobre la fría superficie mientras se veía reflejada en ella.
Aún se encontraba incómoda cuando se miraba desnuda ,
pero aún así, decidió mirarse con detenimiento.
La luz tenue hacía que sus formas no parecieran tan obscenas
como a la luz artificial de la bombilla de su cuarto,
o más misteriosas, ajenas a las redondeces que hacía presentes la luz del sol.
Contemplándose, dejó de verse extraña, empezaba a reconocerse,
la desnudez siempre le había parecido cosa de otros.
Y mientras se reconocía, descubrió con asombro que aquel cuerpo escondía gráciles formas,
los movimientos lentos y pausados la hacían descubrir
nuevas concepciones de si misma, que hasta entonces desconocía.

De repente, notó un súbito calor que provenía de la piel,
era un calor agradable, pero desconcertante,
por un momento olvidó qué estaba haciendo y retiró la palma del espejo
y la deslizó suavemente por la curvatura que dibujaba su cintura.
El contraste frío-calor que experimentó era excitante.
Se asustó y dejó de acariciarse.
Contemplaba su mano, suspendida en el aire, como si no fuera suya.
Algo la había detenido en seco,
pero notaba como ardía  la piel que había acariciado.
Deseaba seguir acariciándose, un escalofrío la erizó el vello,
nuevamente el calor, ahora éste, se había propagado, toda ella ardía.

Sus senos apuntaban firmemente al espejo
y ofrecían una textura rugosa, dura.
Se sintió contrariada: todo su cuerpo estaba reaccionando
cada vez sentía más excitación, deseaba acariciarse
deseaba deslizar sus dedos por sus senos , pero no lo entendía.
Sólo se había mirado en el espejo y se ha visto a si misma.

Volvió a concentrarse en el espejo, no parecía ella, se veía difusa,
pero le llamó la atención que algo parecía brillarle en los ojos,
incluso la comisura de los labios le parecía distinta.
¿Era ella? ¿No lo era?
Se alejó del espejo y se tumbó en la cama
como acto instintivo se cubrió con una tela.
Seguía pensando en el reflejo, en lo que había sentido,
en las ganas que tenía de deslizar su mano por su cuerpo.

Entonces sucedió. Dejó de pensar.
Apartó la tela que la cubría
cerró los ojos y comenzó a acariciarse,
recorrer la superficie de su piel suavemente,
notando y dejándose llevar por los contrastes de temperatura.
Pensó que no era ella la que se acariciaba,
pensó que la acariciaba otra persona,
tal vez aquella, que la observaba desde el espejo.

Me pasó

Sí, me pasó, me pasó
no tengo polla
pero igual, la sangre
se me concentró en la entrepierna.

Y no, no pensé
no estaba para eso
ella puso ante mi el deseo
ofreciéndome
un jugoso melocotón
al que acababa
de pegar un mosdisco
fue morder la fruta
y comenzar a besarnos
al más puro estilo Adán y Eva
tras probar el fruto prohibido.

Y tras los besos
la ropa empezó a sobrarnos
decía que era inexperta
y que quería ir despacio
despacio decía
y apenas pude darme cuenta
ya me estaba quitando las prendas
buscando ansiosa
contemplar mi pecho desnudo
y no tardó nada
en desvestirme
y desbaratarme el pelo
deshaciendo traviesa
la trenza que llevaba hecha.

Estábamos tan excitadas
que nos daba igual
que fueran las cinco de la madrugada
que estuviéramos en la terraza
al aire libre en una fiesta
que estuviéramos en una casa que no era nuestra
llena de desconocidos
y peor aún
incluso con algunas personas que nos conocían
y nos dio igual
lo que pasara
o que cualquiera pudiera vernos.

No, no pensamos en nada,
en nadie, ni mucho menos,
en qué pensarían,
ni qué pasaría.

No estábamos para eso
parecía una contrarreloj al amanecer
todo estaba por hacer,
tenías tantas ganas de probarlo todo,
de experimentar,
que para mí, sólo existía eso,
tú, tus ganas y las mías,
aquella música trance
que rebotaba del suelo
y una luna prácticamente llena
que se nos había escapado.

Y todo hubiese sido perfecto,
redondísimo,
sin la puta manía de la gente
de demonizarlo todo,
fue bajar extasiadas,
y volver a la realidad de golpe.

Mi puñetero imán
para convertirme en el ojo del huracán
por follarme
con quien por lo visto,
no debía haberlo hecho.

Aunque en realidad,
lo que por lo visto debería,
es hacerlo a escondidas,
para que nadie se enterara,
para que nadie se ofendiera,
para que aquellas personas
que siempre están buscando el punto débil
que me haga caer
aterricen frenéticas como locas
ratas carroñeras
a contaminar
su primera experiencia,
una noche estupenda
o cualquier locura que nos seduzca.

Y yo
no estoy para eso
y mi falsa polla y yo
no sabemos de protocolos sexuales
ni mierdas de esas.

Y sí, me pasó, me pasó
pero me temo
que si pasara de nuevo
otra vez, lo volvería a hacer.

Exofilia: Sexo extraterrestre

Él se detuvo ante ella

y la miró de arriba a abajo

ella sabía lo que eso significaba

había llegado el momento.

Estaba nervioso, muy nervioso,

y no podia evitar mirar

a ese uno que ella alzaba grácilmente

sobresaliendo notablemente de su figura.

 

Lo observaba nervioso

como si le estuviera llamando

y sin esperar a que ella empezara a cortejarle

se aproximó a su uno

y empezó a olfatearlo.

