Ella cayó al mar
iba dentro de una botella
las alas la mecían lejos
y nadie se acordaba de ella.

A lo alto miraba las aves
mas no podía asomar la cabeza
a través del vidrio transparente
un abismo mortal de gran belleza.

Ella iba sola en su viaje
y acariciaba suave el cristal
soñaba con romperlo y nadar
soñaba desde fuera el mundo mirar.

A veces veía barcos en el camino
y alguno posó sus yemas en la botella
mas todos pasaban de largo
y ella seguía sola a su manera.

Ella se enamoró del viento
y de la voz que éste entonaba
lloraba los días cálidos
cuando todo lo dominaba la calma.

Pasaba el tiempo despacio
y crecían sus brazos y sus piernas
cada vez sentía más ahogo
al sentir su prisión más pequeña.

Un día avistó a lo lejos tierra
y el oleaje la llevó a las rocas
sólo sabemos que rompieron la botella
mas nada de qué pasó finalmente con ella.

A tantas historias sin finales que escuchamos todos los días

Era tan fácil ser clon y tan difícil ser yo.
Si la arena fuese tú
si tú fueses la arena
toda la arena

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