Y qué

Y qué de todo y qué de nada
si con todo no alcanzo
y con nada me faltan palabras. 
Y qué si silvo despierta
y se me contaminan los días de extrañas hazañas.
En la encrucijada de disfrazarme de yo
y vestirme cada mañana de otra.
Y qué si desgasto mis besos sin activar el contador
y no le pongo precio a mis abrazos.
Si te siento mío por fuera y por dentro
y hacemos caso omiso de las normas del tiempo.
Y qué si nunca fui amante de los juegos de egos,
si dejo ganar bazas con indiferencia.
Si divago con las sendas por las que llegar
a las personas y atajo sonriente
y me desvío de los senderos oscuros. 
Y qué si me enamoro de los detalles
y me invento mil formas nuevas
para romper las manecillas.
Y salto del derecho los días pares
y me doy la vuelta los días impares. 
Y qué si te veo bonito, bonita,
si me pareces lindo, si me pareces linda,
si yo decido donde empieza la definición de perfecto
y donde acaba el territorio comanche de las verdades y las mentiras. 
Y qué si prefiero que me atravieses con un cuchillo
y me desangres entera a que me eches una cuchara de veneno
y otra de azúcar cada día en el café.
Y qué si descorcho sonrisas en limones y mandarinas,
si garabateo en las sombras y me pierden las luces y los atarcederes.
Y qué si elegí dejar de ser hombre o mujer
y me planté en animal disfrazado de humano.
Si lamo mi hocico pero mido mal las distancias
y no sé ser prudente.
Me estrello en cada conversación improvisada
y resbalo en miradas inquisitivas. 
Y qué si hay o no hay quién me entienda,
o si soy yo la que no quiere dejarse entender.
Si puedo saltar montañas, guardarme trocitos de mar,
convertirme en lienzo y sentir el color ocre rasgando mi piel,
si apago los desdenes con látigos incendiarios.
Y qué si no tengo naturaleza cuaima y me dejo fluir
Acaso, debería en algun momento
dejar de lado mi estructura para meterme en el molde? 
Definitivamente, no contéis conmigo.

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