 

Ella zarandeaba su uno

cerca de su cara

mientras, él cerraba los ojos

y se dejaba embriagar por el olor del uno de ella,

ese uno que decía ven, ven

ese uno

que se moría de ganas de probar.

 

Tímidamente toco el uno con la nariz

y ella fingía que no se daba cuenta

pero buscaba acercarse a su boca sutilmente

mientras él se acercaba tocándola con la nariz.

Él, veía la maniobra de ella

pero quería demorar el momento

pero por mucho que se acercara el uno a su boca

evitaba que se acercara a sus labios

quería demorar el momento

para incitarla

quería demorar el momento

jugando con su deseo.

 

Ella intentaba disimular

que la aproximación a su uno

le producía placer.

 

Hasta que de repente

su uno empezó a cobrar vida

parecía un torbellino

lo alejaba, lo acercaba

rodeaba los labios de él

presionaba, acariciaba

y llegó el momento

empezó a alejarse de los labios de él

bajando barbilla abajo

rodeando el cuello

círculos, olas,

cosquillas se aproximaban a su dos.

 

Él, como un acto instintivo, contuvo la respiración

casi se le escapa un gemido

de entre placer y sorpresa

cuando el uno rozó un instante su dos.

 

Ella, al observar su reacción

con felina mirada

comenzó a recorrer su uno

por todo el cuerpo

alejándose premeditadamente de su dos

solo para volver en el cualquier momento

y volverlo a rozar fugazmente,

hacer circunferencias alrededor

y vlverse a marchar.

 

Él se estaba volviendo loco

y no aguantaba más,

tomó el uno de ella con la mano

y empezó a restregárselo por su dos

ella forcejeaba para soltarse

sin conseguirlo

hasta que la cara de éxtasis de él

hizo preveer que soltaría ese uno

que le pertenecía a ella

para que ahora,

en su turno,

fuera ella

quien tomara el uno de él

y empezara a estimularse su dos

primero azorada

porque él viera como se daba así misma placer

después excitada, se estimulaba sin pudor

divirtiéndose, sonriendo

olvidando que ese uno

con el que se estimulaba

no era parte de ella

ni de su dos

sino de él,

aquel que ahora la miraba

hipnotizado por sus gemidos

y su cara de placer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me ponen las mentes

Dante: “Me seducen las mentes, la inteligencia. Me seduce una cara y un cuerpo
 cuando veo a una mente que los mueve y que vale la pena conocer. 
Yo hago el amor con las mentes. ¡Hay que follarse a las mentes!
— Martín Hache.
                                             – I –

Está de moda decir “A mi, lo que me ponen son las mentes”.
Y escribir una reseña de cuan maravilloso es uno
por follarse a una mente,
como si la frase se les hubiera ocurrido
y despreciando todo lo físico, todo lo carnal.
Está de moda sentirse ES/PE/CIAL
porque ahora todos somos el ser más inteligente e incomprendido
porque ahora, todos tenemos desórdenes afectivos
de los que mola presumir.
Yo soy especial, y busco a alguien especial,
tan especial como yo…
inteligente y atractivo ( no me refiero al físico)
porque yo me follo las mentes,
pero no con desórdenes afectivos como los míos,
porque sino, dejaría de sentirme tan especial e incomprendido.

Y no, ahora, nadie se fija en nada físico,
no, que va, eso, ya es cosa del pasado.

Nadie mira, por ejemplo,
un escote generoso
que brota de una camisa ceñida
y muestra una convexidad afrutada de dos senos
suaves, firmes, tersos, jugosos…

Ni por asomo repararemos si el tejido
nos deja vislumbrar el relieve travieso
de ese pezón erizado
que nos quiere saludar,
nadie fantasea con él,
con su forma, su color,
su aureola rugosa de color tostado…
ni su sabor.

Ahora están de moda las mentes.
Nadie observa con deseo
como se contornean
unos glúteos bien formados,
como realzan una prenda en la que están embutidos,
nadie sigue con la mirada su movimiento
ni mucho menos
se queda embobado observándolos.

Esas nalgas turgentes y respigonas
que desafían la ley de la gravedad,
esa carne musculosa y jugosa
que cabe perfectamente
en las concavidades de las manos
y se hunde grácilmente entre los dedos…

Nadie, nadie se excita
con la sola perspectiva de estrujar,
palpar, tocar, acariciar, morder…

¿Pues… os digo un secreto?
A mi, lo que realmente me pone
es la mente,
si, la mente
pero la mía.

Recitada:

30 de Noviembre del 2017 en Tertulias en el Volander, en Valencia

El armario

Ya verás, ese, algún día, saldrá del armario, te lo digo yo.

El armario,
como si sólo existiera un armario.
Uno sólo.
Y cuando se saliera
ya no se pudiera volver atrás, nunca.

Uno saliera, y la primavera
le azotara en la cara y le dijera:
– Muy bien muchacho, no tienes nada que temer,
aquí estábamos todos esperando que salieras del armario.
Y qué feliz él, de salir de ese lugar
y que nunca más fuera un problema.

Pero el armario es otra cosa,
son colecciones de muñecas rusas
que no acaban.
Un armario (los padres) dentro de otro(La familia),
un armario(los amigos) dentro de otro(gente cercana), dentro de otro(conocidos)
dentro de otro, dentro de otro, dentro de otro…

Y allí metido, solo, el alma de un niño
que no tiene todas las respuestas.
Un día, tal vez,
se empiece a dar cuenta
que siente amor y afecto
como no manda la norma.
Y entonces
es cuando se dará cuenta
que vive dentro de un armario,
antes, antes de sentirse diferente
las paredes no se habían hecho presentes.

