Amnesia selectiva

Recordar con la fuerza de los elefantes contruye muros de hormigón en los que guarecerse cuando la sirenas canten, cuando los sunamis bailen, cuando Tokio empiece a temblar.

Abremos oído miles de consejos de cómo aprender a dejar de ser inocentes, a que construyamos la casa perfecta que ningún lobo pueda derruir, a consta de nuestro limitado tiempo. El tiempo que algunos miden en longanizas, creyéndolo eterno, creyendo que las oportunidades estarán esperando pacientes a que terminemos la casa correcta, segura, ideal, donde ningún mal vendrá a estropear la  vida perfecta que los oráculos baticinaron como destino estándar.

Desajustar las manecillas para que no vayan al coro uniforme dirán es síntoma de enfermedad cardiaca de asincronía social. Transtorno inadaptativo crónico de difícil curación a evitar, forjando a fuego una instrucción ejemplar. Instrucción que algunos valoran en libros, creyéndolo libertad, creyendo que abriendo escuelas la nemotecnia los mantendrá a salvo, con el vaso lleno, donde nadie podrá iluminarnos más allá de lo que dictan los textos ya escritos.

La línea curva que junta la inexperiencia inocente con el saber de la vida, me invita a rechazar el fruto de la sabiduría y a desarrollar amnesia selectiva que me haga olvidar el riesgo, la seguridad, la certeza, lo correcto.

Porque ¿quién quiere estar escondido cuando lleguen los girasoles, el amarillo infinito que llene el horizonte?

Nunca

Decía que nunca se había enamorado

nunca

pero tras los cristales

el azul

y nunca, nunca era una razón

para dejar escapar un azul.

 

El par 23

Era el momento perfecto

para darse cuenta que no somos tan diferentes

aunque nos separen años

aunque nos separen números

aunque nos separe sólo

un cromosoma del par 23

 

 

 

“Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste que no dijiste nada”.

Proverbio chino

Formas de trazar un mapa

He capturado un recuerdo olvidado que viene de mi pasado

un fragmento de silencios y pausas en los que detenerse

cuando, conoces la belleza de la espera y la incertidumbre

por primera vez

cuando no todo se compra o se obtiene fácilmente

aunque sea fácil, aunque sea placentero, aunque todo fluya.

He recuperado una porción de la ilusión que nace al degustar la magia

reaprender a sentir sin prisa, a sentir sin expectativas, a sentir sin comodidad consumista

elaborando una distancia segura donde poder desarrollar nuestro yo mismo

para descubrirnos, para que nos descubran.

He vuelto a tocar el tiempo con las manos

y notar esa caricia efímera que no te deja atraparlo

aunque aveces, lo retengas con fuerza

sabes que se acabará escapando.

 

La cascada no tiene que llegar hoy

podemos remar en todas las demás direcciones

hay tantas formas de trazar un mapa

y nadie nos obliga a llegar a ningun sitio

improvisemos una ruta aleatoria

adentrémonos a la senda sin brújula

la fantasía de desvirtualizarnos en todos los sentidos

y dejemos la ficción para cuando se cierna el bosque entre nosotros

en la frenética jungla que nos devora.

 

 

 

 

 

Hay tantas razones transparentes dibujando los límites de los tiempos no marcados

Ese olor a playa maldito

Ese peso negro de la pobreza.

Se me escama la piel al escuchar vacíos en nuestros renglones.

Distancia fría

La sombra del pánico,

Masticar cada día tu ausencia.

Momentos esdrújulos confundiendo oblicuo con agudo.

Volver a los dieciséis

Atornillarme en el descansillo

El termómetro afilado enfría mi entrepierna.

La peonza gira caprichosa

ardiz de destinos futuribles que se marchitan.

Ráfagas de fantasmas estornudando la falta de lógica.

Decadencia

Letanía, sabor agrio entre dientes.

La loca de los gatos que rebota en nuestras consciencias.

Versando nuestras distancias y saciando nuestras ansias a la hora justa.

A contrarreloj.

Adios entre cristales.

Teñirnos, de otro color, de otro nosotros

Convertinos en la caricatura de nuestros demonios.

