Proceso creativo

Escribiendo la novela: Resumen del libro

La primera fase de mi plan de escribir un libro es hacer un resumen del libro.

De las tres libretas que he comprado para las primeras tareas, he escogido la de color azul para hacer el resúmen del libro. Y en ella estoy volcando, sin organizar ni pensar mucho. Tampoco me detengo mucho en describir los personajes o las costumbres, ni los escenarios, aunque aveces me pasa de forma involuntaria. Aunque a medida que voy escribiendo más me voy centrando más en lo que quiero destinar este cuaderno.

Las primeras sesiones, como es un libro de fantasía, me dedicaba a poner en contexto histórico. En qué lugar estamos, qué pasó en el pasado, qué se está fraguando en general, cuales son los conflictos. Pero me he dado cuenta que este tiepo de generalizaciones y contexto histórico lo quiero desarrollar más en un futuro en otro cuaderno. Podríamos llamarlo como Historia antigua y contemporánea, como si fueran las asignaturas del colegio, jejeje.

Necesidades al hacer el resumen del libro

Ahora, en las nuevas sesiones estoy dirigiendo a hacer mi resumen del libro, o mejor dicho, mis resúmenes del libro de forma más utilitaria a contar, lo que podríamos llamar, la verdadera historia que voy a contar. Aunque ésta se forme explicando muchas cosas, y me haga falta mucho wordbuilding, los resúmenes que quiero hacer en estas fases son contar la historia varias veces, cada una, desde el punto de vista, experiencialmente, de los principales protagonistas de la historia.

Llevo mucho tiempo con la historia en la cabeza y ya me pasaba que cuando pensaba en la historia, a medida que reflexionaba sobre algunas escenas, tramas, conflictos, iba mutando según iba resolviendo incógnitas. Pero al pasarla a papel, estoy descubriendo necesidades que quiero compartir con vosotros. Apenas empezar a escribir los primeros resúmenes y ya he sacado estas primeras conclusiones:

  1. Necesidad de contar la historia desde el punto de vista de personajes remotos que son cruciales en la historia.
  2. Necesidad de crear tramas que hagan que los personajes se crucen, se alejen, se reencuentren.
  3. Necesidad de crear más conflictos

1. Contar la historia desde personajes remotos

Los protagonistas de la historia son los que van a contármela a mí, más o menos, en el proceso creativo. Y los resúmenes que me van a hacer de hoja de ruta para poder escribir la historia y sobretodo estructurarla.

Pero en este primer, primerísimo borrador, que no es ni borrador, sino más bien esquema, veo que tengo una almagama de personajes secundarios, alrededor del personaje principal, que tengo muy definidos: ellos, sus historias, su vida. Pero los personajes, cuanto más se alejan de la experiencia vital del personaje principal, apenas están esbozados. En ocasiones parecen salidos de la nada. Sin pasado. Y sin transfondo.

Hace poco leí un libro, La dependienta, que no me gustó demasiado, a pesar de que se hacía fácil de leer. Y una de las razones era esa, que los personajes que necesitaba para contar su historia parecían sacados de ocasión para lo que necesitaba contar en ese momento pero que tenían una profundidad cero y me disgustó soberanamente.

Cuantos más puntos de vista, mejor

En el primer borrador, muchos personajes no dejarán de ser meros accesorios, pero si alguno de ellos toma un mínimo de importancia, creo que es interesante integrarle en la historia de una forma congruente, aunque no se cuente, matizarlo, así podremos reutilizarlo, darle más peso o incluir pequeñas pistas de su futura aparición sin esfuerzo.

Cuanto más, si el personaje es crucial, a pesar de que no esté involucrado en la trama desde el principio. Veo la necesidad de definir casi estos personajes casi tanto como los personajes principales e incluso barajar la posibilidad de integrarlo a la historia como uno de los personajes principales o secundarios. Y son estos personajes, que quien sabe si al final acabarán reconvertidos en principales, secundarios o antagonistas, los que quiero que también me cuenten la historia, que tan bien me sé desde la versión de la protagonista, desde otro punto de vista. Ver en qué momentos se cruzan, por qué, cómo llega cada uno a ese momento, etc

2. Cruzar y alejar personajes

Al contar la historia en mi cabeza principalmente desde la voz del personaje principal, los personajes secundarios que tienen mucha importancia para el personaje principal, se mantienen muy cerca del personaje principal para seguir la trama, y una vez aparecen, están ahí si se les necesita, o pueden marcharse o desaparecer de la trama porque no son necesarios por el momento. Al transformarlo en resumen, se empasta un poco, al estilo Danerys acumulando nuevos aliados y que sin darle más dimensiones, pierde un poco el volumen o la importancia cada personaje por si mismo. Por tanto, al igual que el paso anterior, de definir a personajes cruciales aunque no aparezcan durante mucho tiempo en el libro, con los personajes cercanos, hay que darles otros objetivos o misiones aledaños que le hagan alejarse o acercarse a la trama, o que simplemente se crucen. Dándole más dinamismo.