Y por debajo de la puerta
empezará a entrar la brisa.
Ninguno sabe con certeza qué le espera
al abrir por primera vez
ni si estará preparado para ello.

Aveces, la brisa es cálida, agradable,
e invita a abrir la puerta.
El corazón palpita con fuerza
ante la emoción de poder sentirse liberado,
ser uno mismo, no tener que esconderse,
poder compartir, poder ser sin miedos.
Pero siempre existe el miedo,
el miedo a lo real
a no soportar estar fuera del armario.
Dentro, se está solo, pero también protegido.
Fuera, quizás la brisa cambie
y no sea, tan cálida como parece.
Aún así, ese niño asustado
decide temeroso ir abriendo la puerta poco a poco
para darse cuenta,
que ahora ya no está tan sólo,
pero sigue estando en un armario
que le separa del mundo.

Otras veces, en cambio,
se cuela un viento gélido
que aporrea la puerta
que hace apretar la puerta con fuerza
para que no se abra.
El corazón palpita,
pero no de emoción
sino de miedo.
Sentirse uno mismo,
liberado, compartir
pierden prioridad y lo importante
es esconderse,
esconderse para que nadie le encuentre
esconderse temeroso de que alguien
pueda abrir la puerta desde fuera.
Se apuntala con clavos y maderas
y se tapa cualquier orificio.
Y comienza la asfixia
el vivir casi sin aire
dentro del armario.

La primera vez que se sale del armario
marca la siguiente,
aveces la calidez breve del verano
no hace prever el invierno. 
Porque no todos los armarios
que se habitan, son iguales.

Pero cuando uno sale de un armario
es porque antes alguien
inventó unas cajas cuadradas
con las que observar el mundo.

Yo espero que algún día
se ponga de moda salir de las cajas
así nadie tendrá que salir
de ningún armario.

Chloé

Ella que no sabía

que dentro le crecía un nenúfar

(porque esas cosas sólo pasan

en los universos de Vian),

quería arrancarse eso

lo que fuera

que llaman Tristeza.

 

Nadie le traía flores de vainilla

y no paraban de crecerle

poemas del cabello,

poemas que hablaban

de jardines

aún no plantados.

 

Ella que no sabía

que se le encogía la habitación

(porque esas cosas sólo pasan

en los universos de Vian),

quería inmortalizar eso

lo que fuera

que llaman Juventud.

 

Nadie encontraría ratones

y no paraban de caerle

sueños entre los pies,

sueños que hablaban

de cielos

de infinitos colores.

 

Ella lo que no sabía

es que no quería vivir

en un universo de Vian.

 

 

Como una droga

La primera vez,
no te lo esperas,
sucede,
de aquella forma
en la que llegan a uno
los momentos
que cambian la vida
para siempre.

Puede ser un tortazo,
un mordisco,
un brazo retorcido en la espalda…
En mi caso
fueron unas manos
en el cuello
apretando fuertemente
contra la pared.

El gesto era brusco
nada romántico
y con esa mirada,
imprescindible,
de loco,
de te voy a matar.
Y todo ello,
sin emitir
sonido alguno.

Sucede.
Y si me hubieran preguntado
qué sentiría
qué pensaría
de algo así
pensaría que saltarían
mil alarmas en mi cabeza.

Sin embargo,
lo que saltaron en mi cabeza
fueron otras cosas.

Miedo.
Un miedo sobrenatural,
difícil de explicar,
que nada tenía ver con querer huir
o escapar de la situación.
Ese miedo despertaba
la parte más vulnerable,
sumisa y masoquista de mi mente.
De forma devota
mi cuerpo y mi mente se entregaban
con una voluntad suicida, enajenada,
a mi verdugo
deseando que continuara
deseando que hiciera lo que quisiera
con una confianza ciega
del que no teme.

El dolor dejó de ser dolor
y se convirtió en placer.
Los movimientos toscos,
agresivos, vejatorios
se me antojaban excitantes,
muy excitantes
y quería más.

Jamás hubiera imaginado
que lo sucio, lo oscuro
pudiera ser tan morboso
y místico a la vez.

Algo
parecido al amor platónico
pero muchísimo más intenso.
Con esa sensación
de que no existe
el resto del mundo;
se para el tiempo
y el velo nebuloso en los ojos
que lo tiñe todo de irreal,
como si fuera un sueño.

Pero todo ello
nutrido de una naturaleza animal,
salvaje,
que te hace olvidar
todos los prejuicios,
qué está bien, qué está mal,
el qué pensarán.
Que, tan pronto
este nivel de excitación acabe,
explotarán en la cabeza
como efecto rebote.

Y cambia,
vamos que si te cambia
porque, a partir de ese momento
te enganchas a esa sensación
y la buscas
como una droga.

No maltratada

No soy una mujer maltratada.
No tengo miedo.
No / tengo / miedo.

Sobre mi cabeza
se alzan infinitas voces
cada boca quiere pronunciar su discurso perfecto,
políticamente correcto
para no faltar, para respetar, para proteger

Y en cada declamación brillante
se demonizan a los otros,
los culpables invisibles
que reventarán la caja de cartón
donde siempre mandamos a los indeseables
aquellos que no fueron moldeados a cincel.

Abriremos el diccionario
para subrayar la letra disonante
pondremos la mano sobre sus tapas
y juraremos nunca pronunciarla
sin preguntarnos por qué es disonante
y cómo suena entonada.

No soy una mujer maltratada.
No soy una victima.
No / soy / una victima.

En mi pecho galopan sin descanso
mil caballos pura sangre.
En mi mirada, la tormenta;
en mis manos, un enjambre,
en mi cabeza, un ejército
de kamikaces devotos por la libertad
y en mi sexo, una serpiente
que siempre me tienta a seguir probando
cada una de las frutas prohibidas
del Edén de los pecados.