Lencería quemada

resina en las comisuras de los labios

Sabes a gastado

y yo a cerilla consumida.

 

Mas cuando más me azota la desesperanza

dibujas un abrazo perfecto

recordándome

la perfección on que encajamos

y te disfrazas de sonrisa

bálsamo instantáneo

transformando todas mis grietas

en meros efectos de la luz

Sombras que parecen cráteres

Elevaciones que semejan montañas

Y entonces comprendo los mecanismos para volverse loco

para perder el juicio

cuando no hay quien sepa tenderte la mano

desde el otro lado.

 

Febrero 2013

 

 

No tienes que entenderlo

No tienes que entenderlo

pero hay lugares donde encontrarse

apagando el cristal que evita que entre de nuevo el invierno

aunque también nos privará de primavra

y en la parte de abajo del contrato

escribiremos que no hay contrato.

Así podremos aplicar una pomada

que cubra toda la superficie de la piel

hasta hacernos fluir, resbalar

y chocar sin hacernos daño,

blanditos.

Tocarnos con todas las manos,

todas las lenguas, todos los ojos,

todas las palabras y descorchar también los tabúes.

Quiero que me quites los bloqueos sin prisa

abriendo el corsé con las uñas

y estirando de las cintas hasta que caiga al suelo

que degustes la piel escondida que se halla debajo

con uñas y dientes, con besos y caricias, con lengua y sin prisa.

 

No tienes que entenderlo

pero me puedes buscar entrehoras

las horas en las que no hace falta

que tengamos que construirnos

o dejar de ser nosotros mismos.

Abriendo la boca sin cepos

que atrapen la lengua,

sin bridas que nos obliguen a estar erguidos.

Hazme cosquillas con tus palabras

ven a desnudarme con tus frases

a recorrerme entera, acariciándome

con la forma en la que dices que me deseas.

Empótrame con tu lógica,

desgárrame con tu filosofía,

hazme el amor con tu mundo interior.

 

Déjame sin aliento, pero sin prisa.

 

No tenemos por qué entederlo.

Elegir

Esos momentos en los que, sobre nosotros, caen las oportunidades

y antes que desaparezcan como pompas de jabón en el suelo

debemos rápidamente saber elegir con presteza

y elegir

no siempre

es fácil.

¿Quién sabe qué otras oportunidades nos hubieran llevado dónde?

Los futuribles, mejor para las fantasías y para alimentar la creatividad

las opciones que elegimos libremente

indiferentemente dónde nos lleven

que no pesen como losa

sino como recordatorio

de que aún hay trazas de vida

donde podemos saborear la libertad.

Óbice epicúreo – Entendernos

He visto pasar el tiempo y temor a que todo se marchite. He visto como se marchitan los seres vivos. Lo floreciente comido por los insectos. La selva devastada por los humanos. Los humanos contra los humanos. Los mismos humanos que se marchitan inevitablemente, como el resto de seres vivos. Y otra vez, el renacer de los floreciente.

He visto los ojos del caos en cada decisión del destino llevándose todo a su paso. He visto temblar hasta el más fuerte, el más poderoso y más preparado en manos de Fortuna. El guión desaforado que no pretende complacer a ningún público. El exterminio y la supervivencia como alteregos de una historia sin protagonistas en la que todos son prescindibles. Y he visto en el caos los ojos de la felicidad, ajena a todo lo demás, incluso a su naturaleza efímera aniquilando cualquier discurso pesimista.

Sí. El viento aveces se mueve en dirección contraria, el agua se estanca, los árboles que volverán a florecer parecen secos, la humedad se hace fuerte , el polvo se acumula, los insectos dejan larvas que nacerán cuando ellos hayan muerto, el fuego quema y el frío hiela.

Sí. Lo sé. Hay brazos que no saben curvarse para dar un abrazo, flores que no pueden crecer porque han nacido en una maceta, niños que no han conocido a sus madres que no están muertas, crías de seres vivos expuestos en vitrinas castrados para ser aceptados como posible objeto a comprar, lluvia que devasta y calor que deshidrata.

