Mensaje…

Entonces tras un par de mensajes, recibo ese mensaje abrasivo, como un jarro de agua. Al que no pude responder, desmoronándose mi castillo de naipes. Donde por primera vez pensé en dejar de tener contacto contigo.

Apenas te conozco, lo sé,

no puedo siquiera poder intentar
saber lo que piensas, lo que sientes,
si es que algo piensas o algo sientes.

Tal vez me equivoco
tal vez sólo fue imaginación mía
pero por un momento, por unos días
pensé que te gustaba más
de lo que insinuan tus últimas líneas.

Pienso en aquel viaje que propusiste
del que ahora nada dices
a mis palabras esquivas
a mis adulaciones desprecias

Si no fuera porque me pareció verte
por un instante, al asomarme a tus ojos
no tendría sentido seguir pensándote
en un montón de horas decidiendo
si contestarte u obviarte.

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