Y aunque no reconozco
dueño que me gobierne
me dejo ceder a mis instintos
y si te digo Pégame
no es porque me sienta inferior.

Te digo pégame
desafiando a que dejes atrás
aquellas represiones adquiridas
en el seno de la infancia
la seguidilla de seamos iguales,
todos iguales,
niños y niñas, iguales.
Cuando en realidad
somos todos distintos, niños y niños distintos
y niñas y niñas distintas
apeándose de su imaginación
para quedarse una farragosa fantasía edulcorada
de primogénitos consentidos de vida fácil.

No. Yo no te quiero príncipe.
No. Yo no te quiero caballero.

Yo te quiero libre, sin prospecto
atreviéndote a ser el hombre malvado
que puebla mis fantasías
y juegues con mis sueños.

No soy una mujer maltratada
no lo soy
aunque a alguien
se lo pueda parecer
cuando jugamos.

Azules

Mi vida ha comenzado a llenarse de azules

pero no azules tristes

que llenan los días de lágrimas y melancolía

No

Mis días se han llenado de azules misteriosos

que se posan en mis noches

para cubrirlo todo de silencio y calma

e iluminarme en los bosques.

Azules aventureros

que se suben a tus ojos

para desafiarme a combatir los miedos

y con arrojo vencerlos.

Azules cálidos

que se visten de paredes

para refugiarnos en pequeños paraísos

donde poder parar el tiempo.

Azules intrépidos

que se anudan a las rocas

para vestirlas de bellas faldas

que nos dejen empapados.

Azules alegres

que se fugan a los cielos

para preparar un desfile

de nubes de algodón.

Azules decadentes

que se disfrazan de girasoles

para colarte en la trastienda

de mi alocada inspiración.

Azules desafiantes

que nos envuelven los pudores

para re descubrir nuestro tacto.

Azules trepadores

que nos marcan la azotea

donde perseguir a las estrellas.

Azules

que te visten de rayas

Azules

que dibujan horizontes

Azules

que me convierten en lienzo

Azules

que han decidido

que mis días dejen de ser días

que mis semanas dejen de ser semanas

para ser

simplemente

azules.

Veneno

– I –

Qué podría decir yo del veneno
del veneno, del veneno

de ese sabor ácido, tan espeso
que aniquila generaciones y generaciones
enfundando un sable
que se debilita tras la batalla,

que vigila el coseno y arcocoseno
para que sigan encajando matemáticamente
que mengua y crece y se multiplica
y cuando creemos que dejamos de tomarlo en cucharillas
vendrá el retorno del embudo
que nos hará tragarlo, tragarlo, tragarlo

Qué podría yo decirte del veneno
que se escurre por la boca
y continua húmedo hasta el pecho, la cintura, las piernas.

Y no se detiene
ni con miles, ni con millones de personas
colmando las calles
ni incendiando universidades
ni arrancando el arquetipo
que nos hace ser tan civilizados.

Continua más allá de banderas
que cubren los cuerpos pudorosos
y de himnos y consignas
que brotan de gargantas
que olvidaron sonidos guturales.

Absurdamente escandalizados
al observar la propia naturaleza
al desnudo
salvo cuando el veneno
fluye llamando a la sangre.

Absurdamente escandalizados
cuando no se cubren las diferencias
y se muestran con orgullo.
Absurdamente escandalizados
como si no fuéramos
un animal que se avergüenza de si mismo
si no lleva disfraz.

Qué podría yo decirte del veneno,
qué podría yo decirte del veneno.

– II –

No vendrán a rescatarme
si me enveneno.
No querrá nadie rescatarme
si me enveneno.

No podrán las lágrimas evitar
que me envenene.
No, no esta noche.

Hoy tomo el veneno
y me dejo envenenar,
olvidando todo.
Hoy soy una suicida
a la que no le importa nada.

Envenenándose,
envenenándose,
dejándose envenenar.

– III –

Y no podía dejar de sentir
la aspereza de la piel enrojecida
y no podía dejar de sentir
el sabor ácido
aglutinándose en mi garganta.

Y no podía dejar de balbucear
palabras sin sentido
que me llevaran
a mi condición más primitiva.

En las aceras
se ahorcarían al escucharme
mil mujeres con voz chirriante
y traumas sin resolver.


-A quién le has robado esa imagen tan chula:

veneno atthis bond laura mequinenza cable azul
Dibujo de El Cable Azul

 

A nadie le importa

“Nos enseñan a olvidarnos de los que caen

a reclamarles cuando están intentando levantarse

a cuestionarles cuando consiguen ponerse en pie

y a admiralos cuando del suelo despegan los pies”

 

Va a ser en uno de esos silencios tuyos,pausados,
en los que se detuvo la luna a descansar
y no volvió nadie a reclamar que las mareas vinieran con retraso,
que tu cólera se encendiera a destiempo
o que el viento peinara los campos equivocados.

Nadie vino a quejarse.

Luego sucedió eso, lo de los renglones
que primero leíamos de dos en dos
y al final daba igual el órden
o si leíamos o llorábamos.

Y nadie, otra vez,
vino arreglar las sílabas
ni a ordenar las frases
ni a devolverte las oraciones.

Nadie vino a arreglarlo.

Recuerdo que la lluvia se enamoró de tus cabellos
y llovía tan a menudo por aquí,
que tu piel empezó a oler a tierra mojada.

Y sé que nadie vino a cambiar los ríos
que hacían mares de tus ojos
ni el rocío que brillaba en tus flores,
ni las eternas primaveras
que llenaban nuestras paredes
de humedades y enredaderas.