Tu voz no se apaga mientras forme un agujero para seguir diciendo lo obvio pero ese no es el problema, sino conseguir entendernos.

No. No hablo del verde amapola que se hace azul cuando las náyades están frías de tanto aterciopelar la hégira de las hespérides que vinieron a prevenir el bamboleo platónico de la precesión de los equinoccios. La masculinidad líquida que va evaporándose en su álgido punto vernal.

No. No hablo tampoco de la telaraña telúrica del phi en una continuidad retiniana que nos haga ver un círculo perfecto allá donde sólo se acumulan pequeños puntos. El isomorfismo que nos convencerá de que vemos lo que realmente no existe y nos hará discutir y matarnos por la refracción azarosa que trapacea trocando el cielo de azul.

El Óbice epicúreo es no hablar el mismo idioma.

La mano que dejo de posarse en mi hombro ¿encontró quizás un lugar mejor donde acomodar sus dedos o fué el propio hombro el que empezó a hacerse incómodo?

Sí. Lo sé. Aveces nos alejamos de quien más queremos y mantenemos a los enemigos cerca. El afecto se está capitalizando. La palabra imponiendo sobre el sentimiento. Las descripción sobre la acción. Sensacionalismo sobreexplicativo. Cómplices convertidos en verdugos. Transacción mecánica de afectividad.

Me preguntas qué es verdadera amistad

Sí. Exacto. Amistad es Amistad. Igual que Amor es Amor. Lo verdadero es lo que existe y se sobrepone sobre lo que no existe, lo que no es real. Más allá de entendimiento, lo que es y existe, es por definición.

Tal como la flor nace y se marchita, solo deja de ser flor cuando no hay flor, incluso muerta y en un jarrón, no deja de ser una flor.

 

 

Se acerca el final del invierno

lentamente, capa a capa

comienza el deshielo.

 

La hegemonia del tiempo

I

 

La hegemonía dice que el tiempo va hacia adelante en forma lineal y que es posible medirlo

consensuemos un ciclo, una medida estándar, dividámoslo en porciones cada vez más pequeñas

y apliquemos dicha medida a la durabilidad de las cosas.

 

Ahora, de verdad, estamos definiendo el tiempo

y como animal, ser humano, o mero ser productivo en la estructura jerárquica que establece los estereotipos

seremos encasillados en diferentes definiciones delimitadas por espacios de tiempo.

 

La mutación de nuestra identidad, y no estado transitorio, podrá ser consultada y revisada a través de signos gráficos

cifras numéricas, que se acumulan unidad a unidad cual manzanas en un cesto.

Y ahí, en el cesto, la cantidad siempre creciente de tiempo, será una nueva excusa para dividir, etiquetar, reprimir y controlar.

 

Taxonomicemos la equidistancia perfecta del ser ideal

organicemos al conjunto de la población en torno este parámetro,

las desviación típica nos dirá el grado que nos aleja del ideal, como objetivo a alcanzar o privilegio perdido.

 

Antagónico y versátil, el trampa-disfraz será el nuevo ardiz del imperio capitalista

inventando ungüentos y estrategías milagrosa para desafiar las leyes que dicta la hegemonía del tiempo

rindiendo culto a la efímera porción de tiempo idílica.

 

El hedonismo

la nueva tierra prometida a la que destinar el fruto de nuestras plusvalías y esmeros tras su paso

convirtiendo en descartes toda muestra visible o social de lo contrario.

 

II

 

Miénteme. Dime que sigo formando parte de la élite.

Miénteme, dime que no he sufrido la erosión que se hace visible en el rostro.

Miénteme y dime que mis privilegios no han cambiado.

 

Mientras se acumulan las mentiras

una pregunta existencial acompañará las intervenciones sociales

expresando animadamente interés por la actividad gravitatoria de nuestro planeta

durante nuestra existencia

– Dime ¿Cuántos ciclos tienes?

