Me he tropezado con tu abrazo
que esta noche estaba de saldo,
igual que el mío.
Arremolinados en los brillos
que se van consumiendo
en los vasos que apuramos.
Mientras me sonríes,
mientras me sonríes.

Mientras buscamos excusas estúpidas
para no separarnos
y que tu brazo
pase por mi cintura
si me descuido
y yo que no me doy cuenta
pero me acomodo
a la forma de tu cuerpo.

Tropezamos con historias
que nos marcan ya distancias,
con largas distancias
para que no nos enredemos demasiado.
No sea que se confundan
nuestras ropas en la madrugada
debajo de la cama.

Somos transeúntes,
transeúntes que tropiezan, se sonríen,
que mezclan el sabor de sus bocas,
el tacto de sus manos.

Pero que
cuando llegue la mañana,
se despedirán apresurados
recordando
con la culpa en tus ojos
que son dos desconocidos
que tropiezan sólo de madrugada,
para no despertar más cariño.

Quién no ha sido alguna vez un transeúnte?

Éste poema aparece en la última antogía del Bar Bukowski club, con una bonita dedicatoria del Transeúnte que lo inspiró

También grabamos en el 2015 un audiopoema. Tuvimos el placer de que Malcriat Piecemaker nos los grabara y arreglara en en su estudio Malcriat Records, añadiéndole una melodía y efectos.

Dicho audiopoema ha sido el elegido para ser el primero en el podcast Crónicas de medianoche, un proyecto en ciernes de llevar poemas de esta serie de poemas a Spotify.

 

 

poema arena poember deidad
Si la arena fuese tú
si tú fueses la arena
toda la arena
El romanticismo me hizo imaginarte joven, esbelto, con poderes sobrenaturales que tu boca en mi cuello me podría hacer inmortal o morir a tu voluntad.
Sabran los peces del azul poema sobre peces
Imagina, quién sabe
ser, por ejemplo, un pez
un pez sobre azul
que no es azul
bajo este cielo
que...
descubrí
que tenía más miedo
a perder mi trabajo
que a ...

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