Nadie vino a cambiarlo.

Después llegó el invierno cansado
abrazando la puerta
y se quedó allí descansando.
Y tú que si de rosas alegrías,
madreselvas dónde están
y noches de San Juan,
intentabas seducirlo con sonrisas
àra que se marchara,
para que pudiéramos abrir tranquilas la puerta
sin llenarnos los pies de nieve,
y no sólo se quedó
sino que nos entró dentro.

Y nadie.
Nadie vino a quejarse del final de tus sonrisas,
de la tiritera del enjambre de tu temperamento.
Nadie.

Nadie vino a cambiar la escarcha de tu pecho,
el frío de tu aliento, la duda de tu mirada.
Nadie.

Nadie vino a arreglar los silencios,
tus silencios pausados,
las canicas en el techo,
el gorgoteo de las cañerías,
la charca en el estómago,
las aceras de periódico,
los castillos de cartón,
las telarañas en los bolsillos,
el hormigueo en las manos.
Nadie.

Y ahora, ahora vienen a buscarte
y dicen y redicen
y que si azul, que si violeta.

Y les hablamos de la luna, y la lluvia,
esa que trajo el invierno
y que no se nos olviden los renglones,
qué pasó con los renglones.

Pero a nadie le importaba
cómo se te erizaba el rictus,
ni si se nos acabaron los girasoles
y sólo nos quedaban giralunas.

A nadie le importaba
de dónde salían los negros del vestido
pero sí los remiendos.

A nadie le importa
el color de tus mejillas
el tacto de tus yemas
pero sí
cómo dejarlas
sin agua.

Nadie vino a cambiarlo laura mequinenza flexio verbal poesia denia
Fotografía de Txin – Flexió Verbal 2015 – Dénia Performance poética junto a Sergi, Joaquín y Sandra

A nadie le importa : Video de Performance poética en la Flexió Verbal 2015 – Dénia

https://lauramequinenza.com/videos/a-nadie-le-importa-video-intimo/

Marioneta


Ha comenzado la sala a hacerse pequeña
y las luces no quieren brillar
al son del piano van mis piernas
envolviéndose en cáñamo sin tostar.

El espejo parpadea
mientras mi rostro
empieza a dejar de ser humano,
ahora mis ojos son de cristal
y mi pelo se desenreda
y cae lacio sobre mi hombro.

Sobre mi cabeza se alzan mis manos
que se aferran a la cuerda que los sujeta
comienza el juego mientras todos
me miran en silencio.

Trato de bajar la manos
pierdo el suelo bajo mis pies.
Vuelo a patadas y puñetazos
durante la agonía que me devuelve
a mi posición original.

La música sigue sonando
y valiente me lanzo otra vez
al vuelo descontrolado y tosco.
Alguien susurra en mi oído
y todo empieza a ser más fácil.

Las piernas comienzan el camino
y las manos abren el aire
y poco a poco me dejo mecer en la melodía
buscando poner el mundo del revés
dejándome llevar.

Entonces todo empieza a girar
y aunque feliz sonrío
la gravedad me devuelve a tierra
esta vez mucho más cansada.
Esperando no tardar mucho
en volver a alzar el vuelo.

La marioneta

“Ha comenzado la sala a hacerse pequeña

y las luces no quieren brillar

al son del piano van mis piernas

envolviéndose en cáñamo sin tostar.

El espejo parpadea

mientras mi rostro

empieza a dejar de ser humano,

ahora mis ojos son de cristal

y mi pelo se desenreda

y cae lacio sobre mi hombres.

Sobre mi cabeza se alzan mis manos

que se aferran a la cuerda que los sujeta

comienza el juego mientras todos

me miran en silencio.

Trato de bajar la manos

pierdo el suelo bajo mis pies.

Vuelo a patadas y puñetazos

durante la agonía que me devuelve

a mi posición original.

La música sigue sonando

y valiente me lanzo otra vez

al vuelo descontrolado y tosco.

Alguien susurra en mi oído

y todo empieza a ser más fácil.

Las piernas comienzan el camino

y las manos abren el aire

y poco a poco me dejo mecer en la melodía

buscando poner el mundo del revés

dejándome llevar.

Entonces todo empieza a girar

y aunque feliz sonrío

la gravedad me devuelve a tierra

esta vez mucho más cansada.

Esperando no tardar mucho

en volver a alzar el vuelo.”

A ellas

Me han crecido los senos

y no paro de alimentar pequeñas ratas

que los muerden

buscando hacer sangre.

Aún no ha nacido el niño muerto

que asomará la cabeza entre mis piernas

pero todas quieren beber de él.

El ocaso recubre las paredes de óxido y flujos

donde el olor a sexo

se confunde con hedor de entrañas pútridas

y las alimañas no dejan de lamer

allá donde el negro se confunde con el rojo

esperando encontrar gritos donde sólo hay silencio.

Pero nadie grita.

Sólo hay frío y eco,

sólo hay frío y viscosidad

sólo hay frío y hedor.

A hurtadillas se acumulan jadeos en las esquinas

y se esfuman sin mayor importancia.

En mi piernas mil cicatrices

compiten por perdurar

contra las mil

que aparecerán mañana.

En mi boca, moscas.

En mi mano, una caricia

antes de olvidarlas.

Han salido a buscar

un ataúd para mis muertos

y alguien gritará en alguna ventana roja

que nos enterremos.

Mis muertos ya están en el ataud de mi cuerpo,

pronto vendrá el tiempo a desenterrarlos.

Y mientras mis pechos siguen creciendo

pariré de nuevo con dolor estéril

dejando todo abandonado en el suelo.