 

 

 

 

 

 

Tranquilidad

Quizás
un estado de sosiego y tranquilidad
es lo más deseable
saber con exactitud
cómo será el final de la jornada, al llegar a casa
sin sobresaltos,
sin conflictos,
un silencio mudo que sólo tú puedas alterar

Una estancia completa,
con tus cosas exactamente en el lugar que elegiste dejarlas
La cinematográfica escena de un rayo de luz
atravesando la ventana
revelando cuantos días hace que no se retira el polvo
La maravillosa agenda culinaria
donde no hay horas o comidas prohibidas.

Y dormir,
en el lado exacto de la cama,
con absoluta la certeza de que la manta, será nuestra.

Nuestras aficciones serán intocables,
poder abastecerlas con toda dedicación,
volcarnos a la marejada de nuestra inspiración sin reservas,
atravesar el umbral del tiempo decentemente aceptado
poder transgredirlo sin pudorlas reglas del tiempo y saber estar

Tambien cultivar una agenda de amistades con las que poder desarrollar rutinas elegidas,
un abanico de opciones destinadas a fortalecer y satisfacer los gustos e inquietudes particulares
o aprender el noble arte de estar solo en los placeres de la vida.

Disfrutar de la tranquilidad…ser uno mismo sin reservas

Sin embargo,
el estado inherente al que me empuja mi querencia
es volverme a enamorar
pero no a enamorarme apaciblemente, no

sino a caer en la locura

despersonalizarte hasta la obsesión

las mariposas tejiendo vacíos en el estómago

que no te dejes recuperar el aliento

la abrasadora inercia de caer al vacío

sin red, sin freno, sin control

abandonar la lógica, la razón

la droga venenosa que nos haga morir de amor,

en un deleite suicida y masoca

de buscarla en nuestra agonía

darte de bruces contra el muro

abrasarte

inmolarte

el dulce infierno

sabiendo
que inevitablemente
alterará
toda tranquilidad.

 

 

 

La piel que me define

I

Los ojos, nariz, orejas, boca

esta máscara que delimita

este final de mi

me define

La piel que me encierra

me pone límites

me dice hasta aquí

me define

No conozco cómo soy de verdad

la parte que en si, sí soy

que existe.

Torrente introspecto

ecomundo bacterial y conectivo

pulsiones migratorias

trazando rutas infinitas

el musico-ritmo interior

que mi yo automático, no consciente

domina

y yo olvido.

Pero más allá de la máscara

lejos de mi finita presencia

extendidos en mi no ocupación

receptáculos y elementos

toman mi identidad

la vierten sobre si

y al igual que yo no soy ellos

pero son yo,

ellos dejan de ser ellos

y me definen

y son más yo, que yo misma.

 

II

 

Tú. Máscara que te posas en mi exterior

que envuelves mi rostro y aprietas contra si

verduga omnipresente

que plegándote orquestas los días de mi calendario

eres tú, pero no eres tú

cadencia irremediable abrasiva

predominancia ciega

de las grandes esferas danzantes.

 

III

 

Arrojar al suelo el espejo

no le hace falta hablar

ya sé la respuesta.

Mil pedazos la repetiran

y seguirá siendo mentira

y no será hasta mañana

que me daré cuenta

mientras mastico

otras afirmaciones falsas.

 

Explorarme externamente

ardiz con el que perder el tiempo

neblina visual informándome

qué límites nos definen

mirarnos

mi cobertura externa

colisionando con la tuya

ahora entiendo los límites

las máscaras, los disfraces

pero mi contorno

brevemente es invadido por los poros

la electricidad vital que se transmite

de un cuerpo conductor a otro

viaja de tu mano a mi mano

y yo que no entiendo, ni veo

ni sé diferenciar qué soy yo,

más allá de esta cubierta

ahora que entra, algo en mi

que es tuyo o viene de ti

Un vibrante rayo eléctrico

que no le detiene mis limites

que no le detiene los tuyos

¿Somos parte de la misma energía

en dos recipientes compartimentados

distintos o simplemente meros conductores

de algo que no es tuyo y no es mío

pero que a ambos nos conoce por dentro

mejor que nosotros mismos?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bajo el agua

No sabría decirte

cómo antes de todo

las cosas se toman sin reservas

las manos en la nieve

el placer perecedero

que se convertirá en tortura

ardiendo

latiendo fuertemente

arterias como cuchillas

arruinando la experiencia futura

de jugar, ingenuo

con el fuego blanco.