3. Más conflictos

Otra necesidad que he encontrado, al comenzar con los pequeños resúmenes, es que la trama principal contada en plan escueto, quizás suena muy simple. Las cosas suceden de A a B, con su acción y su historia. Pero de forma muy fluida. Faltan quizás impedimentos mayores, dudas, caminos erróneos que hagan retroceder hacia atrás, decisiones con consecuencias fatales… Y aunque eso también podemos ir integrándolos en el proceso creativo, añadir al nudo principal conflictos que lo vayan enrevesando, me ayuda a poder reflexionar cómo encajarlo de la forma que más me satisfaga. Así, tranquilamente, antes de ponerme manos a la masa y quedarme sin ingredientes.


Y hasta aquí mis primeras conclusiones a la hora de hacer el resumen del libro, si voy encontrando más necesidades, os iré contando. Espero que os sirva de ayuda.

Mientras escribo también estoy leyendo muchos consejos, técnicas, y entre horas le doy a alguna lecturita. Agradezco mucho los consejos desde una forma constructiva. Un dilema, por ejemplo, que tengo ultimamente es que me vienen a la cabeza escenas que me apetecería escribir pero que me estoy privando de escribir hasta que no termine con la estructura y el plan que me he marcado. Y sé que se acabaran olvidando por otras nuevas ¿Vosotros qué hacéis? ¿Os dejáis escribir escenas? ¿Seguís el plan escrupulosamente?

Escribir un libro

Los que me conocéis, sabéis que este año publiqué mi primer poemario proyecto que demoré 10 años desde que empecé a moverme activamente en la comunidad poética y 6 desde que me lo propusiera la editorial Canalla Ediciones. Sin embargo, ahora que ya he perdido mi virginidad literaria me he propuesto seguir trabajando en mi perfil de autora y luchar por llevar al papel mis mundos interiores. Sea cual sea el proceso que finalmente utilice: editorial, autopublicación, crowdfunding o el intrigante mundo de los premios literarios. Ahora me quiero centrar en escribir un libro. Luego ya veremos qué hacemos con él.

En realidad tengo varios proyectos en mente, que no creo que sean incompatibles entre sí, pero el reto que me ocupa la mente ahora mismo es escribir un libro de narrativa. Un libro que llevo macerando en mi cabeza años y en el que he invertido lecturas, series, investigaciones y que alguna vez he tratado de iniciar sin método ni concierto pero que al final no tenía suficiente tiempo o motivación porque me sentía perdida. Pero este año, ando con energías renovadas y voy a tomarme este proyecto sin prisa, porque nunca he tenido prisa, pero sin pausa. Quiero desarrollarme literariamente y nada más que yo tengo la llave para empezar.

Quiero escribir un libro

El proceso de escribir mi primer poemario y publicarlo ha sido muy gratificante. Y sentirme acompañada en todo el proceso me ayudó a seguir adelante en las tediosas correcciones, en las mil y una locuras internas que quería plasmar en mi proyecto. En luchar por hacer el libro que quería hacer, el que necesitaba hacer, más allá de demandas y recetas comerciales. Todo ello me ha motivado enormemente para lanzarme a buscar apoyo y compañía en este proceso en la comunidad literaria, que es una comunidad muy activa. Por ello quizás, porque me ayuda leer textos, guías, experiencias y tener conversaciones con gente que ha pasado lo que yo. He pensado que sería interesante compartir con vosotros esta experiencia.

Hablando de apoyo, he descubierto recientemente la red social Goodreads y me he creado una cuenta. Si no la conocíais, como yo, os recomiendo echarle un ojo.

Mi plan

Después de pensar y darle vueltas durante este verano. Por fín me he decidido y me he planteado un plan de acción que he estructurado de la siguiente forma: me he dado 4 meses para materializar en papel lo que llamaremos Estructura que es el material con el que luego desarrollaré el primer borrador. Esta Estructura constará de:

  • Un resumen del libro.
  • Un catálogo de los personajes y sus respectivas relaciones.
  • Una aproximación del sistema político y religioso.
  • Una aproximación de las ubicaciones principales.
  • Un esquema de las principales escenas y la relación entre ellas para organizar los capítulos.

Y creo que, si no me equivoco, eso es todo el material que me he propuesto crear y juntar en los próximos cuatro meses. Empezaré por los tres primeros, y para ello me he comprado 3 libretas de diferentes color: azul, morado y rosa.

Una vez lo consiga reunir la idea es empezar a escribir el primer borrador del libro que quiero escribir.


Aquí empieza mi aventura. Si creéis que hay algo que me falta en este primer plan para elaborar la estructura, se agradece la ayuda. ¿Y vosotros? ¿También estás escribiendo vuestra primera novela? ¿Usáis un mapa de ruta o preferís la brújula? ¿Qué estructura o plan seguís? Si también estáis escribiendo sobre este tema en vuestro blog, me gustaría ver también tu proceso ¿Te animas?

Por cierto, la foto tan chula de la portada, es la versión de la coleccionista según Eduardo Hervás. Fotógrafo de Elche por si os queréis pasar por su perfil.