Y engendraré nuevas ratas,

nuevas paredes y nuevos muertos.

Rosas

“Dedicado a Eva y Stephen por crearme un nuevo fetiche”

Él vino con una maleta
llena de artículos de coleccionista,
yo me enamoré
de entre todos ellos
de la regla de madera.

Lucía orgulloso un látigo
que restallaba en el aire,
partía panes y abrazaba
haciendo girar faldas.

Ella bailaba con fuego
al ritmo de la sinuosa música.

De repente se paró la música
y ella dijo “Soy una moñis”
pero cogió el gato artesanal
acabado en rosas
y fue hacia él.

Con una mano
sujetaba el artefacto en alto,
con la otra
tiraba de él hacia una esquina
pidiéndole que la azotara.

En la esquina había
una cruz de San Andrés
hecha de madera.

Ella se apoyó en la cruz
mientras sonreía,
le dio a él el instrumento
no sin antes hacer gesto
de lo que ella quería.

Yo desde el sofá
los miraba de cerca,
pensaba que serían quizás
un par de azotes
lo justo y necesario
en volver la música,
y que ella volviera a bailar con fuego.

Pero la música tardó en volver
en una azarosa coincidencia
para que pudiéramos deleitarnos
con el singular lenguaje corporal,
cuando él la atizaba,
que ella emitía en respuesta.

Él me miraba a mi
y me explicaba lo que hacía.
Yo lo sentía todo
una clase particular
pese al resto de gente .
No paraba de aprender
y atender lo que él me decía.

En mi mano sujetaba
la larga regla de madera
mientras la acariciaba,
a los dos
observaba.

Observaba como ella
alzaba sus glúteos,
los dirigía hacia mi,
exponiéndose para él.
Arqueaba la espalda,
y a cada nuevo estímulo
reaccionaba con todo el cuerpo.

No podía observar su rostro
mas no hacía falta
sus movimientos decían por ella
todo lo que necesitaba:
hablaban, gemían, pedían.

Todo en silencio,
esperando la música
que no llegaba.

Lento, sensual, místico
se convertía en el centro
de todas nuestras miradas.

Ella, lejos de querer parar,
se quitó la camisa
y se hizo más presente
la curvatura de su columna.

Él leía en los gestos de ella
y me los explicaba,
yo lo entendía claramente.

A ella los pantalones
se le ajustaban
y poco a poco
se le iban resbalando
con cada nuevo impacto
y el continuo arqueo de espalda.

Ella separaba las piernas y
levantaba el culo para pedirle más.
Él jugaba cambiando el ritmo.
Aveces lo aceleraba
y otorgaba más intensidad
respondiendo a las demandas
que ella, con su cuerpo, hacía.

Entonces ella movía las paletillas
de forma espasmódica
para retomar el ritmo lento

y poder relajar la espalda
que cada vez iba tomando más
un color rosado,rojizo,

tornándose rojo, poco a poco
Era algo tántrico, hipnótico.

Él me dijo después,
que ellos no se conocían,
que nunca habían hablado
pero antes de terminar, recuerdo,
cómo se despidió de su espalda
con unas breves caricias.
Me deleitaba la complicidad
de dos desconocidos.

Él vino con un látigo que abrazaba
pero ella eligió, que la azotara con rosas.

Y mientras, yo miraba,
y mientras
yo miraba.

 

 

 

Horacia

¡Oh Horacia!
¿Nos encontraremos hoy?

Cada encuentro contigo siempre fue un misterio, con tus juegos laberínticos buscando recrear París en un Madrid descafeinado.
Me buscabas, siempre me buscaste, con tus enigmas, tus códigos y tu constancia.
Inventando las reglas de nuestros encuentros, planificando alargar el deseo.

Te vi aquella noche, a lo lejos, sin planificar, tras tantas que no surgieron. Apareciste por imposición de tu voluntad cazadora, inquiriendo a tu presa, enmarcándome en un plan con receta para experimentar con el deseo. El deseo de besarnos, de estrecharnos entre los brazos.

Y así fue como empezamos el ritual de regalarnos fruta, de beber cerveza en las calles, emborracharnos juntas y desaparecer siempre, antes de empezar la noche, como una cenicienta maldita.

Me buscabas, con la dedicación del relojero, paciente nos envolvías en conversaciones cómplices, andábamos en sendas paralelas que buscaban no mezclarse pero nos sedujimos, la lluvia nos azotó en plena noche.

Tú, siempre tú, decidiste que sería yo, la maga, tu muñeca tonta que  frágil se rompe en pedazos. Me encontraste y dijiste quiero conocerte, antes de que pudiera oirte, antes de que pudiera percibirte.

La lluvia, digo, la lluvia nos caló y no nos dejó elegir, que fuera en aquel sitio, en aquel rincón, bajo mi abrigo, aquel día negro, el olor a perro mojado, la iglesia…

Y tú me mirabas, arrastrándome a tu mágico juego, el vuelo libélula de tu plan encriptado y me lanzaste garrafas de agua ante mis botellas al mar.

Fuimos la pareja suicida que se agarra de la mano, cayendo felices al desastre, al escombrarse neurótico de tus ausencias repentinas. Tú, anzuelo-tirita, mercromina-tóxica, endulzándome deshaciendo la madeja que agrandaba mi vacío. Bebiéndonos la soledad en vasos de sidra, mordiendo las normas, las pautas, las costumbres y despertarse con la sensación de que hay otro lugar al que arrojarnos.