O las rodillas peladas

acariciadas por ásperas aceras

 

La alquimia del conocimiento

nos proveerá de poderes mentales y

mágicamente nos anticiparemos al peligro

Cada vez más a salvo

alejados de la realidad

decoraremos enciclopedias

con milagrosas recetas.

Nuestros hijos serán almidón y plástico

para que puedan rebotar indemnes

por los bosques alquitranados.

 

Análisis de sangre, será nuestro cupido

el currículum, nuestra identidad

el capital,  el ángel de la guarda

la probabilidad, la experimentación, el azar

romanticismo quebrado

papel de periódico mojado

anticipando la lluvia ácida.

 

Pero los pantalones y los guantes

harán sorda nuestra piel

no sabrá,

no conocerá

no tocará la hierba

y si me sacas el paraguas

por miedo a que te pueda mojar

quizás evites que el ácido borre tu cara

o puede que nunca descubras

que se puede respirar bajo el agua.

 

 

Sobre mi – Hematofilia

Marzo 2012

Siento cómo el agua baña mi cuerpo

apenas cierro los ojos

el agua se hace pesada y espesa

la acaricio resbalando por mi cuerpo.

Mis yemas aún saben a ti

entre hierro y dulce

te saboreo.

Deslizándote entre mis dientes

juegas con mi lengua

eres adictivo, quiero más.

Quiero morderte, arrancar un quejido de tu boca

notar la sangre fluyendo, el charco de tu cuello.

Beberte.

Embriagarme.

Sentir el líquido viscoso tiñendo mis labios

calentándolos.

Lamer la herida, degustar gota a gota

las pinceladas que se derraman en el lienzo de tu cuerpo.

Agotar mi sed.

Saciarme.

El agua sigue cayendo sobre mi.

Esparciéndose sobre mi. Mojándome entera.

Cae sobre mi. Recorriéndome sin prisa

pasando por mis ojos, mi boca, mi cuello, mi pecho, mi ombligo

sentirla sobre mi. Recreándome despacio

pensando en tus manos,

tu tacto acuoso reptando por mi piel hasta detenerse en mi boca

queriendo que te pruebe, dándome un poco de ti

para que cierre los ojos y te pida más.

Te gusta jugar.

Tus manos arden, llenas de sangre caliente

sobre mi.

Como un gato negro

No nos han presentado oficialmente

pero cada noche paseas por mis mantas

aveces cuando tecleo el ordenador

aveces cuando me dejo caer en las sábanas

cierro los ojos y te siento,

sobre mi

como un gato negro

no me preguntes por qué negro

te deleitas en tus movimientos

amasando remolinos en los bordes

acomodándote a mi lado.

 

Otras , aprovechas cuando escasea la luz

y en esa complicidad mágica

merodeas mi mano suelta

mi mano que ondea dormida

mi mano que descansa en mi regazo

mi mano que acaricia el aire

y la olfateas y meces en tu mejilla

buscándola como un niño.

 

No nos concemos oficialmente

pero reconozco cuando apareces

invisible, fantasmagórico,

hay quien piensa que irreal

hay quien piensa que paranormal

pero en tus movimientos felinos

hay algo familiar,

algo que me recuerda a quien

hoy, ahí fuera,

bien acurrucadita dormita.

 

¿Eres un fantasma de algun gato negro,

como yo te bautizo y te pienso?

¿o eres la forma en la que mi pequeña

cuando duerme me acompaña?

 

 

No movimiento

No recordaba haberme movido, pero el no movimiento era un movimiento en sí que me cambiaba de lugar.

Avanzar había sido resistir conseguir volver a pataletas a mi sitio

los objetivos no perder demasiado en cada pataleta

gastar las fuerzas, todas las fuerzas, hasta no poder más.

 

Solo fuí capaz de ver que me había movido cuando las pataletas me trajeron de vuelta a mi sitio.

 

 

 

La bestia

Devórame
Devórame antes de que la bestia que vive en mi, nos consuma.