Las azoteas nos hicieron emisarias de nuestros desencuentros y la madeja convertida en mariposas-piraña nos empujaba al choque frontal. Igual que aparecimos, desaparecimos, el mismo vacío silencioso nos convirtió en reflejo de nuestra historia. Dejamos de buscarnos para quedarnos, para ser otras, atrás los juegos, los abismos, los trapecios, las sonrisas funambulistas, eliminando así el riesgo de quemarnos.

Ahora tú partes a Italia y yo lejos de Madrid, ¡Oh querida Horacia! ¿Nos encontraremos?

 

 

 

Apúntame la dirección

El corazón me bosteza en la mano los días pares,
los mismos en los que, parece
que, te acuerdas de mí, quejándose.

-Claro, claro, “ahora te encanta buscarme”.

En la papelera del ya es tarde,
como todos, como todas,
incluso sin klennex somos dramáticos.
Quieres verme desnuda de nuevo,
o puede que el azul de mis rizos,
bajo la luna, sea más intenso.
Me gritan los párpados
de buscar en los silencios.

Cada viernes,
se arranca una teja en mi mejilla,
inventándome el desenlace final.
Adicta a los finales a la francesa.
Todos nos queremos en silencio
y no me hace falta más que una sonrisa,
para olvidarnos con cariño.
Y aparcar ,el día a día,
en el cajón de los para luego, los quizás.

– ¿Me invitas al balcón de tus ojos?
– Sólo si saltas esta noche.

Mañanas con prisa y sin prisa,
con el mismo sabor a fin de temporada.
Aparcamiento en fase de demolición.
Agárrame del pecho
y dibujemos una flecha aleatoria.
Para fallar, yo también, sé ser profesional.
Regálame la risa, lo demás, no importa.

Apúntame la dirección de aquella tarde,
en la que reímos tanto,
quisiera volver a ella, algún día.

Poema incluído en La coleccionista de Azules

Entonces ella se volvió loca

Entonces ella se volvió loca
y no había forma de conversar
gritaba que quitaran la luna, que no podía verla más
que no lo soportaba.

Entonces ella era una niña
y hablaba como un adulto
pero ya no lo era, y danzaba con su cetro
imaginando que convertía todo en oro.

Entonces ella comenzó a gritar
y la noche se hacía día y el día noche
se bebía el agua del mar
y no paraba de acumular piedras.

Entonces ella inventó un juego
en el que se podía hablar sin palabras
y se podía gritar en silencio
y la “a” era “z” y la “z” no existía.

Entonces ella olvidó todo
y empezó a dibujarlo de nuevo
mezclaba el gris con el negro
y quería dibujar arcoiris rosas.

Entonces ella me echó de su vida
y yo pensé que había camino de vuelta
pero tronaban las paredes
cada vez que me acercaba.

Entonces ella se volvió loca
y no quería el sol, ni las estrellas,
ni el día, ni la noche. Tiraba del cielo
y decía que lo quitaran, que lo quitaran.

Y entonces ella nunca volvió a ser la misma.
Ni yo tampoco.

La alacena

Yo no tengo alacena, pero me gusta la palabra,

me gusta tanto que decidí inventarme una, una ficticia,

donde almaceno todo aquello que no puedo guardar en otro sitio.

Y  cuando voy, más que alacena,

tengo un auténtico trastero.

Y me reencuentro con las cosas

que siento que ya no tenemos,

y sin querer piso las que creo que compartimos.

Andan por ahí perdidas, sueltas

y tan sucias que es fácil no reparar en ellas.

Alguna vez, he pensado en ir a la alacena y limpiarlo todo

y quedarme sólo  con lo que realmente vale la pena,

pero tengo miedo a que el impulso me haga deshacerme de cosas que están ahí,

pero que no sé que aún necesito.

No quiero deshacerme de ellas.

¿Y si rompo o pierdo algo? Algo de esa magia

¿Y si desaparece la telaraña que la sujeta?

¿y si me equivoco y al barrer, la hago desparecer ?

Así que aveces, voy a la alacena, doy una vuelta por allí.

Y curioseo,

pero no toco nada, lo dejo todo en su sitio

y confio en que todo está bien y que cuando llegue el momento

sabré rearmar el puzzle de nosotros que aún guardo en la alacena.

La Alacena : Video de Micro abierto Arte no Apto 2018 – Dénia

Y me preguntan qué quiero

Todo, 
les dije, 
lo quiero todo. 

Quiero quien me entienda
o lo intente a cada paso.
Que me disfrute de perra y de princesa
que me pervierta y me consienta.
que se pierda en mi voz y mis poemas.

Que me quiera igual cuando estoy “guapa”
que cuando estoy con mala cara.
Que se pierda en mi cuerpo desnudo
y no se olvide de ninguno de sus rincones.
Que no le tenga miedo a los pelos,
ni a los malos, ni a los marginados.

Que no le asuste el amor libre,
ni se muera de celos en cada esquina.
Que desee conquistarme cada día y cada noche
y sólo vea en los demás, una excusa más
para aún más consentirme.

Que no crea en los cuentos que nos cuentan
y se invente su propia historia
donde lo único importante,
a nuestro ritmo, a nuestra manera,
es acariciar la felicidad a cada instante.

Todo,
lo quiero todo.
Y eso, que solo os he contado
una pequeña parte.

A mi crisálida

 

Es aveces cocinarse tan lento

estando dentro de la crisálida

el rumor, echas de menos, del viento

y flotar sobre flores ingrávida

 

Metamorfosis: inmóvil me siento

anhelando transformarme rápida

aleteo inquieta este sentimiento

de quedarme sin alas, inválida.

 

Mis matices se pintan poco a poco

mis cicatrices lentamente borro

de todo lo malo ya no hay recuerdo.

 

Se están volviendo más largas mis alas

y está creciendo mi sonrisa ansiada

sueños, con que alzar el vuelo, remiendo.

El día más triste del año

Ahora nos dicen cuando tenemos que ser felices

y cuando dejar de serlo, después de la navidad,

otro término comercial, blue monday o

el día más triste del año

 

He oído que hoy es el día más triste del año

y he pensado que igual era mejor no levantarse de la cama.

Fuera nieva y me parece gracioso pensar que llegue a nevar en una ciudad como ésta

y sin embargo ni el frío, ni la nieve, ni el día más triste del año me han hecho sentir mal.

 

No estoy triste,

yo que ando luchando con el nenufar que me parasita

yo que he desestimando las sendas de baldosas de azúcar

porque me van los callejones oscuros

yo que a cada caricia de menos pierdo razones para querer verte

yo que no sé escribir poemas alegres de cosas tristes

yo que tengo una montaña encima del pecho

yo que dibujo tristezas en la gente que no tiene

y se marchitan en mis retratos.

Yo que colecciono jardines de ausencias

y planto rosales con orgullo.

 

No estoy triste, el día más triste y frío del año.

No me he muerto, ni se me ha escapado el alma por la boca

ni se me han fermentado tus escusas

no se me achica el cuarto

ni se me hunde el cuerpo en la cama

no se precipita el techo

ni se me escaman las costillas

No te echo de de menos

No / te / echo / de / menos

 

No se me encoge el estómago

ni me veo fea y vieja en el espejo

no me faltan todas las personas que me faltan

ni asoma hoy el cráter oscuro de mi futuro

No me asusta el fantasma de yo misma

ni vienen las druidas a quemarme en vida.

 

Mañana, quién sabe,

quizás venga la tristeza a adueñarse de mi

pero hoy

no estoy triste

el día más triste del año.

 

Poesía a mis 3 fantasmas

– I –

Evitaba mirarme de frente

para ver sólo

el lado gata de mi cara.

Enfundaba el trigo

y disparaba,

sin haber cargado las balas.

Sabíamos

que no íbamos a combatir

posiblemente,

sólo fuera un fantasma

del cuento de Dickens.

Los ojos le borbotaban

y en su boca

yeguas tristes

disfrazadas de panteras.

Paseamos por mi mente

la desordenamos,aún más,

(si aquello era posible).

Con su varita transformó

mis tábanos en mariposas,

y sentí vergüenza de todavía

llevar tábanos encima

y sentí vergüenza

de tener vergüenza

y pensé

que todo era demasiado estúpido

y que era momento

de dejar las vergüenzas

y los tábanos.

Como las niñas

que se disfrazan de princesa

se desvaneció en la madrugada.

Ahora quedábamos

mi otro lado de la cara y yo

mirando los agujeros cosidos

y recosidos

de mis nuevas alas,

quizás era el momento

de volverse a meter, otra vez,

dentro de la crisálida.

-II-

Sostenía en la barba

un palmo de golondrinas

que le enfurecían el gesto

con el que me dedicaba

una manada de lagartos.

Nos limitaban

los espejos y las aguas

y despertaban

pequeñas criaturas

acelerando el momento

en el que debería marchar.

Sobre el mapa estratégico

derrumbó todas las defensas

las que, me mantenían a salvo.

Trazó una ofensiva

de leones plumados

y jirafas albinas.

Tales bestias

las desconocía

mas no quería despreciar

la tinta,

del plan maestro.

Nos envolvía

una bruma de confusión

donde cada paso

nos desacercaba

y cada letra

era barro.

Finalmente,

recogí todas las fichas

y algunas anotaciones

escritas en los márgenes.

Haciendo una bola

los cargué a mi espalda.

Con sus largas alas

me ayudó a subirme

en la ola que me alejaría.

No sin antes llenarme los puños

de flechas y garbanzos

que me trajeran de vuelta.

Sobre la espuma

miraba las nubes

como un lugar apetecible

lejano

pero agradable.

Tal vez las visitara

cuando me crecieran

las alas.

-III-

< No le digas a nadie dónde está este sitio

no me gustaría que se llenara de anfibios >

Aún, el futuro

nos quedaba grande

pero no por ello

dejamos de mirar

los posos del té,

yo me pedí,

los que llevaban azúcar.

La tarde

nos lanzaba antisépticos

para que el frío

tardara en echarnos.

Él, establecía distancias

desde las que saltar

en una competición desigual.

Yo cortaba cintas

o pasaba por debajo

de todas las vallas.

El cronómetro marcaba

el orden equivocado,

sólo me preocupaba

olvidarme

de las recetas milagrosas

como la que hace crecer rosas

en macetas de barbitúricos

o la que dora el carácter

a los cangrejos.

Con el miedo de convertirme

en un crustáceo

al que le amarga un dulce,

barrimos la acera

prometiendo quizás

volver a devolverla, algún día.

Hasta entonces,

con pétalos de luna

y polvo de paso decidido

me remendaría a mi misma

a ritmo de lengua

de gato lame-heridas.

-IV-

Alzaría el vuelo

pronto,

de eso estaba segura,

sólo necesitaba

descansar en mi capullo

mientras mis remiendos cicatrizaban.

Convencida

de que no sería

tampoco esta vez

mi última transformación.

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Paris

Hoy me humedezco
pensando en la prohibición
de dormir con bragas.

En alguna parte, duermes,
en una buhardilla.

Pienso en la noche, la primera,
en la que sobre tu cama,
nos desarmemos, sin habernos nunca aún besado,
sin habernos profanado.

Sin bragas.

Puede que no sea en París,
puede.