No hay destierro posible,
no hay dolor inconcebible.
Me he arrancado las uñas
me he emparedado bajo la lluvia
he vencido al miedo pisándole la sombra
he vestido las noches
con las dobleces de tu voz.

Pero la bestia arde, gime
dibuja coces en mi costado
estigmatiza mi lengua, mis labios
me estrangula en cada espejo
en cada palabra cursiva
en cada caricia abandonada.

Pero tú…devórame
Devórame entera, hasta hacerme cicatrices por dentro.
Sin miedos
Sin leyes
Sin Norte
No hay cadenas que me detengan
ni cima lo suficientemente elevada
no hay forma de limpiarse la marca
no hay lugar donde esconder mis armas
no hay manera de escapar
ni de evitar la marea que arrastra

Me he cosido los ojos
me he cortado los pies
ha dibujado mapas falsos
he regalado el tacto y el olfato
he mudado de piel
y he cambiado de nombre.

Pero la bestia quema, grita, se queja
desgarra mi garganta árida
electrifica mis venas, las convierte en alambres
Me asfixia en cada ventana
en cada frase entrelineas
en cada suspiro que me falta.

Pero tú…
devórame
devórame entera
hasta hacerme cicatrices por dentro
antes de que,
la bestia que vive en mí,
nos consuma.

Ni puta gracia

El primero cree que dice algo gracioso

Esto es la caña, se va a hacer viral

al segundo no se lo parece

vaya mierda ha escrito este subnormal

al tercero hasta le gusta

lo comparte y le da favorito además

al cuarto le parece un poco ofensivo

y se lo toma como una cruzada personal

el quinto no sabe de que hablan

pero se ofende como el que más

al sexto el revuelo le parece

que a sus intereses le vine genial

al séptimo le da realmente igual

pero se ve en la obligación de opinar para no quedar mal

al octavo le están presionando para que diga algo al primero

pero tú has visto que gilipollas, no me digas esto tú lo ves normal

el primero, se ve en la obligación de dar explicaciones

a ver si va para hacer un chiste uno va a tener que opositar

al noveno, le ofende más la explicación, que todo lo anterior

pues igual un tribunal de gracietas teníamos que formar

al décimo, le parece que el tema no da para tanto

y que se está empezando a exagerar

el undécimo, decide que hay que denunciar

los jueces que son justos lo pondrán en su lugar

el duodécimo, pasa de jueces y prefiere justicia popular

¡Hablemos con la empresa! ¡Qué despidan al chaval!

el décimotercero, va encendiendo el fuego

¡A la hoguera, a la hoguera! Acabemos con el criminal

el décimocuarto se identifica con el primero y rompe una lanza por el chaval

No me gusta el comentario, pero si  el derecho a poderlo expresar,

el décimoquinto se ofende porque alguien lo defienda

y no lo quiera crucificar ¡Muerte al inmoral!

el decimosexto cree que la quema es una excusa ideal para poder ligar

Yo por pillar cacho digo lo que quieran escuchar

el decimoséptimo le han bombardeado tanto con el tema

Me tienen tan harto que ni lo quiero mirar

el decimoctavo se le cae el alma al suelo

¡Por dios! Tiene una falta de ortografía ¿qué podemos esperar?

Al decimonoveno no le hacía ni pizca de gracia

Después del lío que han montado ahora ya me empieza a gustar

Al vigésimo se ofende por otro motivo

Por qué la lista en masculino, Machistas, aquí no hay representabilidad

al vigesimoprimero le ofende el vigésimo

Ya faltaba la feminazi insultando al personal

Y entre los dos comienzan una contienda por la igualdad

el siguiente es jefe del primero

Arrodíllate y a cuatro ya

¡Pobre pardal! Empieza a ser viral,

¿ahora que hacemos?¿me debería retractar?

¿Me pongo a cuatro? ¿La vaselina será de calidad?

¿Este comentario ofenderá a los colectivos sexuales?

Mejor me callo no me vayan a enchironar

 

 

Realidad de mentira

Desde donde desentonan mis recuerdos

aveces caen pedacitos

de ese yo, de ese tú, de ese nosotros

que parecen patalear en esta pantalla

que ahora lo domina todo

donde todo (el mundo) se ha vuelto virtual

donde la vida se ha convertido en un desfile de fotografías

chistes y gatitos, sobretodo gatitos

y los recuerdos, desentonando

efemérides sorpresa

tiñendo esta realidad de mentira

en algo, que algún día

parece que sí fue verdad.

 

Twitter

Veo esas voces digitalizadas en código cifrado

unos cuantos pixeles que se organizan en letras

bajando en procesión por mi pantalla

al sonido sordo de un pájaro azul

que pretende parecer libre

pero que ni está vivo ni nunca supo lo que es volar

y esas voces

que fingen tener dueño

tararean un coro orquestado.

 

Ahora toca apedrear con esta piedra

no

hoy no apedrearemos a una infiel

y por supuesto

nadie pensará quién está libre de pecar

porque

sólo hay que esperar a que se abra la veda

la veda de lanzar este tipo de piedras

la purga consentida,

el escarnio público

siempre ha sido

uno de los placeres

que más ha disfrutado el hombre.

Recitada 27 de Marzo en el micro abierto Arte no Apto, Denia.

 

si fuera un animal

Si fuera un animal

Al sol, cuando haya sol
sino, cobijarse
del frío, del peligro, de la oscuridad

Si el miedo invade
enfrentarse
quién sabe quién o no es culpable
sin preguntas
sin razones
el peligro con cara a franjas rojas y blancas.

Si el deseo invade
lanzarse sin reservas
qué importa qué o cómo
sin peros
sin dudas
sin tabúes
la tentación con nariz de flecha

Dormir cuando haya sueño
sino, dejarse llevar
por las ganas, los caprichos, la necesidad.

Si la alegría invade
expresarla
quién pueda que se contagie
sin mierda-fobias
sin envidia
la emoción con boca ondulada por el viento

Si la tristeza invade
desbordarse
igual que viene, se irá
sin complejos
sin escusas
los sentimientos con piel de viento

Comer cuando hay hambre y que comer
sin modales,sin protocolos,sin horarios.

Vivir siempre válido
Ser sin estándar
igual de viejo
igual de joven
sin tener que impresionar
sin pensar más allá
del ahora
del momento
y mañana jamás
ser una prioridad.

20 de Marzo en el micro abierto Arte no Apto, Hotel Chamarel en Denia (Alicante)

gonzalo kataria laura mequinenza migraña

mañana migrañosa

Hay personas o momentos que no se merecen,

por lo mal que se portan con nosotros, que les prestemos tanta atención,

pero ahí están, motivando textos y azuzando a la inspiración como mi migraña,

o tú , que hace tiempo que no sé de ti.

 

 

 

Lo que no se ve, no existe

Antes de la electricidad, se iluminaba con velas y o directamente con fuego.  Había sótanos, donde no llegaba la luz del día, que sólo habían sido iluminado con velas y los rincones acumulaban inmundicia que nadie veía, y como no se veía, no existía.

Cuando llegó la electricidad, las bombillas iluminaban lugares que antes nunca habían sido iluminados. Si bien, no se podía comparar con la luz del sol, aún así la mugre, objetos perdidos, grietas, humedades y todo lo que hasta entonces estaba oculto empezó a hacerse presente y por tanto importante.

Lo que antes no se arreglaba o tenía en cuenta, ahora ya era relevante y se podía arreglar, asear y solucionar. Seamos la luz, que alumbra nuestro entorno.

 

Lo que no se vé, no existe

lo que no existe, deja de ser importante

lo que no importa, no se tiene en cuenta.

 

En la sombra yace todo lo que dejó de importar

lo que dejó de contar, lo que dicen que no existe

y en torno a la luz escasa

se toman decisiones

alrededor de la vela que a pocos calienta

gira el mundo.

 

Las esquinas, las paredes, los techos, y gran parte del suelo

están sumisos en una sombra, una gran sombra

que nadie mira

que nadie ve

lo que se acumula en ella, ahí está, invisible, para la luz, para el exterior, para el mundo.

Mas existe, y no solo existe, sino que importa,

aunque con ello, no se quiera contar.

 

Quizás, es demasiado ambicioso querer alumbrar con una sola bombilla

todos los lugares que se hayan en las sombras,

ya sea con una vela que los eclipse,

ya sea con una oscuridad profunda.

¿Qué tal si cada uno alumbra lo que de de si su bombilla

y conseguimos que empiece a contar

aquello que ya existe,

aquello que no debería nunca dejar de importar?

laura mequinenza poesia verger
Laura Mequinenza recitando Lo que no se ve, no existe – 02 de Febrero en la exposición de la Figuera en la torre del antiguo Palacio de los duques de Medinaceli, en Verger, Alicante

“No es síntoma de salud estar adaptado a una sociedad enferma”

Jiddu Krishnamurti

Los principios

Siempre me han gustado los principios

empezar un curso, una nueva casa, un nuevo proyecto

todo desde el principio.

 

Quizás es porque me crié en un barrio sin pasado

allí todos nos echábamos abuelas a las que ir a visitar a otras ciudades

allí todos éramos tan antiguos como nuestros hermanos o nuestros padres.

El tiempo estaba parado pero aún todo estaba por estrenar:

las calles, las aceras, los portales, las farolas, los escondites, las trampas…

A nuestro lado seguían creciendo lugares nuevos

parecía que nunca jamás se terminarían

sin embargo, se convertían en nuestros escenarios de fechorias.

 

Siempre he odiado tener que empezar de nuevo

cuando todo huele a muy usado, muy establecido, muy hermético

sobretodo cuando sobreviene de golpe y sin retorno.

 

Quizás es porque siempre he tenido que renunciar a todos mis pasados de forma brusca

allí donde me sentía en casa, reconocida, mi lugar de confort

tener que ponerle flores sobre su tumba

allí donde estaba todos, todos lo días, ya nunca más

y aquellos, los otros y los de más allá

únicamente personajes secundarios

en la filmoteca de mi memoria.

 

El tiempo va hacia atrás y todo lo que tocas tiene alma,

tiene dueño, está contaminado de pasado.

Al recorrer los entresijos, éstos tienen surco

y los lados te hacen resbalar hacia el centro.

cerca, lejos, son dimensiones abstractas cuando pisas con pies foráneos

alrededor del lejos salen madreselvas

y del cerca trepan zarzas.

 

Siempre me han gustado los principios,

pero desde el principio.

laura mequinenza poesia denia soho
Laura Mequinenza recitando Los principios – 16 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

 

 

Mala

Dedicada a todas esas personas que en su ir y devenir de la vida

me definen como una persona fría y sin sentimientos,

específicamente alegando que soy…”

Mala. Soy mala.

Por obtusa. No confusa. Digamos mas bien

clara, sincera pero rara. Tal vez extraña.

Ambigua en los conceptos que en un si y un no, no encajan.

Concreta en las ideas, en lo que verdaderamente entrañan.

Mas prefiero no opinar.

Mala. Soy mala.

Porque hago lo que me da la gana.

Porque te miro cuando me hablas.

Porque además te escucho y a mi no me engañas.

Por que te digo lo que pienso sin trabas.

Porque divago con las verdades y les saco faltas.

Porque no soy como esperas, los tópicos me resbalan.

Mas prefiero no opinar.

Mala. Soy mala.

Atea, considerablemente imperfecta. Soñadora,

pesimista, no cegada por la intangible belleza.

Apasionada y fría. Descubridora, inconformista,

Vividora, vaga, simpatizante de la pereza.

Mas prefiero no opinar.

Encerrada en morales que no entiende mi cabeza.

La razón trepa a los árboles de mi conciencia.

Mas en mi mundo no impera Dios sino la ciencia.

Camino sola en un mundo en el que soy ciega.

Mala. Soy Mala

 

Recitada: : 09 de Enero en el micro abierto arte no apto, Soho club bar en Denia (Alicante)

29 de Enero en sessió de micro obert en Ca Revolta, Valencia